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sábado, 6 de octubre de 2012

Hancock

Hancock (Hancock)
(2008)
Director: Peter Berg
Guión   : Vincent Ngo, Vince Gilligan

Will Smith
Charlize Theron
Jason Bateman
Eddie Marsan



 
 

Hancock es un súper-héroe atípico, pendenciero y borracho. La ciudad está harta de los destrozos que ocasiona y decide pararle los pies…

 
¿Quién dice que los súper-héroes deben ser nobles y caballerosos? Vale, a veces te encuentras con un Superman, un Capitán América o un Linterna Verde que, aparte de lucir uniformes inmaculados, peinados a prueba de bomba o modales exquisitos, destilan una nobleza y seriedad a prueba de bomba. Bueno, pues no todos los súper tipos tienen por qué ser así. Y, si no, fijaos en el colega cuya película lleva su nombre y de la  que nos vamos a encargar hoy.

Hancock es una cinta que, por encima de todo, destaca por una cualidad fundamental: originalidad. ¿Cómo puede calificarse una historia en la que un súper-héroe es borracho, vicioso, maleducado y que, encima, viste como un vagabundo?
Ya la escena inicial promete por varias cosas: en primer lugar porque nos presenta al personaje que va a ser el prota: Hancock (Will Smith) está tirado en un banco con un pedal del tamaño de Empire State. Lo que sucede es que, en ese momento, la policía persigue a unos ladrones que tratan de huir en coche. Y es aquí donde viene el siguiente factor importante y que va a ser el plato fuerte de la peli: los efectos están muy bien hechos. Las tomas de vuelo de Hancock me resultan muy reales, muy bien hechas, por no mencionar el hecho de coger un coche y ensartarlo como si nada en la punta de un edificio. Y estupendo ese efecto de “vuelo borracho” yendo haciendo eses de un lado a otro de la pantalla. Después de todo, si te emborrachas, vueles o no, haces eses.
 
El tema de los efectos especiales, como puede verse, está muy bien llevado. No en vano el responsable es John Dykstra. Puede que el nombre no te suene nada pero si te digo La guerra de las galaxias, Spiderman o Batman Forever seguro que ya entiendes a qué me refiero. Fijaos en la escena en la que Smith rescata al otro protagonista, Ray (Jason Bateman) y detiene un tren con su cuerpo o cualquiera de las muchas escenas de despegues y aterrizajes. Lo curioso de los efectos en esta cinta es que, si bien son impresionantes y tienen mucha importancia, no me parce que se usen para lucirse sin más ni más. De hecho, creo que están para contar la historia y no quitan en absoluto protagonismo a la trama (o tramas) principal.
 
 

Y, enlazando con lo que acabo de decir, me parece un buen punto a favor que, a lo largo del metraje, seamos testigos no de una trama principal, sino de dos: por un lado, está la de Hancock en sí que, como es evidente, pudo haber dado para un largometraje ella solita. Pero, por otro, tenemos la relación que existe entre él y Mary (Charlize Theron) que supone un giro más que destacable en la trama y que, al menos para mí, refuerza mucho la trama principal hasta llegar a complementarla sin ningún tipo de reparo. Bien por los guionistas y la originalidad que, de vez en cuando, son capaces de desplegar.

Otra cosa muy importante en esta peli es el humor. Si la trama general de la cinta se hubiera llevado a cabo de forma seria, el resultado hubiera estado muy bien pero, estoy seguro, que hubiera faltado gracia o, si lo queréis llamar así, chispa. No digo que quedase mal pero, al menos es mi opinión, le faltaría algo. Pues bien, en este caso, han tenido el juicio de añadir toquecitos de humor que se centran, en su mayoría, en la figura del propio Hancock: ahí quedan sus borderías hacia los adultos o los niños (lo admito, el niño francesito me cae fatal y yo le hubiera arrojado a la estratosfera para no recogerlo luego, claro), los momentos YouTube (el de la ballena me encanta) o los pequeños detallitos con el uniforme, la frasecita de “buen trabajo” o el hecho de que se afeite con las uñas (por cierto, esto me parece una genialidad ya que, se supone, ninguna cuchilla terrestre podría con el pelo indestructible de ningún súper-héroe. Ok, detalle de fan y apasionado de los cómics)

Destaco las escenas de la cárcel. Creo que el giro de acontecimientos que se produce en ese momento es muy útil a la película, ya que el personaje comienza a cambiar y, por esa lógica, a evolucionar. Está claro que ahí la trama comienza a ir hacia otros derroteros que enlazan con la historia de Theron. Y, además, han sido lo bastante hábiles como para no caer en sentimentalismos baratos que, por ejemplo, bien pudo haber generado el personaje del hijo de Ray.

Pero no todo puede ser aventura o pequeños toques de humor. La película, de la mitad hacia delante, adquiere tintes más dramáticos cuando comprendemos qué sucede cuando Hancock y Mary están cerca. A fin de cuentas, todo súper-héroe debe tener su kriptonita, ¿verdad? La cuestión es cómo luchar contra ella… y poner tierra de por medio. Y por cierto, muy buena la explicación que se nos da acerca de quiénes son en realidad. No hay accidentes que conviertan a nadie en algo especial, ni visitantes de otros planetas: simplemente, se es quien se es y punto... aunque no lo puedas explicar.

Los actores me parecen muy bien. Cómo no, Will Smith me da la impresión que se mueve como pez en el agua en un papel que no solo exige trabajo físico y lucir músculos, sino también una buena dosis de cinismo, bordería y su toquecito justo de humor sin llegar a tocar la tontería. Jason Bateman como Ray también está bastante creíble: aporta el contrapunto inocentón y buena persona al primero. Charlize Theron como Mary la verdad es que puede que se luzca poco pero, lo que sale, está muy bien. Fijaos como cambia cuando está representando su papel de madre y los momentos en lo que no hay tapadera que valga y se muestra tal cual es: súper-mega poderosa. Muy acertada su elección (lo cual me lleva a la siguiente pregunta de fan: ¿cómo nadie de ningún estudio, tras ver esto, se decidió de una vez a contratarla como Wonder Woman? En fin…)
 


Pues hasta aquí hemos llegado. Recomiendo verla. Asegura un rato de entretenimiento y evasión sin tapujos, una peli ideal para, bol de palomitas encima, pasar una tarde agradable; la mezcla idónea de originalidad y diversión justas para dejarse llevar. Según parece, después de muchos líos en cuestiones de trama, se han decantado, por fin, por una segunda parte. A ver si llega pronto. Eso sí, a ver por dónde salen, que esta está muy bien…

Seguid vigilando el cielo.
 

sábado, 14 de julio de 2012

Batman

Batman (Batman)

(1989)

Director: Tim Burton

Guión   : Sam Hamm, Warren Skaaren

Michael Keaton

Jack Nicholson

Kim Basinger

Robert Wuhl

Jack Palance

Michael Cough

Pat Hingle

Billy Dee Williams



La ciudad de Gotham tiene dos problemas: por un lado, el crimen está descontrolado. Por otro, hay un murciélago gigante que impone su ley…


 
Batman fue la cinta responsable de que, a lo largo del verano y navidades de 1989, el mundo se viera en mitad de un torbellino alucinante plagado de merchadasing que se conoció como la batmanía. Efectivamente, no hubo en aquellos días estuches, cuadernos, video-juegos (yo tenía el del Commodore-64 y me parecía una pasada), camisetas, gorras… que no luciesen el símbolo del murciélago.
Debo admitir que, cuando me enteré de que estaban preparando una película en condiciones del hombre murciélago, yo era un tierno infante y casi entro en éxtasis. Y es que ver a Batman en carne y hueso repartir leña era un sueño largamente acariciado por un ávido lector de cómics como este que escribe.

La expectación era muy grande, más que nada porque en torno al proyecto había un secretismo más que cerrado. No hay que olvidar que, por aquellos tiempos, la única información que se podía tener de una peli era la que daban productores o directores  a modo de foto o entrevista. Dicho de otra forma: no había Internet que te destripara la peli en forma de copia del guión, fotos del rodaje o sus derivados. No obstante, la cosa se ponía bien. Kim Basinger, en plenitud de fama y gloria, iba a ser Vicky Vale y nada menos que Jack Nicholson como Joker. Vamos, que ni pintado. Para el papel de Batman se escogió a un actor que, al menos yo, no había oído en mi vida pero, aún así, estaba deseando verle para ver cómo le quedaría el traje de murciélago. Y aquí vino mi primer “¡¡¡OoOOooopps!!!” Recuerdo muy bien la primera vez que, estando en el pueblo de mis abuelos de vacaciones, vi a Michael Keaton en una foto publicitaria de la película. Estaba posando, vestido de traje, junto a Kim Basinger, en la escena en la que ambos se conocen al principio de la peli. Y ahí fue donde pensé: «¿¿Este es Batman??» No se le veía muy atlético pero, lo que más me llamó la atención, fue que era prácticamente de la misma altura de la Basinger... Ok, ok. No era el momento de ponerse a pensar en esas cosas y, al menos a mí, me importaban un ejército de bledos.


No puedo creer que haya encontardo aquella misma
foto...
Y llegó el momento. Después de una campaña publicitaria más que considerable, Batman aterrizó, vio y arrasó... Otra cosa muy distinta fue que convenciese. Aún así, estaba deseando ver cómo sería un Batman en la vida real.  Con todo, la película, una vez que se estrenó, despertó pasiones, fiebres, iras y críticas a partes iguales. Veamos...

Desde mi punto de vista, es obvio que esta cinta tiene muchos tantos a favor. Lo que más me gustó fue, sin duda, el diseño de producción. Anton Furst hizo pleno a la hora de dar vida a la ciudad de Gotham y todo lo que ella conlleva. Se la ve oscura, gótica, con una especie de atmósfera agobiante muy, pero que muy alejada de la simple ciudad que pudimos ver en la serie de Adam West de los años sesenta. Los gadgets que utiliza Batman, como el traje (que, debo admitirlo, me chocó porque no era el traje de los cómics. Muy espectacular, eso sí, a modo de armadura moderna, pero para nada el que yo esperaba ver. Curioso cómo la serie de Adam West ha sido la única que lo ha respetado…), el batmóvil o el bat-plano (no sé si este se llama así, pero ya sabéis a qué me refiero), están muy conseguidos, lo mismo que todo lo referido al Joker.  Hay que destacar que el maquillaje de Jack Nicholson (kilos de más a parte) está muy logrado y no hay más que mirarle a la cara para saber que es el Joker.



Creo que el trabajo de los actores es bastante correcto. Cada cual a lo suyo. Michael Keaton no es que rebose simpatía pero esa cara de sieso va que ni pintada para el personaje tal y como está planteado a lo largo de toda la película. ¿Jack Nicholson? Pues como siempre: estupendo. Su elección para el Joker estaba más que justificada y, desde luego, fue un tanto que, kilos a parte, aportó mucho al resultado final. Kim Basinger está bien y, por supuesto, aporta la típica cara bonita que suele haber en este tipo de producciones. Y, rodeando al elenco protagonista, actores de la talla de Lee Wallace como alcalde, Michael Cough haciendo de Alfred o Jack Palance en el papel de Carl Grissom. Destaco también a Billy Dee Williams como Harvey Dent que, por desgracia para él, no pudo disfrutar de las delicias que este personaje pudo haberle dado en el futuro como Dos Caras. Misterios y reveses de Hollywood, supongo. Por su parte, Robert Wuhl es Alexander Knox, un personaje tan soso como poco importante cuya labor, a priori, se supone que era aportar los toques graciosillos de turno pero que a mí siempre me ha sobrado un poco.

Elfman
Sigamos. Decir Batman implica meter el nombre de Tim Burton en medio, pero también otro. Y es que muy recomendable es la banda sonora de la película a cargo de Danny Elfman.  En ella podemos escuchar desde temas trepidantes (como el del propio Batman), pasando por otros más románticos o nostálgicos. Pero sobre todo, uno que me gusta mucho, es el denominado Waltz to the Dead, que en la película sirve de fondo a una escena muy curiosa entre Nicholson y Basinger en la torre Gotham. A parte de esta música, la cinta contó con la de otro artista: nada menos que Prince, que aportó sus temas eléctricos a muchas escenas. Con él, se inauguró esa moda que hoy es tan habitual: una película tiene la banda sonora normal, la de toda la vida y, luego, la aportación del cantante o grupo de turno. Con todo, hay a quien le encanta el granito de arena de Prince y quien lo detesta. Yo me quedo en medio pero admito que el tema Bat-Dance me pareció muy curioso y se te mete en la cabeza sin que te des cuenta.

Pero no todo puede ser bueno, ¿verdad? ¿Tiene esta cinta detalles que fueron más que mejorables? Para mí, unos cuantos…

Parece que sacarle cosas negativas a este Batman es, como poco, sacrílego. Por un lado, porque se ha convertido en una especie de clásico moderno. Por otro, su director, Tim Burton, se ha alzado como un sucedáneo de director genial y chiflado que todo lo que hace o toca debe ser calificado de maravilloso y, encima, dicha fama, quizás, comenzase con esta cinta. Bueno, quien crea así, estupendo. Yo no soy de esos. Si hay algo que caracterice a este director es su afán de pasar por una especie de filtro todos (o casi todos, considero que El Plantea de los simios es una excepción a esta regla ya que le tuvieron pero que muy vigilado) los proyectos que coge y adaptarlos a lo que le gusta. Ok, a fin de cuentas es el director y eso debe notarse. Es obvio que todo el asunto oscuro y gótico le gustan mucho y así lo ha manifestado. Claro está, Batman le dio la oportunidad de manejar estos elementos con un personaje que, desde hacía unos cuantos años, con la aparición de Batman, el regreso del señor de la noche (Frank Miller), muchos se habían empeñado en reinventar desde un punto de vista oscuro y trágico. Burton se recreó en esta imagen y nos dio un Batman que, en primer lugar, no usa el traje (al menos los colores) del original. Aquí es todo negro y se podría decir (como antes apunté) que lleva una especie de armadura y no el traje del super-héroe de toda la vida. El personaje, como aparece en la película, es una especie de monstruo de Frankenstein: está casi siempre rígido, impasible y casi nunca (¡o nunca!) gesticula. Pelear, pelea poco (dicen los expertos, y no sin cierta razón, que las escenas de acción no son el fuerte de Burton) para luego volver a su estado de rigidez. Burton alegó que lo hizo así porque “...es mi estilo...” Eso tiene cierta lógica, pero también hay que tener en cuenta que hablamos de Batman, y este salta, pega, recibe, hace piruetas y un largo etcétera porque, no hay que olvidarlo, la gracia de este personaje en los cómics se basa en que es un tipo sin poderes pero sumamente fuerte y ágil. Claro que también es estilo del director pintar al personal la cara de blanco y poner ojeras...

Y de Batman pasamos a Michael Keaton. La gran controversia. ¿Fue un buen Batman? Yo diría que cumplió. ¿Fue el actor idóneo para Batman? Ummm... Está claro que sería un tema para debatir. Particularmente creo que Keaton es un buen actor y su interpretación Batman/Bruce Wayne es correcta pero, como se puede ver, está lejos de dar la talla desde el punto de vista de la apariencia del personaje: es un actor muy bajito y su físico no se lo curraron mucho. Recuerdo que en un programa de radio de la época oí un debate acerca de este tema (para que veáis si hubo controversia) en el que el ejemplo a seguir era Superman/Christopher Reeve en comparación con Batman/Keaton. Era obvio que este siempre perdía. En un documental de 1989, Burton salió en su defensa diciendo lo siguiente:

             ... Escogí a Michael porque es un hombre normal y, a parte, muy buen actor. Batman es un hombre normal que se pone un traje. Si fuera como Arnold Schwarzenegger no necesitaría ponerse el traje de Batman...”

 Esta explicación puede pasar aunque, todo hay que admitirlo, está un poquito cogida por los pelos. Desde ese punto de vista, puedes tener un actor excelente con unas dotes interpretativas apabullantes. Pero si es calvo, bajito y regordete es posible que no sea la mejor elección para Batman. (Nota: Keaton tampoco destacaba por su melena al viento, pero eso es otro cantar...) En fin, cuestión de gustos, como siempre digo…

Por lo demás, señalar que algunos personajes me parece que están algo desaprovechados: Alfred se luce poco y Gordon (en las cuatro películas iniciales de Batman) es un mero comparsa. Quizás Vicky Vale y su amigo Knox pudieron haber dado un poquito más de intriga a la trama investigando acerca de Wayne con más intensidad, pero esto es una opinión mía.

Y llegamos a otro tema que siempre llama la atención en las películas de Burton. A parte de caras pálidas, ojeras y pelos alborotados, hay una cosa por la que el director siempre se ha destacado: le gustan los malos. Y con Batman no hay excepción. Si os fijáis, la película tiene por protagonista al súper-héroe (¡faltaba más!) pero se detiene mucho más y presta mucha atención y cuidado a todo lo que se refiere al Joker. De hecho, puestos a ser algo tiquismiquis, si la película se hubiese llamado “Joker”, no hubiera pasado nada. Fijaros bien: sabemos que Bruce es rico pero no se nos dice la razón. Tampoco se nos explica a qué se dedica o qué hace empresas Wayne (el diálogo, cuando Vicky le pregunta al principio de la película, se corta) No sabemos si Bruce tiene o no vida social, amigos, pareja... En cambio, el Joker tiene pero que muchos minutos de metraje a su disposición. Y claro, palicedes y malos a parte, otra cosa que le encanta al amigo Tim son los payasos y el mundo circense. El malo de esta peli le ofrece ambas cosas: maldad y circo. ¿Cómo se presenta el Joker en Gotham? Precedido de payasos y mimos. Vamos, ni hecho a posta.

En fin, como puede verse, para mí esta película tiene tantos a favor y en contra. ¿Es una buena película? Yo diría que sí porque creo que está bien hecha y cumple su objetivo, que es entretener. Ahora bien, ¿me parece una buena adaptación del personaje? Bueno… Opino que se pudo haber hecho mucho mejor. Con todo, opino que es una película que hay que ver. 

Y. de remate, unas cuantas bat-curiosidades: 

-En un principio, Jon Peters y Peter Guber, productores de la película, pensaron en Bill Murray como Batman. ¿Alguien se imagina al cazafantasmas como el hombre murciélago? Yo no.

-Sean Young era Vicky Vale pero un accidente la obligó a pasarle en relevo a Basinger.

-Cuando vi la película me pareció que Batman tiene una cara algo extraña. Según se supo después, Keaton no sólo utilizó prótesis en el cuerpo (amén de alzas en los pies) sino también en el rostro. Comparad algunas tomas cuando está como Batman con otras de Bruce Wayme. Parece que este tiene la cara más delgada.

-Kim Basinger quería lucir cuerpo en algún momento de la película. Por eso, intentó convencer a Burton de salir con poca ropa en alguna escena. Michael Keaton se negó ya que consideraba que era una película sobre todo para niños. Jack Nicholson apoyó entusiasmado a la actriz.

-Se dice que, durante el rodaje, Michael Keaton sufrió un resfriado de los que dejan huella. Por ello, gesto fruncido a parte, lucía aspecto de haber sido bat-aplastado.

-Burton se negó en redondo a incluir a Robin ya que un tipo con traje de colores no pegaba junto al Batman que tenía preparado. Y tenía razón.

-Jack Nicholson se enteró del proyecto cuando John Peters se lo dijo en el rodaje de Las brujas de Eastwick.

-Nicholson demostró ser el más listo y tuvo que oler el negocio por alguna parte. Por eso, firmó el contrato con una cláusula que incluía un porcentaje de los beneficios. Vamos, que se hizo de oro.

-Michael Keaton no oía la mayor parte de los diálogos: se los tapaba la caperuza.

-Mientras se preparaba la película, se recibieron montones de cartas de admiradores pidiendo que Adam West (Batman en la serie de los sesenta) fuese Batman. Las escribió el propio Adam West.

-Un actor hace de Bob Kane, creador de Batman, en el periódico de Knox. El dibujo que se ve lo hizo el propio Kane.

-Si hay algo que me descoloca es la época en la que se supone sucede esta peli. Si uno se fija en Kim Basinger y los modelos que lleva, parece moderna. No obstante, los hombres llevan traje y sombrero como en los años treinta. Por no hablar de los uniformes de la policía.

- En el video “Bat-dance” de Prince hay tipos vestidos de murciélagos a patadas. Uno de ellos es Michael Keaton.

-El maquillaje de Jack Nicholson fue un secreto. Como ya apunté antes, hay que contar que, en aquella época, no se contaba con eso de filtrar fotos por Internet.

-El propio Bob Kane alucinó en bat-colores cuando vio a Michael Keaton por primera vez. «¿Dónde está el tipo de mandíbula cuadrada que yo imagine?», pensó.

-Prácticamente todas las escenas de acción de Batman las hizo un doble.

-Hay una escena un tanto extraña: Joker manda a su número uno a investigar a Knox. Este obedece y, un par de escenas después, viene con unas fotos. Joker coge la de Knox y pregunta “¿Quién es este lelo?” “Un tal Knox”, responde su ayudante. Ahora bien, ¿manda investigarle y luego pregunta por él como si no le conociese?

-Al principio, Michael Keaton estaba abrumado por el peso de interpretar a un personaje de esta magnitud. Nicholson le dio un buen consejo: deja que actúe el traje.

-Batman no mueve el cuello. Para volverse, gira todo el cuerpo. Esto es porque la caperuza era enteriza y no permitía ningún movimiento. ¿Cómo no pensaron en eso? Lo curioso es que esto se dio en las tres películas siguientes…

-Con todo ello, guste o no, un auténtico taquillazo.

Vigilad el cielo... 

sábado, 7 de enero de 2012

Linterna Verde

Linterna verde (Green Lantern)
Director: Martin Campbell
Guión   : Greg Berlanti, Marc Guggenhein, Michael Green, Michael Golden.

Ryan Reynolds
Mark Strong
Peter Sasgaard
Blake Lively



Un piloto de pruebas es elegido por el cuerpo de Linterna Verde, guardianes del universo…

De Linterna Verde se llevaba hablando mucho tiempo. Hace años, cuando se empezó a tontear con la posibilidad de hacer una película basada en el personaje, nadie dijo nada acerca de cómo sería pero una cosa sí se dejó muy clara: que Ryan Reynolds iba a ser el protagonista. Nadie dijo ni mu porque era evidente que pegaba. Cómo se las iban a apañar para hacerla era ya otra cuestión porque la cosa era algo complicada: no sólo se trataba de hacer que un tío volase, sino que tuviera un anillo que hiciese de todo a parte de universos, aliens y demás parafernalia propia del cómic. Eso, por no mencionar que es un personaje que, aunque no entre en las mismas ligas de Superman o Batman, cuenta con un buen número de fieles seguidores.
            La película despertó muchas expectativas. Más aún cuando el nivel alcanzado por las cintas de súper-héroes es más que considerable. Además, Marvel se había puesto las pilas con sus películas y DC, salvo el caso de Batman, se había estrellado estrepitosamente con Superman returns o con otros proyectos que ni siquiera vieron la luz en forma de película, como el caso de Wonder Woman. Linterna Verde podría convertirse en un nuevo empuje en lo que se refiere a adaptaciones a la pantalla se refiere por parte de la compañía. Además, la competición estaba servida ya que iba a estrenarse con Thor y el Capitán América rondando por la taquilla.
            La película, en general, no ha gozado de una acogida muy calurosa (cosa que, de veras, no deja de chocarme) y yo mismo he leído este título incluido entre las peores películas de súper-héroes. Creo que no hay que pasarse y para nada merece incluirse en una lista de esa categoría, más aún cuando hay adaptaciones tan cuestionables como Daredevil, Elektra o Motorista Fantasma. ¿Hay cosas que se podrían haber hecho mejor? Pues supongo que sí pero, en global, creo que tiene muchos más puntos a favor que en contra.
            En primer lugar, los actores. Reynolds es un Linterna Verde clavado. Tiene el físico y la cara del personaje y su interpretación aquí es más que correcta, aportando ese tono serio pero a la vez algo informal y descuidado que, desde luego, creo que luce en pantalla. Mark Strong está muy bien como Sinestro y, teniendo en cuenta cómo es el personaje de los cómics (echadle un vistazo y lo comprobaréis) está muy bien traducido en la pantalla. Interpretar a un tío con una frente despejada, bigotito tipo Errol Flynn y ojos de psicópata, amén de un rostro esmeralda, puede resultar una completa tontería o algo muy creíble. Y creo que aquí, con la ayuda de un buen maquillaje (efectos digitales aparte), se consigue. Peter Sasgaard como Hector Hammond es lo que más me chocó cuando la vi por primera vez porque, al principio, el tío parece un friki integral y hay algo en su interpretación, esos gestos y caras que, incluso, me hicieron reír. Luego, cuando  le ponen el pedazo de frente esa sin quitar la expresión rara de su rostro, me pareció más curioso que otra cosa. Por su parte, Blake Lively como Carol aporta lo de siempre: cara, cuerpo y, en general, personaje prototipo de “novia del héroe” Eso sí, entre tanto alien raro y tíos cachas vestidos de verde, es, al menos, un consuelo que salga en la peli.
            Y hablando de tíos vestidos de verde, muy bien el traje de los Linterna Verde. Y es que traducir un súper-héroe al celuloide pasa por la prueba que siempre supone el traje. La norma es, al menos ahora, adaptar, más que traducir de manera literal y, por más que le quedasen muy bien a Christopher Reeve, las mallas son historia. Y es que eso de copiar un traje al pie de la letra puede traer cosas muy buenas (de nuevo, Superman, ¡qué grande señor Reeve!) o experimentos raros que uno no sabe cómo calificarlos (el Capitán América de Matt Salinger, John Wesley Shipp como Flash o, atentos para posible lapidación, el Batman de Tim Burton) Si veis Thor, Capitán América o X-Men, sabréis a qué me refiero. Aquí el efecto está muy bien conseguido, dando a entender que el traje irradia una especea de energía cósmica (verde, claro y CGI) que le da fuerza al héroe.
            Y de los trajes pasamos a OA. Esto sí que era otro reto. Y no sólo por el planeta en sí, que me parece que lo han bordado, si no por los famosos Guardianes. Siempre pensé que si los hacían clavaditos al cómic (bajitos, cabezones, cara de abueletes, pelo blanco, todos iguales y azules) la cosa iba a ponerse muy (verde) oscura. Lo que han hecho ha sido elevarlos a las alturas y mostrarlos como seres a los cuales es difícil acceder no exentos de cierto aire a extraterrestre (cosa, por otro lado, evidente) de toda la vida. Bien por esta apuesta.
            Pero no se puede hablar de Linterna Verde sin hacer referencia al anillo, eje de todo el asunto y que en los cómics luce tanto o más que el personaje (de hecho, Linterna Verde sin anillo no es nada) Aquí le vemos y se luce aunque, quizás, no se ve todo lo que debiera. Bueno, estoy seguro de que lo veremos más y mejor en el futuro. 
     
    ¿Cosillas mejorables? Bueno, alguna que otra. Para empezar, los anteriormente nombrados trajes. Que están bien hechos no hay duda. Y menos mal que no se han ceñido al cómic (Linterna verde, en las viñetas, luce algo así como unas mallas y, encima de las mismas, otras que le llegan hasta la entrepierna a modo de… ¿bañador femenino?) Aquí el uniforme se degrada desde el pecho a la piernas pero, ojo, que hay traje pero no hay traje. Es decir, la vestimenta de los Linterna Verde son trajes generados por ordenador. Eso quiere decir que los actores vestían una especie de mono gris con marcas de cara a que los informáticos hicieran su trabajo. Pero, además de vestir al personal, también añadieron algún retoque que otro. Dicho de otra forma, pusieron a los actores más cachas y estilizados. Si os fijáis, aquí los amigos de verde tienen unos gemelos afilados como espadas y todos, sin excepción, marcan músculos con tendones incluidos. Y es que yo no me imagino a un guardián del universo tipo Torrente... Y es justo por esto que, si nos ponemos en plan muy observador, nos daremos cuenta de que, a veces, da la impresión de que la cabeza de los actores está un poquito “de pega” en el traje. Incluso la mascarita de Hal está por ordenador. Repito, sólo si nos ponemos tiquismiquis… Otro aspecto que no me ha gustado mucho es la inclusión del amigo del héroe, interpretado aquí por Taika Waititi  en el papel de Tom, un personaje que ni pincha ni corta que, si bien sale un poco al principio, acaba desapareciendo sin que se le extrañe mucho.
Up 926 this week View rank on IMDbPro           En fin, un producto propio del cine de hoy que va a lo que va: entretener. Y, desde luego, lo hace. Yo esperaba ver a Linterna Verde algo más metido en situación y dar caña por el espacio a alienígenas con mala leche espacial pero admito que esta es la primera película y, como tal, hace más de presentación que otra cosa. A mí, en general, me ha gustado mucho y espero que la segunda no se haga esperar demasiado y la acción haga temblar el suelo del cine.           
            Una cosa: esperad a que pasen un poco los títulos de crédito para vislumbrar pistas sobre una posible segunda parte. Sí, amigos; esto no es exclusiva de Marvel y, la verdad, creo que la cosa promete.
            Como curiosidades:
-Ryan Reynolds, durante la preproducción, se levantaba todos los días a las cuatro de la mañana para ponerse cachas. Eso sí, el domingo le dejaban comer lo que le diera la gana.
-Lo único no digital de Reynolds (aparte de su rostro, claro) son los ojos: lleva lentillas cuando va de Linterna Verde.
-Como no podría ser de otra forma, aquí hay pantallas verdes y azules por todos lados. Una cosa muy curiosa: hay escenas en que los personajes hablan sentados y el fondo es una pantalla verde con un cielo digital. Muy bien. Cuando Hal Jordan nota los efectos del anillo por primera vez y sale disparado, no usaron efectos: colgaron ala actor a 29 metros sobre el suelo (los gritos que pega no son precisamente de actuación) Y digo yo; ¿cómo en una escena tan “simple” usan pantallas y en otras cuelgan al pobre hombre de cables. ¿Los efectos no están para eso?
-Martin Campbell ya dirigió El Zorro hace unos años, así como su secuela, La Leyenda del Zorro, Goldeneye o Casino Royale.
-Reynolds tuvo que pasar por la tortura de que le hicieran un molde de su rostro para ser tratado con CGI.
-La obsesión de los responsables era no hacer un traje de goma. A Reynolds, al menos al principio, no le atraía la idea del traje generado por ordenador.
-Incluso el efecto del abdomen del actor al respirar, está hecho por ordenador.
-Cuando Ryan Reynolds se enteró de que Mark Strong sería Sinestro admitió: "Claro, no podría ser otro"
-Detalle curioso: la Super Bowl es una especie de presentación por todo lo alto de las películas-bombazo en América. Por ahí pasan todos los futuros títulos que se preveen revienten la taquilla (como, por ejemplo este año, Cowboys contra Aliens, Capitán América o Thor ) y se mide con lupa la reacción del público. Pues bien, en un primer intento, al proyectar el trailer de Linterna verde, la cosa no cuajó como se esperaba. El personal responsable de la peli se puso manos a la obra para retocar aquí y allí lo que consideraron oportuno.
-Reynolds se quedó de manera voluntaria 8 ó 9 meses “sin compromiso” (Palabras textuales. ¿Eso querrá decir no cobrando?) para prepararse físicamente.
-Detalle desde la ignorancia. ¿Por qué, al doblarla, dicen “Green Lantern” o “El cuerpo de los Lantern” en lugar de “Linterna verde”? ¡Lo mismo ocurrió cuando doblaron Parque Jurásico y se referían a él como Jurassic Park!
-Curiosidad que no tiene nada que ver con la peli pero que sí marcó un hito en los cómics (y que pongo como fan de las historietas que soy): este personaje marcó un hito en cuando, en sus páginas, trató temas tan "actuales" (en los sesenta) como las luchas raciales o las drogas. Lo hizo en compañía de Flecha Verde. Para que luego digan que los super-héroes son tonterías para niños...
    Y para muestras y comparaciones (estas no son odiosas) aquí dejo esto:

El cómic

La peli
Sinestro en el cómic

El mismo en la peli
Los Guardianes
La película.

Desde luego, puestos a vigilar el cielo... ¡Que sea con un buen Linterna Verde!

sábado, 17 de diciembre de 2011

X Men primera generación

X Men Primera generación (X men first class)
2011

Director: Matthew Vaughn

Guión   : Jane Goldman, Ashley Miller, Jamie Moss, Josh Schwartz, Zack Stentz

James McAvoy
Michael Fassbender
Kevin Bacon
January Jones
Jason Flemyng
Rose Byrne
Jennifer Lawrence
Nicholas Hoult
Zoë Kravitz
Caleb Landry Jones
Edi Gathegi

El profesor Charles Xavier es un mutente. El gobierno le contrata para buscar otro como él. Pero ni todos los mutantes son buenos, ni la sociedad está dispuesta a aceptarlos...

Desde que George Lucas demostró con La amenaza fantasma que en el cine se pueden contar historias anteriores a una ya conocida, se abrió una puerta más que importante en Hollywood. Las precuelas nos permiten saber por qué  los personajes actúan como lo hacen y de dónde sale todo el mundo. Y, claro está, desde entonces, ha habido muchas.
Esta vez le toca el turno nada menos que a los mutantes más famosos de la historia (del cine y de los cómics) Y es que si unos personajes necesitaban de una precuela eran ellos.  En 2000 vimos a los X Men en la primera adaptación de la mano de Brian Singer y fue todo un éxito bien merecido. Pero nada más empezar la película vemos que hay personajes que se conocen, que tiene una relación, pero no sabemos de dónde vienen o por qué actúan así (salvo que seas un fan de los cómics, claro) Pues bien, en una precuela se podría explicar todo. La cuestión era si hacerla o no, ya que los resultados que se obtuvieron con X Men 3 no fueron los deseados (cosa que no entiendo, porque a mí me gusta) ni Lobezno cumplió las expectativas.  Bueno, pues tranquilos que, en la cinta que nos ocupa, se explican muchas cosas. Y muy bien por cierto.
Comenzamos por una escena clavada  a la de la primera entrega. Ya vamos dejando claro que Erik va a tener peso. Pasamos a Xavier, igual de importante que el anterior. A partir de aquí, la película se centra en presentar de manera efectiva unos personajes que en el futuro tendrán una importancia fundamental.  Y, como trasfondo, una base real: la crisis de misiles de Cuba. Todo eso le da un aire histórico que creo que le viene muy bien y hace que destaque por encima de otras obras del mismo género. Aquí la cuestión no sólo es gobernar el mundo y someterlo pero es obvio que la sociedad de la época (está ambientada en los sesenta, todo un acierto), influirán en los mutantes. La cuestión es que, como muchas veces sucede, tememos lo que nos parece diferente. Y el personal que pasea por esta peli es diferente con ganas…
Los actores tienen una importancia fundamental porque todos están bien metidos en los papeles. El mejor, para mí, Michael Fassbender. Aquí se demuestra que el personaje de Magneto es mucho más que el malo de turno que quiere hacer el mal porque sí: tiene una historia, un motivo, una razón de ser. Y Fassbender refleja eso a la perfección. Lo mismo le ocurre a James McAvoy con su Xavier, dando ese toque cercano de mentor. Kevin Bacon como villano está perfecto aportando esas dosis de cinismo y mala leche a partes iguales que hace que los villanos funcionen.
¿Y el resto de mutantes? Pues cumplen en su justa medida porque no son lo más importante en esta historia. Es una gozada ver el origen de personajes como Mística o Bestia, por no hablar de otros que no sean necesariamente Tormenta o Cíclope.  Por supuesto, secundan a los más importantes, que son Erik y Charles y  se lucen cuando es necesario. No más, pero tampoco menos. Me gustó mucho la escena en la que Charles entrena a los chicos narrada en forma de viñetas.  La  relación entre Eric y Charles está muy bien llevada. Pero, sobre todo, hay que prestar especial atención al tormento interior de Eric. Y es aquí donde entendemos que este es uno de los personajes más interesantes del mundo del cómic de súper héroes ya que tiene un trasfondo más que complicado. Al contrario de otros, como el doctor Muerte u Octopus (malos con mala baba donde los haya) que comparten el obsesivo deseo de fastidiar y dominar al personal, evoluciona. ¡Y de qué manera! (En los comics, cosa curiosa, pasa de ser el malo al jefe de la Patrulla X (¡¡ya está bien eso de X Men!!))
Los efectos me gustan. No apabullan y se lucen cuando tienen que aparecer, ya sea en forma del cuerpo recubierto de diamantes de Emma Frost, de submarino movido por Eric o de misiles que vienen y van al antojo del personal.
            En fin, una película muy recomendable que, desde mi punto de vista, tiene el gran atractivo de mostrar personajes más que interesantes pero siempre supeditados a una buena historia. Y este es otro punto a favor: en dos horas de proyección, se nos cuenta el origen de Magneto y el profesor X, de los primeros mutantes y el motivo (al fin) por el que Magneto declara la guerra a la humanidad. Todo eso, repito, en dos horas. Seguro que algún otro hubiera necesitados dos o tres películas…
            Ah, y al fin vemos un casco de Magneto como Dios manda (el de las versiones de Singer y siempre me pareció un mero sucedáneo) y a la Patrulla X con los uniformes originales, que ya era hora.
            Lo dicho, amigos. ¡Buen visionado!

sábado, 3 de diciembre de 2011

Thor

Thor (Thor)
(2011)
Director: Kenneth Branagh
Guión  : Ashley Edward Miller, Zack Stentz, Don Payne
Chris Hemsworth
Tom Hiddleston
Anthony Hopkins
Stellan Skarsgård
Natalie Portman

Los fans de los súper-héroes estamos de enhorabuena. Después de muchos años de oscuridad, (quitando alguna que otra luz en forma de Superman con el rostro de Christopher Reeve), por fin podemos ver a nuestros forzudos favoritos lucirse en la gran pantalla. Gracias a los avances tecnológicos, ya es posible creerse que un hombre vuela, se transforma en algo o se enfunda un traje (o armadura) y se lía a mamporros con quien se ponga por delante.
            Hay que reconocerlo: hasta hace relativamente pocos años, la factoría Marvel  sí vendía cómics pero, en lo que a adaptaciones a la gran pantalla se refiere, estaba algo gafada. Vale, tuvimos al Increíble Hulk en forma de serie de televisión pero se diluyó en capítulos sin ton ni son. La serie de películas de Spiderman a finales de los setenta y principios de los ochenta con Nicholas Hammond a la cabeza no fueron para tirar cohetes. Ya en 1990, a raíz del bombazo de Batman, vimos al Capitán América en una versión tan mala que el propio Stan Lee se negó a estrenarla. Los 4 fantásticos de Roger Corman en 1994 fue directamente al video de lo cutre que era. Tuvieron que pasar unos cuantos años y que cierto caza vampiros llamado Blade abriera la puerta para que los personajes de Marvel entraran en los cines como realmente se merecen.
            Thor era un proyecto largamente acariciado pero ya el personaje en sí  planteaba problemas en el caso de verlo en el cine. ¿Quedaría bien ver a un tío cachas con un casco con alas a ambos lados y un martillo en la mano derecha? Ya lo intentaron en la película para televisión El regreso del increíble Hulk  allá por 1988 y el resultado no convenció a nadie. Tuvo que venir Iron Man y su correspondiente secuela para comprender que, adaptando aquí, cambiando allá, pero siempre respetando la esencia del héroe de las viñetas, podría salir un buen producto.
            Debo admitir que, cuando me enteré de que Kenneth Branagh iba a dirigirla pensaba que era una broma. Este hombre es buen actor y director pero… ¿un shakesperiano confeso al timón de una película de súper-héroes?  La cosa estaba bien nebulosa hasta que se comenzaron a filtrar las primeras fotos de actores y decorados. Y ahí es donde se pudo ver que Branagh  aportó su toque al producto. Estamos ante una historia con tintes Shakesperianos más que evidentes con reyes, traiciones, paisajes espectaculares y príncipes destronados. Asgard, sus castillos, los vestuarios, incluso el lenguaje y ademanes de los personajes tienen aroma a Shakespeare por los cuatro costados. Y creo que el experimento funciona a la perfección precisamente porque eso hace que la película no caiga en los tópicos de siempre.
            Los actores están muy bien. Chris Hemsworth es un buen Thor, por físico (evidente) y por actitud, no exenta de cierto toque de humor que no le va nada mal. Lo mismo le ocurre a Tom Hiddleston o Anthony Hopkins como Loki y Odín respectivamente. Stellan Skarsgård aporta su toque y da a entender que, quizás, le veamos en otras producciones de la compañía. Y luego, por supuesto, en el papel femenino, Natalie Portman como Jane Foster. Y este es uno de los pocos peros que le podría poner a esta cinta. Portman me encanta y lo que hace aquí, para mí, está muy bien hecho. Lo único es que su personaje se luce poquito. Bueno, he leído por ahí que estará en la secuela. Espero que ahí salga más…
            Por supuesto, en una película de súper-héroes debe haber forzudos y caras guapas por todos lados, pero también efectos especiales. Y Thor no es una excepción. Aquí  los hay y buenos, con el aliciente de que no saturan al espectador durante las dos horas de película: sirven para contar la historia y están cuando deben estar ya sea en forma de martillo volador (qué ilusión verlo en vivo), de villano helado (buen maquillaje por cierto) o de ciudad asgardiana con paisajes increíbles.
            En resumen, una película que yo calificaría más de aventuras que de súper-héroes tal y como solemos entender estas últimas. Todo un espectáculo que cumple a base de bien el viejo (pero delicioso) principio que nos hace ir al cine: estar bien entretenidos durante dos horas de metraje, pasar un buen rato y, de paso, abrir boca para lo que viene en año que viene, ya que, como se despide la cinta:
Thor volverá con Los Vengadores.
            ¡Eso sí que será tremendo!
            ¡A disfrutar... por Asgard!