sábado, 19 de septiembre de 2026

Oso Vicioso





Ya el título lo dice todo. Por no hablar de la portada.

Y vaya esto por delante: me ha encantado.

La trama no puede ser más original: cuando un camello imbécil salta de un avión con un cargamento de coca tremendo y no se le abre el paracaídas, el susodicho queda desparramado en el suelo, al igual que la coca. Una osa pasa por allí, se pone hasta arriba de farlopa y pilla un colocón de miedo que hace que se meriende a todo el desgraciado que se ponga en su camino.

Alucinante, ¿verdad?

A partir de aquí lo que vamos a hacer es seguir las andanzas de una serie de personajes (que son para echarles de comer a parte) mientras la osa hace de las suyas. Por un lado está los camellos, que son los más graciosos y pasados de rosca. Por otro, la historia de la madre que busca a la niña que, junto con su amiguito, se mete una buena cucharada de cocaína. Luego están los policías con perro incluido. 

Como ya he dicho, la trama que más me ha gustado es la de los camellos, porque no es que sean lo malos, al menos, como los pintan (salvando el personaje de Ray Liotta, que también tiene lo suyo con el nieto al que ha dejado solo)

Lo bueno de la peli, a parte de lo original, es que es muy divertida y gamberra, de forma que a veces hasta he soltado la carcajada. Un buen detalle que tiene el guión es que, en lugar de ponerse dramático en plan Tiburón (que hubiera sido el recurso más fácil), ha optado por un cachondeo irreverente que no te lo esperas y que alterna con las secuencias más dramáticas. Ahí quedan la guardabosques que dispara a lo loco, vuela la cabeza de la gente y sale volando en la ambulancia. O cuando la osa cae encima de uno de los personajes. Incluso, cuando la osa devora al personal, tiene su gracia. Total, ya que alguien muere que sea arrancándote una sonrisa.

Además, la cinta tiene una cualidad que me gusta mucho y en la que caen muchos otros títulos: empieza bien, se desarrolla mejor y acaba como debe acabar. Menos mal que, a veces, las cosas se hacen bien.

Mención especial merece la osa que, supongo, está hecha con ordenador pero queda muy bien y my natural. Tan natural como ls barbaridades sangrientas que pululan por la peli y que ella misma provoca... Al menos, en su mayoría.

Con respecto a los actores, todos quedan muy bien, algunos más que otros. Por ejemplo, Ray Liotta, que creo que esta fue su despedida, está perfecto como mafioso extraño aunque su cara me resulta muy rara, quizás, por ese pelo que luce. Alden Ehrenreich es el que más me ha gustado porque el tipo se muestra, literalmente, hecho polvo toda la cinta pero cae bien. Atentos a la escena de la osa aplastándole.


Esto es todo. 

Una peliculita gamberra que, creo, no ha tenido mucha repercusión pero que, para mí, ha supuesto un ratito muy divertido y que., por encima de todo, es una prueba de que, cuando se quiere ser original, se consigue.

A ver si muchos toman nota.



viernes, 14 de agosto de 2026

La maldición de los siete cadáveres





Lo bueno, y muy bueno además, que tiene Amazon Prime Video es que tienen un montón de películas de terror desconocidas o casi olvidadas que merecen la pena, como poco recordarse. Y este es el caso de la que traigo hoy.

La maldición de los siete cadáveres es una película de terror de serie B que canta muchísimo por el bajo presupuesto que tuvo y que se nota en cada escena. Solo hay unos pocos actores, la trama viene cogida por lo pelos y hay cosas que no tienen ni pies ni cabeza pero, en conjunto, merece la pena.

El argumento no puede ser más alucinante: un director rueda una peli de terror cutre con un par de técnicos y otro para de actores y, como uno de ellos no tiene otra cosa que hace que leer El libro tibetano de los muertos, provoca que  los espíritus del lugar salgan y maten. Vamos, para pensar poco pero el caso es que lo que vemos te da mucho que pensar.

Una de las cosas que más vas a recordar de la peli es que, hasta el minuto cincuenta y siete NO PASA NADA... salvo un gato partido por la mitad. Hasta ese momento, la peli se centra en el rodaje de la película de terror cutre que los personajes llevan a cabo. Sí, aquí conocemos que hay una vieja gloria del cine, dos amantes, un director casposo que fue el compañero de Kirk Douglas en Espartaco y poco más. Discusiones, amenazas, rodajes y nada. Sí, John Carradine anda por ahí pero poco más. Esto hace que, mientras la veas, te preguntes dónde narices está el terror, por qué no pasa nada y que haces viendo esto cuando podías estar haciendo algo mucho más útil. 

Y es a partir de ese minuto cuando la cosa se descontrola. Aparecen unos zombis que se cargan a todo el personal porque sí  y, claro, debe ser por el libro tibetano ese. Pero lo que sucede es que, como la peli ha perdido una hora en nada, todo es muy rápido, muy acelerado y aporta una falta de sentido que no veas. Con todo, hay una cosa alucinante que espero te sorprenda tanto como a mí. ATENCIÓN SPOILER: ¿es que el personaje de David es un fantasma reencarnado? Más que nada porque el director amigo de Espartaco ve su tumba. Esto, que es un buen golpe en el guión nadie lo explica porque la peli acaba rápido, como si todo estuvieran hasta los mismísimos de rodarla. Y, si rara es esta escena. atentos a la final mientras ves los títulos de crédito. ¿Qué se supone significa eso?

Pues, a pesar del guión cutre, la dirección más cutre aún y las interpretaciones acartonadas, la peli entretiene y me ha gustado. Es unos de esos ejemplos en los que el espectáculo resulta tan raro que, oye, tiene su chispa y ha hecho que me ponga a escribir estas líneas. Repito: la base de la peli es más que aceptable (rodaje de terror en caserón gótico) pero creo que, mientras rodaban, se tuvieron que fumar unas cuantas plantaciones de algo muy alucinógeno para entregar este resultado final. A fin de cuentas, se trata de entretener, ¿no?

Pues ahí queda.


lunes, 3 de agosto de 2026

Spiderman: brand new day




Al fin Spiderman se ha hecho mayor.

Debo admitir que todas las pelis anteriores de Spiderman, salvo la tercera entrega (y por razones evidentes) no me hacen mucho tilín. El motivo es simple: demasiado espectáculo de adolescentes odiosos, horteras e indigestos.

Por suerte, han cambiado ese rumbo.

La historia sigue justo donde acaba la anterior, es decir, cinco años después, Peter Parker es un ciudadano anónimo y, por eso, está sumido en la inmundicia, ya que su amada MJ no tiene ni idea de quién es. De este modo, tenemos dos partes bien diferenciadas en la trama. Por un lado está el plato fuerte del dilema, es decir, saber quién es y qué pasa con la extraña entidad que parece que trae a muchos de cabeza. Por otro, cómo Peter intenta seguir su vida como puede pero, de un modo u otro, MJ está ahí.

Y aquí está la principal diferencia con las otras entregas. En esta cinta el guión es mucho más maduro, más serio y dramático. Las gracietas de los adolescentes se han anulado (más que nada porque ya no son tales) y nos centramos en un Peter lleno de problemas a cuál más importante. No hay que olvidar la subtrama de la mutación de Parker, que se integra de manera estupenda en las otras dos y han sabido manejar muy bien.

La película es una mezcla muy hábil de acción (quizás la que más tiene), drama y humor. Pero, ojo, no es un humor tontorrón para los más jóvenes de la sala. Los momentos más relajados vienen de la mano de El Castigador, un personaje que encaja de manera perfecta en la trama y que aporta mucho al arácnido. No abusan de él, no lo explotan y, justo por eso, su intervención en la cinta es tan acertada. De nuevo, me remito a los equilibrios de tono de la cinta.

Un detalle que me ha gustado mucho es que, esta vez, no han escogido a un villano para enfrentarlo al trepamuros. De hecho, la cosa engaña un poco al principio con la figura del Escorpión pero, muy bien por el guión, durante un par de minutos vemos que Spiderman se enfrenta a una serie de villanos que mostrando el quehacer habitual que tiene y vemos que está no solo integrado en la sociedad, si no que es aceptado y querido. A partir de ahí, el misterio del atacante se mantiene durante un buen puñado de minutos de metraje hasta que hace su aparición (ATENTO SPOILER) Jean Grey. Muy bien el hecho de que tenga sus propias motivaciones y no la hayan usado como villana al uso.

¿Efectos? Geniales. Spiderman salta, se mueve, pelea... Me han encantado las tomas en las que se nos muestra la visión del prota en plan visión subjetiva, para mostrar lo que debería sentirse si te balanceas de edificio en edificio. Las explosiones y su derivados, así como las telas de araña y los poderes de Grey están muy bien y aportan una espectacularidad increíble. De hecho, creo que esta es la cinta donde las telas de araña se lucen más.

Desde el punto de vista actoral me ha gustado mucho Holland. Las escenas dramáticas las borda y demuestra que el pardillo de las otras versiones es historia. Menos mal. Incluso Zendaya y su MJ me ha parecido menos odiosa que en las pelis anteriores.

Parece que Marvel ha vuelto a lo que mejor sabe hacer: ofrecer un buen espectáculo a todos los niveles. Debo admitir que, aunque había muchos niños (DEMASIADOS para mi gusto) esta peli es más para un público joven-adulto.

¿Y la escenas post-créditos? A mí solo se me ocurre una cosa: Secret Wars. Y espero que, si esto es así, se luzcan con el tarje negro.




jueves, 16 de julio de 2026

La momia de lee cronin





La verdad, cuando vi el cartel pensé: «¿Otra vez lo mismo?»

Pues me equivoqué.

La historia es tan simple como original: una niña es secuestrada y convertida en una momia. Sus sufridos padres no cejan en encontrarla y, años después, la encuentran... más o menos.

Esta es una de las grandes bazas de la peli. y es que coge un tema que todo el mundo conoce (yo creo que juega un poco con eso) y le da una buena vuelta yendo más allá. Olvídate de maldiciones egipcias, de faraones con sus sacerdotes y demás cosas por el estilo. Aquí hay una momia, sí. Y una maldición pero no es lo de siempre, lo cual resulta un gran alivio. Digamos que aquí lo que hay es un traspaso de maldición de forma que unos viven tranquilos y otros amargados.

Otra de las cosas buenas a favor de la peli es que no hay muchos personajes. De hecho, una familia, una policía y algún que otro añadido externo y, además, todo sucede de puertas para adentro de la casa familiar. Esto aporta a todo el conjunto un aire agobiante bastante considerable que viene muy bien a la cinta.

Luego están los momentazos. Todos los protagonizados por Katie son espectaculares. No es necesario que haga nada; solo estar en la cama estallando los dientes merece la pena (muy buen detalle este. Ve la peli y me comprenderás) Eso sí, cuando entra en acción es tremenda. Destaco la escenita de la uña y la piel. La ves venir pero no puedes quitar los ojos de la pantalla, palabra. Yo, al menos, me retorcí en el sofá. 

¿Más momentos? El del funeral (no te voy a decir de quién) y el de la dentadura postiza. De verdad que este me ha encantado.

Es por esto que los efectos están pero que muy bien, lo mismo que el maquillaje. Repito que cada plano de Katie merece la pena.

Por si no lo has notado, la película, a parte de buena, me ha parecido muy original y, por suerte, cumple con dos requisitos muy sobresalientes. El primero, que va de menos a más sin perder interés. El segundo, que el final se lo han currado. Sí, estoy seguro que, en manos de otros, hubiera sido más convencional y el monstruo de turno hubiera acabado como siempre: mal. Pues no, por suerte, han sabido estrujarse el cerebro y nos regalan un final en condiciones. Es más, vas a ver que el desenlace (enfocado el el personaje del padre) da un buen gito en cuestión de minutos. Menos mas porque, de haberlo hecho más simple, se hubieran cargado el producto.

En fin, el género de terror está  moribundo desde hace muchos años pero, por suerte, de vez en cuando, nos regalan sorpresitas como esta que devuelven la esperanza. 

Menos mal.


domingo, 28 de junio de 2026

Matar o no matar, ese es el problema

 



Todo un descubrimiento.

La película es la típica historia de venganza donde un personaje, que en principio no es malo, decide tomar venganza y convertirse en una especie de asesino ens serie. La gracia del guión es que, en este caso, se trata de un actor shakespirirano que se ensaña con un montón de críticos horteras, imbéciles y engreídos que le han destrozado su carrera y reputación.

A partir de esta premisa, lo que tenemos por delante es un auténtico festín (y no es una palabra al azar) criminal por parte de Lionheart, el personaje de Vincent Price, que va cargándose uno a uno a los críticos que le hundieron. Dicho así puede ser muy lineal pero la gracia del conjunto reside en que las muertes están relacionadas con obras shakespirianas de forma que los hechos en sí son pistas para la policía. Aquí hay de todo: apuñalamientos a lo César, lanzadas a lo Héctor, decapitaciones nocturnas, ahogamientos es vino... De todo y para todos. Pero, lejos se ser cruentas y desagradables, resultan teatrales y divertidas. Y esto es así de manera por completo intencional. Yo me quedo con el momento en que al crítico le hacen comer sus propios perros cocinados. Admitámoslo, ver a Vincent Price hacer tragar los animalitos con un embudo al dueño tiene gracia. Por eso, el guión se luce haciendo que sepas con claridad qué va a pasar pero esperes más o menos divertido la barbaridad sanguinaria que Lionheart prepara para su siguiente víctima.

Y es justo esta la característica que más vas a recordar de la peli: el festival que de Vincent Price vamos a ver a lo largo de todo el metraje. Hazte a la idea de que es una especie de doctor Phibes pero más gracioso. En cada muerte, el amigo se disfraza de un personaje que va desde lo dramático al peluquero amanerado. Price se mueve aquí como pez en el agua, resulta dramático, exagerado y cómico a la vez y se come con patatas al resto del elenco que, por cierto, lo hace también muy bien. Cosa curiosa, empatizas mucho más con el asesino que con las víctimas y esto es culpa de Price.

¿Cosas en contra? Bueno, como ya he dicho, la peli no ofrece sorpresas al margen de la bestialidad de turno que se le ocurra a Lionheart. Esto hace que la película resulte muy lineal y se reduzca, a fin de cuentas, a una sucesión de asesinatos. Divertidos, claro que sí

Por otro lado, sorprende lo apáticos que resultan los críticos viendo que está claro que hay alguien que va a por ellos porque, además de no inmutarse demasiado, siguen haciendo sus vidas de manera normal, como el que va a la cata de vinos o la de la peluquería. Es como si el guión se centrase más en los asesinatos y dejase de lado todo lo demás. Eso sí, debo admitiro que las sorpresa relacionada con la hija de Lionheart me ha gustado mucho. 

Pues eso es todo. Una película muy predecible pero, cosa curiosa, resulta muy amena de ver. Vincent Price en su salsa y eso se nota en cada fotograma.