Mostrando entradas con la etiqueta Mark Strong. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Mark Strong. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de abril de 2012

John Carter

John Carter (John Carter)
(2012)
Director: Andrew Stanton
Guión   : Andrew Stanton, Mark Andrews, Michael Chabon
Taylor Kitsch
Lynn Collins
Samantha Morton
Willem Dafoe
Thomas Haden Church
Mark Strong
Ciarán Hinds
Dominic West





El capitán John Carter se ve traslado al planeta Marte donde tendrá que pasar muchas aventuras…

John Carter es un personaje curioso. Para todo aquel que no lo conozca, hay que decir que es obra de la (prodigiosa) imaginación de Edgar Rice Burroughs (el creador de Tarzán) cuya creación se remonta allá por los años veinte. Es un héroe intergaláctico (al que muchos ven como una especie de antecedente de Flash Gordon) que viaja a Marte cuando su cuerpo entra en un extraño trance. Las historias de Burroughs son las más representativas del género pulp mostrando a unos personajes arquetípicos en un universo lleno de monstruos, extraterrestres, bellas princesas y mucha, mucha aventura. Digo lo de personaje curioso porque, con semejante bagage, resulta muy extraño no tener varias interpretaciones del mismo en el cine ¿Motivos? Variados. Para empezar, es un clásico de la space opera, muy venerado y respetado. Por otro, los medios para traducir toda la fantasía nacida de la pluma del escritor has supuesto siempre una traba más que destacable. No obstante, allá por 1930, se intentó llevar al personaje al cine en una versión animada de la mano de Bob Clampett que no llegó (por desgracia) a materializarse. ¿La razón? Las historias del amigo Carter están llenas de imaginación, sí, pero también violencia y cierto erotismo. Todo hizo que los responsables creyeran que no era una buena opción de cara a hacer una película. No obstante, fijaos en la calidad de la animación: soberbia. 

 Pues bien, han hecho falta el paso de los años y que la tecnología digital se desarrolle para que el capitán Carter tome forma de película con actores reales. Y ya era hora, que se ha hecho esperar de lo lindo. La noticia tomó forma cuando la Disney hizo oficial que produciría la película. ¡Un momento! ¿Disney? ¿La compañía y las películas familiares no son una sola cosa? ¿Una princesa de Marte (título del libro original en el que está basada) una película para toda la familia? Pues bien, después de noticias, dudas y expectativas variadas, ya la tenemos aquí. Veamos…
Destaco que, ante todo, estamos ante una película de aventuras. Sí, hay monstruos, seres raros, naves más raras aún y perritos alienígenas que dan ganas de sacrificar de lo feos que son, pero aventuras a fin de cuentas. Y donde hoy día se dice peli de aventuras situada en un planeta que no es el nuestro (léase Marte) hay que hacer referencia obligada a los efectos especiales. Y aquí, sin duda, están pero que muy bien hechos. Las naves, los decorados… todo da gusto verlo pero, por encima de todo ello, destaco los marcianos que ya sean verdes o en forma de simio blanco gigantesco, están tan bien creados e integrados en la cinta junto con actores de carne y hueso que uno lo ve y ya no repara en que, en realidad, son personajes creados por gráficos de ordenador. La ambientación está muy conseguida, logrando captar lo que Burroughs quiso reflejar en sus libros y, desde cierto punto de vista, se nota la influencia de las obras de los diferentes ilustradores que se han atrevido con el personaje y su entorno, una hábil y curiosa mezcla de guerreros antiguos con cierto toque de época, con esas capas, armaduras y espadas, mezclados con tecnología en forma de naves raras que surcan los cielos de Barsoom (léase, de nuevo, Marte)
Los actores se manejan como pueden porque, todo hay que decirlo, esta no es una película donde el despliegue interpretativo sea el quid de la cuestión ni el elemento clave que salve la cinta y que te la haga recordar. Taylor Kitsch es un John Carter correcto. Quizás, para mí, demasiado joven para el papel y con demasiados músculos por delante. Hay quien dice que el muchacho es algo inexpresivo. Vale, puede que tengan razón. Kitsch luce gesto de duro en casi todo el metraje salvo cuando se le van los ojos detrás de alguna princesa de Marte o cuando casi se le salen de las órbitas al ver el personal marciano que le rodea. Lynn Collins es Dejah Thoris, la princesa del planeta rojo y futura soberana de los hombres rojos de Marte y, cómo no, contrapunto femenino obligado en una historia así, aportando belleza, curvas y poderío guerrero a partes iguales. No menos, pero tampoco más. El resto de los actores, como Mark Strong, Ciarán Hinds o Dominic West hacen lo que pueden (o deben): secundar a la pareja protagonista y (algunos, como West), lucir horas de gimnasio. Por supuesto, hemos de tener en cuenta que las voces de los marcianos son las de Willen Dafoe (Tars Tarkas) o Thomas Haden Church (Tal Hajus)
En cuanto a los aspectos que, desde mi opinión, podrían haberse trabajado un poco más y mejor, tengo que destacar unos cuantos. En primer lugar está la historia. Si te has leído el libro, ya nada más empezar te saltan las alarmas cuando oyes esa historia de la guerra civil entre dos ciudades y esa
ciudad rara que parece que va conquistando todo. ¿Por qué? Porque la historia en la que está basada, 



Una princesa de Marte, se centra sobre todo en las aventuras y desventuras por las que tiene que pasar Carter para adaptarse (por las buenas o por las malas) en un planeta nuevo del todo para él. El hecho de meter esta historia de las dos ciudades enemigas hace que el empuje de esa historia original básica (pero muy efectiva) se pierda y parece que se le vaya el fuelle por otros derroteros. En el libro 
Mark Strong, añadido total de la peli...
hay disputas entre las ciudades de Helium y Zodanga, pero eso queda como una especie de argumento secundario que, sobre todo al final del libro, acaba afectando a los personajes. ¿Es esto todo lo que cambian? No. De hecho, si de cambios hablamos, no paramos. En la historia impresa, Carter y Powell son amigos que buscan oro; aquí Powell es un miembro del ejército que amarga al prota los primeros minutos del metraje. Los simios blancos se lucen poco y muy rápido, siendo algo que yo, desde luego, deseaba ver con muchas ganas en la pantalla sólo por comprobar cómo se las habían arreglado. Y si nos metemos en los personajes, podemos hablar largo y tendido. Para empezar, los de Sola y Sarkoja me han parecido un pelín desaprovechados, sobre todo el último, que es una especie de arpía marciana con muy mala leche verde y que, en el libro, no para de hacer la vida imposible a Carter. La historia de Sola, que en la novela tiene una importancia destacable, aquí la descubre el amigo John en un plis-plas. Debe ser que, cuando viajas con tu mente a otro planeta, amén de dar saltos como un poseso, se te agudiza el ingenio y la percepción porque, determinar la relación de su amiga con Tars Tarkas así porque sí, es digna de hacerle la ola. Y si de saltos hablamos, vale, en el libro, Carter salta al principio por aquello de la gravedad pero, poco a poco, se va adaptando. Aquí utiliza el recurso tanto que hasta me recuerda a Superman en sus inicios. Otro personaje a tener en cuenta es la guapa Dejah Thoris que, en el libro, hace gala a su nombre y rasgo por los cuatro costados: es una princesa de Marte que derrocha sensualidad y sexualidad (ya sea como esclava, princesa, cautiva o fugada) por los cuatro costados. Aquí me recuerda a Xena, la princesa guerrera. Ah y, encima, profesora e intelectual. Lo admito, esto me descolocó que dio gusto. Y eso de que Carter aprenda el idioma de Barsoom bebiendo un brebaje raro, o la presencia de Mark Satrong (Matai Shang) y sus amigos calvos acosando al protagonista y engañando a otros, vamos a dejarlo estar...

Esta SÍ es Dejah Thoris
¿Eso es todo? No. Tengo que señalar que, por encima de todo, la película ha pasado por alto algo fundamental en las historias de John Carter: ese carácter pulp que se asocia con ellas hasta tal punto que nombrar a una es referirse al otro. La violencia (¿dónde han quedado los constantes desafíos que, en el libro, Carter tiene que afrontar para hacerse con las armas y armaduras de los desafiados (a veces, desafiantes) marcianos y así ganar prestigio?), el erotismo y la sensualidad aquí han sido sustituidos por un espíritu de “peli para toda la familia” más que evidente. ¿Es una falta? Eso depende de los gustos. Yo no me hubiera decantado ni por uno ni por otro pero, quizás por aquello de una adaptación comercial, hubiera estado bien un término intermedio. No obstante, debo admitir que, a pesar de tanto cambio, sí han respetado detalles importantes, como la narración en forma de diario o la historia del ataúd de Carter. Menos mal…
En resumidas y marcianas cuentas, una película que, desde luego, me ha entretenido. Yo la esperaba como agua de mayo porque, debo admitir, siempre he sentido una inclinación especial hacia el personaje y sus aventuras, que, desde luego, recomiendo leer y disfrutar. Quizás no sean el colmo de la narrativa pero os aseguro que, entretener, entretienen lo suyo y lo que haga falta. Con respecto a la cinta, me ha gustado. ¿Ha podido ser mejor? Sí, sin duda. No en vano se comenta hasta la saciedad que ha sido uno de los batacazos más espectaculares de los últimos tiempos. Posiblemente, si la productora detrás de ella no hubiera sido la Disney, ahora estaríamos hablando de una película muy diferente. ¿Ha podido ser peor? Sí, mucho peor. Así que, sólo por aquello de mirar al lado bueno de la vida, la recomiendo. Sea como fuere, para gustos, los colores… ya sean los verdes o rojos del planeta Marte.
Como curiosidades, deciros que, en 2009, se estrenó una versión de Una princesa de Marte… directamente al mercado del vídeo. No la he visto pero, por Barsoom, que lo haré. Fue dirigida por Mark Atkins.
Muchos han sido los artistas que han visto en el mundo de Barsoom una fuente de inspiración. De entre ellos, hay que destacar al genio de Fran Frazetta, un monstruo con los pinceles que nos dejó maravillas como estas:


Lo admito: esta ilustración siempre ha sido
de mis favoritas.


Impresionante...

sábado, 7 de enero de 2012

Linterna Verde

Linterna verde (Green Lantern)
Director: Martin Campbell
Guión   : Greg Berlanti, Marc Guggenhein, Michael Green, Michael Golden.

Ryan Reynolds
Mark Strong
Peter Sasgaard
Blake Lively



Un piloto de pruebas es elegido por el cuerpo de Linterna Verde, guardianes del universo…

De Linterna Verde se llevaba hablando mucho tiempo. Hace años, cuando se empezó a tontear con la posibilidad de hacer una película basada en el personaje, nadie dijo nada acerca de cómo sería pero una cosa sí se dejó muy clara: que Ryan Reynolds iba a ser el protagonista. Nadie dijo ni mu porque era evidente que pegaba. Cómo se las iban a apañar para hacerla era ya otra cuestión porque la cosa era algo complicada: no sólo se trataba de hacer que un tío volase, sino que tuviera un anillo que hiciese de todo a parte de universos, aliens y demás parafernalia propia del cómic. Eso, por no mencionar que es un personaje que, aunque no entre en las mismas ligas de Superman o Batman, cuenta con un buen número de fieles seguidores.
            La película despertó muchas expectativas. Más aún cuando el nivel alcanzado por las cintas de súper-héroes es más que considerable. Además, Marvel se había puesto las pilas con sus películas y DC, salvo el caso de Batman, se había estrellado estrepitosamente con Superman returns o con otros proyectos que ni siquiera vieron la luz en forma de película, como el caso de Wonder Woman. Linterna Verde podría convertirse en un nuevo empuje en lo que se refiere a adaptaciones a la pantalla se refiere por parte de la compañía. Además, la competición estaba servida ya que iba a estrenarse con Thor y el Capitán América rondando por la taquilla.
            La película, en general, no ha gozado de una acogida muy calurosa (cosa que, de veras, no deja de chocarme) y yo mismo he leído este título incluido entre las peores películas de súper-héroes. Creo que no hay que pasarse y para nada merece incluirse en una lista de esa categoría, más aún cuando hay adaptaciones tan cuestionables como Daredevil, Elektra o Motorista Fantasma. ¿Hay cosas que se podrían haber hecho mejor? Pues supongo que sí pero, en global, creo que tiene muchos más puntos a favor que en contra.
            En primer lugar, los actores. Reynolds es un Linterna Verde clavado. Tiene el físico y la cara del personaje y su interpretación aquí es más que correcta, aportando ese tono serio pero a la vez algo informal y descuidado que, desde luego, creo que luce en pantalla. Mark Strong está muy bien como Sinestro y, teniendo en cuenta cómo es el personaje de los cómics (echadle un vistazo y lo comprobaréis) está muy bien traducido en la pantalla. Interpretar a un tío con una frente despejada, bigotito tipo Errol Flynn y ojos de psicópata, amén de un rostro esmeralda, puede resultar una completa tontería o algo muy creíble. Y creo que aquí, con la ayuda de un buen maquillaje (efectos digitales aparte), se consigue. Peter Sasgaard como Hector Hammond es lo que más me chocó cuando la vi por primera vez porque, al principio, el tío parece un friki integral y hay algo en su interpretación, esos gestos y caras que, incluso, me hicieron reír. Luego, cuando  le ponen el pedazo de frente esa sin quitar la expresión rara de su rostro, me pareció más curioso que otra cosa. Por su parte, Blake Lively como Carol aporta lo de siempre: cara, cuerpo y, en general, personaje prototipo de “novia del héroe” Eso sí, entre tanto alien raro y tíos cachas vestidos de verde, es, al menos, un consuelo que salga en la peli.
            Y hablando de tíos vestidos de verde, muy bien el traje de los Linterna Verde. Y es que traducir un súper-héroe al celuloide pasa por la prueba que siempre supone el traje. La norma es, al menos ahora, adaptar, más que traducir de manera literal y, por más que le quedasen muy bien a Christopher Reeve, las mallas son historia. Y es que eso de copiar un traje al pie de la letra puede traer cosas muy buenas (de nuevo, Superman, ¡qué grande señor Reeve!) o experimentos raros que uno no sabe cómo calificarlos (el Capitán América de Matt Salinger, John Wesley Shipp como Flash o, atentos para posible lapidación, el Batman de Tim Burton) Si veis Thor, Capitán América o X-Men, sabréis a qué me refiero. Aquí el efecto está muy bien conseguido, dando a entender que el traje irradia una especea de energía cósmica (verde, claro y CGI) que le da fuerza al héroe.
            Y de los trajes pasamos a OA. Esto sí que era otro reto. Y no sólo por el planeta en sí, que me parece que lo han bordado, si no por los famosos Guardianes. Siempre pensé que si los hacían clavaditos al cómic (bajitos, cabezones, cara de abueletes, pelo blanco, todos iguales y azules) la cosa iba a ponerse muy (verde) oscura. Lo que han hecho ha sido elevarlos a las alturas y mostrarlos como seres a los cuales es difícil acceder no exentos de cierto aire a extraterrestre (cosa, por otro lado, evidente) de toda la vida. Bien por esta apuesta.
            Pero no se puede hablar de Linterna Verde sin hacer referencia al anillo, eje de todo el asunto y que en los cómics luce tanto o más que el personaje (de hecho, Linterna Verde sin anillo no es nada) Aquí le vemos y se luce aunque, quizás, no se ve todo lo que debiera. Bueno, estoy seguro de que lo veremos más y mejor en el futuro. 
     
    ¿Cosillas mejorables? Bueno, alguna que otra. Para empezar, los anteriormente nombrados trajes. Que están bien hechos no hay duda. Y menos mal que no se han ceñido al cómic (Linterna verde, en las viñetas, luce algo así como unas mallas y, encima de las mismas, otras que le llegan hasta la entrepierna a modo de… ¿bañador femenino?) Aquí el uniforme se degrada desde el pecho a la piernas pero, ojo, que hay traje pero no hay traje. Es decir, la vestimenta de los Linterna Verde son trajes generados por ordenador. Eso quiere decir que los actores vestían una especie de mono gris con marcas de cara a que los informáticos hicieran su trabajo. Pero, además de vestir al personal, también añadieron algún retoque que otro. Dicho de otra forma, pusieron a los actores más cachas y estilizados. Si os fijáis, aquí los amigos de verde tienen unos gemelos afilados como espadas y todos, sin excepción, marcan músculos con tendones incluidos. Y es que yo no me imagino a un guardián del universo tipo Torrente... Y es justo por esto que, si nos ponemos en plan muy observador, nos daremos cuenta de que, a veces, da la impresión de que la cabeza de los actores está un poquito “de pega” en el traje. Incluso la mascarita de Hal está por ordenador. Repito, sólo si nos ponemos tiquismiquis… Otro aspecto que no me ha gustado mucho es la inclusión del amigo del héroe, interpretado aquí por Taika Waititi  en el papel de Tom, un personaje que ni pincha ni corta que, si bien sale un poco al principio, acaba desapareciendo sin que se le extrañe mucho.
Up 926 this week View rank on IMDbPro           En fin, un producto propio del cine de hoy que va a lo que va: entretener. Y, desde luego, lo hace. Yo esperaba ver a Linterna Verde algo más metido en situación y dar caña por el espacio a alienígenas con mala leche espacial pero admito que esta es la primera película y, como tal, hace más de presentación que otra cosa. A mí, en general, me ha gustado mucho y espero que la segunda no se haga esperar demasiado y la acción haga temblar el suelo del cine.           
            Una cosa: esperad a que pasen un poco los títulos de crédito para vislumbrar pistas sobre una posible segunda parte. Sí, amigos; esto no es exclusiva de Marvel y, la verdad, creo que la cosa promete.
            Como curiosidades:
-Ryan Reynolds, durante la preproducción, se levantaba todos los días a las cuatro de la mañana para ponerse cachas. Eso sí, el domingo le dejaban comer lo que le diera la gana.
-Lo único no digital de Reynolds (aparte de su rostro, claro) son los ojos: lleva lentillas cuando va de Linterna Verde.
-Como no podría ser de otra forma, aquí hay pantallas verdes y azules por todos lados. Una cosa muy curiosa: hay escenas en que los personajes hablan sentados y el fondo es una pantalla verde con un cielo digital. Muy bien. Cuando Hal Jordan nota los efectos del anillo por primera vez y sale disparado, no usaron efectos: colgaron ala actor a 29 metros sobre el suelo (los gritos que pega no son precisamente de actuación) Y digo yo; ¿cómo en una escena tan “simple” usan pantallas y en otras cuelgan al pobre hombre de cables. ¿Los efectos no están para eso?
-Martin Campbell ya dirigió El Zorro hace unos años, así como su secuela, La Leyenda del Zorro, Goldeneye o Casino Royale.
-Reynolds tuvo que pasar por la tortura de que le hicieran un molde de su rostro para ser tratado con CGI.
-La obsesión de los responsables era no hacer un traje de goma. A Reynolds, al menos al principio, no le atraía la idea del traje generado por ordenador.
-Incluso el efecto del abdomen del actor al respirar, está hecho por ordenador.
-Cuando Ryan Reynolds se enteró de que Mark Strong sería Sinestro admitió: "Claro, no podría ser otro"
-Detalle curioso: la Super Bowl es una especie de presentación por todo lo alto de las películas-bombazo en América. Por ahí pasan todos los futuros títulos que se preveen revienten la taquilla (como, por ejemplo este año, Cowboys contra Aliens, Capitán América o Thor ) y se mide con lupa la reacción del público. Pues bien, en un primer intento, al proyectar el trailer de Linterna verde, la cosa no cuajó como se esperaba. El personal responsable de la peli se puso manos a la obra para retocar aquí y allí lo que consideraron oportuno.
-Reynolds se quedó de manera voluntaria 8 ó 9 meses “sin compromiso” (Palabras textuales. ¿Eso querrá decir no cobrando?) para prepararse físicamente.
-Detalle desde la ignorancia. ¿Por qué, al doblarla, dicen “Green Lantern” o “El cuerpo de los Lantern” en lugar de “Linterna verde”? ¡Lo mismo ocurrió cuando doblaron Parque Jurásico y se referían a él como Jurassic Park!
-Curiosidad que no tiene nada que ver con la peli pero que sí marcó un hito en los cómics (y que pongo como fan de las historietas que soy): este personaje marcó un hito en cuando, en sus páginas, trató temas tan "actuales" (en los sesenta) como las luchas raciales o las drogas. Lo hizo en compañía de Flecha Verde. Para que luego digan que los super-héroes son tonterías para niños...
    Y para muestras y comparaciones (estas no son odiosas) aquí dejo esto:

El cómic

La peli
Sinestro en el cómic

El mismo en la peli
Los Guardianes
La película.

Desde luego, puestos a vigilar el cielo... ¡Que sea con un buen Linterna Verde!