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sábado, 18 de octubre de 2014

Gotham - Episodio piloto


Gotham (Gotham)
(2014)
Director: Danny Cannon.
Guión   : Bruno Heller.


Ben McKenzie.
Donal Logue.
Robin Lord Taylor.
Jada Pikett Smith.
David Mazouz.
Sean Pertwee.



 
En la ciudad de Gotham, el matrimonio Wayne es asesinado ante los ojos de su hijo, el pequeño Bruce...

¡Saludos variados a tos@s!



Hoy voy a hablaros del episodio piloto de una serie que ha creado unas expectativas más que considerables. Por eso, en lugar de esperar a ver la serie completa, me he arrancado con esta reseña. 


Y es que todo lo que lleve el nombre de Batman en su contenido es algo muy digno de tener en cuenta. ¿La razón? No solo porque es un personaje icónico que está en nuestra cultura colectiva desde hace décadas, sino porque, además, desde hace unos cuantos años para acá, estamos ante un renacimiento del mismo más que considerable desde que el colega Christopher Nolan se dedico a re-contar su leyenda desde una perspectiva en la que decir realista es quedarse muy corto.


Desde hace ya unos años, se llevaba hablando de una serie basada en el personaje que contara sus inicios en la misma línea que Smallville hizo con Superman. Por eso, el título de "Gotham" se barajó desde el principio. Pues bien, rumores, aluvión de series de súper héroes y pelis en el cine aparte, ya la tenemos aquí. Lo que os puedo decir es lo siguiente:


Una de las cosas que más me ha gustado es la ambientación. Gotham, protagonista en la sombra, resulta muy real y creo que han hecho una especie de mezcla extraña entre lo que vimos de la mano de Tim Burton (atentos a las alcantarillas soltando humo) y lo que Nolan nos ofreció en su trilogía. Las calles, los edificios, esa sensación de cutredad y suciedad por todos lados está clavada. Además, muchas de las escenas, casi todas, son de noche, mostrando un lugar casi olvidado de la mano de Dios y donde, en sus calles, puede suceder cualquier cosa. Nada de glamour ni sofisticación. Esto lo podemos ver en la escena inicial en la que (la futura) Catwoman se dedica a a robar al personal. Esa calle podría estar sacada de cualquier Bronx, lo mismo que su gente y ambiente.


La acción no se hace esperar mucho. De hecho, nada, porque los Wayne son asesinados nada más empezar. Y este va a ser el motor de todo el episodio que tenemos por delante. Según parece, uno de los ejes de la trama va a ser el hecho de que, tras el famoso atraco va a haber algo más. ¿Quién mató a los Wayne? Y, sobre todo, ¿por orden de quién? Desde el punto de la vista de la trama esto les va a venir de perlas porque, de este modo, mediante el departamento de policía, vamos a conocer a los fondos más bajos de la ciudad, toda la escoria de Gotham que, como se nos va a mostrar de manera muy acertada, está hasta los topes de mafia, delincuentes, matones y sus variados. 


Los personajes me han parecido muy bien presentados y, todos ellos,  cumplen a la perfección la función que se espera de los mismos. Gordon resulta realista, valiente y, a su modo, duro, un eco primario de lo que será en el futuro. Eso sí, verle tan jovencito, sin bigote ni gafas, me ha resultado muy raro. Bullock es el compañero que uno espera tener en una ciudad así: amargado, pasado de vueltas de todo y, como le describe Gordon, apático. Y, venga, adivina; sí, corrupto. Y es que la sombra de Falcone es alargada. Fish Mooney me da que es el típico personaje que sirve de recurso para todo y al cual se puede recurrir siempre que sea necesario; ya sea para bien o para mal; algo así como un Lionel Luthor cualquiera. El joven Bruce Wayne y Alfred, el eterno criado, no aportan sorpresas (aquí comentaré algo más tarde) Por otra parte, tenemos muchos secundarios como Montoya o Allen que, digo yo, darán su juego en el futuro investigando cosas que, a lo mejor, no deben investigarse. Y, por supuesto, todo un elenco de posibles villanos que desfilan ante nuestras narices ofreciendo más o menos novedades en cuanto al modo de concebirlos. Pero, sin duda, hay que destacar a Oswald, el futuro Pingüino. Me ha resultado muy chocante verle de joven y, desde luego, ha sido un gran acierto basar su rostro en la caracterización asquerosa del mismo que vimos en Batman Vuelve (cuya reseña, tírate el rollo, puedes leer aquí) y, además, el tipo es tan sanguinario como desagradable de ver.





Paso a los actores. Los hay que me han gustado más mientras que otros me dejan frío. El más destacable, para mí, Robin Lord Taylor, es decir, Oswald. Entre ese pelo, la nariz maquillada (se nota algo raro. ¿ordenador?), los ojos claros y los andares raros, el tipo lo clava. Curioso que se hayan centrado tanto en él y no en otro. Ah, y atentos a la escena final que tiene el tipo. Donal Logue como Bullock está muy bien; el colega borda el pasotismo del personaje y, en algunos momentos, me ha recordado a aquel personajillo que salió durante unos minutos en la peli de 1989, Eckhardt. Los más flojos, al menos para mí, son Ben McKenzie y Jada Pinkett Smith. El primero por sosainas e inexpresivo; parece que le falta que le den un empujón. La segunda, porque me resulta tan forzada y artificial como el personaje. En cuanto a David Mazouz (Bruce Wayne) y Sean Pertwee (Alfred), tampoco se puede decir mucho porque sus minutos en este capítulo se cuentan con los dedos de una mano.




¿Cosas que, por lo menos a un servidor, le han hecho ponerse un poquito a la bat-defensiva? Bueno, debo reconocer que algunas.


Para empezar, se me ha hecho un poco cansado ver de nuevo el tema del asesinato de los padres. Vale, está claro que es un hecho básico en el personaje pero, de nuevo, más de los mismo, me agota un poco. Es algo así como lo que sentí al ver el reinicio de Spiderman contando lo mismo. Creo que Batman tiene un potencial más que evidente pero, entre películas y reinicios variados puede que corran el peligro de quemar al personaje o, en el peor de los casos, chamuscar al personal que, harto de lo mismo, puede preferir centrarse en personajes menos conocidos y, por eso, más frescos. Y esto me lleva a una cosa que creo es muy importante: ¿todo se va a basar en buscar a los responsables del asesinato de los padres de Bruce o la trama se va a ir por otros derroteros más normales, es decir, capítulos con casos y argumentos más o menos independientes? En el primer caso, le doy un par de temporadas de duración; en el segundo, la cosa se pude prolongar cuanto quieran.


Hablando de personajes conocidos, esto me lleva a un aspecto que me ha llamado mucho la atención y que ya he comentado un poquito más arriba: el desfile, para mi humilde opinión, excesivo, de futuros némesis de Batman. Me ha dado la impresión de que, entre otras cosas, este piloto ha sido realizado más para los fans del personaje que para el público en general. Cualquier seguidor del cruzado de la capa (¡esto en honor a la serie de Adam West!) conocerá a, atención: Catwoman, Edward Nygma (léase Acertijo), el Pigüino o si me apuráis, posiblemente al Joker (me refiero al cómico que entretiene a Mooney. Sobre esto hay teorías a favor y en contra pero, como poco, es mosqueante) Pero, si no eres lector del cómic y te acercas a la serie en plan curiosidad, todo esto te va a traer al pairo. Además, creo que es un modo muy forzado de intentar poner los dientes largos al personal friki, algo así como un "esto es lo que os tenemos preparado; no nos dejéis de ver"


Sigo. Como ya he comentado, Gordon me parece bien presentado en cuanto a personaje pero, en lo que a su modo de actuar se refiere, tiene momentos que me dejan así, así. Para empezar, no sé si es por el actor o es que está descrito así, tiene una cara de amargado considerable, como si llevara en Gotham toda la vida y, en realidad, hace poco que ha llegado. Creo que lo podrían haber mostrado algo menos oscuro y más optimista. ¡Si la serie va bien ya habrá tiempo de amargarle, hombre! Esto, claro está, desde mi más personal opinión. 


Y, con respecto al apunte que he hecho un poco más arriba de Alfred, me ha resultado muy raro ver que el mayordomo leal y educado por excelencia, le diga a su señor Bruce, con los padres de este aún calientes después del atentado, que camine recto y no llore porque los periodistas le están haciendo fotos. Más tarde, le suelta, a voz en grito, que baje el culo de unos de los tejados de la mansión. Curioso.




Pues, de momento, esto es lo que puedo decir. No hay que olvidar que, después de todo, este es el piloto y las series suelen cambiar mucho después de un par de capítulos. Según he leído por ahí, la recepción ha sido mixta; los hay que lo defienden a capa y espada y otros a los que les ha dejado más bien fríos. Servidor se queda en un punto intermedio. Creo que este piloto tiene bastantes virtudes pero, también, varios posibles puntos flacos que pueden ser unos socavones considerables si no se lo curran bien. Además, aunque las comparaciones son odiosas, la sombra de Smallville es muy grande y alargada y está claro que Gotham tiene un tufillo a lo que vimos en la ciudad de Clark Kent más que considerable. La principal diferencia (¿Véis? de nuevo, a comparar) es que, allí donde en Smallville todo caía de un modo u otro en los hombros del futuro Superman, en Gotham han preferido centrarse en un co-protagonista, Gordon. Esto, que puede parecer pasable, para mí es de mucha importancia porque puede hacer que la serie se resquebraje de manera muy grave. Vamos a esperar y ver lo que nos trae el futuro.


Vigilad el cielo.




sábado, 14 de julio de 2012

Batman

Batman (Batman)

(1989)

Director: Tim Burton

Guión   : Sam Hamm, Warren Skaaren

Michael Keaton

Jack Nicholson

Kim Basinger

Robert Wuhl

Jack Palance

Michael Cough

Pat Hingle

Billy Dee Williams



La ciudad de Gotham tiene dos problemas: por un lado, el crimen está descontrolado. Por otro, hay un murciélago gigante que impone su ley…


 
Batman fue la cinta responsable de que, a lo largo del verano y navidades de 1989, el mundo se viera en mitad de un torbellino alucinante plagado de merchadasing que se conoció como la batmanía. Efectivamente, no hubo en aquellos días estuches, cuadernos, video-juegos (yo tenía el del Commodore-64 y me parecía una pasada), camisetas, gorras… que no luciesen el símbolo del murciélago.
Debo admitir que, cuando me enteré de que estaban preparando una película en condiciones del hombre murciélago, yo era un tierno infante y casi entro en éxtasis. Y es que ver a Batman en carne y hueso repartir leña era un sueño largamente acariciado por un ávido lector de cómics como este que escribe.

La expectación era muy grande, más que nada porque en torno al proyecto había un secretismo más que cerrado. No hay que olvidar que, por aquellos tiempos, la única información que se podía tener de una peli era la que daban productores o directores  a modo de foto o entrevista. Dicho de otra forma: no había Internet que te destripara la peli en forma de copia del guión, fotos del rodaje o sus derivados. No obstante, la cosa se ponía bien. Kim Basinger, en plenitud de fama y gloria, iba a ser Vicky Vale y nada menos que Jack Nicholson como Joker. Vamos, que ni pintado. Para el papel de Batman se escogió a un actor que, al menos yo, no había oído en mi vida pero, aún así, estaba deseando verle para ver cómo le quedaría el traje de murciélago. Y aquí vino mi primer “¡¡¡OoOOooopps!!!” Recuerdo muy bien la primera vez que, estando en el pueblo de mis abuelos de vacaciones, vi a Michael Keaton en una foto publicitaria de la película. Estaba posando, vestido de traje, junto a Kim Basinger, en la escena en la que ambos se conocen al principio de la peli. Y ahí fue donde pensé: «¿¿Este es Batman??» No se le veía muy atlético pero, lo que más me llamó la atención, fue que era prácticamente de la misma altura de la Basinger... Ok, ok. No era el momento de ponerse a pensar en esas cosas y, al menos a mí, me importaban un ejército de bledos.


No puedo creer que haya encontardo aquella misma
foto...
Y llegó el momento. Después de una campaña publicitaria más que considerable, Batman aterrizó, vio y arrasó... Otra cosa muy distinta fue que convenciese. Aún así, estaba deseando ver cómo sería un Batman en la vida real.  Con todo, la película, una vez que se estrenó, despertó pasiones, fiebres, iras y críticas a partes iguales. Veamos...

Desde mi punto de vista, es obvio que esta cinta tiene muchos tantos a favor. Lo que más me gustó fue, sin duda, el diseño de producción. Anton Furst hizo pleno a la hora de dar vida a la ciudad de Gotham y todo lo que ella conlleva. Se la ve oscura, gótica, con una especie de atmósfera agobiante muy, pero que muy alejada de la simple ciudad que pudimos ver en la serie de Adam West de los años sesenta. Los gadgets que utiliza Batman, como el traje (que, debo admitirlo, me chocó porque no era el traje de los cómics. Muy espectacular, eso sí, a modo de armadura moderna, pero para nada el que yo esperaba ver. Curioso cómo la serie de Adam West ha sido la única que lo ha respetado…), el batmóvil o el bat-plano (no sé si este se llama así, pero ya sabéis a qué me refiero), están muy conseguidos, lo mismo que todo lo referido al Joker.  Hay que destacar que el maquillaje de Jack Nicholson (kilos de más a parte) está muy logrado y no hay más que mirarle a la cara para saber que es el Joker.



Creo que el trabajo de los actores es bastante correcto. Cada cual a lo suyo. Michael Keaton no es que rebose simpatía pero esa cara de sieso va que ni pintada para el personaje tal y como está planteado a lo largo de toda la película. ¿Jack Nicholson? Pues como siempre: estupendo. Su elección para el Joker estaba más que justificada y, desde luego, fue un tanto que, kilos a parte, aportó mucho al resultado final. Kim Basinger está bien y, por supuesto, aporta la típica cara bonita que suele haber en este tipo de producciones. Y, rodeando al elenco protagonista, actores de la talla de Lee Wallace como alcalde, Michael Cough haciendo de Alfred o Jack Palance en el papel de Carl Grissom. Destaco también a Billy Dee Williams como Harvey Dent que, por desgracia para él, no pudo disfrutar de las delicias que este personaje pudo haberle dado en el futuro como Dos Caras. Misterios y reveses de Hollywood, supongo. Por su parte, Robert Wuhl es Alexander Knox, un personaje tan soso como poco importante cuya labor, a priori, se supone que era aportar los toques graciosillos de turno pero que a mí siempre me ha sobrado un poco.

Elfman
Sigamos. Decir Batman implica meter el nombre de Tim Burton en medio, pero también otro. Y es que muy recomendable es la banda sonora de la película a cargo de Danny Elfman.  En ella podemos escuchar desde temas trepidantes (como el del propio Batman), pasando por otros más románticos o nostálgicos. Pero sobre todo, uno que me gusta mucho, es el denominado Waltz to the Dead, que en la película sirve de fondo a una escena muy curiosa entre Nicholson y Basinger en la torre Gotham. A parte de esta música, la cinta contó con la de otro artista: nada menos que Prince, que aportó sus temas eléctricos a muchas escenas. Con él, se inauguró esa moda que hoy es tan habitual: una película tiene la banda sonora normal, la de toda la vida y, luego, la aportación del cantante o grupo de turno. Con todo, hay a quien le encanta el granito de arena de Prince y quien lo detesta. Yo me quedo en medio pero admito que el tema Bat-Dance me pareció muy curioso y se te mete en la cabeza sin que te des cuenta.

Pero no todo puede ser bueno, ¿verdad? ¿Tiene esta cinta detalles que fueron más que mejorables? Para mí, unos cuantos…

Parece que sacarle cosas negativas a este Batman es, como poco, sacrílego. Por un lado, porque se ha convertido en una especie de clásico moderno. Por otro, su director, Tim Burton, se ha alzado como un sucedáneo de director genial y chiflado que todo lo que hace o toca debe ser calificado de maravilloso y, encima, dicha fama, quizás, comenzase con esta cinta. Bueno, quien crea así, estupendo. Yo no soy de esos. Si hay algo que caracterice a este director es su afán de pasar por una especie de filtro todos (o casi todos, considero que El Plantea de los simios es una excepción a esta regla ya que le tuvieron pero que muy vigilado) los proyectos que coge y adaptarlos a lo que le gusta. Ok, a fin de cuentas es el director y eso debe notarse. Es obvio que todo el asunto oscuro y gótico le gustan mucho y así lo ha manifestado. Claro está, Batman le dio la oportunidad de manejar estos elementos con un personaje que, desde hacía unos cuantos años, con la aparición de Batman, el regreso del señor de la noche (Frank Miller), muchos se habían empeñado en reinventar desde un punto de vista oscuro y trágico. Burton se recreó en esta imagen y nos dio un Batman que, en primer lugar, no usa el traje (al menos los colores) del original. Aquí es todo negro y se podría decir (como antes apunté) que lleva una especie de armadura y no el traje del super-héroe de toda la vida. El personaje, como aparece en la película, es una especie de monstruo de Frankenstein: está casi siempre rígido, impasible y casi nunca (¡o nunca!) gesticula. Pelear, pelea poco (dicen los expertos, y no sin cierta razón, que las escenas de acción no son el fuerte de Burton) para luego volver a su estado de rigidez. Burton alegó que lo hizo así porque “...es mi estilo...” Eso tiene cierta lógica, pero también hay que tener en cuenta que hablamos de Batman, y este salta, pega, recibe, hace piruetas y un largo etcétera porque, no hay que olvidarlo, la gracia de este personaje en los cómics se basa en que es un tipo sin poderes pero sumamente fuerte y ágil. Claro que también es estilo del director pintar al personal la cara de blanco y poner ojeras...

Y de Batman pasamos a Michael Keaton. La gran controversia. ¿Fue un buen Batman? Yo diría que cumplió. ¿Fue el actor idóneo para Batman? Ummm... Está claro que sería un tema para debatir. Particularmente creo que Keaton es un buen actor y su interpretación Batman/Bruce Wayne es correcta pero, como se puede ver, está lejos de dar la talla desde el punto de vista de la apariencia del personaje: es un actor muy bajito y su físico no se lo curraron mucho. Recuerdo que en un programa de radio de la época oí un debate acerca de este tema (para que veáis si hubo controversia) en el que el ejemplo a seguir era Superman/Christopher Reeve en comparación con Batman/Keaton. Era obvio que este siempre perdía. En un documental de 1989, Burton salió en su defensa diciendo lo siguiente:

             ... Escogí a Michael porque es un hombre normal y, a parte, muy buen actor. Batman es un hombre normal que se pone un traje. Si fuera como Arnold Schwarzenegger no necesitaría ponerse el traje de Batman...”

 Esta explicación puede pasar aunque, todo hay que admitirlo, está un poquito cogida por los pelos. Desde ese punto de vista, puedes tener un actor excelente con unas dotes interpretativas apabullantes. Pero si es calvo, bajito y regordete es posible que no sea la mejor elección para Batman. (Nota: Keaton tampoco destacaba por su melena al viento, pero eso es otro cantar...) En fin, cuestión de gustos, como siempre digo…

Por lo demás, señalar que algunos personajes me parece que están algo desaprovechados: Alfred se luce poco y Gordon (en las cuatro películas iniciales de Batman) es un mero comparsa. Quizás Vicky Vale y su amigo Knox pudieron haber dado un poquito más de intriga a la trama investigando acerca de Wayne con más intensidad, pero esto es una opinión mía.

Y llegamos a otro tema que siempre llama la atención en las películas de Burton. A parte de caras pálidas, ojeras y pelos alborotados, hay una cosa por la que el director siempre se ha destacado: le gustan los malos. Y con Batman no hay excepción. Si os fijáis, la película tiene por protagonista al súper-héroe (¡faltaba más!) pero se detiene mucho más y presta mucha atención y cuidado a todo lo que se refiere al Joker. De hecho, puestos a ser algo tiquismiquis, si la película se hubiese llamado “Joker”, no hubiera pasado nada. Fijaros bien: sabemos que Bruce es rico pero no se nos dice la razón. Tampoco se nos explica a qué se dedica o qué hace empresas Wayne (el diálogo, cuando Vicky le pregunta al principio de la película, se corta) No sabemos si Bruce tiene o no vida social, amigos, pareja... En cambio, el Joker tiene pero que muchos minutos de metraje a su disposición. Y claro, palicedes y malos a parte, otra cosa que le encanta al amigo Tim son los payasos y el mundo circense. El malo de esta peli le ofrece ambas cosas: maldad y circo. ¿Cómo se presenta el Joker en Gotham? Precedido de payasos y mimos. Vamos, ni hecho a posta.

En fin, como puede verse, para mí esta película tiene tantos a favor y en contra. ¿Es una buena película? Yo diría que sí porque creo que está bien hecha y cumple su objetivo, que es entretener. Ahora bien, ¿me parece una buena adaptación del personaje? Bueno… Opino que se pudo haber hecho mucho mejor. Con todo, opino que es una película que hay que ver. 

Y. de remate, unas cuantas bat-curiosidades: 

-En un principio, Jon Peters y Peter Guber, productores de la película, pensaron en Bill Murray como Batman. ¿Alguien se imagina al cazafantasmas como el hombre murciélago? Yo no.

-Sean Young era Vicky Vale pero un accidente la obligó a pasarle en relevo a Basinger.

-Cuando vi la película me pareció que Batman tiene una cara algo extraña. Según se supo después, Keaton no sólo utilizó prótesis en el cuerpo (amén de alzas en los pies) sino también en el rostro. Comparad algunas tomas cuando está como Batman con otras de Bruce Wayme. Parece que este tiene la cara más delgada.

-Kim Basinger quería lucir cuerpo en algún momento de la película. Por eso, intentó convencer a Burton de salir con poca ropa en alguna escena. Michael Keaton se negó ya que consideraba que era una película sobre todo para niños. Jack Nicholson apoyó entusiasmado a la actriz.

-Se dice que, durante el rodaje, Michael Keaton sufrió un resfriado de los que dejan huella. Por ello, gesto fruncido a parte, lucía aspecto de haber sido bat-aplastado.

-Burton se negó en redondo a incluir a Robin ya que un tipo con traje de colores no pegaba junto al Batman que tenía preparado. Y tenía razón.

-Jack Nicholson se enteró del proyecto cuando John Peters se lo dijo en el rodaje de Las brujas de Eastwick.

-Nicholson demostró ser el más listo y tuvo que oler el negocio por alguna parte. Por eso, firmó el contrato con una cláusula que incluía un porcentaje de los beneficios. Vamos, que se hizo de oro.

-Michael Keaton no oía la mayor parte de los diálogos: se los tapaba la caperuza.

-Mientras se preparaba la película, se recibieron montones de cartas de admiradores pidiendo que Adam West (Batman en la serie de los sesenta) fuese Batman. Las escribió el propio Adam West.

-Un actor hace de Bob Kane, creador de Batman, en el periódico de Knox. El dibujo que se ve lo hizo el propio Kane.

-Si hay algo que me descoloca es la época en la que se supone sucede esta peli. Si uno se fija en Kim Basinger y los modelos que lleva, parece moderna. No obstante, los hombres llevan traje y sombrero como en los años treinta. Por no hablar de los uniformes de la policía.

- En el video “Bat-dance” de Prince hay tipos vestidos de murciélagos a patadas. Uno de ellos es Michael Keaton.

-El maquillaje de Jack Nicholson fue un secreto. Como ya apunté antes, hay que contar que, en aquella época, no se contaba con eso de filtrar fotos por Internet.

-El propio Bob Kane alucinó en bat-colores cuando vio a Michael Keaton por primera vez. «¿Dónde está el tipo de mandíbula cuadrada que yo imagine?», pensó.

-Prácticamente todas las escenas de acción de Batman las hizo un doble.

-Hay una escena un tanto extraña: Joker manda a su número uno a investigar a Knox. Este obedece y, un par de escenas después, viene con unas fotos. Joker coge la de Knox y pregunta “¿Quién es este lelo?” “Un tal Knox”, responde su ayudante. Ahora bien, ¿manda investigarle y luego pregunta por él como si no le conociese?

-Al principio, Michael Keaton estaba abrumado por el peso de interpretar a un personaje de esta magnitud. Nicholson le dio un buen consejo: deja que actúe el traje.

-Batman no mueve el cuello. Para volverse, gira todo el cuerpo. Esto es porque la caperuza era enteriza y no permitía ningún movimiento. ¿Cómo no pensaron en eso? Lo curioso es que esto se dio en las tres películas siguientes…

-Con todo ello, guste o no, un auténtico taquillazo.

Vigilad el cielo... 

miércoles, 29 de febrero de 2012

Batman Año 1

Batman Año 1 (Batman Year one)
2011
Director: Lauren Montgomery
Guión   : Tab Murphy


 
Bryan Cranston
Ben McKenzie
Eliza Durshku
Alex Rocco
Katee Sackhoff
Grey DeLisle
Danny Jacobs






A la ciudad de Gotham llegan dos personajes. Por un lado, Bruce Wayne, hijo pródigo de la ciudad. Por otro, James Gordon, un nuevo policía...



Allá por 1986, la todopoderosa DC comics estaba actualizando algunos de sus personajes más emblemáticos. Lo hicieron con Superman de manos de John Byrne, eliminando, entre otras cosas, el toque "torpe" de Clark Kent. También se pusieron a trabajar con Wonder Woman. Batman era el siguiente de la lista. Pero si bien con los dos primeros tenían trabajo por delante, con Batman la cosa era distinta: no había que actualizar nada porque estaba bien como estaba. Aún así, decidieron lanzarse a la piscina y contar de nuevo el origen del detective de Gotham pero yendo más allá y no centrándose única y exclusivamente en el asesinato de los padres del protagonista. A fin de cuentas, ¿cómo llega Bruce Wayne a ser Batman? ¿Qué pasos tuvo que dar para ello? Todo eso y mucho más es contestado en esta obra.

Frank Miller, que había firmado Batman: el regreso del señor de la noche (obra responsable de la actual imagen amargada y gótica del personaje que hace que se le idolatre y odie por igual)  fue quien se ocupó del guión. David Mazzucchelli cogió lápices y pinceles con su estilo tan "anti-súper-héroe" Para recalcar bien que estamos ante un auténtico renacer del personaje, se eligió un título simple pero efectivo: Batman Año 1 ¿El resultado? Una de las obras más importantes de los cómics de super-héroes y todo un clásico del personaje.
Cambiando de tercio, en los últimos tiempos estamos asistiendo a un renacer del furor por los super-héroes porque las adaptaciones a las pantallas de cine que se hacen de ellos son cada vez más espectaculares (que sean o no correctas es ya otro cantar). A la par a este fenómeno se ha producido otro no menos curioso: se están realizando adaptaciones en forma de películas de animación que salen directamente al mercado del dvd o blu-ray pero que no por eso son productos de segunda categoría. Ahí están los ejemplos de las muchas películas animadas de Superman, Wonder-Woman y, cómo no, este Batman Año 1 que nos ocupa hoy.
Gordon o el padre más infeliz de la Historia.
La película, como el cómic, se centra por completo en el origen de Batman. No sólo en el famoso episodio de la muerte de sus padres, sino en cómo el joven Bruce Wayne da sus primeros pasos para convertirse en el justiciero de la ciudad de Gotham. Pero, aunque parezca raro, Batman es el protagonista en la sombra. Quien tiene mucho peso en toda la historia es el personaje de James Gordon, que aquí se nos presenta llegando a Gotham antes de hacerse amigo del héroe y que, literalmente, puede llegar a resultar tan amargado como el propio Batman. Estamos así ante una trama para adultos donde los toques de aventura dejan paso a los tintes más que dramáticos que se pueden apreciar a través de diferentes aspectos: los intentos de Bruce por buscar su destino, los problemas variados (laborales, maritales y extramaritales) de Gordon, la trama de gansters de Gotham, el nacimiento de Catwoman...Si alguien piensa que, por tratarse de una pelíciula de animación basada en un cómic de super-héroes va a ver algo para niños, mejor que apague la tele y haga otra cosa porque, amigos, esta es una historia de adultos para adultos (Y si no ¿qué es una película en la que se mezclan embarazos, miedos a ser padre, prostitutas infantiles, infidelidades, polis corruptos y gansters variados?) Y es que el señor Miller siempre ha tenido una obsesión por la cual ha peleado hasta la saciedad: demostrar que los cómics de súper-héroes no tienen por qué ser identificados con tramas destinadas a un público infantil. Desde luego, lo ha conseguido. Otra cosa muy distinta es que su enfoque guste o no...




Catwoman
A favor de esta cinta destaco la animación, lograda y que el grafismo de los personajes respeta mucho el del cómic. Pero si de respeto hablamos, hay que decir que esta, más que una adaptación, es una traduccción exacta del cómic a la pantalla. No sólo sigue la historia al pie de la letra o los diálogos son clavados; los encuadres son exactamente iguales a las viñetas del cómic hasta tal punto que da la sensación de que estamos ante un cómic que ha cobrado vida. Me ha dado la impresión de que este detalle, por encima de cualquier otra cosa, ha sido la obsesión d elos responsables por encima de todo.
¿Cosas que no me llaman mucho? Bueno, a mi, personalmente, siempre me han gustado las películas de animación clásicas, esas donde se nota la línea de tinta y, a pesar de todo, se aprecia que lo que veo son una sucesión de dibujos uno tras otro para crear la ilusión de movimiento. Y aquí claro que hay mucho de eso, pero también hay ciertas cosas (coches, aviones...) que se notan que están hechas por ordenador, dándoles un toque algo artificial. Pero, qué le vamos a hacer; eso ocurre en esta película y en muchas otras, así que... Otra cosa a tener en cuenta, y la responsable no es la película porque, como ya he dicho, traslada el cómic al celuloide, es la obsesión que se tiene por oscurecer todo y a todos.Y es que, aquí, Catwoman es prostituta. En fin, cosas del señor Miller...

Pero, si bien antes lo destaqué en el apartado de los puntos a favor, tengo que admitir que también puede llegar a ser uno en  contra: me refiero a la cuestión de la fidelidad al cómic. Desde luego, esta cinta es fiel al cien por cien, de eso no hay duda. Y es precisamente por ello por lo que deja cierto regusto de no aportar nada, dando la sensación de que se ha limitado a seguir el comic plano a plano de manera mecánica hasta tal punto (al menos a mí me sucedió) que llega cierto momento en que ver viñetas animadas sin más ni más puede quitarle cierto aire de gracia a la cosa y te dan ganas de coger el cómic. Para mí, los encargados de realizarla, conscientes de que la obra de Miller y Mazzucchelli es muy venerada, no se han atrevido a ir un poquito más allá por no provocar las iras de los fans. Y, mirad por dónde, es este el principal motivo por el que esta película es muy criticada y, para muchos, una completa decepción. Quizás, si hubieran seguido el cómic, pero variando alguna cosa o simplemente mostrándola desde otra perspectiva, hubiera el conjunto no hubiera quedado tan estricto. Cuestión de gustos...

En bat-resumidas cuentas, una cinta de animación que, para mí no pasa de ser una curiosidad que animo a ver, sobre todo, por el hecho de ver un comic transmutado a la pantalla. Con todo, me quedo con la historia impresa (que he leído ya varias veces y las que quedan por delante) porque, como dijo el gran Mazzucchelli: "... Los súper-héroes son reales cuando están dibujados con tinta..."

Como curiosidad, ved el final de esta película (y el del cómic) y el de Batman Begins: clavaditos...