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sábado, 25 de abril de 2015

Flash Gordon: Space Soldiers


Flash Gordon (Space Soldiers)
(1936)
Director: Frederick Stephani
Guión: Frederick Stephani, George Plympton, Basil Dickey,   Ella O’Neill.

Larry “Buster” Crabbe.
Jean Rogers.
Charles Middleton.
Frank Shannon.
Priscila Lawson.
Jack 'Tiny' Lipson.
Richard Alexander.
James Pierce.





La Tierra se ve amenazada por el malvado emperador Ming. Flash Gordon no dudará en tratar de impedírselo...


Si alguien cree que eso de adaptar personajes de cómic al cine es una moda actual y muy cansina está muy, pero que muy equivocado. Echad un vistacito a la fecha del serial que hoy os traigo y comprenderéis que tengo razón. ¿Significa eso que estamos ante algo malo o, como muchos suelen pensar, cutre? Para mí la respuesta está muy clara: NO. Vale, puede que muchas cosas se hayan quedado un poquito antiguas pero, en su conjunto, lo que tenemos aquí es un producto de muchos quilates que hay que saborear como es debido.


Presentar a Flash Gordon, personaje icono de la space opera más clásica, puede resultar un poco supérfluo: todo el mundo ha oído hablar del personaje aunque no hayan leído ni una viñeta. Pues bien, el potencial que el guerrero rubio del espacio siempre ha sido (y será, de eso estoy seguro) considerable. Tanto que en Hollywood le supieron ver las posibilidades desde casi el principio.

Por eso, esta es la espectacular primera adaptación a modo de serial del cómic dibujado por Alex Raymond. Con un presupuesto muy elevado para la época (unos 350.000 dólares, toda una suma, para que veáis el potencial que le supieron ver al cómic) no se escatimaron esfuerzos para que los trece capítulos de los que consta esta entrega fueran fieles al cómic y, de paso, mostrar al público de aquel entonces (y los venideros) un espectáculo de los buenos. Por eso, estos trece capítulos tienen varias cosas que sí me gustaría señalar desde un punto de vista favorable.


Para empezar,  la trama. Todos sabemos que, cuando se adapta un cómic al cine, se pueden hacer dos cosas: pasar de la obra de la que parte e inventarte todo (léase buena parte de las cosas de Los cuatro Fantásticos, Elektra o El motorista fantasma, eso por mencionar unos casos al azar) o ser fiel a ella aunque metas algún que otro cambio obligado por aquello de pasar de un medio a otro. Pues bien, la trama general, si bien se toma alguna que otra licencia (cosa obvia, ya que la historieta es muy larga) es, en su conjunto muy fiel a la de las viñetas. Por eso, aquí vemos cómo Flash Gordon conoce a Dale Arden y Zarkov y el destino les lleva a enfrentarse al despiadado Ming. Así de sencillo pero, justo por eso, tan bien llevado. A lo largo de los capítulos (que duran unos dieciocho minutos, cosa que me sigue pareciendo alucinante por lo mucho que cuentan) vamos a ver, con los medios de los que disponían en la época, mundos raros, seres más extraños aún (ahí tenemos los hombres halcón o los hombres tiburón) y, en definitiva, gran parte de la parafernalia de los cómics.

Pero lo que más destaca nada más comenzar el primer capítulo es la increíble ambientación que predomina a lo largo de todo el serial, que hace que te creas, de verdad, los mundos raros con sus personajes extraños que vamos a disfrutar. Los decorados están muy conseguidos (ya sean en plan naturales o artificiales, llenos de máquinas, botones y aparatos imposibles de definir) y, sobre todo, el vestuario y la caracterización de los personajes, que parecen calcados del cómic. Los trajes principescos con sus botas, capas o guantes, los referidos a los hombres de Arboria en plan Robín de los bosques, la ropa militar de los hombres de Ming o los uniformes que Flash luce a lo largo de todo el serial son, en una palabra, apabullantes. Los de los Hombres Halcón, cuya máximo exponente lo podemos ver en Vultan, el jefe de todos ellos, podrían decirse que son clones de lo que podemos ver en el cómic. Por eso, la sensación de verse transportado a un mundo sobrenatural, mágico y, en definitiva, extraterrestre está muy conseguida y hace que, en cuento empiezas por el primer capítulo te veas transportado de manera directa al remoto mundo de Mongo.
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Ese carácter de mundos extraños está asegurado a través de ciertos detallitos que, aunque hayan quedado algo anticuados (cosa obvia), quedan muy bien en el contexto del serial y demuestran que fueron valientes y no se dejaron amilanar por las limitaciones que el medio el género tenían en la época. Si hay que poner monstruos en plan dinosaurios, se ponen, aunque haya que maquillar lagartos muy terráqueos para ello. ¿Qué se necesitan naves espaciales de diversas formas y hay que hacer que vuelen? Pues nada, ahí se construyeron unas maquetas muy chulas bien colgadas de hilos transparentes. Eso sí, tuvieron que pasarlas muy canutas para intentar darles el movimiento dinámico que se merecían y está claro que, a veces, en el caso de las naves de Thun, la cosa se cogió por los pelos pero ahí quedan.


Otra cosa muy importante si ves estos capítulos: no estamos hablando de una peli ni de una serie, sino de un serial. Y uno de la época. Esto quiere decir que en todos y cada uno de los episodios pasan muchas cosas, todas ellas muy rápidas y, cuando más metido estás en la acción, un efecto de transición en forma de estrella te avisa que estás convocado para la próxima entrega, dejándote con la miel en lo labios y deseando dar al play para ver el siguiente episodio. Ello le da un aire clásico considerable que, desde luego, a mí me parece más que curioso.

Paso a los actores. Larry “Buster” Crabbe, que se dedicaba a la natación profesional, fue el elegido para interpretar a Flash Gordon, una opción muy acertada desde mi punto de vista, ya que, si bien se defiende como puede al actuar (a veces creo que esto se nota mucho) es clavadito en cuanto al rostro al personaje. Lo único que se le puede reprochar al pobre es que, evidentemente, era más bajo que lo que el personaje se merecía y, aunque muchas ocasiones le pusieron botas con alzas, la cosa no bastó para tapar lo bajito que era. Cosa curiosa, para disimular un poquito más, en uno de los episodios se refieren a él como "el gigante rubio" Obviamente, esto es un mero apunte ya que nada ni nadie podía cambiar eso. Con todo, creo que cumplió con creces las expectativas del papel y, para mí, ha sido, sin duda, el mejor Flash Gordon que han visto las pantallas hasta la fecha.



Le secundan Jean Rogers como Dale Arden, Charles Middleton como el despiadado Ming (también excelente su caracterización) Frank Shannon hace de doctor Zarkov y Priscila Lawson es la bella princesa Aura. También destacan Jack 'Tiny' Lipson  como Vultan, Richard Alexander interpreta al príncipe Barin y James Pierce como Thun.  Todos los actores están muy bien caracterizados y metidos en sus papeles. Los hombres halcón están muy conseguidos (nada que envidiar a los que vimos en la versión de 1980), sobre todo el príncipe Vultan, muy semejante al personaje del cómic.


 


Paso a un aspecto fundamental en una historia de fantasía como la que tenemos entre manos: los efectos especiales. Aquí los hay, por supuesto. Y, claro está son los efectos propios de la época. Hoy día pueden resultar desfasados, anticuados o, si te pilla de malas, incluso cutres. No digo que no a ninguna de las opciones pero hay que tener en cuenta que en los años treinta, los efectos como tal eran lo que eran, es decir, casi nada, y el único modo de tirar para delante era recurrir a maquetas, maquillajes y sonidos raros. Pues bien, esto es lo que te vas a encontrar en este serial. Sí, las naves se notan un montón (sobre todo, las de los hombres león), los efectos de sonido no son muy allá y los dinosaurios estelares-gigantescos son lagartos muy terráqueos maquillados de bichos raros. Negarlo sería negar la evidencia pero yo  me quedo con el hecho de que fueron los suficientemente valientes y osados como para no amedrantarse por ello y hacer que la historia y drama de los personajes quedara por encima de los detalles espectaculares. La gracia de este serial no tiene por qué ser la espectacularidad en efectos, sino que hay que verlo todo en su conjunto y, la verdad, estos trece capítulos son más que dignos y todo un espectáculo que los aficionados al cómic agradecerán. Aún así, destaco el efecto de la ciudad flotante, sencillo a simple vista pero muy eficaz, los combates aéreos o el efecto de Flash cuando se vuelve invisible. ¿Rústico? Puede. ¿Efectivo? Ni dudarlo.




¿Cosas mejorables?  

Quizás se pueda señalar que, por ejemplo, el papel de Dale Arden es un poco simple: enamorada de Flash, siempre en peligro o desmayándose. Bueno, puede ser, pero también hay que admitir que en los primeras historietas del cómic dicho personaje tampoco hacía nada más (eso sí, para un servidor, una de las heroínas más guapas de la historia, pero eso es otro cantar) También es cierto que Ming me parece algo menos temible que en el cómic, donde es un tirano despiadado y temido al que nadie osa contradecir o tocar (salvo Flash, claro) Aquí, incluso, hasta le zarandean. Y, sí, las peleas no parecen muy bien coreografiadas (o, quizás, las hicieron así a posta) y resultan un poco locas. Bueno, gajes de adaptar un cómic a la pantalla.

Pues esto ha sido todo. Como opinión personal recomiendo verlo y, sobre todo, disfrutarlo. Y si te gustan, recuerda que hubo dos tandas de seriales más: Flash Gordon's trip to Mars y Flash Gordon conquers the universe, todos ellos con el mismo espíritu en intenciones de divertir al espectador. Creo que estos seriales son, junto con la versión animada del estudio Filmation en de 1979, las más fieles y mejores adaptaciones respecto que se han hecho del personaje y, por encima de todo, simple, pura y sana diversión de la buena.

¡Que empiece la aventura!


¿Curiosidades? Algunas:

-Crabbe no era rubio, sino moreno. Esto hacía que se tuviese que teñir, cosa que no le hacía demasiada gracia. De hecho, hay fotos posteriores donde aparece como Flash de moreno, como la que se puede ver en la portada del DVD del tercer serial “Flash Gordon conquista el universo”

-Este serial fue todo un éxito y generó dos más. Por eso, son una referencia obligada en cuanto adaptaciones del personaje se refiere y se le venera del mismo modo que al Tarzán de Johnny Weissmuller: todo un clásico.

-Crabbe era buen nadador y su rostro clavado al de Flash, pero no todo eran tantos a favor: era muy bajito y muchas veces las alzas en las botas se notan.

-Dale Arden aquí es rubia. En el cómic era morena. Hay que esperar al segundo serial para que se de oscurezca el pelo.

-La música de fondo es reciclada de otras películas y se repite en los seriales posteriores.

-Ciertos laboratorios fueron extraídos de “La novia de Frankenstein”

-También se le conoce como “La invasión de Mongo”

-Crabbe fue posteriormente otro héroe intergaláctico: Buck Rogers.


Os dejo un breve resumen de cada episodio:

El planeta del peligro
La Tierra se ve amenazada por un extraño planeta. El profesor Zarkov, con Flash Gordon y dale Arden parten en un cohete para intentar detenerlo. Allí, caerán preas de Ming, el emperador, que resulta ser muy despiadado. Flash deberá luchar en la arena con unos hombres-bestia. Aura, la hija de Ming, trata de salvarle pero ambos caen en una trampa.
El túnel del terror
Ming quiere casarse con Dale. Para ello, la hipnotiza. Los hombres león atacan a Ming pero Flash interfiere con una nave. Así conoce a Thun, príncipe de los hombres león, de quien se hace amigo. Para ello, deben entrar por un pasadizo secreto donde Flash debe de enfrentarse a una bestia. Por suerte, el curso de Mongo ha cambiado y la Tierra se ha salvado.
Capturado por los hombres tiburón
Thun salva a Flash del Dragón y rescatan a Dale. Caen presas de los hombres tiburón, que lo llevan ante el rey Kala. Flash le vence en combate y el rencoroso rey trata de matarle en un tanque de agua con una bestia marina.

Combate a la bestia del mar
Flash es rescatado por Thun y Aura. Durante una pelea, la máquina de aire es dañada y el palacio de Kala se desmorona.
El rayo destructor
La ciudad de Kala es salvada por Ming y un rayo poderoso. Zarkov conoce a Barin, verdadero heredero de Mongo destronado por Ming. Flash viaja con Thun, Aura y Barin y se encuentra con los hombres halcón de Vultan. Con su rayo destructor, derriba a los héroes.
Tortura ardiente
Son hechos prisioneros mientras Vultan quiere que Dale sea su reina. Flash, Thun y Barin son condenados a los hornos que sostienen la ciudad. Aura amenaza a Dale: si no se olvida de Flash, este lo pagará. Flash se amotina y es castigado duramente.




Trágico final
Flash es curado y escapa pero es de nuevo capturado y condenado a los hornos atómicos. Zarkov idea un plan para liberar a Flash.
Torneo de la muerte
Flash intenta liberarse con el truco de Zarkov de destruir los hornos atómicos. La ciudad de Vultan se tambalea. Zarkov puede salvarla pero pide a cambio la libertad de sus amigos.  Ming somete a Flash a un torneo de muerte, donde debe combatir con un poderoso guerrero de Mongo, que resulta ser Barin.  Sabemos que este quiere a Aura. Después, Flash debe enfrentarse a una horrible bestia, el orangopodo.
Contra el dragón de fuego
 Flash acaba con la bestia. Min promete que los dejará libres pero todo es un truco. Aura, celosa de Dale, quiere hacerse con Flash y le envenena para llevarle a su palacio de Theo, donde reside el dragón de fuego.



El peligro invisible
Zarkov acaba con dragón pero Flash sigue inconsciente. Al despertar, no recuerda nada. Aura hace que se enamore de ella y Vultan es encarcelado. Zarkov se pone en contacto con la Tierra. Ming decreta la ejecución de Flash que, en ese momento, se vuelve invisible gracias a una máquina de Zarkov.
Las garras del Tigrón
Invisible, Flash decide atacar a Ming. Zarkov se pone en contacto con la Tierra. Deciden volver a la Tierra. Aura decide usar al Tigrón para seguir a Dale. Pero este es muy agresivo y la ataca.
Atrapados en la torre
Flash acaba con el Tigrón. Aura decide ayudarles. Ming destruye la máquina de invisibilidad y promete liberar a los terrícolas. Ming ordena vigilarles. Cuando acuden al punto de reunión, la supuesta nave de Barin les ataca.
Volando hacia le Tierra
Ming es el responsable del ataque. Barin es hecho prisionero. Flash y sus amigos son acorralados en un laboratorio. Las naves de Thun atacan en ese momento. Los hombres león atacan e irrumpen en el palacio. Ming muere entrando en el palacio sagrado del dios Tao por su propia voluntad. Flash, Dale y Zarkov regresan a  la Tierra pero el sumo sacerdote de Ming ha colocado una bomba en la nave pero consiguen localizarla.
Llegan sanos y sanos a la Tierra.





Vigilad el cielo.

Guión: Frederick Stephani,

miércoles, 29 de febrero de 2012

Batman Año 1

Batman Año 1 (Batman Year one)
2011
Director: Lauren Montgomery
Guión   : Tab Murphy


 
Bryan Cranston
Ben McKenzie
Eliza Durshku
Alex Rocco
Katee Sackhoff
Grey DeLisle
Danny Jacobs






A la ciudad de Gotham llegan dos personajes. Por un lado, Bruce Wayne, hijo pródigo de la ciudad. Por otro, James Gordon, un nuevo policía...



Allá por 1986, la todopoderosa DC comics estaba actualizando algunos de sus personajes más emblemáticos. Lo hicieron con Superman de manos de John Byrne, eliminando, entre otras cosas, el toque "torpe" de Clark Kent. También se pusieron a trabajar con Wonder Woman. Batman era el siguiente de la lista. Pero si bien con los dos primeros tenían trabajo por delante, con Batman la cosa era distinta: no había que actualizar nada porque estaba bien como estaba. Aún así, decidieron lanzarse a la piscina y contar de nuevo el origen del detective de Gotham pero yendo más allá y no centrándose única y exclusivamente en el asesinato de los padres del protagonista. A fin de cuentas, ¿cómo llega Bruce Wayne a ser Batman? ¿Qué pasos tuvo que dar para ello? Todo eso y mucho más es contestado en esta obra.

Frank Miller, que había firmado Batman: el regreso del señor de la noche (obra responsable de la actual imagen amargada y gótica del personaje que hace que se le idolatre y odie por igual)  fue quien se ocupó del guión. David Mazzucchelli cogió lápices y pinceles con su estilo tan "anti-súper-héroe" Para recalcar bien que estamos ante un auténtico renacer del personaje, se eligió un título simple pero efectivo: Batman Año 1 ¿El resultado? Una de las obras más importantes de los cómics de super-héroes y todo un clásico del personaje.
Cambiando de tercio, en los últimos tiempos estamos asistiendo a un renacer del furor por los super-héroes porque las adaptaciones a las pantallas de cine que se hacen de ellos son cada vez más espectaculares (que sean o no correctas es ya otro cantar). A la par a este fenómeno se ha producido otro no menos curioso: se están realizando adaptaciones en forma de películas de animación que salen directamente al mercado del dvd o blu-ray pero que no por eso son productos de segunda categoría. Ahí están los ejemplos de las muchas películas animadas de Superman, Wonder-Woman y, cómo no, este Batman Año 1 que nos ocupa hoy.
Gordon o el padre más infeliz de la Historia.
La película, como el cómic, se centra por completo en el origen de Batman. No sólo en el famoso episodio de la muerte de sus padres, sino en cómo el joven Bruce Wayne da sus primeros pasos para convertirse en el justiciero de la ciudad de Gotham. Pero, aunque parezca raro, Batman es el protagonista en la sombra. Quien tiene mucho peso en toda la historia es el personaje de James Gordon, que aquí se nos presenta llegando a Gotham antes de hacerse amigo del héroe y que, literalmente, puede llegar a resultar tan amargado como el propio Batman. Estamos así ante una trama para adultos donde los toques de aventura dejan paso a los tintes más que dramáticos que se pueden apreciar a través de diferentes aspectos: los intentos de Bruce por buscar su destino, los problemas variados (laborales, maritales y extramaritales) de Gordon, la trama de gansters de Gotham, el nacimiento de Catwoman...Si alguien piensa que, por tratarse de una pelíciula de animación basada en un cómic de super-héroes va a ver algo para niños, mejor que apague la tele y haga otra cosa porque, amigos, esta es una historia de adultos para adultos (Y si no ¿qué es una película en la que se mezclan embarazos, miedos a ser padre, prostitutas infantiles, infidelidades, polis corruptos y gansters variados?) Y es que el señor Miller siempre ha tenido una obsesión por la cual ha peleado hasta la saciedad: demostrar que los cómics de súper-héroes no tienen por qué ser identificados con tramas destinadas a un público infantil. Desde luego, lo ha conseguido. Otra cosa muy distinta es que su enfoque guste o no...




Catwoman
A favor de esta cinta destaco la animación, lograda y que el grafismo de los personajes respeta mucho el del cómic. Pero si de respeto hablamos, hay que decir que esta, más que una adaptación, es una traduccción exacta del cómic a la pantalla. No sólo sigue la historia al pie de la letra o los diálogos son clavados; los encuadres son exactamente iguales a las viñetas del cómic hasta tal punto que da la sensación de que estamos ante un cómic que ha cobrado vida. Me ha dado la impresión de que este detalle, por encima de cualquier otra cosa, ha sido la obsesión d elos responsables por encima de todo.
¿Cosas que no me llaman mucho? Bueno, a mi, personalmente, siempre me han gustado las películas de animación clásicas, esas donde se nota la línea de tinta y, a pesar de todo, se aprecia que lo que veo son una sucesión de dibujos uno tras otro para crear la ilusión de movimiento. Y aquí claro que hay mucho de eso, pero también hay ciertas cosas (coches, aviones...) que se notan que están hechas por ordenador, dándoles un toque algo artificial. Pero, qué le vamos a hacer; eso ocurre en esta película y en muchas otras, así que... Otra cosa a tener en cuenta, y la responsable no es la película porque, como ya he dicho, traslada el cómic al celuloide, es la obsesión que se tiene por oscurecer todo y a todos.Y es que, aquí, Catwoman es prostituta. En fin, cosas del señor Miller...

Pero, si bien antes lo destaqué en el apartado de los puntos a favor, tengo que admitir que también puede llegar a ser uno en  contra: me refiero a la cuestión de la fidelidad al cómic. Desde luego, esta cinta es fiel al cien por cien, de eso no hay duda. Y es precisamente por ello por lo que deja cierto regusto de no aportar nada, dando la sensación de que se ha limitado a seguir el comic plano a plano de manera mecánica hasta tal punto (al menos a mí me sucedió) que llega cierto momento en que ver viñetas animadas sin más ni más puede quitarle cierto aire de gracia a la cosa y te dan ganas de coger el cómic. Para mí, los encargados de realizarla, conscientes de que la obra de Miller y Mazzucchelli es muy venerada, no se han atrevido a ir un poquito más allá por no provocar las iras de los fans. Y, mirad por dónde, es este el principal motivo por el que esta película es muy criticada y, para muchos, una completa decepción. Quizás, si hubieran seguido el cómic, pero variando alguna cosa o simplemente mostrándola desde otra perspectiva, hubiera el conjunto no hubiera quedado tan estricto. Cuestión de gustos...

En bat-resumidas cuentas, una cinta de animación que, para mí no pasa de ser una curiosidad que animo a ver, sobre todo, por el hecho de ver un comic transmutado a la pantalla. Con todo, me quedo con la historia impresa (que he leído ya varias veces y las que quedan por delante) porque, como dijo el gran Mazzucchelli: "... Los súper-héroes son reales cuando están dibujados con tinta..."

Como curiosidad, ved el final de esta película (y el del cómic) y el de Batman Begins: clavaditos...

sábado, 1 de octubre de 2011

Flash Gordon (1980)



Flash Gordon (Flash Gordon)

(1980)

Director: Mike Hodges
Guión   : Michael Allin, Lorenzo Semple, Jr.

Sam J. Jones
Melody Anderson
Timothy Dalton
Topol
Max Von Sydow
Peter Wyngarde
Ornella Muti
Brian Blessed




El planeta Tierra se ve amenazado por la presencia del extraño planeta Mongo. Flash Gordon y sus amigos viajarán hasta él para enfrentarse al malvado emperador Ming...

Famosa (por muy distintas razones) adaptación del héroe más galáctico de la historia de los cómics. Esta vez fue en 1980 cuando Dino De Laurentiis, sin duda animado por la lección magistral de George Lucas con La guerra de las galaxias y El imperio contraataca, quien se atrevió a seguir adelante con el proyecto. Para dirigirlo, recurrió a Mike Hodges, quien tenía en su haber películas como La maldición de Damien.

Para mí, Flash Gordon es una película cuanto menos curiosa, ya que creo que es un caso raro de un fifty-fifty pleno, es decir, tiene tantas cosas a favor como en contra.

¿A favor? Muchas y muy variadas. Destaco el diseño de producción, muy bien cuidado. Los decorados son creíbles al igual que toda la parafernalia de los planetas y las naves. El vestuario está muy bien conseguido aunque se toma algunas licencias con respecto al cómic (si queréis ver fidelidad en este tema, ved los seriales de Buster Crabbe) Toda la película está plagada de colores brillantes (sobre todo rojos y naranjas) que son su marca de fábrica y le dan ese toque "kitsch" que siempre se asocia a esta cinta.

¿Cosas mejorables? Varias. Para empezar, alguno de los actores. El mejor, para mí, sin duda, es Max Von Sydow en el papel de Ming, que es clavadito al personaje. Melody Anderson cumple como Dale Arden lo justito, pero lo cierto es que el papel no está diseñado para hacer nada más. Ornella Muti da lo que ofrece: una cara guapa y un buen cuerpo, si bien es cierto que esto le viene bien al personaje. Timothy Dalton, como siempre, correcto, interpretando a un príncipe Barin que no tiene nada de calvo. Brian Blessed, por su parte, es un buen Príncipe Vultan y se parece mucho al de los cómics mientras que Topol hace de Zarkov aportando cierto toque cómico (cosa que da cien patadas al personaje original de las historietas) Peter Wyngarde es Klytus, un sucedáneo de Darth Vader que, si bien no aparece en los cómics, sí es un personaje interesante y lleva una armadura muy llamativa, acorde a los colores de la película.

Y, por último, reservado para el final, Sam J. Jones como Flash Gordon. ¿Decisión acertada? Aquí hay gustos para todo. El amigo Sam no era actor como tal, sino modelo (el físico, desde luego, lo daba) y había participado junto a Bo derek en la película 10, la mujer perfecta. Su pelo moreno y rizado se lo alisaron a base de bien y le añadieron un buen tinte platino. Yo diría que su papel como Flash es así, así. Quizás le falta algo de carisma pero también es cierto que, tal como está escrito el personaje, no alcanzaba para mucho más. Y es que este es, para mí, el mayor error de la película: Flash Gordon es, en los cómics, es un tipo duro, muy serio y responsable. Aquí es más bien simpaticote y hasta graciosillo. Bueno, cuestiones de adaptarle a la pantalla...

Y, si se habla de Flash Gordon, hay que hacer mención especial a la banda sonora y, dentro de esta, a la famosa canción de Queen. ¿Quién no ha hecho eso del "FlAAaaassshhHH (¡KKKSSSSSSS!) ¡AAAAaaaAAAAAAHHH! De Laurentis exigió de forma especial que Queen fueran los encargados de poner música y canción a la cinta. "Flash" (título de la canción) es famosa en el mundo entero gracias a esta película pero, debo admitir que, dentro del repertorio de Queen, no es de mis favoritas, aunque el dichoso estribillo se te quede en la cabeza a fuego...

¿Y los efectos? Aquí es donde la cinta se da un buen encontronazo. Años más tarde, con el beneplácito del tiempo, De Laurentiis admitió que el principal error de hacer Flash Gordon fue haberla filmado después de La guerra de las Galaxias. Y creo que tuvo razón al afirmar esto. Después de las aventuras de Luke Skywalker y compañía al público se le afinó el paladar y exigía no sólo calidad, sino espectacularidad aderazada con una buena dosis de veracidad. Los efectos en la película que nos ocupa son más bien artesanales y algo cantosos, ya que se nota que las motos voladoras están sujetas ante una pantalla, que los hombres halcón están colgados (con las alas no se molestaron mucho, la verdad) o los rayos láser parecen demasiado infantiles, efecto de sonido incluidos.

Desde mi punto de vista personal, lo que menos me gusta del conjunto es, sin duda, ese sentido del humor, a veces infantil, que impera en algunas escenas y que, si uno se fija bien, está rondando por toda la peli como si de una extraña bruma se tratara. ¿Una de las principales escenas de acción el (infame para algunos) partido de rugby al principio de la película? ¿Flash y Dale en plan tortolitos absolutos mientras, inconscientes, juntan cabecitas y entrelazan manos? La verdad, nunca imaginé que el doctor Zarkov obligase a alguien subir a su cohete para salvar la Tierra diciendo "Coja su cepillo de dientes..."

Luego tenemos ciertos detalles que muchos odian pero que, en mi humilde opinión, hace que la peli tenga ese encanto que te provoque la sonrisa: sí, en las naves de Mongo se escribe en inglés (¡Granizo ardiente, granizo ardiente!), los hombres halcones escriben palabras en el cielo también en inglés (esto yo lo interpreto como un homenaje a Flash) o que en el planeta del calvo Ming la marcha nupcial es igual que en la tierra pero al son de guitarras eléctricas. Que Flash, de repente, calcule en minutos y segundos terrestres en una nave enemiga lo que le queda de vida a la Tierra ya es otro cantar...

La película fue un fracaso. Una pena, porque las intenciones, yo creo, eran buenas y la escena final deja abierta una secuela que nunca llegó. Lo curioso es que, con el tiempo, ha alcanzado es estatus de clásico. A mí, personalmente, me gusta. No la considero una buena adaptación del cómic pero la veía con agrado de niño y ahora de adulto. ¿Qué más puedo pedir?
Pues eso...
FlAAaaassshhHH (¡KKKSSSSSSS!) ¡AAAAaaaAAAAAAHHH...!
Lo siento, pero tenía que ponerlo de despedida.
Os dejo el video de Queen de "Flash"