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sábado, 31 de octubre de 2015

La noche de Halloween


La noche de Halloween (Halloween)
(1978)
Director: John Carpenter.
Guión   : John Carpenter, Debra Hill.


Jamie Lee Curtis
Donald Pleasence
Nick Castle
Nancy Kyes
P. J. Soles
John Michael Graham








Un asesino psicópata se escapa del psiquiátrico donde estaba encerrado

"¡Laurie, el hombre del saco está ahí!” 


Para celebrar el día de hoy, vamos allá con una película que viene que ni  pintada y que, en muy buena parte, es la responsable de que Halloween tenga la fama que tiene… además de, claro está, ser uno de los hitos del llamado cine de terror postmodernista.

La cinta, como todo el  mundo sabe, fue dirigida por todo un maestro (y artesano) del género de terror que, por desgracia, hoy parece que Hollywood tiene olvidado pero que todo buen aficionado gusta de recordar de vez en cuando: John Carpenter, el mismo tipo que nos regaló en su momento La cosa, Asalto a la comisaría del distrito 13 o 1997, Rescate en nueva York. Hay más, por supuesto, como la Niebla, El príncipe de las tinieblas o un remake que me encanta de El pueblo de los malditos. Entre sus actores, destacamos  Jamie Lee Curtis, que se estrenó en las pantallas con esta película y con el veterano Donald Pleasence, que aportó experiencia y reconocimiento en su papel de doctor.


La película, como ya apunté, es un claro referente del terror moderno. ¿Y qué es esto? Pues el tipo de horror que desfiló por las pantallas que consistía en un maníaco/monstruo/psicópata/Como-lo-queráis llamar que, armado con el arma que fuera (en este caso, un cuchillo enorme) se merendaba a quien pillaba de por medio mientras mostraba una clara predilección por el personaje protagonista que respondía a la descripción de una chica joven, atractiva y que, de manera que nadie puede explicar, es la única que tiene la suerte o inteligencia para huir de él. Y, fijaos si tuvo importancia esta peli que todo el terror y monstruos icónicos que vinieron después, se basaron en esta idea. Por eso, ahí quedan los Jason de Viernes 13, los Freddies que pululaban por Elm Street, o los de cara fantasmal de Scream. Pues bien, repito, esta Noche de Halloween fue quien abrió  las puertas a todos ellos.


Ok, factores a favor me han parecido unos pocos:


El mejor momento de toda la peli, al menos para mí, ocurre en la primerísima escena. Después de oír el nombre de Michael, asistimos a una escena inicial rodada de manera magistral en la que, desde el punto de vista de los ojos de un niño, asistimos a la primera gracieta, léase primer crimen de Michael Myers: se carga a su hermana que, claro está , está medio desnuda. Y no hay razón para ello ni explicación ninguna; el niño la mata con un buen cuchillo, como debe ser. Luego, otro buen momento: quitan la máscara al niño y este, rubito angelical, tiene la mirada perdidísima… y, también, el cuchillo en la mano, que no lo ha soltado. Lo dicho: para este vigilante del cielo, el mejor momento y más impactante de toda la peli y, si me apuráis de toda la saga.



Me gusta cómo, de manera muy rápida, lo que viene a continuación es una presentación muy efectiva de personajes. Primero el doctor, interpretado con solvencia por Donald Pleasence y que no deja lugar a dudas de lo que opina de Michael. Y este es otro tanto a favor de la peli: sabemos de Michael a través de lo que otras personas dicen de él. Por eso, los diálogos del doctor son fundamentales y muy bien escritos, por cierto: “¿Ha visto alguna vez a un ser parecido?”, le pregunta a una enfermera. Nótese que se refiere a Michael, claro, pero como si fuera un bicho o un animal, no como un ser humano. “No se fíe de ese ser…” ¿Es todo? No, porque eso se lo dice a una simple enfermera. Atentos a lo que le cuenta al sheriff: “Ese niño tiene los ojos del diablo…” “Lo que había tras los ojos de aquel niño era pura y simplemente, maldad” Más claro, agua.


Me ha gustado bastante un momento muy fugaz que es el paso previo a la escapada de Michael. Me refiero a cuando el doctor y la enfermera llegan al psiquiátrico y los enfermos están sueltos. La escena está muy bien diseñada: es de noche, llueve a cántaros y los enfermos, con sus camisones blancos, destacan sobre todo el paisaje a modo de zombis sueltos. Muy bueno. Luego ocurre lo que tiene que ocurrir y, claro está, la paga la pobre enfermera.


Otro de los aspectos a favor es que, de nuevo en forma de diálogos de personajes ajenos a Michael, se introduce al espectador en esa especie de sentimiento de horror opresivo. Por eso, Tommy, el niño, se refiere a la casa de los Myers como “Una casa encantada” Si a eso le añadimos la respiración del colega Michael viendo y escuchando todo desde el interior a oscuras, el plan está servido.


Aunque haya muchos que crean que esta peli es el colmo de la sangre y las cuchilladas, puede que al alguno le ocurra lo que a mí (en mi caso, hacía mucho que no la veía) Y es que todo eso es más fama que otra cosa. A ver, cuchilladas hay, no lo vamos a negar, claro. Pero también es cierto que la cinta ocupa una parte del metraje muy, pero que muy larga en recrearse en el misterio y plantearlo. Por eso, al son de esa musiquita inquietante de piano, aquí acudimos a muchas escenas de coches que siguen a jovencitas, figuras que espía desde el jardín, llamadas de teléfono, víctimas en potencia viendo pelis de terror en la tele o robos en una tienda de una máscara de Halloween, cuerdas y cuchillos. Esto, desde cierto punto de vista, lo señalo como un buen logro pero, lo admito, en el siguiente apartado, en el de las cosas que me han perecido mejorables, lo destaco desde otra perspectiva.


Pero esta es una peli de miedo, un clásico dentro del género. Y eso y hablar de muertes es lo mismo. Pues bien, las que hay aquí me parecen bien mostradas. Quizás la que más llame la atención sea la de Bob, ya que eso de ensartar al amigo en la pared con un cuchillo no deja de tener mérito.


Los actores me parecen correctos. Claro que aquí hay que hacer referencia a dos principales. En primer lugar, como ya he mencionado, tenemos a Donald Pleasence que, bien mirado, no es que salga mucho pero su personaje ayuda mucho a definir a Michael. A veces parece algo listillo y mandón (maneja al sheriff como le da la gana. yo creo que es la perilla, que resulta un poco hipnótica) pero ahí queda. Por otro lado, claro está, a Jamie Lee Curtis. Su papel como adolescente inteligente y empollona me parece correcto. Gritando y huyendo, también. Por eso, adquirió el título de “Reina del grito”
¿Cosas que no me han llamado tanto?


Bueno, tengo que decir que esperaba más tensión, más terror y más agobio. Como ya dije, hacía un tiempo que no veía esta peli y la leyenda en la que se ha convertido puede haber hecho el resto. La cinta, al menos para mí, tiene una fama de cinta de culto o clásico tal que esperaba que la sangre salpicara a montones. Pues bien, no es así y, como ya comenté se centra mucho en crear el ambiente y el misterio. Lo que ocurre es que esto, por lo menos a mí, se me ha hecho algo largo. Tened en cuenta que, quitando el asesinato de la enfermera, no vuelve a haber una muerte propiamente dicha (la de Annie) hasta el minuto cincuenta y uno. Durante todo ese tiempo, mucha charla de adolescentes, mucho “me gusta este o aquel” y algún que otro momento cama. Esto, según te pille, te puede gustar o no. A mí, lo digo de nuevo, no me molesta mucho pero sí se me ha hecho un pelín largo.


Siguiendo con las muertes, debo decir que  no son muy sangrientas o, para enfocarlo de otro modo, espectaculares. La de Bob está bien pero el resto, aún sin estar mal, me han parecido algo flojas (la de Annie ocurre medio estrangulada en el coche y la de Linda igual, pero con el cable de un teléfono) Bueno, ahí quedan… Por cierto, ¿cómo es posible que el amigo Michael tenga tanto tino con todos y, en su primer ataque a Laurie, falla con su cuchillada? Lo que dije, la chica de turno siempre se escapa…
Y, lo que menos me ha gustado, que  no tiene nada que ver con la peli o la historia, las medias de Lee Curtis al principio de la peli. ¿Cosas de la época o afán de hacerla parece una chiquilla? En fin, detallito para reflexionar…


Pues eso es todo. ¿Recomiendo verla? Sí, claro. Es un clásico a fin de cuentas y la responsable de la oleada de películas de terror con psicópatas de turno haciendo la vida imposible a alguien y, además, resulta muy curioso ver de dónde partió un modelo de terror que se ha convertido en un icono dentro del género Eso sí, debo reconocer que me quedo con otras obras de Carpenter pero, para gustos, los colores.


Aquí os dejo algunas curiosidades: 


-Para el papel de Pleasence, el doctor Loomis, fueron tentados Peter Cushing y Christopher Lee. Ambos rechazaron porque el sueldo era escaso.
-Y es que, dicho sea de paso, esta película es de presupuesto bajo, bajísimo: unos 325.000 dólares.
-Por eso, no hubo dinero para ciertas cosas: el vestuario, por ejemplo.
-Por esta razón Jamie Lee Curtis se compró su propia ropa para la peli en una tienda normal y corriente.
-Pero a las estrellas siempre se las distingue como tal. Por eso, Donald Pleasence cobró 20.000 dólares. Lee Curtis 8.000. Carpenter, como director, 10.000.
-Sigo con la pasta. El niño del comienzo cobró 25 dólares. Nick Castle, Michael con máscara, 25 al día.
-Revancha en taquilla: la cinta recaudó 47 millones de dólares sólo en EE.UU. En el resto del mundo, unos ochenta. Ahí es nada.
-Se escogió a Lee Curtis por ser hija de Janet Leight, la actriz que interpretó al personaje que muere en la ducha de Psicosis. Alguien pensó que aquello daría morbo y publicidad.
-En la escena inicial, cuando vemos a través de los ojos de Michael, observamos que su mano coge el cuchillo. Si hay algo que os resulta extraño tenéis razón, a mí me ocurrió. Y es que las manos y brazos que vemos son los de una mujer: Debra Hill, productora de la película.
-La música, como es habitual, fue obra del propio Carpenter. Se basó, en parte, en la melodía de El exorcista.
-Las películas que los niños ven en la tele son Planeta prohibido y El enigma de otro mundo.
-De esta última, Carpenter rodó un remake en 1982: La cosa.
-Judith Myers, Sandy Johnson, es la chica a la que se carga Michael al principio, fue Playmate en junio de 1974. ¿Por eso está medio desnuda? Tampoco es que esto moleste, que conste...
-Hubo un total de ocho Michaels. Incluso Carpenter se puso la máscara.
-Detalle curioso: la máscara de Michael era en realidad una que representaba al capitán Kirk de Star Trek. Increíble, pero cierto. Su precio no llegó  a los dos dólares. Si uno se fija, tiene un aire al capitán de la Enterprise.
-Once secuelas después de esta.




Vigilad el cielo.

2 comentarios:

  1. Hola que tal, mi nombre es Vania y soy webmaster al igual que tú! me gusta mucho tu blog y quería pedirte permiso para enlazarte a mis blogs, Así mis usuarios podrán conocer acerca de lo que escribes.

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    Vania
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  2. Hola, Vania. Bienvenida a Vigilando el cielo. Muchas gracias por tus palabras de ánimo. Hablamos en privado. ¡Un saludo!

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