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lunes, 22 de agosto de 2016

Cazafantasmas




Cazafantasmas.
(Ghostbusters)
(2016)

Director: Paul Feig.
Guión   : Kattie Dippold, Paul Feig.

Abby Yates 
Kristen Wiig.
Leslie Jones.
Kate McKinnon.
Chris Hemsworth. 
Neil Casey.


Rowan está activando la presencia de entes fantasmales en Nueva York. Tres científicas, con la ayuda de una empleada del metro, creen que pueden hacer frente a los fantasmas de manera revolucionaria...


¡Hola!

Ya están aquí. Después de muchas idas y venidas, tiras y aflojas, rumores varios y mucha polémica, las Cazafantasmas (subrayo lo de "las") han aterrizado en las pantallas del planeta para librarnos de entes paranormales varios.

Lo admito. Soy de los que, cuando se enteró de que iba a hacer un remake de Los cazafantasmas, el clásico de 1984 y película que me encanta y no me canso de ver, puse el grito en el cielo. Eso de tocar un recuerdo tan preciado de los años mozos siempre me ha llegado a lo más hondo, más aún con la moda que hay hoy en día de rehacer los clásicos con los que uno ha crecido. Pero, y lo digo sin ánimo de chulearme, también soy de los que la opiniones no suelen importame mucho y pienso que, para juzgar algo, hay que verlo y, al menos, darle una oportunidad. Pues, muy bien, acabo de ver la peli y esto es lo que, desde mi humilde punto de vista, puedo decir.


Para qué te voy a mentir. Muchas y muy variadas son las cosas que me han gustado. Para empezar, la historia. Vale, estas cazafantasmas y sus aventuras son  un calco de la peli de 1984, es decir, siguen el mismo patrón, la premisa es muy parecida y algunas escenas y diálogos están calcados. Pero, y esto es lo importante, se las han apañado para meter ciertas variaciones que, a mi modo de ver, dan vida al conjunto y vienen muy bien al resultado final. Una de las que más me ha gustado es el hecho de que, si bien en la anterior había una especie de despliegue fantasmal global debido a la llegada de un ente sobrenatural, aquí es un ser humano, un tío raro, friki, solitario y chiflado, el que fuerza esa situación. De este modo, en el fondo, el espíritu de la peli ochentera sigue intacto pero, a la vez, no es exactamente lo mismo. Así, el colega, que se llama Rowan, lo que hace es colocar ciertos, digámoslo así, artefactos que incitan la actividad fantasmal para que toda esa energía converja en un punto que desate la hecatombe (también fantasmal) ¿Ves? El espíritu es el mismo pero con ciertas variaciones. 

A partir de este momento, la peli discurre por el camino que ya marcó su predecesora, esto es, unas científicas que creen en fantasmas se las apañan para descubrir que pueden ingeniárselas para poder atrapar uno y estudiarlo. ¿Las consideran chifladas? Sí. Pero, otra variación ,el alcalde les da carta blanca a condición de que aguanten que las desprecien en la tele por aquello de que no cunda el pánico general. De nuevo, esta situación seguro que te suena si te gusta la otra peli pero no llega a ser igual.

Por supuesto, la actividad fantasmal está asegurada y la trama no va a ofrecer ningún cambio en eso: las cazafantasmas deben enfrentarse al montón de entes espectrales que se ponen a pulular por Nueva York como si tal cosa. Eso sí, aquí los fantasmas, además de ser mucho más rápidos, también son muy agresivos y atacan todo lo que pueden. De este modo, la aventura está asegurada.

Y, hablando de aventuras, otra cosa que quiero destacar a favor de
la peli es el tono de la misma. A mí me ha parecido un equilibrio perfecto entre comedia (que hay mucha, pero mucha) y acción. Los momentos cómicos están presentes casi en todo el metraje y rara es la secuencia que no tiene algo, ya sea un gesto, un diálogo, una situación, que no alivie tensiones. Pero, también, no es un humor tonto o chabacano; al contrario. Me ha parecido muy cuidado y, sobre todo, bien llevado. De hecho, no te miento si te digo que, en más de una ocasión, las carcajadas han llenado el cine.

Decir Cazafantasmas es hacer que te vengan a la cabeza cuatro personajes icónicos de la historia del cine y, para más inri, ochenteros. En mi opinión, más que la trama, lo que más temía era qué iban a hacer con ellos. Lo de convertirlos en mujeres, la verdad, era algo que me daba igual. Pues bien, aquí las protagonistas están muy bien definidas y, como tal, actúan. Abby es la arrojada y valiente. Patty se parece mucho solo que sin el aporte intelectual y con menos arrojo. Erin, la retraída y Jillian la rara del grupo. Todas me han gustado mucho pero, lo admito, Jillian es mi favorita. Entre los pelos, las gafas y lo pasada de vueltas que está, centra la atención nada más salir en pantalla. Y, otra cosa, todas ellas tiene una presentación muy acertada y sabes qué papel van a tener en el grupo.

¿Y las actrices? Pues tan bien como los personajes. Abby Yates destila simpatía y no se atraganta como la gordita simpática de turno. Kristen Wiig queda muy bien como la razonable del grupo que, a su vez, también tienes sus golpes. Leslie Jones me parece que hace una interpretación muy simpática. Y, la que más me ha gustado, Kate McKinnon, que no para de poner gestos y hacer cosas raras a lo largo de toda la peli. A mí, al menos, no me han parecido clones de los protas clásicos. Ah, y, hablando de estos, TODOS desfilan por pantalla... Pero si ha habido una sorpresa en la cinta ha sido, sin duda, Chris Hemsworth. Genial. El tipo tiene una vis cómica que me ha sorprendido para bien y todas y cada una de las escenas en la que sale las borda. De hecho, uno de mis momentos favoritos en la entrevista de trabajo. Acostumbrado a verle cachas e inexpresivo (aquí está cuadrado, pero no tanto) ha sido todo un hallazgo y creo que el tipo ha tenido muchos bemoles de aceptar un trabajo así... o que es bastante mejor actor de lo que parece a simple vista.









¡Por Asgard...!



Los efectos me han parecido muy correctos y el tema fantasmal muy conseguido. Muchos de los espectros parecen sacados de una peli de miedo cualquiera y el despliegue final a cargo del monstruo de turno (no voy a decir cuál) me ha gustado mucho. Vale, todo de noche para que el CGI se note menos pero ese es un aspectos que pocas pelis se saltan. Por cierto, el tema de las armas de las protas está muy conseguido. Por un lado, están las de siempre que, al menos me ha parecido eso, atrapan más rápido a los fantasmas en plan lazo. Por otro, las han ampliado yendo un poco más allá de la imagen clásica.




Hasta aquí escribo hoy. ¿Me ha gustado? Sí, y no tengo reparo en recomendarla. Me ha parecido una peli muy entretenida que da lo que ofrece: diversión y un rato agradable durante unas dos horas que se pasan volando. Hay muchos y muchas que la están poniendo a caer de un burro, la mayoría, sin verla y guiándose solo por el tráiler. Incluso he leído artículos atacándola de feminista. Bueno, tiene que haber de todo en la viña del Señor y todo ello respetable. Yo creo que verlo así es retorcer demasiado algo tan simple como una peli de aventuras que, además de remake, pretende ser un homenaje muy respetuoso con un título anterior que es mítico. La pena es que, quizás, esta cinta ha nacido condenada a fracasar... o puede que no. Digo esto porque hay que esperar a que acaben los títulos de crédito. ¿Secuela a la vista?

Vigilad el cielo.



sábado, 13 de agosto de 2016

El museo del horror




El museo del horror.
(El museo del horror)
(1964)

Director: Rafael Baledón
Guión   : José María Fernández Unsáin.

Julio Alemán.
Patricia Conde.
Joaquín Cordero.
López Moctezuma.


Se están cometiendo unos horribles asesinatos. Todas las víctimas son mujeres. Lo que nadie sabe es que una figura en la sombra es la responsable...



¡Saludos!

Hoy os traigo una peliculita mexicana de cuya existencia, debo ser sincero, no tenía ni idea. Me encontré con ella de casualidad y, como suele ocurrir, la debilidad me puede y tampoco es que me resista demasiado.

Muy bien, la he visto un par de veces y lo que sigue es lo que puedo decir.

Esta cinta sigue el canon principal que las películas de ciencia
ficción y terror de las de antes solían seguir: ir al grano desde el comienzo para atrapar al espectador. Y eso es lo que hace sin miramientos ninguno. Desde que vemos a esa chica caminando sola por la calle, a oscuras, con cierta bruma (gran punto a favor de la ambientación tétrica y terrorífica), asediada por cierta sombra siniestra con sombrero bien calado, el misterio está servido. Por eso, la historia que vamos a tener por delante es precisamente eso, una de misterio muy bien llevado cuyo principal objetivo va a ser el de despistar al espectador mientras nos presenta un argumento sencillo y directo, pero muy bien mostrado. Por eso, por un lado se podría decir que es una película de terror (elementos tiene de sobra, como comentaré dentro de un momento) pero, también, lo es de asesinatos en la más antigua tradición policial. No en vano, después de todo, la policía, que al principio es algo inútil y así se lo hacen saber todos, se pasa toda la peli investigando hasta que, al fin, se les enciende la bombillita y empiezan a atar cabos.

Otra cosa a tener en cuentas es que si bien la trama principal es la de las muertes variadas de las pobres y desgraciadas chicas, lo cierto es que la cinta se nutre de pequeñitas tramas que ayudan a contar la historia y, a su modo, contribuyen a que el espectador haga sus cábalas acerca de quién puede o no puede ser el asesino. Ahí tenemos al taxidermista, la relación entre Marta y Raúl o los experimentos de este cual doctor Frankenestein.


Pero, como ya he dicho, la imagen primordial que arroja esta película es la de peli de terror. Debo decir, y lo hago sorprendido de manera muy grata, que me ha dejado alucinado la mala baba que destila en determinados momentos y que, la verdad, llama la atención por lo bestia de dichas escenas. Por ejemplo, las muertes (esto es un spoiler pero lo tengo que decir) de todas y cada una de las chicas con cera líquida e hirviendo incluida me gustan pero que mucho (bien visto, leyendo esta frase en frío, me deja a la altura de lo desquiciado pero, qué le vamos a hacer) más que nada porque se muestran en gloriosos primeros planos. Si has visto cualquier peli donde haya asesinatos y museos de cera de por medio, sabrás que el proceso en sí no sale. Pues bien, aquí, lo ves con todo detalle: la chica gritando, la cera ardiendo y cayendo en la cara mientras ahoga los berridos (de nuevo, jope cómo suena eso). Cuando el bueno de Raúl saca una cabeza femenina (parece que la peli odia a las mujeres) de un tarro pasa igual: primer plano y zoom bestia. ¿Más? ¿Y si te digo que unos ladrones desentierran un cadáver (adivina. Sí, de una chica) y retiran la mortaja vemos perfectamente la cara con un buen rictus cadavérico de la chica. Todo ello, lo repito, bien mostrado y, sobre todo, recreándose en ello. No me deja de parecer cusiroso que, a fin de cuentas, estamos hablando de una peli de 1964.


Ahí queda eso.

Paso ahora a los personajes. Muy bien reflejados y, todos y cada uno de ellos se prestan a aumentar ese misterio y confundir al espectador. Además, no tienen desperdicio: Raúl está obsesionado con Marta y, a la vez, lleva una doble vida como doctor Frankenstein; Luis es el típico personaje amargado que puede ser más de lo que parece; Abramov es un machista, amargado, antipático y tipo morboso que se lo pasa pipa disecando animales. Marta, por su parte, adora a los hombre mayores y tullidos. Vamos, que no tienen desperdicio.


Y esto me lleva a los actores. Joaquín Cordero queda muy bien como Luis, lo mismo que Julio Alemán haciendo de Raúl, que pasa de encantador a chiflado por amor en un segundo. Patricia Conde cumple como Marta y Carlos López Moctezuma lo borda en su papelito de Abramov. En conjunto, todos muy creíbles.








Y ahora le toca el turno a lo que no me ha gustado tanto, que alguna cosita hay. Lo principal, y se te va a hacer evidente si ves la peli, es lo predecible que, a fin de cuentas, resulta. Sí, hay misterio, confusión y giros en la trama que te pueden hacer dudar pero, a fin de cuentas, no creo que haga falta ser un lince para averiguar quién narices es el malo. Si has visto Los crímenes del museo de cera en cualquiera de sus versiones (y si no lo has hecho, hazlo nada más terminar la parrafada que te estoy soltando), sabrás de lo que te hablo. Luego hay pequeños detallitos que no es que me hayan molestado pero que ahí quedan. Sí, el malo recuerda a El fantasma de la ópera que da gusto pero ni se nos dice cómo se las apaña para conectar un cementerio con un teatro (¡huy, que se me escapa!) Raúl tiene un trasfondo morboso porque contrata a asesinos para que roben cadáveres pero no se nos dice para qué. Y, ya puestos, fijaos en la escena final: dos personajes dándose de palos (no voy a decir quiénes) y, ¿qué hace la poli? Observa desde el piso de abajo. Total, durante todo el metraje no hacen nada...

Bueno, pues esto ha sido todo. Detallitos sin importancia aparte, debo decir que ha sido toda una sorpresa y me ha gustado. En general, muy bien llevada, interpretada y, sobre todo, muy entretenida. Si tienes un ratito, búscala y dale una oportunidad; yo lo he hecho y no me he arrepentido durante los setenta y seis minutos que dura.


Vigilad el cielo.






sábado, 6 de agosto de 2016

Independence Day: Contraataque




Independence day: Contraataque.
(Independence Day: Resurgence)
(2016)

Director: Rolan Emmeric.
Guión   : Nicolas Wright, James A. Woods, Dean Devlin, Rolan Emmerich, James Vanderbilt.

Liam Hemsworth.
Jeff Goldblum.
Bill Pullman.
Maika Monroe.
Sela Ward.
Judd Hirsch.
William Fichtner.
Brent Spiner.
Jessie T. Usher.


Veinte años después, los extraterrestres vuelven a la Tierra para destruirnos. Pero, esta vez, tendremos ayuda...



¡Hola!

Estaba cantado. Tú lo sabías, ellos lo sabían, yo lo sabía y así puedo conjugar el verbo entero. Y es que, desde que se estrenó la primera entrega allá por el noventa y seis (Señor, los años pasan) estaba claro que, tarde o temprano, habría una segunda parte. Y, en un tiempo como este, lleno de secuelas, precuelas, reinicios y remakes, era evidente que el personal de aquel Independence Day iba a volver.

Muy bien, los extraterrestres, que son malos como ellos solos, han regresado para hacer, aún, más daño. Antes, la advertencia de siempre: aquí hay spoilers. Dicho esto, comienzo, como siempre, por las cosas que me han gustado.

Lo que más, la historia. Vale, si digo esto parece que la cosa ha
cambiado algo con respecto a la cinta anterior. Sí, pero no. O no, pero sí. Vamos a ver, si vas a ver esta peli sabes con claridad supina lo que te vas a encontrar: los extraterrestres vuelven y los humanos, en especial los americanos, se las apañan para combatirlos. Hasta ahí todo bien y no creo que esto sorprenda a nadie. No obstante, supongo que alguien responsable debió pensar que, de haber dejado el patrón de la historia así, hubiera sido un pelín peligroso, más que nada, por aquello de que la repetición aburre y cansa. Por eso, destaco dos cosas en la historia que, en mi opinión, son puntos a favor y, por otro lado, la alejan de la primera cinta. En primer lugar, los aliens vienen  y no se dedican a masacrar como en la cinta anterior. ¿Recuerdas el rayo que cae sobre el edificio lleno de frikis y desencadena la destrucción? Pues bien, aquí no hay de eso pero sí otra cosa: los bichos espaciales vienen a atacar el núcleo del planeta para, de este modo, hacer todavía más daño. Alguna mente alienígena debió pensar que, si con lo del rayo no consiguieron mucho (salvo destruir), ¿por qué utilizarlo otra vez? La segunda cosa: esta vez, tenemos ayuda. Pero no de un presidente estadounidense todopoderoso o de un electricista genial que lo mismo te riega una planta que descubre el enlace de una nave nodriza extraterrestre con las demás, no. En esta ocasión, la ayuda viene de fuera. Porque, una esfera procedente de otro planeta que los aliens ya han atacado, nos viene a aportar ideas para combatir a los de fuera. ¿Cómo lo ves? Lo que siempre digo: debemos fomentar la cooperación intergaláctica que, tarde o temprano, la vamos a necesitar.

En mi humilde opinión, creo que estas dos pequeñas aportaciones enriquecen la peli porque, de lo contrario, hubiese sido un refrito de lo que vimos en la anterior y, como comenté antes, se hubiera tratado de más de lo mismo. De este modo han logrado marcar un matiz de diferencia bastante notable entre ambas entregas y la cosa va un poco más allá del esquema invasión/defensa/victoria con puros de la otra peli.

Pero la cinta, además, contiene un par de detalles más que me han gustado y que creo que merece la pena comentarse. Así, he visto un espíritu más aventurero en esta segunda parte que en la otra. Y es que, si has visto Independence Day, sabes que mucho del metraje se  va en dos cosas: escenas de destrucción (obvio, fue el principal reclamo de la cinta) y amor por la patria (que muchos odian y se burlan de él; a mí es un detalle que me da igual y hasta me divierte) En la peli que te comento hoy hay menos destrucción y más espíritu aventurero (lo que sucede en el área 51, los protas pegando tiros en el interior de la nave...) y es bien cierto que ese amor patriotero aquí está mucho más comedido y hasta te puedo decir que ni aparece. Sí, hay algún comentario hacia el 4 de julio, pero nada más. Me da la impresión que alguien tuvo que tomar nota de ciertas reacciones a la primera cinta (esto, claro está, es una teoría friki mía)

Y ahí va otro gran  detalle que me ha gustado: la acción de
los malos. ¿Hay una nave nodriza que la lía, sobre todo, al llegar? Sí. ¿Los aliens sacan sus cazas para contraatacar? Sí, claro, pero mucho menos que la peli predecesora. Genial todo lo referido a la reina. Porque aquí, amigos (SPOILER EN TODA REGLA), vamos a ver a la reina en acción. Y no es un modo de hablar porque la amiga sale de la nave (es un bicho gigantesco) y, cual Godzilla, se lía con todo el que pilla de por medio. La verdad, es algo que me ha gustado mucho y, de nuevo, prueba que los responsables de la cinta han querido ir más allá del hecho de destruir la nave nodriza y proclamar que los terrestres, en especial los americanos, somos el colmo de la inteligencia.

Los efectos especiales están clavados y te dejan, clavado también,
en la butaca. La escena en la que la nave principal entra en la Tierra generando su propia gravedad (es mucho más grande que la de la primera; creo que dicen que tiene cinco mil kilómetros de diámetro) es espectacular, lo mismo que los momentos en el mar, las explosiones o la reina corriendo por el desierto matando todo lo que puede. Y, todo ello, a la luz del día. Nada, un diez para los, que yo no esperaba menos.





Oh-Oh...


Los actores, para este servidor, cumplen. Tú y yo sabemos que aquí, el tema interpretación puede dar pie a una conversación larga e interesante pero te digo lo que a mí me ha parecido. Jeff Goldblum sigue a lo suyo: poniendo cara de "me sorprende todo" y haciendo esos gestos tan raros con las manos. Bill Pullman me ha gustado mucho lo poco que sale (no digo más al respecto) y se le ve muy creíble como expresidente que no está en su mejor momento. Judd Hirsch lo clava como Julius, el padre de David y, cosa curiosa, me parece que, de todos, es el que menos ha cambiado con el paso del tiempo. Liam Hemsworth hace lo que puede con el personaje de Jake y a mí me resulta correcto. Maizal Monroe cumple como Patricia y Jessie T. Usher, es decir, Dylan, el hijo de Will Smith, pasa sin más. Luego hay buenos refuerzos como William Fichtner (Adams) o Sela Ward (la presidenta y que, comentario que no viene a cuento, para mí siempre será la esposa de Harrison Ford en El fugitivo.) Brent Spiner (doctor Okun), por su parte, aporta el toque friki y de humor que alivia tensiones.






Y ahora paso a los aspectos que, para mí, son mejorables. Para ser sincero, te voy a nombrar solo dos. Ahí van:

El primero, el personaje de Dylan, como dije antes, el hijito de Will Smith en la otra peli. En mi opinión, sobra del todo, ni aporta, ni pone, ni hace nada. Todos sabemos que Smith estuvo a puntito de estar en la peli pero, bien porque al final no quiso, quizás por el dinero o, como él explicó, no quería ser un hombre de segundas partes, al final se quedó al margen... y eso se nota. Por el personaje y por el actor. Poner al hijito que es famoso por su famoso padre me ha parecido, con todos los respetos, una tontería porque, además, personaje y actor son muy sosos y no aportan nada. A eso, añado otro detalle tonto: el modo que tienen de quitarse de encima a Smith. A ver, un tío que pilotaba aviones como tú o yo respiramos, que se puso a los mandos de un caza extraterrestre, combatió con él y hasta se metió en una nave alienígena... ¿muere en un vuelo de pruebas? Por favor... Creo que se lo podrían haber currado un poco más o, simplemente, ahorrarse poner al hijo que, repito, me parece un pegote. ¿Otra cosita? Han pasado veinte años desde la primera invasión. Lo humanos aprovecharon los restos de tecnología alienígena para avanzar (vale, muy buen detalle) pero... ¿tanto, tanto? ¿En veinte años se reconstruye el planeta del modo que vemos aquí, se fabrican naves para ir a otros planetas como si tal cosa y por la calles hay vehículos del tipo de los Supersónicos? Umm...

Pues bien, dejando a parte esos detallitos, sin duda, sí recomiendo verla. La peli da lo que ofrece: entretenimiento, diversión y dos horas ideales para consumir chuches a discreción. Quizás no sea el colmo del cine pero a mí me ha gustado y así lo hago saber. Por eso, si te apetece, es una buena opción para combatir el calor veraniego y pasar un buen rato.

Por cierto, ¿cómo ves el final? ¿Somos nosotros los que, ahora que tenemos ayuda, vamos a por los aliens? ¿Tercera parte a la vista? Hombre, si se lo curran bien...

Vigilad el cielo.






sábado, 30 de julio de 2016

La leyenda de Tarzán





La leyenda de Tarzán.
(The legend of Tarzan)
(2016)

Director: David Yates.
Guión   : Adam Cozad, Craig Brewer.

Alexander Skarsgård.
Margot Robbie.
Christoph Waltz.
Samuel L. Jackson.

John Clayton debe regresar a África por petición del rey Leopoldo para que pueda evaluar lo que ha hecho allí. No obstante, hay oscuros intereses detrás de todo ello que harán que Clayton sea de nuevo Tarzán...



¡Hola a todos!

Vamos allá con otra de las pelis veraniegas. Antes de empezar, hago un pequeño aviso: aquí hay spoilers ya que, para comentar determinadas cosas, hay que nombrar esas cosas. 

Pues bien, dicho esto, vamos al lío...

Lo admito. Cuando oí hablar de la peli y vi el cartel con el prota luciendo músculo, lo primero que pensé fue: "Oh, Señor. Más de lo mismo" Pero es que Tarzán es un personaje por el que tengo cierta debilidad y, al final, me pudo la curiosidad. Eso sí, no pude evitar entrar en el cine pensando en Johnny Weissmuller. Nostálgico que es uno.

Las luces se apagaron, anuncios pesados desfilando por la pantalla, algún que otro trailer interesante... y esto es lo que te puedo decir.

Para mí, la peli tiene varias cosas a favor pero, sin duda, hay una por encima de todo: la historia. Si vas pensando en ver al niño que crece en la selva con los monitos de turno, se hace machote y se enfrenta a los malos hasta que ve una hembra de la especie y se vuelve tontito de amor, mejor que deseches esa idea. A ver, aquí hay algo de eso pero muy poco. Para empezar, el primer golpe te da de lleno: todo el mundo conoce a Tarzán porque, en efecto, fue criado en la selva, sí, pero luego, volvió a la civilización, se casó y se hizo famoso por eso. Por eso, el rey Leopoldo quiere que vaya al congo Africano para dar un poco de brío al gobierno, es decir, usarle como reclamo publicitario.

¿Cómo se te ha quedado el cuerpo? Yo, mientras veía la peli,
pensaba "¿Pero es que le conocen?" Pues así es. Lo malo es que, detrás de todo, hay una historia de ambición y poder con el personaje de Leon Rom tratando de conseguir diamantes para su rey pidiendo ser el dueño absoluto del Congo Africano. Creo que esta variación en la historia original (que se respeta, pero que se deja un poco de lado) es el gran acierto de la peli, esto es, ofrecer algo nuevo de forma que el espectador vaya pensando que va a ver una cosa y, en realidad, se encuentra con algo distinto.

Sigo. Y es que la cinta ofrece una serie de pequeños detallitos que ayudan a aumentar esa sensación de diferencia con respecto a lo que hemos visto antes del personaje y que, en mi humilde opinión, quedan muy bien y enriquecen el conjunto. Te comento unos cuantos para ver qué te parecen. Para empezar, Tarzán es civilizado, es decir, ha probado las mieles de la civilización y le gustan porque, además, el tipo está podrido de dinero. Por eso, cuando vuelve a la selva, no esperes verle con taparrabos pero si con un pantalón. Puede que esto parezca idiota pero hazte esta pregunta: si es tipo lleva años viviendo como un ser humano normal y corriente, ¿por qué volver a ponerse un trozo de tela para taparse la entrepierna? Otro detalle: Tarzán no habla con los animales, así que, si eres de mi quinta y le recuerdas diciendo eso de "Ankawa" (me he inventado el modo de escribirlo, vaya eso por delante), prepárate para otra novedad: aquí el colega de la selva, más que hablar, se entiende con ellos a base de miradas y de estudiar sus costumbres. La cosa queda mucho mas natural y menos artificiosa. Repito: es mi opinión.

Los personajes me parecen clavados y se integran en la historia de
manera muy natural, siguiendo el esquema clásico de bueno/malo/chica del bueno (esposa)/compi del héroe. Tarzán es valiente pero reflexivo. Y, otra gran diferencia: da mamporros que hacen temblar la pantalla pero, también, recibe que da gusto. Vamos, que no es perfecto. Y suda, y le crece la barba y tiene la estructura ósea modificada por caminar durante años a cuatro patas (detalle que me encantó) Jane es atrevida y no se achanta por nada. Rom es el malo sofisticado y relamido que equivale al civilizado que viene a tocar las... narices a los pobres africanos. Y Williams es eso, el compañero ideal del héroe: bocazas, gracioso y buen tipo. Como puedes ver, el esquema de toda la vida que, por supuesto, se utilizará de igual forma dentro de tres mil años.






Los actores me han parecido muy correctos y creo que cumplen muy bien. Alexander Skarsgård me ha resultado muy buen Tarzán y creo que ha asumido la responsabilidad que esto debe suponer de manera muy acertada. Solo le pongo una pequeña pega, si es que se puede llamar de algún modo: tiene cara de pena. Por lo demás, muy bien. Christoph Waltz es un tipo que me encanta y aquí no es una excepción: es remilgado, odioso y malo con avaricia pero, a la vez, elegante. Margot Robbie queda muy bien como Jane y no resulta una mojigata esperando a que la rescaten. Samuel L. Jackson, por su parte, hace lo que mejor se le da: ser un secundario de lujo que aporta tablas y naturalidad. 


Y vamos allá con otro factor fundamental de esta peli que no te dejará indiferente: los efectos especiales. Pos supuesto, se centran en los animales (ademas de ciertas peleas o saltos con liana en mano) Clavados. Los leones, elefantes, cocodrilos y, sobre todo, los gorilas, tienen un grado de perfección muy a tener en cuenta. Además, están ahí para contar la historia, no para quitar el protagonismo a nadie.



¿No te recuerda a King Kong?


Hasta aquí escribo hoy. Sin duda, la recomiendo, claro. Me ha parecido una peli muy, pero que muy entretenida de aventuras a la antigua usanza: bueno muy buenos, malos malísimos, situaciones de peligro, ciertos toquecitos de humor... Y, sobre todo, te da la oportunidad de olvidarte durante dos horas de todo para sumergirte en África y todo lo que implica. Si tienes oportunidad, no lo dudes.

Por cierto, se te estás interesado en el personaje, aquí te dejo la reseña de una versión muda del mismo, toda una gozada: Tarzán de los monos.

Vigilad el cielo.




sábado, 23 de julio de 2016

Tortugas Ninja 2: fuera de las sombras




Tortugas Ninja 2: fuera de las sombras.
(Ninja Turtles 2: out of the shadows)
(2016)

Director: Daver Green.
Guión   : Josh Appelbaum, André necee.

Noel Fisher.
Jeremy Howard.
Pete Ploszek.
Alan Ritchson.
Megan Fox.
Will Arnett.
Stephen Amell.
Laura Linney.
Brian Tee.
Stephen Farrelly.
Gary Anthony Williams.
Tyler Perry.

El criminal Shredder es liberado en su camino a la cárcel mediante un complicado proceso de teletransporte. De manera accidental, se encontrará con el malvado extraterrestre Krang y se aliarán para conquistar la Tierra. Solo las Tortugas Ninja podrán detenerle...




¡Hola a todos!


El veranito ha venido con un aluvión de pelis listas para ser disfrutadas. Hay de todo: terror, ciencia ficción, superhéroes... y segundas partes, como esta que os traigo hoy.


Y es que siempre se dijo que, pese a los resultados de la primera entrega (cuya reseña podéis leer aquí), Michael Bay y compañía estaban más que decididos a liarse la manta a la cabeza convirtiendo a las tortugas mutantes en una saga con franquicia incluida.  Pues bien, la segunda de las aventuras de los reptiles ninja ya está aquí y esto es lo que os puedo decir:



¿A favor? 

Para mí tiene una cosa fundamental: la peli es puro, simple y llano entretenimiento. Aquí no hay que buscar tres pies al gato, ni filosofías complicadas, ni hay que pensar en segundos visionados para captar la esencia del mensaje. Esta peli es para pasar el rato, hincharte de chuches (como hizo servidor) y dejarte llevar durante más o menos dos horas. Por eso, la trama de la cinta no puede ser más simple porque, una vez que en la entrega anterior nos presentaron a protas y sus circunstancias, lo que vamos a ver en esta es un episodio más en las aventuras del cuarteto ninja que, a su modo, esta relacionado con el anterior. Por eso, me parece muy bien que enlacemos con el malo de turno, Shredder, que ha sido detenido y se lo llevan a la carcel. Pero, por supuesto, esto no puede ser así porque al colega, con la ayuda del científico loco propio de los cómics o de los dibujos animados, Stockman, van a  rescatarle. 




Y es a partir de este punto cuando el tono fantasioso de la peli va a brillar por su lucimiento porque, atentos, lo van a rescatar teleransportándole. Sí, habéis leído bien; como en las pelis de Star Trek. No hay persecuciones o tiroteos (bueno, un poco sí)  pero sí una buena ración de teletransporte. Y ese tono de fantasía se multiplica por el infinito cuando, en el proceso, la mala bestia de Shredder se cuela como por arte de magia en la guarida de un extraterrestre que hace un pacto con él para conquistar la Tierra. Y, ¿quiénes podrán detenerle? Hala, ya tenemos la peli planteada. Como podéis ver, una trama absolutamente flipante, alejada e todo realismo. Y eso, repito, lo digo como algo bueno porque, si algún objetivo tiene esta cinta es el de entretener y, lo digo otra vez, lo consigue a las mil maravillas.


El metraje es muy alocado y os garantizo que rara es la escena en la
que hay calma. Por eso, el guión es una escena espectacular tras otra haciendo que no despeguéis los ojos de la pantalla, estableciendo un equilibrio entre momentos más o menos tranquilos (las charlas y discusiones entre las tortugas, lo referido a Fenwick o Jones) con otros absolutamente delirantes teniendo como protas a las tortugas en plena acción. Si leéis esto y veis la peli, fijos en las escena de las cataratas en Brasil, la persecución en el camión de la basura (sí, habéis leído bien) o toda la escena final y lo comprenderéis. Y eso son solo tres ejemplos...



Y esto me lleva a algo fundamental en la peli: los efectos especiales. ¿Qué puedo deciros? Se podría argumentar que toda la peli es un efecto especial de casi dos horas porque, como es obvio, los cuatro protagonistas principales están generados por ordenador. Y, ojo, que no son los únicos; ahí tenéis a Rocksetady y Bebop, rinoceronte y jabalí respectivamente, por no mencionar a Splinter o Krang, el malo de turno. La verdad, se te olvida que estás viendo cosas generadas en la pantalla de un ordenador y la perfección es tal que, si te fijas, lo personajes respiran, se les estiran los músculos, babean o sudan. Vamos, unos efectos de diez.





Paso a los personajes. Pues son los que uno espera. Las tortugas siguen fieles a sus roles y, cada una tiene una personalidad y unos movimientos muy definidos. No soy mucho del cómic pero, a juzgar por la reacción de la chavalería que había en la sala (y había mucha, os lo digo yo) creo que lo han clavado. Además, es fácil identificarse con cualquiera de ellos. April es el contrapunto humano que viene de los cómics y luego están algunos más como Casey o Fenwick apoyan a los reptiles lo mejor que pueden. En el campo de los malos, Shredder y Krang hacen lo que esperamos de ellos: ser malos con saña. Rocksteady y Bebop son el toque de humor idiota que alivia tensiones.







Y esto me lleva a los actores. Reales pocos, como puedes imaginar. No puedo juzgar la labor de las voces de las tortugas porque no la he visto en versión original. Sí puedo decir que Megan Fox (April), Will Arnett (Fenwick), Stephen Amell (Casey), Laura Linney o Brian Tee (Shredder) son meros comparsas porque las tortugas son eje de todo (algo lógico por otra parte) y siempre he tenido la sensación de que, cualquier presencia humana en estas pelis está un pelín forzada. Por cierto, Fox me ha dado la impresión que, tras tanta cirugía, no tiene expresión ninguna en el rostro.




¿Cosas que me han dejado algo frío? Bueno, alguna hay. Para empezar, no entiendo por qué los extraterrestres hablan nuestro idioma y quieren, de golpe, conquistar la Tierra. Shredder se teletransporta por primera vez como si lo hubiera hecho durante toda su vida y, cuando ve a Krang, es como si tú o yo viéramos una papelera en la calle.Y, por cierto, hay cosas que parece que se dan por sabidas. Por ejemplo, ¿cómo se cuelan las tortugas en el avión? 


Pero, hay dos cosas que me han patinado un poquito más. La primera, que he extrañado la presencia de un malo con mayor intervención, es decir, más acción por parte de los oponentes. Y es que Shredder me ha parecido que se luce muy poco y se limita a amenazar con sus cuchillas a lo Lobezno. ¿La otra? Me ha resultado más evidente, con respecto a la entrega anterior, que esta nueva peli está mucho más orientada al público infantil. Ahí está la presencia de Rocksteady y Bebop para probarlo. Bueno, a fin de cuentas, no en vano estos ante una historia de tortugas ninjas parlantes...




Pues eso ha sido todo. En conjunto, una peli que cumple a las mil maravillas el propósito para el que ha sido creada: entretener. Que las expectativas del personal sean unas u otras es un hecho que ya depende de cada uno. Mi consejo es que vayáis a verla con la mente despejada dispuestos a pasar un buen rato y dejaros llevar.

Vigilad el cielo.