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sábado, 18 de mayo de 2013

The ring: la señal

The ring: La señal (The ring)


 
Director: Gore Verbinski
Guión   :Ehren Kruger 



Naomi Watts
Martin Henderson
David Dorfman
Daveigh Chase







 
 
Una extraña cinta de vídeo provoca la muerte de todo aquel que la ve…
 
“¿No te ha dado miedo?” (Rachel)
“No, No mucho” (Noah)
“Cuatro personas han muerto. Cuatro personas que  la vieron” (Rachel)
“¿No lo entiendes Rachel? Nunca duerme” (Aidan) 
 

 
The ring es una película que puede considerarse como una especie de clásico moderno del cine de terror. En su época (hace ya unos añitos) la gente que la había visto incitaba al personal a verla y, durante un tiempo, ciertas escenas (que comentaré más abajo) estuvieron bien de moda hasta el punto de que el monstruo de turno de la cinta suele ser bastante conocido entre los admiradores del género. Eso sí, que no se te olvide que, en realidad, es una adaptación de una película japonesa de mil novecientos noventa y ocho llamada Ringu dirigida por Hideo Nakata que, a su vez, es una adaptación de la novela de Kôji Suzuki que lleva el mismo nombre. Y es que todos sabemos que, en cuestión de terrores con niños demoníacos/monstruosos/asquerosos de por medio, los japoneses tienen un toque especial bastante curioso.
A favor puedo decir que…
La película, cosa rara, va al grano desde la primera escena y fue justo aquí cuando servidor se frotó las manos. Si estos son los primeros cinco minutos de peli, pensé, esto va a ser tremendo. Y, bien mirado, no me equivoqué. Pues bien, me encanta las escenita inicial con las dos niñitas (que, bien miradas, no lo son tanto) hablando de cierta cinta muy especial “¿Sabes lo de ese video que te mata cuando lo ves?”, pregunta una. Luego es cuestión de esperar unos minutos, dejar que la tele se encienda sola y… que empiece la fiesta.
Esta rapidez se da también a la hora de presentar a los personajes que, como vamos a ver no son muchos, al menos los protagonistas. Así, conocemos a Rachel, su hijo Aidan y al fotógrafo Noah. Y queda muy claro por dónde van a ir: Rachel, en principio, parece la madre trabajadora que tiene tiempo para todo menos para el agorero de su hijo Aidan que, más que actuar, hablar y mirar como un niño, lo hace como el empleado tétrico de una funeraria. Noah hace lo que se espera, es decir, ser un personaje secundario que ayuda a Rachel en el lío en el que está a punto de meterse. Hay otros personajes, claro, pero resultan más de apoyo que otra cosa… salvo cierta niñita que acabó en un pozo y que se llama Samara.

Bien mirado, da más miedo que Samara.
 
La trama tampoco se hace esperar mucho. Nada más terminar esa escena inicial que va a hacer que te quedes clavado en el sofá, queda bien claro qué es lo que vas a ver: la investigación que Rachel (que le viene al pelo ser periodista o que su ex pareja sea un especialista en videos) va a llevar a cabo para saber qué le pasó a la niña del principio. Más simple, imposible pero el guión cuenta con una serie de sorpresitas a lo largo del metraje que hace que el interés se mantenga y la peli no decaiga demasiado. Por eso, sabemos que Katie (la niña de la escena inicial) tenía un novio, Josh, que también se suicidó la noche que ella murió. ¿Es todo? Para nada porque más amigos también han muerto. Dicho así queda misterioso pero si todo está relacionado con una cinta que contiene una peli maldita que hace que en los próximos siete días aparezcas borroso en las fotos y, al fin mueras, el misterio sobrenatural está servido. ¿Original? Sí. ¿Divertido? También.
Y, por si no lo habéis notado, he utilizado la palabra “investigación” Y es que, pese a que esta cinta en un primer momento fue el colmo del terror y se vendió y se vende hoy día como tal, durante mucho, pero que mucho metraje, hay mucho más misterio que terror propiamente dicho. Ahí está lo que vemos en la misteriosa película, los trozos ocultos que hay si la estiramos o el hecho de que la mosca que ve Rachel en su tele cobre vida.  Por eso, buena parte de la peli se va en (de nuevo, repetitivo hasta el aburrimiento) la investigación que Rachel hace y que va desde menos (la cabaña donde encuentra la cinta) a más (la familia de Samara y la propia Samara en sí) pero debo decir que dicho misterio está muy bien llevado y te mantiene con los ojos bien fijos en la pantalla. A fin de cuentas, ¿por qué sucede todo lo que está sucediendo? ¿Qué explicación hay a todo esto? Paciencia. Tienes unas dos horas por delante, no quieras ir rápido.
Por esta razón, los trozos que podemos denominar como terror como tal se dan en la parte final de la peli, cuando Samara, muy mona la niña, hace de las suyas. No obstante, hay momentos salpicados aquí y allí que van preparándote para el despliegue final. Unos son muy rápidos pero, por aquello de que te recrees te dejo las instantáneas aquí. Te reconozco que con el rostro de la chica, servidor y todo, el cine dio un bote considerable.
 
Primer bote en la butaca...
 

¡Un bote, dos botes...!
 
¿Más?  Ahí tenemos la escena de Rachel en el pozo, donde ve uñas clavadas en la pared, el descubrimiento del cuerpo de Samara (que, observad, viene acompañado de una música muy angelical para la pequeña arpía), su descomposición bestial en brazos de la periodista o el contenido de la peliculita maldita en sí, donde ves dedos que se mueven, una boca de la que salen intestinos o gusanos que se convierten en personas. ¿Es todo?  No, porque si a Rachel le sale un cable por la boca así, porque sí, te comienzas a temer lo peor. Y, claro está y cómo no, tengo que destacar la escena por excelencia de esta peli,  esa que va a hacer que la recuerdes aunque olvides todo lo demás y que la hizo famosa. Me refiero, claro, al momento de lucimiento final de Samara, cuando a la puñetera niña le da por salir del pozo y, ya puestos, de la tele. Y, como creo que hay cosas que hay que ver, dejo de escribir y te dejo que lo veas:
 
 

 
Los actores me parecen muy correctos pero debo reconocer que, para mí, la mejor es Naomi Watss, que es la que lleva todo el peso de la peli. Watts se las apaña para parecer algo distante al principio (como en esa escena con la maestra ridícula y hortera) y acabar siendo una especie de heroína anti-heroína que las pasa pero que muy canutas durante toda la peli. David Dorfman es el pequeño Aidan que, como ya he dicho, resulta un niño tétrico y sombrío que lo mismo se hace el nudo de la corbata para el funeral de su prima que le prepara a su madre el vestido para dicho acto. Supongo que el muchacho lo hace bien porque de dar esa imagen se trataba pero no entiendo por qué le ponen tan oscuro y, en definitiva, tan mortuorio. Martin Henderson como Noah me parece que cumple en su papel de compañero de la heroína. Por su parte Daveigh Chase sale poco como Samara pero, lo poco que sale, la niña se luce lo suyo.

 
 
¿Aspectos mejorables? Bueno, a parte del personaje de Aidan (lo reconozco, en la segunda me cae aún peor pero, en cuestión de gustos, ya sabemos…), siempre he pesando que la versión original japonesa, pesar de que es mucho más lenta y, a su modo, menos terrorífica en sus momentos clave, resuelve mejor la trama explicando el por qué de la cinta y, sobre todo, qué se hace con ella al final. En esta versión americana parece que lo solucionan todo muy rápido: hacen una copia de la cinta, vale. ¿Y…? Ah y, ¿quién sienta a Noah en el sillón cuando Rachel le encuentra? ¿Y quién mete a Katie en el armario?  ¿Samara? No creo…
Pues ahí queda. Yo, de manera particular, sí la recomiendo. Me parece que, en conjunto, es una peli llevada de manera bastante notable y, lo que es más importante,  te mantiene atento durante todo el metraje haciendo que, durante dos horas, te olvides de tus problemas y te centres en odiar a la niñita del pozo. Una peli de terror a la antigua: momentos tensos, un monstruo de turno que da miedo y golpes de efecto rápidos al son de efectos de sonido que te hacen botar en la butaca. Tiene un buen par de sustos que, seguro, recordarás. Eso sí, recomiendo ver la versión japonesa. Como dije antes, a veces es tan lenta que te dan ganas de dar un empujoncito pero viene bien por aquello de comparar.
Cómo no, tuvo una secuela un par de años después que, debo decirlo, me gustó bastante menso que esta.
Como broche final, te dejo una foto de Daveigh Chase, la niña Samara, en la actualidad. Es obvio que más crecidita y menos podrida que en la peli.

 
Vigilad el cielo.

3 comentarios:

  1. Te felicito por el blog y por el premio que has recibido (hemos recibido) Saludos

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  2. ¡Muchas gracias! ¡¡¡Y enhorabuena por el premio!!!
    Un saludo.

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