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sábado, 7 de julio de 2018

Ant-Man y la Avispa


Michael Douglas, Michelle Pfeiffer, Laurence Fishburne, Walton Goggins, Michael Peña, Paul Rudd, Evangeline Lilly, and Hannah John-Kamen in Ant-Man and the Wasp (2018)

Ant-Man y la Avispa.
Ant-man and the Wasp.
2018.
Director: Peyton Reed.
Guión: Chris McKenna, Erik Sommers, Paul Rudd, Andrew Barrer, Gabrie Ferrari.

Paul Rudd.
Evangeline Lilly.
Michael Douglas.
Hanna John-Kamen.
Michael Peña.
T.I. Harris.
David Dastmalchian.
Walton Goggins.
Laurence Fishburne.
Michelle Pfeiffer.

El doctor Han Pym y su hija Hope están convencidos de traer a Janet Van Dyne desde el espacio cuántico...



¡Marvel ha vuelto!

Apenas hace poco pudimos gozar con Avengers: Infinity War y, de nuevo, la Casa de las Ideas se transmuta al cine para traernos una nueva aventura de otro de sus personajes, léase Ant-Man o, en cristiano de andar por casa, el Hombre Hormiga. Pero, esta vez, no viene solo, ya que le acompaña otro de los pilares dentro del universo Marvel, es decir, su compi La Avispa.

¿Listos?

Resultado de imagen de ant man and the waspBueno, antes de entrar en faena, lo digo ya para dejar las cosas claras: esta entrega me ha parecido mejor que su predecesora (cuya reseña puedes leer aquí) La verdad es que siempre pensé que Ant-Man fue una película de presentación del personaje y tampoco creo que quisieran haber ido más allá (ahí tenemos el Capitán América o Iron Man como ejemplos de lo contrario) Pues bien, en esa primera parte ya se dejaron planteadas una serie de cosas que, por suerte, en esta segunda entrega, hemos podido degustar con más calma.

Para empezar, se nos recuerda que Janet Van Dyne, esto es, la Avispa original, acabó marchándose al mundo cuántico (esta palabra la oiréis mucho a lo largo de la peli) y, por eso, se dio por perdida. Pues bien, su marido Hank y la hija de ambos, Hope, han dado con una posible solución para hacerla regresar. Y este va a ser uno de los grandes (si no el que más) ejes en torno al cual va a girar el argumento principal. Los esfuerzos por recuperar a Janet van a ser muchos y van a implicar la colaboración de mucha gente, entre ellos, claro está, Scott Lang alias Ant-Man. Lo bueno que tiene esta trama principal es que va a estar asociada a otras algo más pequeñas que la van a reforzar de manera considerable. Así, está la del propio Scott, que sabemos que no apareció en Avengers: Infinity War porque cumple un arresto domiciliario de dos años (una explicación simple pero muy efectiva) Las andanzas y aventuras del tipo intentando salvar el pellejo para evitar que el FBI le mande a la cárcel una buena temporada están muy bien llevadas y consiguen quitar algo de hierro al tema de Janet. 

Resultado de imagen de ant man and the wasp sonny burchOtra de las tramas, relacionadas otra vez con la costilla de Hank Pym, es la de las relaciones que Hope mantiene con uno de los malos (más o menos) de la cinta, esto es, Sonny Burch. Este argumento compemeta el principal y te hace temer que Burch sea el malo de la cinta. Tranquilo, que gracias al Cielo esto no es así, ya que es un personaje más en la línea de millonario sin escrúpulos que otra cosa.

Y, a estas alturas de la película (nunca mejor dicho) te estarás preguntando por el villano propiamente dicho. Bueno, creo que lo que más se puede aproximar a ese término es sin duda el personaje del Fantasma, cuya trama, de nuevo, se asocia a Hank Pym y está relacionada, a su manera, con la vuelta a casa de Janet.

Todos estos argumentos eme han parecido muy bien mostrados en pantalla y, por encima de todo, se pueden disfrutar de manera muy sana y divertida porque avanzan como si tal cosa delante de tus ojos sin que te des cuenta. Por eso, una de las principales virtudes de la peli (o puede que la más evidente) sea ese desenfadado afán de hacer que el espectador se lo pase pipa durante toda la proyección y lo consigue sin ningún tipo de dificultad. Si vas al cine pensando en la última de los Vengadores o en algo tipo doctor Extraño o Spiderman, mejor será que te lo pienses dos veces. Esa seriedad y dramatismo de las ultimas entregas de Marvel no se da en esta peli y, lo digo de nuevo, me parece un logro. No hay que olvidar que, a fin de cuentas, estamos hablando de un tipo que se encoge y se hace gigante y de una mujer que se convierte en algo parecido a una avispa peleona. La cinta es una sucesión de aventuras que enlazan una con otras de manera ideal que consiguen que desvíes la atención de la pantalla solo para coger la chuche de turno (y, a veces, ni eso)

Otra cosa que me gustaría destacar, y ya lo anunciado un poco más arriba, es que esta nueva entrega me ha parecido más consistente, quizás, porque se han currado bastante más el argumento. Ant-Man me pareció y me sigue pareciendo una cinta de aventuras muy modestita, sin muchas pretensiones (se trataba de robar un traje) En esta avanzamos más, conocemos más a los personajes y exploramos su pasado mostrándoles muy interesantes y que, espero, se puedan explotar más aún en el futuro. Está claro que, si se lo curran, Jan Van Dyne puede dar aún mucho juego, lo mismo que Hank Pym, que parece sorprendernos en cada nueva revelación acerca del mismo.

Pero, sin duda, como dije antes, Ant-Man no es Iron Man. Ni el Capitán América. Ni Thor. Con todo el respeto, siempre le he considerado un héroe menor en la línea de Power-Man, Iron Fist, el Motorista Fantasma y muchos otros secundarios de Marvel. Por esta razón, allá donde en otros títulos de la saga hay una seriedad absoluta salpicada con algún toquecito de humor, aquí va a ser justo al revés: el humor y el cachondeo son parte del esqueleto de la peli. Scott suelta una chorrada o ironía en prácticamente todos los diálogos (mirad la conversación final con el agente del FBI) Los momentos de tensión con Hope o Hank suelen acabar en algo chistoso (aunque sea una mirada) e, incluso, en las escenas de acción y más tensión pasa algo que quita hierro a la cosa. Pero, sin duda, aquí el humor va a venir determinado por los tres individuos Luis, Dave y Kurt, que no hay escena en la que no líen algo, sobre todo, Luis, con su verborrea con el dichoso suero de la verdad de protagonista.Y es que no todo va a ser construir armaduras, tener poderes y salvar el mundo.

Resultado de imagen de ant man and the waspLos actores me parecen muy acertados. Paul Rudd se ha rebelado con un perfecto Ant-Man, por heróico y chapucero. Evangeline Lilly haciendo de Hope está muy acertada y, menos mal, en esta peli se luce mucho más que en le anterior hasta tal punto que lleva mucho del peso de la cinta. Michael Douglas es un monstruo de la pantalla y sus tablas se notan en cada plano. Walton Goggins, cosa curiosa, me recuerda mucho al papel que ya hizo en Tomb Raider (reseña aquí) solo que un poco menos serio. Hannah John-Kamen haciendo de Fantasma está bien pero creo que se pudo haber lucido más si a su personaje le hubieran dado más protagonismo. Michael Peña, T. I. Harris y David Dastmalchian lo bordan como Luis, Dave y Kurt, siendo el trío payasil de la película. Y siempre es una gozada ver a Michelle Pfeiffer, aunque solo sea un poquito. Ah, Laurence Fishburne, que para la competencia hace de Perry White, aquí cumple en su papel de Bill Foster.



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En cuanto a los efectos solo puedo decir que espectaculares. Los encogimientos y alargamientos de los personajes están clavados, lo mismo que cuando vemos que las cosas se hacen grandes o pequeñas según sea necesario. Destaco el vuelo y las tomas de acción de la Avispa que, aunque son rápidas, pueden disfrutarse sin problemas.


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¿Cosas que me han parecido mejorables? Alguna que otra. 

La primera, y esto es más un comentario personal que un detalle que no me haya gustado, es que, no sé si a propósito, porque les ha salido así o porque no se han dado cuenta, la Avispa se come a Ant-Man, robándole mucho, pero que mucho protagonismo y muchas de las escenas de acción. Lo digo de nuevo: a mí no me molesta porque adoro al personaje en los cómics (gloriosa la etapa cuando e es la líder de los Vengadores en aquellos espectaculares números escritos por Roger Stern y dibujados por John Buscema) pero lo de Ant-Man y la Avispa puede resultar algo ligerito. De hecho, si nos fijamos, de Scott sabemos lo de su reclusión y poco más; con Hope el guión se luce bastante más a fondo, lo mismo que con su padre. No me parece algo malo pero quizás alguno espere más de Scott y su traje.

Resultado de imagen de ant-man and the wasp ghostUna más. Tuve la misma sensación con la primera entrega y ha sucedido lo mismo con esta: el malo me parece muy light. Es más, te puedo decir que aquí no hay un malo como tal ya que Fantasma lo único que quiere hacer es curarse de su mal (en la peli anterior era un empresario en busca del traje maravilloso para hacer dinero) Aquí nadie quiere dominar o conquistar el mundo, tan solo seguir adelante lo mejor posible. Quizás es por lo que comenté antes: Ant-Man no es un superhéroe en la misma línea que los estandartes del franquicia. A lo mejor, con un villano más espectacular, lo cosa podría haber ganado puntos. Puede...

Pues esto ha sido todo. En conjunto, una peli muy recomendable que cumple su función a la perfección, que es divertir al personal durante unas dos horas. Peli palomitera y veraniega a partes iguales que se ve sin problemas y, además, encaja en todo lo que está ocurriendo en el universo Marvel sin ninguna dificultad (a la escena final me remito y ya no digo más) ¿La recomiendo? Sin duda.

Una cosita: sí, esperad a los títulos de crédito. Siempre lo digo porque esto ya es un clásico en las pelis de Marvel. La cuestión es que esperéis de verdad. Otra cosa es si os gusta lo que os podáis encontrar al final...

Ah, comentario final: ¿Ant-Man y la Avispa? ¿En serio? Es decir, en un título, traducimos UN solo personaje y el otro no? A ver, ¿por qué no Ant-Man y The Wasp? Mejor aún, ¿y El hombre-Hormiga y La Avispa? Señor, señor, qué cosas.

Vigilad el cielo.



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domingo, 31 de marzo de 2013

Batman vuelve

Batman vuelve (Batman returns)


(1992)
Director: Tim Burton
Guión: Daniel Waters, Sam Hamm
Michael Keaton
Michelle Pfeiffer
Danny DeVito
Christopher Walken
Pan Hingle
John Cough

La ciudad de Gotham tiene un nuevo vecino: el Pingüino. Pero este no trae consigo buenas intenciones, sino deseos de venganza...



Después del éxito de Batman (1989) era más que evidente que habría una segunda parte (como poco) de las aventuras del hombre murciélago. Por eso esta nueva entrega no se hizo mucho de rogar. La cuestión era que la primera película, a pesar del bombazo taquillero y mediático que fue, convenció tanto como defraudó. Batman vuelve sería la prueba de fuego de Burton y su equipo y, de paso, se aseguraría de que aquel fenómeno que se conoció como batmanía, siguiera tan candente como un par de años antes.
La verdad es que, como fan del hombre murciélago, estaba deseando ver más de sus aventuras en la pantalla. Ahora que al Joker se lo habían cargado en la primera parte, tocaba el turno al Pingüino y nada menos que a Catwoman. Con eso, la expectación estaba más que servida. Además, estaba el hecho de comprobar si en esta segunda parte, Burton y compañía podrían mantener el interés que alcanzaron en la primera entrega.

Debo admitir que, por alguna razón que no entiendo (ni tampoco me interesa), el personaje del Pingüino siempre fue uno de mis favoritos. Me parece teatral y, a la vez, amenazante, con ese sombrero de copa y la pipa mientras sujeta la metralleta. Cuando me enteré que Danny DeVito lo iba a interpretar pensé que, desde luego, estaría a la altura (ahí queda el agudo juego de palabras) y el resultado sería pero que muy interesante. De Catwoman haría Michelle Pfeiffer. ¿Qué más se podía pedir? Me imaginé a los dos dando buena caña a Gotham y Batman poniéndose en medio, como debe ser.
Bueno, pues en parte, me equivoqué. Ya sé que decir esto es, como poco, motivo para que muchos me crucifiquen, pero la película no fue lo que yo esperaba, al menos en cuanto a varias cosas. Vayamos, como siempre, por partes…

Veamos, ¿tantos a favor? Muchos y eso es indudable: Gotham se hace más patente (el hecho de que sea en invierno creo que hace que, en cuestión de ambientes, la cosa gane muchos puntos), la ambientación sigue la línea de la anterior (mucho más gótica, eso sí) y no  hay duda de que la caracterización de algunos personajes es tremenda. Los actores están metidos en sus papeles hasta las orejas (o aletas, depende de quién hablemos) y hay que reconocer que Batman, quizás, se luce un poquito más. Y si se niega esto, es que no se quiere admitir la realidad.

Pero también hay que aceptar una cosa: en esta entrega, después del éxito de Batman y Eduardo Manostijeras, Tim Burton no sólo era respaldado por la taquilla y la crítica, sino que estaba en posición de hacer lo que quisiera. Por eso, en esta cinta, hace precisamente eso: lo que le da la gana. O mejor dicho, lo que le gusta. ¿Y qué le encanta al amigo Burton por encima de todo? El circo. Por eso, el Pingüino es el líder de un circo. De asesinos, sí, pero de un circo. Y vuelve a pasar lo que con el Joker en la cinta anterior: payasos y caras pintadas por todas partes. Porque aquí, el Pingüino, con su cara blanca (muy propia de una peli de miedo, y esto lo digo como piropo) y su indumentaria de hace varios siglos, no es otra cosa que eso: un payaso. De aspecto asqueroso y repulsivo, pero payaso a fin de cuentas. ¿Y qué más normal que un general payaso tenga un montón de soldados payasos a su servicio? Eso sí, en lugar de tener tanques como los de toda la vida, tienen trenecitos de circo y patos gigantescos, amén de un ejército de pingüinos asesinos.  Luego, como villana, tenemos a Catwoman. La Pfeiffer está muy bien pero a mí me supo a poco. Quiero decir que lo más que hace como tal es enfrentarse a un par de guardias y salvar a la chica (al menos, antes de que todos sepan quién es y caer en rayaduras mentales del tamaño de cualquier estatua de la ciudad) Una pena porque yo creo que el personaje daba para mucho más. Eso sí, el traje me gusta mucho, lleno de remaches y costuras al estilo de lo que será la prota de Pesadilla antes de Navidad.
 
 
 
Y, para rizar el rizo de los villanos chiflados (porque para mí que lo están), se suma al trío Max Schreck, interpretado por Christopher Walken, que es una especie de ciudadano modelo/ganster/millonario/y-no-sé-qué-más vestido como los años veinte que anda metido en todos lados y, en cierto modo, a veces, hasta cae bien (otras, como la charla que da a los periodistas para que dejen al Pingüino en paz, me resulta de lo más hortera). ¡Menudo cóctel! La cuestión es si tres villanos no pueden llegar a ser demasiados para una película y para un solo héroe. En  mi humilde opinión, sí. Soy de los que creen que, con un villano bien planteado, a veces sobra.

Y esto lleva a otra cuestión que ya pasó con el Joker. Seamos sinceros, en esta nueva entrega, el que menos pinta es Batman. En la otra, al menos, contaban el origen, aunque no mucho más porque todo se centraba en el Joker. Pues bien, hay otra cosa que priva a Burton: los malos. Por eso, esta vez, con dos malos (o tres repito, que Walken como Schreck también luce) Burton se mueve como pez en el agua y centra casi todo el material en los villanos: origen del Pingüino y Catwoman, motivos de Screck, demonios internos de Selina Kyle... El protagonismo de Bruce Wayne brilla por su ausencia (escarceos amorosos y reuniones en el ayuntamiento aparte), lo mismo que en la entrega anterior. Y, en medio, Batman. ¿Dónde si no?
 
 

Por lo demás, Alfred y Gordon aquí importan aún menos que en la primera entrega ya que, con tanto villano en la palestra, no había mucho espacio para ellos. Luego están ciertas cosas que o bien te encantan y te parecen una genialidad burtoniana o te parecen una chorrada (a mí me parecen lo segundo, pero bueno...): Catwoman lavándose como un gato o la escena en que Schreck saca una trucha para atraer al Pingüino... y este acude.

Una buena trucha. Irresistible.
 
La hora del baño.
 Y siempre que se habla de Burton se hace referencia a otro nombre: Danny Elfman. Como ya hizo en la anterior entrega, también se hace cargo de la banda sonora y debo decir que es impresionante. Escuchad el inicio en el que se nos cuenta el origen del Pingüino, con esos coros de fondo con voces infantiles; eso sólo para abrir boca. El resto es igual de bueno, como la música que oímos en los momentos finales del Pingüino cuando este se hunde en el agua.
 
 
En resumen, una cinta que de la que creo puedo decir lo mismo de lo que dije de la primera parte: como película tiene unos momentos de calidad indudable pero hay que saber diferenciar si esto es una buena adaptación del personaje o una excusa para un director de jugar con temas y personajes que le atraen. Yo creo que hay poco de lo primero y mucho de lo segundo, claro que es sólo mi opinión. Y aún así, debo reconocerlo: la tengo y, cada cierto tiempo, no me importa perderme entre las grilladas de Tim Burton compañía porque debo reconocer que el conjunto cumple su cometido: entretener. ¡Qué le vamos a hacer...!

Sea como fuere, taquillazo al canto, pero esta fue la última vez que Tim Burton dirigió algo de Batman. La tercera entrega, Batman Forever, fue dirigida por Joel Schumacher con Tim Burton como productor, pero ya sin Michael Keaton. Unos dicen que el actor estaba hasta el gorro de Batman y no quería encasillarse (demasiado tarde, creo yo), otros, que no siguió porque Burton no estaría tras las cámaras y muchos, porque pensó que el guión de Batman Forerver era una tontería.
En fin...
Curiosidades varias:
-Michelle Pfeiffer estaba completamente desnuda bajo el traje. Según se cuenta, la metían con vaselina.
-El primer día de rodaje, manejando el látigo, hirió a uno de los asistentes.
-Antes sonó el nombre (y con mucha fuerza) de Sharon Stone para interpretar al personaje. Annette Bening también pujó, al igual que Sean Young.
-Anton Furst, el diseñador de producción de la primera parte, se suicidó cuando Burton no contó con él en esta. Según se cuenta, el director no se termina de quitar esta idea de la cabeza.
-El traje de Batman es un poco distinto esta vez.
-La Catwoman que aparece al final no es Michelle Pfeiffer. Se la llamó terminado el rodaje para esta toma pero ella se negó alegando que, para eso, no volvía a meterse en ese traje. En unos medios he leído que lo que vemos es un robot; en otros, que es una modelo. A saber...

 
-Se dice hasta la saciedad pero debo ponerlo: Michelle Pfeiffer se mete al pobre pajarito en la boca. 
-Las escenas de acción no gustan mucho a Burton porque (dicen) no se le dan muy bien. No busquéis muchas aquí, que no las hay. Os dejo un ejemplo. ¿Qué os parece?
 
 
-Frase para el recuerdo: «Batman es una mosca en nuestro ungüento...» (Catwoman) cada vez que la oigo, me descoloca.
-Madonna quería interpretar a Catwoman a toda costa. Tanto fue así que un día se presentó en el despacho de Burton vestida como el personaje. Eso, al director, le trajo al pairo. Menos mal...
-El personaje de Christopher Walken, Max Schreck, toma su nombre del actor que dio vida a Nosferatu allá por los años veinte.

Vigilad el cielo.