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sábado, 18 de enero de 2014

Dr. Jekyll y Mr. Hyde


Doctor Jekyll y Mr. Hyde (Dr. Jekyll and Mr. Hyde)
(1920)

Director: John S. Robertson  
Guión    : Clara Beranger

John Barrymore
Brandon Hurst
Martha Mansfield
Charles Lane
Nita Naldi 








El doctor Jekyll es un buen hombre… pero ignora que tiene un lado oscuro más poderoso de lo que cree…

Vamos allá con una historia que todo el mundo conoce. Las andanzas del doctor Jekyll y Mister Hyde, su álter ego representante de todo el mal que alberga dentro, son bien famosas. Como supongo sabes, la obra literaria original fue obra de Robert Louis Stevenson y, en líneas generales, cuenta la eterna historia del bien y el mal que todos llevamos en nuestro interior.
Pues bien, dicha obra se ha adaptado a lo largo de los años de mil maneras distintas (hay incluso una versión en la que Hyde es una mujer) La versión que hoy os traigo es de las primeras aproximaciones a la historia y, por supuesto, una peli muda. Como siempre digo, no hay que dejarse seducir por el lado picajoso y renegar del cine mudo. Soy de los que piensan que las películas mudas, en cuestión de terrores y sus variados, tenían un toque bastante certero porque basaban el terror en la imagen más pura y dura del mismo y, para ello, no escatimaban en medios para provocar el malestar en el espectador.
Muy bien. Preámbulo realizado y dedos preparados. ¡Vamos allá!
Me gusta mucho ese texto introductorio que es una forma muy buena de meter al espectador en situación: albergamos la lucha del bien contra el mal pero, quede eso claro, siempre está la opción de decidir. Vamos, que si lo hacemos las cosas bien, es porque queremos y, si las hacemos por el lado malo, también. Todo depende de lo fuerte que seamos.
Los personajes están muy bien presentados y sin perder el tiempo. De nuevo, un texto que nos los describe y el actor correspondiente. Ahora puede quedar raro; en la época, supongo, era de lo más normal. Lo bueno es que ese texto no solo nos hace las presentaciones: también nos dice algo del personaje que va a ser vital para la historia. Así, de Jekyll que es muy bueno; Lanyon un clasista, Si George Carew alguien alejado de la pobreza y un pijo integral. Por lo menos, tiene una hija adorable, Millicent, prometida del doctor.
El comienzo de la peli es bastante relajado, cosa que no me ha molestado en absoluto. Me ha gustado mucho esa escena en la que Jekyll llega tarde a la cena y los personajes hablan de él, ampliando la información que el espectador dispone acerca del mismo. Y, sí, se nos deja claro que Jekyll no es bueno: es la guinda de la guinda de la bondad hecha persona. La cara de tétrico que tiene es cosa aparte y que aquí no merece la pena comentarse.
Hay una cosa que me gustaría comentar y que me ha llamado mucho la atención. Vamos a ver, he visto muchas versiones de esta historia pero hay una que me entusiasma: la dirigida por Rouben Mamoulian que tiene Fredic March como protagonista: El hombre y el monstruo. Es una peli que me encanta, una pequeña debilidad. Pues bien, en esta (y, si mal no recuerdo, en la versión de Spencer Tracy), lo que provoca las idas y venidas con el asunto moral es cierta actriz de sala de variedades que hace que a Jekyll le suba la bilirrubina y otras coas que tampoco pienso comentar (…) Pues bien, en esta versión que hoy nos toca, es su futuro suegro el que le tienta haciéndole ver que nadie puede ser tan bueno como él y que, depende de donde sople el viento, eres bueno o malo. Sir George se lleva de copas (otra diferencia con la peli de Mamoulian, donde el personaje es el colmo de la intachable conducta) al que será su yerno para que se recree la vista con otras mujeres mientras planta en la mente de Jekyll la idea que le va a consumir: separar el bien del mal. Así que esta versión está mucho más centrada en el drama interior que tiene el doctor y no en el que se crea como fruto de la tentación externa. Y esto me parece un tanto muy bueno a favor de la peli.
Pero si hay algo que uno espere ver en una cinta con el doctor Jekyll a la cabeza es la escena de la transformación. Vale, aquí lo máximo de lo que se disponía era de los famosos fundidos en los que, en cada toma, se añadía más maquillaje al pobre actor hasta que el cambio estaba completado. Como puedes imaginar, los efectos especiales no es que estuvieran en pañales; es que no existían. Por eso, la transformación está basada en dos cosas: maquillaje y la interpretación del actor. Para mí, ambos espectaculares. Barrymore lo borda alterando su lenguaje corporal de manera radical. Fijaos en la mueca que se dibuja en su cara, como si todos los músculos de la misma y la piel se estiraran por completo. Es la traducción absoluta de lo desagradable, un ser humano distorsionado por completo. Los fundidos cumplen muy bien su labor centrados en las manos mientras vemos cómo estas se deforman y los dedos se alargan de manera grotesca (mirad las uñas rotas, el toquecito perfecto) El pelo largo, los ojos saltones, la  mirada de lunático total y unos andares imperfectos (atentos a cómo dobla los pies) y de pesadilla rematan una interpretación sublime de un ser, en definitiva, tan aborrecible que no puedes apartar la mirada de la pantalla.
 
 
Sigo. Hay mucha gente que cree que, cuando Jekyll es Hyde, ocurre como con Hulk (un Hyde moderno), es decir, que pierde su conciencia y su contacto con su “yo” bueno. Todo lo contrario. En este caso, Hyde sabe quién es y qué hace. De hecho, es capaz de preparar el antídoto para volver a ser Jekyll cuando le dé la gana. Ese “pequeño” detallito aporta muchos puntos al personaje y a la historia. Y, por si no te queda claro, la peli hace que te lo cuestiones con el cartel de turno: ¿podrá volver a ser Jekyll?
 
Una vez que Hyde hace su aparición, lo que tenemos por delante son sus andanzas y desvaríos (curiosamente, centrados en el mal vivir y, sobre todo, en las faldas) y cómo esto afecta cada vez más al bueno de Jekyll. ¿Qué harías tú si sabes que tu yo malo es el colmo de lo despreciable? Quizás Jekyll quisiera separar las dos naturalezas pero, está claro, lo que hace una, por muy alejadas que estén, influye en la otra.
La trama, además, no cae en el tópico de Hyde haciendo barrabasadas (que las hace). Poco a poco, como acabo de decir, el monstruo come terreno al ser humano hasta que este, temiéndose lo peor (digo yo; pasión de fan) cambia el testamento a su favor. A partir de aquí, los acontecimientos se suceden y, cada uno, es peor que el anterior: Hyde está descontrolado (Atentos a la escena en la que pisa a un niño por puro placer, momento que me encanta), Jekyll hecho una piltrafa y su prometida Millicent, simplemente, está en la inopia. Pobrecita; enamorarse de un tipo que tiene ese lado malo tan re-malo.
A pesar de ser una película de mil novecientos veinte (ozú) no pienses que está exenta de violencia. Aquí no es que hay amucha pero, la que hay, está bien dosificada. A la escena del pateo infantil anterior hay que añadir la del ataque a sir George cuando le acusa de ser responsable de su tentación y cómo, después de transformarse, Hyde va a por él. Si ves la peli, fíjate en este momento: sí, Hyde le mata a mordiscos. Luego, una buena ración de palos por aquello, digo yo, de asegurarse. Y eso que iba a ser su suegro. No quiero ni imaginar lo que le haría a la suegra…
 
 
¿Aspectos destacables? Varios. Aparte de las transformaciones, me han gustado mucho la inclusión de anillo que lleva veneno, el sueño en forma de araña gigante que acosa a Jekyll o que los textos explicativos, detallito curioso, están adornados con un dibujo que hace referencia a lo que explican. Y, por supuesto, esa escena final a propósito del anillo. Queda estupendo que, Jekyll, en lugar de ser abatido, se sacrifique: Hyde ha matado a Jekyll.
Por supuesto, no podemos olvidar otro aspecto fundamental que está tan bien llevado y de forma tan natural que no nos fijamos en él: la ambientación. Los decorados, la ropa, ya sea de los pobres o de los ricos, las tabernas o los comedores de lujo están clavados. Un gran trabajo para este vigilante del cielo.
Paso a los actores. Todos muy bien. Brandon Hurst resulta muy convincente como sir George; toda una serpiente viperina. Martha Mansfield haciendo de Millicent también queda muy bien, aunque se luce menos. Charles Lane me gusta mucho como Lanyon, tan perfeccionista como clásico. Bien por Nita Naldi como Gina. Pero, seamos sinceros, esta peli se sustenta en los hombros, rostro y andares de John Barrymore. Para mí, espectacular. Como Jekyll es serio y representa el tormento interno que sufre de manera muy lograda. Como Hyde no tiene precio. Resulta increíble que ambos sean el mismo actor. Pura interpretación, sin ordenador ni animatrónicas; solo expresión, lenguaje corporal y, claro está, mucho maquillaje. Repito: tremendo. Ahí va la pregunta: se inspiraría Murnau para las uñas se su Nosferatu en las manos de este Hyde?
 
Hasta aquí he llegado hoy. Si tenéis una oportunidad, no dudéis en verla; es toda una lección de buen hacer narrativo sin puntos flacos que entretiene de manera tan buena que te olvidas que es una película muda. Yo la he visto unas cuantas veces y, por supuesto, habrá más. Si os animáis, me contáis.
Ah, sí. John Barrymore era el abuelo de Drew Barrymore, la niñita de E.T. Por si os lo habéis preguntado…
Vigilad el cielo.
 

11 comentarios:

  1. ¡Hola, Israel!

    Aunque no te lo creas tengo una reseña preparada de la obra de Robert L. Stevenson para las próximas semanas. Esta película la vi cuando era pequeña y me impactó. Recuerdo la escena de la transformación como si fuese ayer y la verdad es que me asustó bastante El cine mudo puede transmitir más que el cine sonoro ya que, por lo menos en mi caso, hace volar tu imaginación. Los actores al no tener diálogo en el que apoyarse tienen que basarse en una gran expresividad y si lo consiguen creo que tiene más mérito que los actores de hoy en día ya que para transmitir no tienen palabras para hacerlo sino ellos mismos. Me ha gustado mucho la entrada. ¡Muchas felicidades!

    ¡Nos leemos!

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    1. ¡Hola, Laura!

      Me parece genial que te guste esta peli. Creo que es una joya de varios quilates y que hay que otorgarle todo el mérito que tiene. Pensamos lo mismo con respecto al cine mudo: se le subestima demasiado y te puedes llevar más de una sorpresa. Fíjate que me he hecho con un montón de pelis mudas (unas de terror y otras no) y me lo estoy pasando en grande viéndolas. Por supuesto, espero reseñar alguna.
      De Jekyll he visto muchas versiones pero esta y la de Fredic March son de mis favoritas. Hace mucho tiempo, cuando era un mico, vi otra muy antigua que no paro de buscar y siempre me encuentro con nada pero no me rindo jejejejejej...
      ¡Así que estás preparando una reseña con respecto al libro! Me parece genial; la obra me encantó y, desde luego, es un libro que hay que releer las veces que haga falta.
      Muchas gracias por tus palabras y... ¡nos leemos!

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    1. ¡Y de los buenos!
      ¡Un saludo para ti también, compañero!

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  3. Éste sería un tema muy interesante para actualizar el tema en una nueva versión del mito de Jeckyll y Hyde. Creo recordar un film dirigido por Stephen Frears, desde la perspectiva de "Mary Reilly", la fiel sirvienta del Dr Jeckyll (John Malkovich). Saludos.

    Traffic Club. Club de Cinéfilos.

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    1. Hola, Daniel.
      La verdad es que tienes toda la razón; es raro que, en una época de remakes por todas partes, nadie se anime a dar el paso con Jekyll.
      Recuerdo la peli de Mary Reilly, con Julia Roberts. Me pareció bastante curiosa en su momento, aunque creo recordar que muchos se cebaron con ella.

      ¡Saludos!

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  4. Increíble y detallada entrada sobre el Doctor Jekyll y Mrs. Hyde. Muy trabajada. Enhorabuena. Con tantos remakes sin alma, creo necesario revisitar esta historia con Johnny Deep como protagonista. Un saludo

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    1. Muchas gracias, Míguel Angel, por tus palabras.
      La verdad es que no sé qué es mejor: si recordar esta película u otras versiones o tener un remake saturado de efectos con ordenador. Sin duda, creo que Johnny Deep haría un gran papel.

      ¡Saludos!

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  5. Creo que ya has sido mencionado en este premio pero he querido ser fiel a mis gustos personales y tu blog está entre mis elegidos para el Liebster Awards. Enhorabuena y un saludo. Pasa a recogerlo en http://clubcinefilos.blogspot.com.es/2014/01/liebster-awards.html

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    1. ¡Gracias, Daniel!
      Sí, ya lo tengo pero siempre es un honor recibirlo.

      ¡Nos leemos!

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  6. Todavía no la he visto, pero me han entrado ganas de verla al leer tu análisis.

    Aprovecho para saludarte y decirte que te he mencionado en varios premios, y así los unes a los que ya tienes, que bien merecidos los tienes por tu excelente labor. (http://vadevagos.blogspot.com.es/2014/02/premio-dardos-y-premio-liebster-award.html)

    Un saludo

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