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miércoles, 13 de febrero de 2013

Batman: el regreso del caballero oscuro. Parte 1


Batman: el regreso del caballero oscuro. Parte 1 (Batman: the dark knight returns. Part 1)
(2012)
Director: Jay Oliva

Guión   : Bob Goodman

Peter Weller
Ariel Winter
David Selby
Wade Williams
Gary Anthony Williams 


Después de años de jubilación, Bruce Wayne decide volver como Batman…
 

Vamos allá con una película muy esperada. Se trata nada menos que de la adaptación (directa al DVD/BluRay) del mega famoso cómic firmado por Frank Miller Batman, el regreso del caballero oscuro. Si no eres aficionado al mundo de los súper héroes, el título te dará igual. Yo, que sí lo soy y he leído la obra cientos de veces, te puedo resumir la importancia de este cómic de manera sencilla: supuso la renovación de Batman convirtiéndole en alguien amargado y tenebroso e hizo que  los cómics de súper héroes fueran tomados en serio como algo para adultos (con la ayuda, dicho sea de paso, de los Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons)
Pues bien, ya que el género de los tipos en mallas está en boga (como nunca antes lo estuvo) y, aprovechando la moda de adaptar sus aventuras de manera directa al mercado doméstico, era cuestión de tiempo que le tocase a este título. Lo que pasa es que es tan venerado, respetado y admirado que el adaptarlo era algo así como el típico proyecto que se posponía una y otra vez. Pero, por suerte, han sido muchos los cómics que se han adaptado al formato animado y, de algún modo, han servido de calentamiento de motores para este. Muy bien, vamos allá.
Me gustaría destacar, a favor del producto, una cosa por encima de todas: la película, si bien se toma sus licencias en ciertas cosas (que luego comentaré), es fiel al cómic original pero no es un calco fotograma a fotograma de las viñetas del mismo. Esto, que puede resultar el colmo de la obviedad, no lo es tanto si has visto otra adaptación de Batman, Año uno. Y lo comento porque esta última lo que hizo fue calcar el comic a la pantalla sin aportar casi nada nuevo dando la impresión de ver un cómic animado más que una peli como tal. Pues bien, este regreso del oscuro caballero, como digo, es muy fiel pero cambiando ciertas cositas aquí y allí. Por ejemplo, la charla inicial de bruce con Gordon está ligeramente alterada o ciertas secuencias cambiadas en cuanto al orden se refiere: en la peli, Bruce recuerda el sueño, se afeita el bigote sin darse cuenta (para ser Batman) y luego asistimos a la presentación de Dent. En el cómic, el orden es Dent, sueño, afeitada. Tampoco el modo de mostrar al Joker (al que le dan de comer) es como en el cómic (se ve a través de su celda) ni la primera aparición del nuevo Robin, que es totalmente inventada. ¿Molesta? No, al menos, a mí. Son, simple y llanamente, gajes de adaptar un medio a otro. Que te guste o no ya va en cuestión de gustos.
 
Sigo. Si hay algo que caracterice al cómic (portadas, historia, tratamiento de personajes a parte…) es el grafismo que impera a lo largo de todas y cada una de las páginas. Si lo has leído, sabes a qué  me refiero: aquí no hay dibujos del tipo súper heroico que, además, quedan bonitos (en la línea de un John Romita o John Buscema). Todo lo contrario, es un grafismo deformado, caricaturesco en algunos casos (léase el alcalde) que, desde luego, no te dejará indiferente. Pues bien, ese grafismo se ha traducido bastante bien a la peli… salvando ciertas diferencias, claro. Aquí, si bien los personajes son muy leales al cómic, también es cierto que se toman sus licencias: Bruce Wayne parece mayor y el joker, lo poco que sale, tira más a lo que vemos en la tele a través de series de televisión que al de la historieta que nos ocupa (donde es un tío con la cara blanca y el pelo verde, sin más ni más) El alcalde se muestra más “normal” y el líder mutante deforme, pero menos. Bueno, ahí queda.
Harvey Dent
 
El acalde.

El comic

Y, enlazando con el grafismo de los personajes, debo destacar la animación. Me parece muy conseguida, ágil y rápida. Todo lo que vemos se mueve de manera muy natural, incluyendo aquí las escenas más tranquilas y, por supuesto, las peleas. Destaco en este sentido las que Batman tiene con el Líder Mutante, donde los puñetazos, patadas y golpes varios están muy bien orquestados y, encima, la cámara parce vibrar cuando se dan caña. Por supuesto, todas las escenas de acción, como la que ocurre en las Torres de Gotham, me resultan igual de atractivas (muy atentos a esa escena en la que Batman, tapado por una columna de humo, masacra a los hombres de Dos Caras mientras vemos retazos de su silueta) Os dejo los ejemplos:



¿Aspectos mejorables?
Para mí, unos cuantos.

Empecemos con el uso del ordenador. Vale, hoy en día es imposible deshacerse de él pero siempre me ha parecido que la aportación del mismo, en las películas de animación, da un toque artificial demasiado cantoso porque, aún hoy, la diferencia entre las líneas hechas a mano y las que se realizan en un monitor aún son evidentes. Esta película no es una excepción. Por eso, los coches de carreras, supongo que ciertas partes del Batmóvil o los helicópteros destacan por ello. También la primera aparición del líder mutante. ¿Queda mal? No pero a mí, al menos, no me gusta.
Metiéndonos ya en el cómic, siempre tuve curiosidad por saber cómo se las apañarían para traducir un detalle que, en las viñetas de esta historia es crucial y, además, es un aporte tremendo de dramatismo. Me refiero, cómo no, a los pensamientos de los personajes. En la historieta, los protagonistas hablan, claro, pero, también, piensan. Y mucho. Miller, todo un maestro en este aspecto, tradujo dichos pensamientos en forma de cartelas que, además, hacían la labor de textos narrativos  propiamente dichos. Pues bien, en la película, dichos pensamientos se han eliminado de un plumazo. Pienso, siempre desde mi más humilde opinión, que, quizás, podrían haberlos integrado en forma de narraciones en off. Quizás no todos, claro, pero sí algunos cruciales. Sobre todo, los referidos a Bruce. Creo que, desde este punto de vista, han quitado mucha de la carga emocional y dramática que hicieron del cómic (entre muchísimas cosas) la obra maestra que es. Por eso, ciertas escenas, como el paseo inicial de Bruce o cuando Batman reaparece por  primera vez (y destroza la cadera a uno de los malos) se me quedan cojas.

Y si de dramatismos hablamos, debo señalar ciertas cositas que, supongo que por aquello de adaptar el cómic a otro formato, se han tenido que variar. Por ejemplo, la secuencia en la que Bruce ve la tele y escucha todo tipo de desgracias que le hacen volver a ponerse las mallas, en el cómic, es del todo agobiante: un montón de viñetas y todo primeros o primerísimos planos. En la peli, lo han hecho más sencillo. También debo comentar que ciertos momentos los han aligerado demasiado o los muestran muy rápido, como ese en el que la prostituta y su chulo están dentro de un coche en el  momento del regreso de Batman. Repito: no queda mal pero sí resta, al menos para mí, la emoción y el drama que se desprendían de las viñetas. Y si de golpes de efecto hablamos, hay otro cuya leve ausencia (porque salir, sale) cabe destacar: los “momentos televisión” que, en el cómic, son cruciales para representar la problemática del regreso de Batman.
Otra cosa que me gustaría destacar es que, a pesar de que, como ya he dicho, la peli que tenemos por delante es muy fiel y supone una adaptación más que notable del cómic a la pantalla, lo cierto es que, en general,  se respira cierto aire de satisfacer a un público cuanto más amplio mejor. Y aquí meto a los más jóvenes. Aclaremos una cosa: Batman, el regreso del caballero oscuro es un cómic de súper héroes, vale, pero no lo es para niños. Es dramático y muy violento. Y esa violencia (al menos parte) se ha suavizado un montón en la peli. Por ejemplo, la secuestradora del niño, en la historieta, es eliminada por Batman con una metralleta. Aquí, la noquea con la culata de la misma. La secuencia de la madre del metro que, después de comprar acuarelas para su hijo, es asesinada por los mutantes, también es eliminada. La muerte del general que vendía armas a los mutantes, que en el cómic da pie a una viñeta a toda página espectacular, aquí se reduce a Batman andando por un pasillo mientras se oye un disparo a lo lejos. Lo digo de nuevo: ¿queda mal? No. ¿Resta mucho del efecto del cómic? Sin dudarlo. Por eso, la fuerza del mismo se queda aquí algo sin fuelle. Cuestión de gustos…

Pero, lo que me ha dejado algo así, así, y conste que no lo digo como fallo, es que me moría de ganas por ver cómo habían representado a Superman. Pues no le vemos. Una pena, ya que tenía pero que muchas ganas de ver uno de los momentos, al menos para mí, más sublimes del este cómic y de los de la última parte del siglo veinte: nos aproximamos a la bandera americana hasta tenerla encima para luego alejarnos mientras las barras y estrellas se convierten en la S de Superman… mientras se deja claro que este es un pelele del gobierno. Lo dicho: sublime. Será cuestión de esperar la segunda parte. Y es que, sí, amigos, esta peli sólo recoge el cincuenta por ciento de la historia del cómic. Lo que resta, estará al caer.
En resumidas cuentas, como película de animación, debo decir que me ha gustado. Sí es cierto que, lo mismo que me ha parecido muy notable en ciertas cosas, también me ha parecido bastante floja en otras. Soy de los que creen que, ciertos cómics, como Los Watchmen o este regreso de Batman, son, sobre todo, para ser leídos. Claro que esa es mi opinión.

Robin. Sí, aquí es una chica.
 Os dejo dos anécdotas acerca de esta historia. La primera es que el cómic, lo mismo que encantó, sorprendió y entusiasmó, también fastidió a algunos. Frank Miller, su autor, recibió llamadas de famosos dibujantes de cómics que habían trabajado con el personaje, diciéndole que se lo había cargado. La segunda: el cómic estuvo en el punto de mira de Hollywood nada más salir. ¿Quién estuvo más interesado en dirigirlo e interpretarlo? Nada menso que Clint Eastwood. Verle de Batman maduro hubiera sido un auténtico apoteosis. En fin…

Vigilad el cielo.


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