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domingo, 1 de septiembre de 2013

Ulises 31


Ulises 31 (Ulysse 31)
(1981-1982)

Director: Nagahama Tadao
Guión    : Jean Chalopin, Nina Wolmark 














Ulises y Telémaco deben viajar por el universo del Olimpo hasta encontrar el camino a la Tierra. En el trayecto, deberán pasar por innumerables aventuras… 

Antes de nada, echad un vistazo a esto:


Cualquiera que ahora tenga treinta y muchos o cuarenta y poco recordará esta serie que, lo mismo que muchas de su época, es un clásico dentro del mundo de la animación. Durante 1981 y 1982, cada domingo después del telediario, los niños de la época (y algún adulto en forma de padre que, de paso, se quedaba a verla) teníamos una cita con Ulises, Telémaco, Thais y el robot Nono. ¡Y qué cita! Durante media hora escasa (un poquito menos) pero sublime, nos transportábamos a mundos extraños y desconocidos pero, sobre todo, fascinantes, de la mano de Ulises y sus compañeros. Y, rodeando todo el conjunto, ese sentimiento de maravillosa aventura que hacía que, durante media horita, te olvidaras de los deberes, del odioso cole y, en definitiva, de todo.
Pero Ulises 31 fue, sobre todo, una excelente serie de dibujos que, en opinión de este vigilante del cielo, tiene muchos puntos a favor y todos ellos muy buenos. No en vano, siempre que se hace mención a ella, la palabra “clásico” sale a relucir. Bien, pues… ¡Por la gran galaxia, vamos allá!
Lo primero que destaca es que el conjunto tiene cierto toque manga que no llega a ser tan evidente como, por ejemplo, en Mazinger Z. Eso es porque, en realidad, es franco-japonesa y, producida por Tokyo Movie Shinsha (Japón) y DiC Entertainment (Francia) por lo que bebió de las fuentes que cada país le ofrecía sin decantarse claramente por uno o por otro. Eso hace que, aunque en determinados momentos veamos unos ojos muy bien definidos pero no muy realistas (esos primeros planos de Ulises), no sean los típicos ojazos irreales propios de los mangas. Lo mismo puedo decir de la forma de dibujar las bocas de ciertos personajes (aquí me remito a Telémaco o a Thais) que pueden parecer algo más pequeñas de lo normal pero los dibujos mantienen cierta compostura y dichas partes no se deforman nunca hasta el absurdo.
Pero esta es, por encima de todo, una serie de dibujos a la antigua usanza. Dicho de otro modo, las aventuras de Ulises 31 son (por suerte) pre-ordenador y, por lo tanto, lo que vemos aquí salía de las manos de animadores. La animación que impera a lo largo de los veintiséis capítulos es excelente, mostrando unos personajes ágiles, dinámicos, donde los movimientos de los mismos, así como los de las naves, monstruos y robots variados, están muy conseguidos. A ello debemos de añadir los fondos, cuidados de manera exquisita pare reflejar los extraños mundos que vamos a ver a lo largo del viaje. Ese toque clásico (¿veis como sale la palabrita? Os garantizo que no estaba preparado) de dibujos hechos, entintados y coloreados a mano se nota por los cuatro costados, aportando una naturalidad al conjunto que se te queda y que marca una gran diferencia con muchas de las series de animación de hoy día (Ojo, que esto lo digo sin menospreciar a las modernas. Solo opino que, al menos a mí, me gusta mucho más lo otro)
Por supuesto, el marco en el que se mueven Ulises y compañía es el de la ciencia ficción, ya que esta historia está ambientada en el siglo XXXI. Con todo, se las apañaron para hacer notar ese “toque máquina” que refleja los tiempos futuros pero, a la vez, sin olvidar muchos vestigios del pasado. Por esta razón, entre la maraña de seres y personajes raros que van a desfilar por la serie, vemos largos vestidos que ondean al viento, botas muy familiares, capas, espadas o reyes muy de antaño. El equilibrio entre todo me parece sublime y es uno de tantos puntos a favor de la serie.
Pero, si hay algo que me encanta de Ulises 31, además de todo lo que llevo dicho hasta ahora, es lo bien trabajados que están los argumentos de todos y cada uno de los episodios. En ningún momento se toma a los niños por idiotas (cosa que ocurre mucho en los últimos tiempos) pero eso no implica que las tramas fuesen ridículas, infantiles o facilonas. Todo lo contrario. Dad un vistazo por encima al análisis que hago de los capítulos a continuación y podréis entender lo que digo. El hilo argumental estaba muy bien trazado en todos ellos, con una presentación  no muy larga, un buen desarrollo y un final que no siempre tenía que ser agradable. Esto hacía que la serie pudiera ser disfrutada tanto por los pequeños (porque nos alucinaba ver naves, luchas o seres extraños. Y, encima, Ulises tenía una pistola que era un híbrido con un sable de luz…) sino, también, por los adultos. Además, en muchos momentos, la trama general se asociaba de manera directa con la más clásica de las mitologías griegas, representando dioses y diosas variados adaptados al contexto de ciencia ficción que, al menos a mí, me hacían buscar en libros y diccionarios (eso de Internet era propio de una peli de fantasía loca) para ver cómo eran los verdaderos en los que se basaban. Además, en las historias había acción y aventura, sí pero, también, humor (no mucho. Nono se encargaba de eso, aunque de manera muy somera), drama e incluso muertes. Y, cosa curiosa, por el hecho de ver esto, a los niños de entonces no nos pasaba nada, ni nos traumatizábamos ni nos hemos tenido que convertir en psicópatas. La serie destacaba valores tan básicos como la amistad, la nobleza de espíritu, el respeto, la valentía o el valor del deber bien cumplido. Cosas que, en los tiempos que corren, parecen olvidadas en su mayoría o, en el peor de los casos, cursis y desfasadas (alguien ha debido pensar que es mejor ver a un padre de familia borracho burlándose de un hombre en silla de ruedas) Una pena…
Paso a los personajes. Para mí, al menos, muy acertados. Cosa extraña, siempre me resultó muy curioso (incluso en aquella época) el aspecto de Ulises. Aunque suene raro, para mí, los héroes debían de ser inmaculados. Flash Gordon (otra SERIE. Así, con mayúsculas) tenía el pelo cortito, siempre bien peinado y afeitadito. Lo mismo pasaba a Koji Kabuto (este, por lo menos, lucía melea y patillas alucinantes) a Superman, Luke Skywalker o Fred, el guaperas de Scooby Doo. Pues bien, Ulises me rompía los esquemas: melena al viento que se movía cuando peleaba, flequillo ulta-fashion con la raya al medio y barba espesa. Y, para colmo (esto lo digo desde el máximo de los respetos, por supuesto) me recordaba a Jesucristo con esos ojos tan claros. Quizás por todo ello, entre otras cosas, Ulises era un héroe especial y, desde luego, muy convincente. Ah, y esa pistola-espada laser y el escudo que le surgía de la muñeca era el colmo de lo más. Por no hablar de las ocasiones en las que se ponía un casco que recordaba a un león (Acabo de caer. Yo TENÍA un muñeco de goma no articulado con ese casco) Telémaco siempre me cayó bien porque no era el niño hortera, pedante y ridículo que pudo haber sido. De hecho, es bastante razonable y buen hijo. Eso sí, la diadema que lleva en la cabeza sigue siendo un misterio para mí. Lo  mismo puedo decir de Thais, tan azulita, con ese pelo blanco tan mono y los ojos de gata (“¡Numaios, hermano mío!”) Además, el hecho de que su pobre hermano se pase frito y flotante toda la serie le da un toque dramático que, por suerte, no llega a la ñoñez. Nono, cosa rara, nunca me hizo mucha gracia; incluso de niño recuerdo que me sobraba pero hay que admitir que el robotito gustaba mucho entre los tiernos infantes de la época. Poniéndome nostálgico, aunque esto os importe un pimiento, acabo de recordar que, en la época,  con unos yogures, regalaban uno a modo de premio que movía las piernas. Un niño lo llevó al cole (le considerábamos un privilegiado) y todos, embobados, mirábamos al muñequito caminar. En fin… Pero la riqueza de la serie en cuanto a personajes, radica, sobre todo, en los secundarios y, a veces, malvados que desfilan por ella: dioses, reyezuelos, ancianas brujas, robots, alienígenas… Vamos, una gozada.

Hablando de muñecos, no puedo creer que haya encontrado
una foto del susodicho. ¡ERA ESTE!
 
¿Más? Claro. Otro gran detalle a favor de esta serie es que era un todo unitario, es decir, tenía un planeamiento, un nudo y un final generales. Nada de ser algo que empieza pero no acaba (como hicieron con Dragones y Mazmorras) Desde el primer capítulo se nos deja claro el objetivo de la serie: salir del lío en el que están metidos y volver al hogar (después de ser vapuleados por los dioses del Olimpo) Pues bien, cuando lo consiguen, fin. Nada de alargar las cosas hasta el aburrimiento o de, en el peor caso, no terminarlas. De hecho, bien mirado, desde este punto de vista, es de las pocas que terminaba (Mazinger Z también lo hacía pero, debido a la queja de los padres por la violencia, fue cancelada muy pronto. ¡Qué padres tan majos!)
Y, para finalizar, otra de los grandes aciertos de esta serie, al margen de la original, es el espectacular elenco de actores de doblaje que podemos oír a lo largo de la misma. La lista no tiene desperdicio. Para empezar, contó con Salvador Vidal (Mark Hamill, Harrison Ford, George Clooney, Don Johnson) como Ulises. María Luisa Solá (Carrie Fisher, Kim Basinger) haciendo de Shyrka, Nuria Mediavilla (Winona Ryder, Racherl Weisz, Cameron Diaz, Uma Thurman) fue Thais o Julia Gallego (Mia Farrow o Koji Kabuto en Mazinger Z). ¿Hay más? Claro. De fondo podemos oír a Constantino Romero (Clintg Eastwood, Roger Moore y, sobre todo, Darth Vader) haciendo de Zeus, a Juan Manuel Soriano (Kirk Douglas en Espartaco, Rock Hudson…) o a Pepe Mediavilla (Morgan Freeman) Vamos, un plantel de primera que hacía que escuchar la serie fuera toda una gozada.
Pues esto ha sido todo. Una serie de bandera, de esas que ya no se hacen y que, situada en el contexto en el que se hizo y se emitió, constituye, al menos para mí, todo un clásico de la televisión, aparte de ser un producto cuya calidad es capaz de llegar al Olimpo (galáctico) y más allá, toda una lección de saber hacer y, sobre todo, de saber contar y tratar a la audiencia a la que iba dirigida.
Os dejo un breve comentario de cada capítulo: 

1 - Cíclope

Sabemos que Ulises debe volver a su hogar o Penélope deberá escoger marido. Vemos a Telémaco y Nono, regalo de cumpleaños del niño. Una masa atraviesa la nave y secuestra a Telémaco. Conoce a dos zotranos, Thais y Numaios, víctimas de los adoradores del Cíclope. Acaban con el cíclope y Zeus castiga a Ulises y su tripulación.

Muy buena introducción y presentación de personajes.

2- El planeta perdido

Un satélite de Zotra se aproxima al Odiseus. Sus habitantes están convertidos en estatuas… pero sus sombras corren.

Curioso el monstruo de varias cabezas y el pelo de la bruja, que es muy tópica. Además, el detalle de las sombras corriendo me gusta bastante y me resulta muy original.

3-Hératos

Ulises conoce al ciego Ératos. Tiene la clave para llegar a los cielos galácticos. Pero los dioses quieren que, en realidad, les guía hasta el Cementerio de los despojos.

Un ejemplo de nada de luchas y sí mucha carga emocional.

4- Eolia

El Odiseus se ve arrastrado hacia una extraña construcción. En realidad, todo es un juego macabro de Eolo.

A destacar el combate de ajedrez de Ulises… hasta un pinball gigante. Lo malo es que él es la bola. De nuevo, final dramático. 

5- Sísifo

Sísifo trató de descubrir los secretos de la muerte para vivir eternamente. Por ello, es castigado a trabajos en el desierto Tártaro hasta que alguien le reemplace. Ulises, que pasa por allí, es el candidato. Otro ejemplo de que una historia clásica se pasa por el filtro de meter máquinas. Aquí, unas máquinas enormes fabrican los desperdicios del Olimpo una y otra vez para desesperación de Sísifo. Una muestra de que en esta serie no todos tienen por qué acabar bien.

Sí admito que me parece algo infantil los intentos de Telémaco (vestido de fantasma) por echar a Sísifo de la nave.

6-Las Flores salvajes.

El Odiseus se ve atraído por la masa de un planeta que no tiene indicios de vida. Se trata de una ciudad gigantesca: un planeta hospital. Ulises cree que es el lugar ideal para reanimar a sus compañeros. Allí descubren que sus habitantes descubrieron el modo de utilizar la energía del Olimpo para ayudar a revivir a los que habían perdido la vida. Por eso, los dioses sembraron en el suelo del planeta la semilla destructora de la vida a través de plantas maléficas y destructivas.

7- La insurrección de los compañeros.

Una turbulencia electromagnética revive a la tripulación del Odiseus. Lo malo es que, ahora, son violentos y se hacen con la nave.

Un capítulo muy trepidante y original.

8- La esfinge

El Odiseus se encuentra con unas pirámides y una gigantesca esfinge. Ahí viven la Esfinge y su hija. Tienen preparadas para él unas trampas mortales y acertijos. Ulises pasa la prueba pero la hija de la Esfinge no está dispuesta a dejarlos marchar. Telémaco Y Thais le ayudarán con el misterioso Espejo de la verdad, que muestra la bondad o maldad en el corazón de cada uno.

9- El dios del tiempo

El Odiseus se ve atacado por naves tridentes pero se mete en el reino de Cronos, el rey del tiempo. Allí, el tiempo transcurre con mucha rapidez. Pero Cronos resulta cualquier cosa menos amigo y, además, los compañeros en estado de hibernación, al pasar el tiempo muy rápido, pueden morir de senectud. Cronos quiere recuperar el favor de los dioses entregándoles a Ulises. Este deberá modificar el reloj del tiempo del universo.

Un argumento, sobre todo, original. Curioso el diseño de Cronos, que tiene dos caras: una de anciano y otra más joven.

10- Los lestrígonos

Un extraño planeta atrae al Odiseus. La nave, Ulises y sus amigos son encogidos a un tamaño minúsculo. En el planeta viven los lestrígonos, gobernados por Antípates, que colecciona naves en miniatura.

Capítulo que me recuerda a El increíble hombre menguante, con gato incluido.

Como curiosidad, vemos por primera vez Penélope a través de una grabación que tiene Telémaco.

11- El sillón del olvido

El Odiseus se cruza con un transportador de tridentes teledirigidos. Deciden seguirla. Al hacerlo, penetran en una nueva dimensión. Debe enfrentarse a los peligros que le envían los dioses. Deberá escoger entre dos sillones misteriosos que le harán elegir entre regresar a casa o salvar a su hijo.

12- Los planetas opuestos

Nuestros amigos se encuentran con una nave que data del año 2001 pero que emite una señal de socorro. Hay un tripulante, un hombre de esa época. Pero todo es un engaño de los dioses.

Retoma cosas de la historia de Ulises a través de los planetas gemelos Escila el glacial y Caribdis el ardiente.

13- La laguna de los dobles

Un meteorito se cruza en el camino del Odiseus. Al seguirlo, llegan a un planeta parecido a una gran Laguna. Allí hay unos seres capaces de clonar a nuestros héroes. Pero son seres muy distantes y diferentes.

14- El tesoro de las sirenas

Los protagonistas se encuentran con los restos de una nave que contiene un extraño arca con un cuerpo que tiene un mapa del sistema solar Sirena, donde se encuentra el tesoro del Olimpo: la carta de navegación del Olimpo.

De nuevo se retoma parte del texto clásico y Ulises se ata al mástil. Destaco el diseño del plantea, oscuro y lleno de niebla, así como las sirenas, muy mangas.

15- El segundo arca

Ulises llega a un planeta igual a la Tierra hace 300 millones de años.

Se habla de Incas y su adoración a seres extraterrestres que usaban los dibujos de Nazca para aterrizar así como de un segundo arca de Noé. Vamos, que el argumento está muy currado.

16- La maga Circe

Ulises llega al planeta de Circe, un amaga obsesionada por saber de todo y guardar todos los conocimientos construyendo una torre enorme. Cuando conozca todo el universo, será más poderos que los dioses.

Otra vez, parte del clásico de Homero pero añadiendo el factor tecnológico. De hecho, hasta hay conversión de la tripulación en cerdos. “El poder no puede nada contra la ciencia”, dice Circe. Al final, los dioses destruyen el conocimiento.
17- El laberinto del Minotauro

Ulises debe encontrar a Teseo de las garras del laberinto. Curiosamente, el minotauro es quien puede ayudarle a volver a la Tierra… pero Ulises no lo sabe.

Siguiendo la ruta del capítulo anterior, personajes mitológicos pasado por el filtro de la tecnología. Un capítulo muy interesante.

18- Atlas

El Odiseus se aproxima a los Hielos Galácticos. Allí se encuentra con el nieto de los dioses, Nerus: le pide que robe la piedra de la frente de Atlas que aporta conocimiento infinito… y así regresar a la Tierra.

19- Nereo

El Odiseus se encuentra con Galatea, procedente del planeta Nereópolis. Todo es una trampa y nuestros amigos son capturados. Nereópolis está bajo el control de los hombres tiburón. Todos creen que Nereo el rey está muerto pero no es así. Ulises le ayudará a regresar.

Destaco el modo de representar a los hombres tiburón, escualos puros y duros.

20- El mago negro

Ulises llega a un planeta que tiene un agujero en mitad. Es el hogar del Mago Negro. Este libera a sus compañeros… a cambio de la esclavitud de tres hombres.

El aspecto del mago es muy manga. Más, quizás, que ningún otro personaje de la serie. Atentos al final, muy original.

21- Las revoluciones de Lemnos

En Lemnos, los hombres tienen presas a las mujeres. Ulises se topa con una de ellas que escapaba para pedir ayuda a Tracia.

Ya sólo con leer el argumento, podemos ver la originalidad de la serie y que, desde luego, los capítulos los podían ver niños y adultos.

22- La ciudad de Córtex

Ulises y sus amigos son presa del rey Córtex, rey del planeta de las máquinas.

Capítulo, como todos, original en su planteamiento, si bien tiene un factor más infantil cuando Nono y Nina llevan a cabo su sesión de ligoteo. Eso sí, con su toque dramático al final.

23- Calipso

Ulises acude a la llamada de socorro de Calipso. Todo es una trampa urdida por Zeus para capturarle. Pero algo con lo que Calipso no contaba sucede: se enamora de Ulises.

Calipso me parece muy bien dibujada y estupendamente diseñada. De nuevo, final dramático sin infantilismos de por medio, como debe ser.

24- Ulises encuentra a Ulises

Ulises debe regresar en el tiempo para ayudar a su antepasado Ulises, rey de Ítaca.

No me digáis que el argumento no es sublime. Vemos el futuro mezclado con los griegos del pasado. Se recrea el episodio del arco de Ulises. Lo dicho: buenísimo.

25- Los devoradores de lotos

El Odiseus está dañado. Para ello, deben reponer piezas de un extraño plantea lleno de esmeraldas. Allí conocerán a sus extraños habitantes que suelen tomar una sustancia llamada semilla de loto, que hace olvidar.

26- El reino de Hades

Ulises llega, al fin, a los Hielos Galácticos. Deben aterrizar. Allí conocen a Orfeo, que les pide que le lleven al reino de Hades para reunirse con su amada Eurídice.

Muy buena la escena en la que visitan Hades y ven a sus ciudadanos que, muertos, les dan la espalda aunque la vida les atrae.

Atentos a la referencia del texto literario: se le nombra como “Ulises el de las mil astucias”, referencia clara a la obra de Homero (en la Odisea se le llama “Ulises Laertíada, fecundo en ardides”)

Lo mejor de todo: la serie tiene un final. Y es un final donde las cosas, por suerte, acaba bien.

Tripulante del Odiseus: “¡Viva Ulises y viva la Tierra!

Ulises: “Ha sido un viaje muy extraño”

Telémaco: “¡Un viaje maravilloso!”

Y tanto…


viernes, 26 de abril de 2013

Wonder Woman

Wonder Woman
Wonder Woman (Wonder Woman)
(2009)
Director: Lauren Montgomery
Guión   : William M. Marston, Gail Simone, Michael Jelenic
Keri Russel
Nathan Fillion
Alfred Molina
Rosario Dawson
Oliver Platt
Virginia Madsen 
 
 
 
Diana, la princesa amazona, se ve obligada a ir a la tierra de los hombres cuando Ares, el dios de la Guerra, escapa de su prisión… 
 
Vamos allá con otra peli de animación basada en el universo DC. Esta vez, tenemos como protagonista nada menos que a Wonder Woman, la amazona más famosa de todos los cómics cuyas aventuras, cosa curiosa, son llevadas directamente al mercado doméstico pero, hasta el momento, imposibles de traducir en forma de película con actores reales. Muy bien…
Wonder Woman
 
Antes de nada, hay que dejar clara una cosa: puede que, por tratarse de una súper heroína basada en un cómic puedas pensar lo que muchos: que es un producto para niños. Más aún si se trata de una película de animación de una hora escasa. Ojo, que no es así. Como viene ocurriendo desde hace algunos años, las adaptaciones al formato animado de muchos súper héroes pueden ser cualquier cosa pero, desde luego, nada infantiloides.
Wonder Woman

Por eso mismo, nada más empezar, te vas a quedar alucinado con la escena inicial, donde vemos una batalla espectacular entre el ejército de amazonas liderado por Hipólita contra las huestes del malo de turno que, en este caso, va a ser el pérfido y brutal Ares. Durante estos minutos iniciales, la sangre, la violencia y las muertes salpican la pantalla que da gusto. Aquí, las flechas, las espadas y los golpes varios alcanzan y atraviesan al personal sin ningún tipo de pudor en una escena que sirve de excusa perfecta para saber cómo las amazonas, que, por cierto, todas son guerreras y están macizas que da gusto, acaban en su isla paradisíaca de Themyscira donde tienen de todo menos hombres (salvo Ares metido en una cárcel y sin poderes y que, como tal, no cuenta) De este modo, enpalabras de Hera, se les permite “…crear una utopía que permita volver a la pureza espiritual…” Y tanto. Tienen por delante milenios de entrenamiento para seguir estando todas ellas muy buenas, ocio y baños en el lago en pelotas (repito, sin hombres) Ay…

 
Wonder Woman
 

Me ha gustado mucho la escena en la que asistimos al nacimiento de Diana (futura Wonder Woman) porque, para ser sinceros, está claro que conozco al personaje aunque no haya leído mucho de ella pero, la verdad, creo que jamás me he preguntado quién demonios es el padre de la amazona (lo de la madre lo tenía más claro) Pues he aquí que Hipólita se ahorra eso de los nueve meses, los dolores y la epidural porque hace nacer a su hija de arena, su propia sangre y un rayo, para que digan que los súper personajes carecen de un trasfondo mitológico en condiciones. Es una escena cortita pero bastante bien llevada.
La trama avanza sin problemas y está claro que esa armonía bajo la que viven en la isla va a verse
Wonder Woman
rota. ¿Por quién? Claro está, por un hombre. Esta vez, tiene forma de piloto que se encuentra con la isla porque si y, literalmente, alucina en colores cuando ve tanta mujer tan jovencita, tan guapa, tan maciza y tan desnuda jugar de manera inocente en un río sin un ápice de ropa. Tanto es así, que el amigo Steve, cosa evidente, se cree en el paraíso. Si yo fuese piloto y me estrello, que sea en una isla como esa. Menos mal que pronto se da cuenta de que serán muy sexis pero no tontas y las féminas cumplen el mandamiento de “las chicas son guerreras” Por eso, cuando es capturado, esto da pie a otra característica de la cinta que hace que no tenga que ser destinada porque sí hacia los más pequeños: me refiero a las referencias sexuales que hay a lo largo de toda ella. Por ejemplo, cuando Steve es capturado, empieza a decir cosas como “no tenía este sueño desde los trece años” y está claro que su corazoncito, amén de otras cosas, hace tilín por Diana ya que, sometido a la magia del lazo que te hace decir la verdad, admite a Hipólita que “…Tu hija está buenísima…” Hay amenazas de castraciones si el colega se pasa demasiado, está claro que Steve, una vez en la ciudad, quiere llevarse a Diana al huerto del modo más sencillo, simple y milenario: emborrachándola. ¿Más? Cuando esta sale con su mini-mini traje de estrellitas, el piloto le advierte que, si la ven con él “…no quiero que me arresten por querer comprar sexo…” Vamos, que, bien mirado, da a entender que, con esas pintas tan sexis, Diana puede ser detenida por prostituta. Ah, y que no se nos olvide el factor apretura, léase el que te lo hagas encima en mayor o menor medida ante una situación de peligro (esto no es que sea muy sexual pero tenía que ponerlo)
 
Wonder Woman
 
Peros si hay algo que te va a sorprender en esta peli (además de comprobar el hecho de que ser amazona implica estar buena sí o sí) es un aspecto fundamental en la trama: la violencia. Aquí hay a patadas, las espadas rebanan cabezas, se clavan o atraviesan al personal que da gusto verlo. Ahí están la muerte del hijo de Ares e Hipólita (le mata esta, ahí queda eso), la de Alexa, combates aéreos donde pocos salen vivos o las peleas propias entre la protagonista y los monstruos de turno. Comprobad la escena del atraco con ser raro incluido, cuando Diana y Steve llegan a la secta de Ares o, una de las más espectaculares, el ataque de las amazonas muertas (una hasta se convierte y vemos a Alexa que regresa en plan mala baba)  Os dejo un de ejemplo, para que abráis boca:
 
 

Y esto me lleva a otro punto a favor: la animación. Me parece muy conseguida y, sobre todo, realista. Los personajes se mueven con una soltura y agilidad más que notables, cosa que se puede apreciar mucho más en las peleas con puñetazos o estocadas, según guste al personal.
¿Más cosas? Un par: me gusta ese sentido del humor adulto que impera a lo largo de todo el metraje y que, sin duda, termina de alejar a esta peli de la etiqueta de “para niños” como la escena del tequila, la del atraco antes nombrada o los problemas que las amazonas tienen para entender a Steve porque, serán todo lo guapas que queramos y estarán de muy buen ver pero no entienden el significado de la palabra “mierda”. Nadie es perfecto o, como dijo Lex Luthor, casi nadie…
 
Wonder Woman
 ¿Aspectos, desde mi humilde opinión, mejorables? Alguno que otro, pero no muchos.
 
Wonder WomanPara empezar, el diseño de algunos personajes no termina de convencerme. A ver, no digo que esté mal, (ni mucho menos) pero, por ejemplo, no me gusta el rostro que han puesto a Diana, con esa nariz larga y torcida. Diría que el de su madre, Hipólita, pega más para el personaje pero, claro, es mi opinión. Lo mismo que la cara que le han puesto a Steve que, a veces, me resulta que la tiene un poco caricaturesca.
 
 
Otra cosa. La escena de la pelea que sigue al atraco está muy bien coreografiada pero no deja de parecer curioso que no haya ni un alma por la calle. Vale, es de noche pero, hombre, por lo menos, algún coche. Por otra parte, la escena final me parece un poquito precipitada. Nadie nos dice cómo se entera el gobierno o las gestiones del ejército: aparecen de golpe y no parecen sorprenderse mucho de que esos seres pululen por ahí. Eso sí, el amor patrio sale de lo más hondo. “¡Nadie se mete con Lincoln!”
Y, por último, en plan detalle, solo decir que, si bien la trama me parece más que correcta y bien llevada, en conjunto, me resulta que la peli se queda un poquito cortita para lo que pudo ser ya que, la historia, repito, es bastante notable y, quizás, con un poco más de metraje, hubiera quedado un pelín mejor.
Pues eso es todo. Lo admito, la primera vez que la vi me dejó con la sensación de ni fu ni fa. Tengo que reconocer que esta segunda ocasión me ha gustado más y, por lo menos, merece una oportunidad justa de disfrutarse.

Wonder Woman
Como curiosidad, Wonder Woman lleva años tratando de convertirse en película con actores de carne y hueso pero, nada, que no cuaja. Como la cuestión de hacer la peli nunca salía (guiones ridículos, directores que llegan y se van…) se intentó una serie para la televisión en 2011 con Adrianne Palicki en el papel de la amazona de la cual solo se filmó el piloto y, según parece, es tan malo que la cadena se negó a filmar más. Hasta entonces, tendremos que conformarnos con esta Wonder Woman animada o con la de los Súper Amigos. Ah, y con Linda Carter.

Vigilad el cielo.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Batman: el regreso del caballero oscuro. Parte 1


Batman: el regreso del caballero oscuro. Parte 1 (Batman: the dark knight returns. Part 1)
(2012)
Director: Jay Oliva

Guión   : Bob Goodman

Peter Weller
Ariel Winter
David Selby
Wade Williams
Gary Anthony Williams 


Después de años de jubilación, Bruce Wayne decide volver como Batman…
 

Vamos allá con una película muy esperada. Se trata nada menos que de la adaptación (directa al DVD/BluRay) del mega famoso cómic firmado por Frank Miller Batman, el regreso del caballero oscuro. Si no eres aficionado al mundo de los súper héroes, el título te dará igual. Yo, que sí lo soy y he leído la obra cientos de veces, te puedo resumir la importancia de este cómic de manera sencilla: supuso la renovación de Batman convirtiéndole en alguien amargado y tenebroso e hizo que  los cómics de súper héroes fueran tomados en serio como algo para adultos (con la ayuda, dicho sea de paso, de los Watchmen de Alan Moore y Dave Gibbons)
Pues bien, ya que el género de los tipos en mallas está en boga (como nunca antes lo estuvo) y, aprovechando la moda de adaptar sus aventuras de manera directa al mercado doméstico, era cuestión de tiempo que le tocase a este título. Lo que pasa es que es tan venerado, respetado y admirado que el adaptarlo era algo así como el típico proyecto que se posponía una y otra vez. Pero, por suerte, han sido muchos los cómics que se han adaptado al formato animado y, de algún modo, han servido de calentamiento de motores para este. Muy bien, vamos allá.
Me gustaría destacar, a favor del producto, una cosa por encima de todas: la película, si bien se toma sus licencias en ciertas cosas (que luego comentaré), es fiel al cómic original pero no es un calco fotograma a fotograma de las viñetas del mismo. Esto, que puede resultar el colmo de la obviedad, no lo es tanto si has visto otra adaptación de Batman, Año uno. Y lo comento porque esta última lo que hizo fue calcar el comic a la pantalla sin aportar casi nada nuevo dando la impresión de ver un cómic animado más que una peli como tal. Pues bien, este regreso del oscuro caballero, como digo, es muy fiel pero cambiando ciertas cositas aquí y allí. Por ejemplo, la charla inicial de bruce con Gordon está ligeramente alterada o ciertas secuencias cambiadas en cuanto al orden se refiere: en la peli, Bruce recuerda el sueño, se afeita el bigote sin darse cuenta (para ser Batman) y luego asistimos a la presentación de Dent. En el cómic, el orden es Dent, sueño, afeitada. Tampoco el modo de mostrar al Joker (al que le dan de comer) es como en el cómic (se ve a través de su celda) ni la primera aparición del nuevo Robin, que es totalmente inventada. ¿Molesta? No, al menos, a mí. Son, simple y llanamente, gajes de adaptar un medio a otro. Que te guste o no ya va en cuestión de gustos.
 
Sigo. Si hay algo que caracterice al cómic (portadas, historia, tratamiento de personajes a parte…) es el grafismo que impera a lo largo de todas y cada una de las páginas. Si lo has leído, sabes a qué  me refiero: aquí no hay dibujos del tipo súper heroico que, además, quedan bonitos (en la línea de un John Romita o John Buscema). Todo lo contrario, es un grafismo deformado, caricaturesco en algunos casos (léase el alcalde) que, desde luego, no te dejará indiferente. Pues bien, ese grafismo se ha traducido bastante bien a la peli… salvando ciertas diferencias, claro. Aquí, si bien los personajes son muy leales al cómic, también es cierto que se toman sus licencias: Bruce Wayne parece mayor y el joker, lo poco que sale, tira más a lo que vemos en la tele a través de series de televisión que al de la historieta que nos ocupa (donde es un tío con la cara blanca y el pelo verde, sin más ni más) El alcalde se muestra más “normal” y el líder mutante deforme, pero menos. Bueno, ahí queda.
Harvey Dent
 
El acalde.

El comic

Y, enlazando con el grafismo de los personajes, debo destacar la animación. Me parece muy conseguida, ágil y rápida. Todo lo que vemos se mueve de manera muy natural, incluyendo aquí las escenas más tranquilas y, por supuesto, las peleas. Destaco en este sentido las que Batman tiene con el Líder Mutante, donde los puñetazos, patadas y golpes varios están muy bien orquestados y, encima, la cámara parce vibrar cuando se dan caña. Por supuesto, todas las escenas de acción, como la que ocurre en las Torres de Gotham, me resultan igual de atractivas (muy atentos a esa escena en la que Batman, tapado por una columna de humo, masacra a los hombres de Dos Caras mientras vemos retazos de su silueta) Os dejo los ejemplos:



¿Aspectos mejorables?
Para mí, unos cuantos.

Empecemos con el uso del ordenador. Vale, hoy en día es imposible deshacerse de él pero siempre me ha parecido que la aportación del mismo, en las películas de animación, da un toque artificial demasiado cantoso porque, aún hoy, la diferencia entre las líneas hechas a mano y las que se realizan en un monitor aún son evidentes. Esta película no es una excepción. Por eso, los coches de carreras, supongo que ciertas partes del Batmóvil o los helicópteros destacan por ello. También la primera aparición del líder mutante. ¿Queda mal? No pero a mí, al menos, no me gusta.
Metiéndonos ya en el cómic, siempre tuve curiosidad por saber cómo se las apañarían para traducir un detalle que, en las viñetas de esta historia es crucial y, además, es un aporte tremendo de dramatismo. Me refiero, cómo no, a los pensamientos de los personajes. En la historieta, los protagonistas hablan, claro, pero, también, piensan. Y mucho. Miller, todo un maestro en este aspecto, tradujo dichos pensamientos en forma de cartelas que, además, hacían la labor de textos narrativos  propiamente dichos. Pues bien, en la película, dichos pensamientos se han eliminado de un plumazo. Pienso, siempre desde mi más humilde opinión, que, quizás, podrían haberlos integrado en forma de narraciones en off. Quizás no todos, claro, pero sí algunos cruciales. Sobre todo, los referidos a Bruce. Creo que, desde este punto de vista, han quitado mucha de la carga emocional y dramática que hicieron del cómic (entre muchísimas cosas) la obra maestra que es. Por eso, ciertas escenas, como el paseo inicial de Bruce o cuando Batman reaparece por  primera vez (y destroza la cadera a uno de los malos) se me quedan cojas.

Y si de dramatismos hablamos, debo señalar ciertas cositas que, supongo que por aquello de adaptar el cómic a otro formato, se han tenido que variar. Por ejemplo, la secuencia en la que Bruce ve la tele y escucha todo tipo de desgracias que le hacen volver a ponerse las mallas, en el cómic, es del todo agobiante: un montón de viñetas y todo primeros o primerísimos planos. En la peli, lo han hecho más sencillo. También debo comentar que ciertos momentos los han aligerado demasiado o los muestran muy rápido, como ese en el que la prostituta y su chulo están dentro de un coche en el  momento del regreso de Batman. Repito: no queda mal pero sí resta, al menos para mí, la emoción y el drama que se desprendían de las viñetas. Y si de golpes de efecto hablamos, hay otro cuya leve ausencia (porque salir, sale) cabe destacar: los “momentos televisión” que, en el cómic, son cruciales para representar la problemática del regreso de Batman.
Otra cosa que me gustaría destacar es que, a pesar de que, como ya he dicho, la peli que tenemos por delante es muy fiel y supone una adaptación más que notable del cómic a la pantalla, lo cierto es que, en general,  se respira cierto aire de satisfacer a un público cuanto más amplio mejor. Y aquí meto a los más jóvenes. Aclaremos una cosa: Batman, el regreso del caballero oscuro es un cómic de súper héroes, vale, pero no lo es para niños. Es dramático y muy violento. Y esa violencia (al menos parte) se ha suavizado un montón en la peli. Por ejemplo, la secuestradora del niño, en la historieta, es eliminada por Batman con una metralleta. Aquí, la noquea con la culata de la misma. La secuencia de la madre del metro que, después de comprar acuarelas para su hijo, es asesinada por los mutantes, también es eliminada. La muerte del general que vendía armas a los mutantes, que en el cómic da pie a una viñeta a toda página espectacular, aquí se reduce a Batman andando por un pasillo mientras se oye un disparo a lo lejos. Lo digo de nuevo: ¿queda mal? No. ¿Resta mucho del efecto del cómic? Sin dudarlo. Por eso, la fuerza del mismo se queda aquí algo sin fuelle. Cuestión de gustos…

Pero, lo que me ha dejado algo así, así, y conste que no lo digo como fallo, es que me moría de ganas por ver cómo habían representado a Superman. Pues no le vemos. Una pena, ya que tenía pero que muchas ganas de ver uno de los momentos, al menos para mí, más sublimes del este cómic y de los de la última parte del siglo veinte: nos aproximamos a la bandera americana hasta tenerla encima para luego alejarnos mientras las barras y estrellas se convierten en la S de Superman… mientras se deja claro que este es un pelele del gobierno. Lo dicho: sublime. Será cuestión de esperar la segunda parte. Y es que, sí, amigos, esta peli sólo recoge el cincuenta por ciento de la historia del cómic. Lo que resta, estará al caer.
En resumidas cuentas, como película de animación, debo decir que me ha gustado. Sí es cierto que, lo mismo que me ha parecido muy notable en ciertas cosas, también me ha parecido bastante floja en otras. Soy de los que creen que, ciertos cómics, como Los Watchmen o este regreso de Batman, son, sobre todo, para ser leídos. Claro que esa es mi opinión.

Robin. Sí, aquí es una chica.
 Os dejo dos anécdotas acerca de esta historia. La primera es que el cómic, lo mismo que encantó, sorprendió y entusiasmó, también fastidió a algunos. Frank Miller, su autor, recibió llamadas de famosos dibujantes de cómics que habían trabajado con el personaje, diciéndole que se lo había cargado. La segunda: el cómic estuvo en el punto de mira de Hollywood nada más salir. ¿Quién estuvo más interesado en dirigirlo e interpretarlo? Nada menso que Clint Eastwood. Verle de Batman maduro hubiera sido un auténtico apoteosis. En fin…

Vigilad el cielo.


domingo, 6 de enero de 2013

La bella durmiente


La bella durmiente (Sleeping beauty)
(1959)
Director: Clyde Geronimi
Guión    : Erdman Penner

Mary Costa
Bill Shirley
Eleanor Audley
Verna Felton
Barbara Lyddy
Barbara Jo Allen
Taylor Holmes
Bill Thompson



La princesa Aurora acaba de nacer y todo el reino es feliz. Pero la malvada Maléfica tiene reservada una siniestra profecía para ella… 

“Esa trampa la puse para un campesino y, ¿qué logro? ¡Que caiga un príncipe!” (Maléfica)
“Ya nos habíamos conocido antes” (Felipe)
“¿De veras?” (Aurora)
“Por supuesto. Tú misma lo has dicho. Una vez, en un sueño” (Felipe)


La Bella Durmiente es un ejemplo de ese tipo de películas que ya no se hacen. No sólo lo digo desde el punto de vista de la animación, que es absolutamente espectacular, sino como largometraje en sí. ¿La razón? Es una de esas cintas que los niños adoran y los adultos disfrutan y que, además, está llena de cosas, de detalles, que hacen de ella todo un espectáculo desde que empieza hasta que acaba y que la han convertido en un clásico desde el primer minuto de metraje hasta el último.

Lo primero que llama la atención, desde los títulos de crédito, es la banda sonora tan espectacular que reina a lo largo de toda la proyección. Aquí, los momentos musicales son tan protagonistas como cualquiera de los personajes y no solo están integrados en la cinta, sino que cuentan la historia y aportan humor, emoción o dramatismo. Si nos fijamos, cada protagonista tiene asignado un tema que viene determinado por la naturaleza del personaje en sí: los momentos de Maléfica están acompañados de música siniestra, trepidante y algo fantasmagórica. Los de las hadas, con temas muy saltarines y simpáticos. Y, cómo no, aquí hay que hacer referencia al tema de temas, ese que, cuando ves la peli, se te queda grabado y no olvidas. Hay personas que, incluso sin saber que corresponde a esta cinta, lo conocen. Me refiero, claro está, al tema principal, ese con el que abre la película y con el que cierra en un círculo perfecto de acontecimientos y que todo el mundo identifica con total facilidad. Creo que el término “Príncipe Azul” se lo debemos no solo a esta peli; también a la pieza musical que lo ilustra. Cosa curiosa, está presente en toda la cinta y en todos los momentos románticos. Para mostrároslo, he elegido uno de mis preferidos, cuando Aurora y Felipe están en el bosque. Escuchadlo; hay determinadas cosas que no pueden ser explicadas con palabras:


La melodía, deliciosa, la letra, exquisita. Los coros, espectaculares y la animación que acompaña a esta secuencia, sublime.
¿Más momentos musicales estelares? Prácticamente toda la peli. Si prestáis atención, toda la escena en la que las hadas debaten qué hacer ante el problema de la amenaza de Maléfica está acompañada de música que lo que hace es resaltar los gestos y movimientos de los personajes. No sólo acompaña las imágenes; las complementa y ayuda a que la historia se cuente mejor. Y, claro está, tengo que destacar otros dos números muy buenos: el de las tres campesinas preparando el traje de Aurora y su pastel y el brindis de los reyes y sus “¡Copas!” Por cierto, este último me encanta pero, sobre todo, el juglar que toca el laúd y acaba como una cuba. Y no olvidemos la secuencia en la que Aurora, hipnotizada, sigue a ese destello verde y las notas musicales que oímos parecen decir con total claridad “Aurora”. En esta última, la música es, simplemente, espectacular.



Otra de las características de esta película, como solía ocurrir en las de la época, es la inmediatez: todos los personajes son presentados en los primeros siete minutos, Maléfica incluida. Y, a pesar de que la ayuda del narrador en off ahí queda (por cierto, en inglés, habla en verso, lo mismo que muchas veces las hadas o  la propia Maléfica, algo que, de pasada, se pierde en el doblaje), nada más verlos, uno sabe cómo van a ser. El rey Estéfano, espigado y delgado, resulta paciente, afable. Huberto, bajito y gordinflón, entra en la categoría de cascarrabias que cae bien. La reina, que sale poco, está claro que se corresponde con el modelo resignado. Vale, a Felipe le vemos de niño y a Aurora de bebé pero está claro, ¿verdad? Él será guapo y valiente y ella la rubia y preciosa, como debe ser con las princesas. Sólo puedo utilizar una palabra para las hadas: encantadoras (siempre tuve debilidad por la de azul, Merryweather (Primavera en español)) Y mi favorita para el final: Maléfica. Me encanta el diseño e este personaje: de negro, de rostro verde (¿influencias de El mago de Oz?), con esos dos cuernos, la nariz afilada y esa capa que termina en punta a modo de murciélago o llama. Insuperable. Y es mala porque sí; no hay explicación alguna, como tiene que ser. Por eso, me encanta la escena en la que, dormida ya Aurora, va a la celda donde retiene a Felipe para contarle el destino fatal de todo… solo por fastidiarle y amargarle la vida (“Qué día tan encantador. Por primera vez en dieciséis años, dormiré tranquila”) Vamos, maldad pura y dura. Y, de nuevo, la música que acompaña esta escena potencia aún más la majestad de todo el momento.
Maldad, elegancia y terror en su justa medida...
 Como no podía ser de otro modo, en una historia tan deliciosa como esta, tiene que haber momentos encantadores. Por eso, aquí, la princesa Aurora habla con los animales en el bosque y les cuenta sus sueños. Y sí, ellos la entienden. Y si la cosa no queda clara, hasta se marcan un bailecito donde un búho, conejos y pájaros hacen de príncipe. Si yo fuera animalito del bosque, o un simple insecto, también me daba el gustazo de bailar Aurora.  Y si ella baila con animalitos, él habla con su caballo y le chantajea con zanahorias. Y aquí paz y después gloria.

Sigo. Otro gran acierto de la peli que me gustaría destacar: aquí, el príncipe, es protagonista. Decir esto puede sonar a ridiculez porque todo el mundo lo sabe y se puede decir que Felipe es el príncipe de los príncipes animados. Pues no es tan evidente, amigos vigilantes del cielo. Y es que, animar la figura masculina (animarla bien, quiero decir) siempre fue un problema para los animadores Disney. ¿La razón? O el príncipe quedaba muy masculino y macho o, en el lado opuesto, extremadamente femenino y afectado. Como ya comenté en su reseña, el príncipe de Blancanieves fue un buen quebradero de cabeza para todos; salía más pero cortaron sus escenas y las redujeron a lo mínimo imprescindible: el comienzo y el final. Estaba claro que si querían que Felipe fuera protagonista, se lo tendrían que currar mucho más. ¿El resultado? Un personaje que resulta valiente, atractivo y, a fin de cuentas, protagonista. Aquí le vemos hablar (el de Blancanieves no hablaba, pobre hombre), montar a caballo, bromear, bailar y luchar. Ah, y para que conste, no tiene un escudo y espada cualquieras, no. Su escudo es el de la virtud, y la espada, la de la verdad. Nada, mi príncipe favorito.


La trama, a pesar de lo encantadora que resulta a simple vista, con una princesa rubia y guapa, un príncipe enamorado, hadas buenas y brujas con una mala baba más que considerable, está tan bien desarrollada y mostrada que puede ser disfrutada por niños, claro, pero también contiene matices que hacen lo propio con los adultos. Fijaos: es una historia de cuento de hadas, eso está claro pero, lo mismo que contiene momentos propios de niños (el brindis de los reyes, el momento en que las hadas otorgan belleza y voz a Aurora, el dragón) que también sus dramáticos de una fuerza considerable. Si prestamos atención, una recién nacida es arrancada de su hogar bajo amenaza de muerte, vive engañada por tres hadas con las que protagoniza un momento más que duro, es decir, cuando le dicen quién es en realidad, su origen y destino: casarse por la fuerza con un príncipe. Si a ello le añadimos el tema que todo el mundo conoce, es decir, que se pinche el dedo hipnotizada para tener una especie de muerte/letargo en vida (mirad cuando Maléfica aparta su capa y  muestra a las hadas el cuerpo de Aurora, el cual abandona como un trapo viejo en el suelo. ¡Por Dios, si hay un momento en que las tres hadas lloran sobre el cuerpo de la princesa!), creo, al menos es mi opinión, que los elementos dramáticos o serios están servidos. La cuestión, cuando se llega a estos casos, es saber combinar y equilibrar ambas fuerzas, aquellas más ligeras con las más impactantes de la trama. Y esta, para servidor, es una de las características (entre otras muchas, claro) más admirables de la peli que hoy nos toca, porque se las apañaron tan bien, supieron narrar de manera tan acertada esta historia que, el resultado, es que décadas después, continúa tan vigente como la época en que se hizo.

Si esto no es drama...
 
¿Momentos memorables? A patadas. Aquí hay que hacer mención a unos cuantos, esos que se te quedan grabados en la memoria y que, aunque haga muuucho tiempo que no ves la peli, sí los recuerdas. ¿Ejemplos? El baile con el príncipe, la confección del traje de cumpleaños, la larga secuencia que desemboca en que Aurora se pincha el dedo mientras sigue ese destello verde o la secuencia sublime en la que Maléfica le  muestra a Felipe (encadenado en su celda) el destino final de todo. Y el momento de momentos: todo un reino se queda dormido  bajo el hechizo de Flora, Fauna y Merryweather (acompañado, por cierto, por unos coros impresionantes, repitiendo una melodía que ya hemos escuchado en otro momento de la peli pero cambiando la letra. Ahí queda eso) ¿Es todo? No, porque no podemos olvidar la pelea con el dragón que tiene Felipe tras pasar por un campo de espinas.

Maldad de la buena.


¡A dormir!

Pasemos a los efectos. Porque, sí, esta es una peli de animación pero hay un montón de efectos especiales. Lo que ocurre es que uno está tan metido en la trama, tan absorbido por ella, que no los notas. Ahí tenemos la aparición inicial de Maléfica o cuando esta desaparece convertida en ese símbolo extraño; la hoguera con la que se queman las ruecas, el reflejo de Aurora y Felipe en el agua mientras bailan (¡perfecto!) o las hadas convertidas en meros destellos diminutos al volar.  Ah, y hay flechas que se convierten en flores o arcoíris que sirven de escudo para evitar derrumbamientos. Y si la cosa se pone mal, un campo de espinas rodea un castillo donde tendrá lugar cierta pelea con un dragón gigantesco Y todo esto… ¡sin ordenador!


Y, como todo buen cuento de hadas, todo tiene que terminar bien. Y aquí no es que las cosas acaben bien, es que la historia tiene un final perfecto donde todo se arregla, el bien gana y el amor triunfa. Como tiene que ser. Y, para celebrarlo, un buen waltz entre las nubes. Chapeau!


Hasta aquí he llegado. Esta peli debe verse y, mejor aún repetir su visionado las veces que
haga falta. Todo un clásico de la animación y del cine. Si la magia puede hacer que los adultos se conviertan en niños y estos lo sean aún más, sin duda, esta película es mágica.

Unas cuantas cosas curiosas:

-El primer guión gráfico se terminó en junio de 1952.
-Disney no estaba del todo satisfecho: el planteamiento inicial se parecía mucho a Blancanieves y temía que la peli fuera un simple calco.
-Se estudió la pintura y arquitectura medievales para dar con el enfoque adecuado.
-El gran lema que define el espíritu de la peli: “¡Una muchacha hermosa es una muchacha hermosa!”

¡Me la pido!
-Un elemento clave: Eyvind Earle, que diseñó el look de la cinta. Empezó con Disney en 1951 después de diez años de intentar trabajar para el estudio. Su modo de representar árboles, paisajes y personajes dio a la película su principal seña de identidad.
-Con respecto a los árboles, algo que suele pasar desapercibido: tiran a cuadrados.
-Disney decía: “Veamos lo que Eyvind puede hacer”
-Esta película no contiene elementos caricaturescos humanos, como el caso de los enanitos. Por eso, su complejidad fue extrema: todos los personajes principales son humanos.

-Mary Costa fue la voz de Aurora. Dar con ella supuso un casting de tres años.

 
-Helene Stanley fue el modelo vivo que sirvió de referencia a los animadores, que hacían bocetos de ella mientras bailaba. Aquí os dejo el vídeo:


-Parte de la música está sacada de la obra original de Chaikovski.
 
-El número musical del brindis de los reyes fue creado en especial para la película. Según los responsables, tratando de mantener el espíritu de Chaikovski.
 
-La coreografía de la lucha entre el príncipe y el dragón se filmó primero en vivo. Observad:



-Para el efecto del dragón, se usó como referencia un lanzallamas.
-Eleanor Audley fue la voz de Maléfica… y de la malvada madrastra de La Cenicienta.
-Para las hadas, los animadores se fueron a tiendas donde las señoras que compraban y, sin que se dieran cuenta, hacían de modelos. Llegaron a la conclusión de que había tres tipos de ancianitas. Cada una de ellas, representada por cada hada en la peli.
-Fue la primera película de animación filmada en 70 mm. Por eso dibujos y fondos fueron más detallados.
-Uno seis años de producción (también ha leído siete y medio)
-Un fondo se tarda en hacer dos días o tres. Para La Bella Durmiente se tardaban entre una semana y diez días.
-Se utilizó la cámara multiplano, consistente en filmar objetos en distintos planos y superponerlos en pantalla, lo que da sensación de profundidad.
-Fue la más taquillera después de Ben-Hur.
-El personaje más complejo siempre era Felipe. Disney, para acallar a los animadores más problemáticos, les daba como tarea animar al príncipe.
-En la época en que se produjo esta cinta, en la sección de tinta y color, solo trabajaban mujeres. En un libro que servidor tiene de los años setenta donde se habla de esta producción, se denomina a dicha sección como “un delicioso paraíso femenino”
-Detalle curioso: comparad el guerrero de Maléfica (el lumbreras que sigue buscando en las cunas después de dieciséis años) con cierto guardian que pulula por el palacio de Jabba el Hutt en El retorno del Jedi...
 


Vigilad el cielo.