Ulises 31 (Ulysse 31)
(1981-1982)
Director: Nagahama
Tadao
Guión : Jean Chalopin, Nina Wolmark
Ulises
y Telémaco deben viajar por el universo del Olimpo hasta encontrar el camino a
la Tierra. En el trayecto, deberán pasar por innumerables aventuras…
Antes de nada, echad un
vistazo a esto:
Cualquiera
que ahora tenga treinta y muchos o cuarenta y poco recordará esta serie que, lo
mismo que muchas de su época, es un clásico dentro del mundo de la animación.
Durante 1981 y 1982, cada domingo después del telediario, los niños de la época
(y algún adulto en forma de padre que, de paso, se quedaba a verla) teníamos
una cita con Ulises, Telémaco, Thais y el robot Nono. ¡Y qué cita! Durante
media hora escasa (un poquito menos) pero sublime, nos transportábamos a mundos
extraños y desconocidos pero, sobre todo, fascinantes, de la mano de Ulises y
sus compañeros. Y, rodeando todo el conjunto, ese sentimiento de maravillosa
aventura que hacía que, durante media horita, te olvidaras de los deberes, del odioso
cole y, en definitiva, de todo.
Pero
Ulises 31 fue, sobre todo, una excelente serie de dibujos que, en opinión de
este vigilante del cielo, tiene muchos puntos a favor y todos ellos muy buenos.
No en vano, siempre que se hace mención a ella, la palabra “clásico” sale a
relucir. Bien, pues… ¡Por la gran galaxia, vamos allá!
Lo
primero que destaca es que el conjunto tiene cierto toque manga que no llega a
ser tan evidente como, por ejemplo, en Mazinger Z. Eso es porque, en realidad,
es franco-japonesa y, producida por Tokyo Movie Shinsha (Japón) y DiC
Entertainment (Francia) por lo que bebió de las fuentes que cada país le
ofrecía sin decantarse claramente por uno o por otro. Eso hace que, aunque en
determinados momentos veamos unos ojos muy bien definidos pero no muy realistas
(esos primeros planos de Ulises), no sean los típicos ojazos irreales propios
de los mangas. Lo mismo puedo decir de la forma de dibujar las bocas de ciertos
personajes (aquí me remito a Telémaco o a Thais) que pueden parecer algo más
pequeñas de lo normal pero los dibujos mantienen cierta compostura y dichas
partes no se deforman nunca hasta el absurdo.
Por
supuesto, el marco en el que se mueven Ulises y compañía es el de la ciencia
ficción, ya que esta historia está ambientada en el siglo XXXI. Con todo, se
las apañaron para hacer notar ese “toque máquina” que refleja los tiempos
futuros pero, a la vez, sin olvidar muchos vestigios del pasado. Por esta
razón, entre la maraña de seres y personajes raros que van a desfilar por la
serie, vemos largos vestidos que ondean al viento, botas muy familiares, capas,
espadas o reyes muy de antaño. El equilibrio entre todo me parece sublime y es
uno de tantos puntos a favor de la serie.
Pero,
si hay algo que me encanta de Ulises 31, además de todo lo que llevo dicho
hasta ahora, es lo bien trabajados que están los argumentos de todos y cada uno
de los episodios. En ningún momento se toma a los niños por idiotas (cosa que
ocurre mucho en los últimos tiempos) pero eso no implica que las tramas fuesen
ridículas, infantiles o facilonas. Todo lo contrario. Dad un vistazo por encima
al análisis que hago de los capítulos a continuación y podréis entender lo que
digo. El hilo argumental estaba muy bien trazado en todos ellos, con una
presentación no muy larga, un buen
desarrollo y un final que no siempre tenía que ser agradable. Esto hacía que la
serie pudiera ser disfrutada tanto por los pequeños (porque nos alucinaba ver
naves, luchas o seres extraños. Y, encima, Ulises tenía una pistola que era un
híbrido con un sable de luz…) sino, también, por los adultos. Además, en muchos
momentos, la trama general se asociaba de manera directa con la más clásica de
las mitologías griegas, representando dioses y diosas variados adaptados al
contexto de ciencia ficción que, al menos a mí, me hacían buscar en libros y
diccionarios (eso de Internet era propio de una peli de fantasía loca) para ver
cómo eran los verdaderos en los que se basaban. Además, en las historias había
acción y aventura, sí pero, también, humor (no mucho. Nono se encargaba de eso,
aunque de manera muy somera), drama e incluso muertes. Y, cosa curiosa, por el
hecho de ver esto, a los niños de entonces no nos pasaba nada, ni nos
traumatizábamos ni nos hemos tenido que convertir en psicópatas. La serie
destacaba valores tan básicos como la amistad, la nobleza de espíritu, el
respeto, la valentía o el valor del deber bien cumplido. Cosas que, en los
tiempos que corren, parecen olvidadas en su mayoría o, en el peor de los casos,
cursis y desfasadas (alguien ha debido pensar que es mejor ver a un padre de
familia borracho burlándose de un hombre en silla de ruedas) Una pena…
![]() |
| Hablando de muñecos, no puedo creer que haya encontrado una foto del susodicho. ¡ERA ESTE! |
¿Más?
Claro. Otro gran detalle a favor de esta serie es que era un todo unitario, es
decir, tenía un planeamiento, un nudo y un final generales. Nada de ser algo
que empieza pero no acaba (como hicieron con Dragones y Mazmorras) Desde el
primer capítulo se nos deja claro el objetivo de la serie: salir del lío en el
que están metidos y volver al hogar (después de ser vapuleados por los dioses
del Olimpo) Pues bien, cuando lo consiguen, fin. Nada de alargar las cosas
hasta el aburrimiento o de, en el peor caso, no terminarlas. De hecho, bien
mirado, desde este punto de vista, es de las pocas que terminaba (Mazinger Z
también lo hacía pero, debido a la queja de los padres por la violencia, fue
cancelada muy pronto. ¡Qué padres tan majos!)
Y,
para finalizar, otra de los grandes aciertos de esta serie, al margen de la
original, es el espectacular elenco de actores de doblaje que podemos oír a lo
largo de la misma. La lista no tiene desperdicio. Para empezar, contó con Salvador
Vidal (Mark Hamill, Harrison Ford, George Clooney, Don Johnson) como Ulises.
María Luisa Solá (Carrie Fisher, Kim Basinger) haciendo de Shyrka, Nuria
Mediavilla (Winona Ryder, Racherl Weisz, Cameron Diaz, Uma Thurman) fue Thais o
Julia Gallego (Mia Farrow o Koji Kabuto en Mazinger Z). ¿Hay más? Claro. De
fondo podemos oír a Constantino Romero (Clintg Eastwood, Roger Moore y, sobre
todo, Darth Vader) haciendo de Zeus, a Juan Manuel Soriano (Kirk Douglas en
Espartaco, Rock Hudson…) o a Pepe Mediavilla (Morgan Freeman) Vamos, un plantel
de primera que hacía que escuchar la serie fuera toda una gozada.
Pues
esto ha sido todo. Una serie de bandera, de esas que ya no se hacen y que,
situada en el contexto en el que se hizo y se emitió, constituye, al menos para
mí, todo un clásico de la televisión, aparte de ser un producto cuya calidad es
capaz de llegar al Olimpo (galáctico) y más allá, toda una lección de saber
hacer y, sobre todo, de saber contar y tratar a la audiencia a la que iba
dirigida.
Os
dejo un breve comentario de cada capítulo:
1
- Cíclope
Sabemos que Ulises debe
volver a su hogar o Penélope deberá escoger marido. Vemos a Telémaco y Nono,
regalo de cumpleaños del niño. Una masa atraviesa la nave y secuestra a
Telémaco. Conoce a dos zotranos, Thais y Numaios, víctimas de los adoradores
del Cíclope. Acaban con el cíclope y Zeus castiga a Ulises y su tripulación.
Muy buena introducción
y presentación de personajes.
2-
El planeta perdido
Un satélite de Zotra se
aproxima al Odiseus. Sus habitantes están convertidos en estatuas… pero sus
sombras corren.
Curioso el monstruo de
varias cabezas y el pelo de la bruja, que es muy tópica. Además, el detalle de
las sombras corriendo me gusta bastante y me resulta muy original.
3-Hératos
Ulises conoce al ciego
Ératos. Tiene la clave para llegar a los cielos galácticos. Pero los dioses
quieren que, en realidad, les guía hasta el Cementerio de los despojos.
Un ejemplo de nada de
luchas y sí mucha carga emocional.
4-
Eolia
El Odiseus se ve
arrastrado hacia una extraña construcción. En realidad, todo es un juego
macabro de Eolo.
A destacar el combate
de ajedrez de Ulises… hasta un pinball gigante. Lo malo es que él es la bola.
De nuevo, final dramático.
5-
Sísifo
Sísifo trató de
descubrir los secretos de la muerte para vivir eternamente. Por ello, es
castigado a trabajos en el desierto Tártaro hasta que alguien le reemplace.
Ulises, que pasa por allí, es el candidato. Otro ejemplo de que una historia
clásica se pasa por el filtro de meter máquinas. Aquí, unas máquinas enormes
fabrican los desperdicios del Olimpo una y otra vez para desesperación de
Sísifo. Una muestra de que en esta serie no todos tienen por qué acabar bien.
Sí admito que me parece
algo infantil los intentos de Telémaco (vestido de fantasma) por echar a Sísifo
de la nave.
6-Las
Flores salvajes.
El Odiseus se ve
atraído por la masa de un planeta que no tiene indicios de vida. Se trata de
una ciudad gigantesca: un planeta hospital. Ulises cree que es el lugar ideal
para reanimar a sus compañeros. Allí descubren que sus habitantes descubrieron
el modo de utilizar la energía del Olimpo para ayudar a revivir a los que
habían perdido la vida. Por eso, los dioses sembraron en el suelo del planeta
la semilla destructora de la vida a través de plantas maléficas y destructivas.
7-
La insurrección de los compañeros.
Una turbulencia
electromagnética revive a la tripulación del Odiseus. Lo malo es que, ahora,
son violentos y se hacen con la nave.
Un capítulo muy
trepidante y original.
8-
La esfinge
El Odiseus se encuentra
con unas pirámides y una gigantesca esfinge. Ahí viven la Esfinge y su hija.
Tienen preparadas para él unas trampas mortales y acertijos. Ulises pasa la
prueba pero la hija de la Esfinge no está dispuesta a dejarlos marchar. Telémaco
Y Thais le ayudarán con el misterioso Espejo de la verdad, que muestra la
bondad o maldad en el corazón de cada uno.
9-
El dios del tiempo
El Odiseus se ve
atacado por naves tridentes pero se mete en el reino de Cronos, el rey del
tiempo. Allí, el tiempo transcurre con mucha rapidez. Pero Cronos resulta
cualquier cosa menos amigo y, además, los compañeros en estado de hibernación,
al pasar el tiempo muy rápido, pueden morir de senectud. Cronos quiere
recuperar el favor de los dioses entregándoles a Ulises. Este deberá modificar
el reloj del tiempo del universo.
Un argumento, sobre
todo, original. Curioso el diseño de Cronos, que tiene dos caras: una de
anciano y otra más joven.
10-
Los lestrígonos
Un extraño planeta
atrae al Odiseus. La nave, Ulises y sus amigos son encogidos a un tamaño
minúsculo. En el planeta viven los lestrígonos, gobernados por Antípates, que
colecciona naves en miniatura.
Capítulo que me
recuerda a El increíble hombre
menguante, con gato incluido.
Como curiosidad, vemos
por primera vez Penélope a través de una grabación que tiene Telémaco.
11-
El sillón del olvido
El Odiseus se cruza con
un transportador de tridentes teledirigidos. Deciden seguirla. Al hacerlo,
penetran en una nueva dimensión. Debe enfrentarse a los peligros que le envían
los dioses. Deberá escoger entre dos sillones misteriosos que le harán elegir
entre regresar a casa o salvar a su hijo.
12-
Los planetas opuestos
Nuestros amigos se
encuentran con una nave que data del año 2001 pero que emite una señal de
socorro. Hay un tripulante, un hombre de esa época. Pero todo es un engaño de
los dioses.
Retoma cosas de la historia
de Ulises a través de los planetas gemelos Escila el glacial y Caribdis el
ardiente.
13-
La laguna de los dobles
Un meteorito se cruza
en el camino del Odiseus. Al seguirlo, llegan a un planeta parecido a una gran
Laguna. Allí hay unos seres capaces de clonar a nuestros héroes. Pero son seres
muy distantes y diferentes.
14-
El tesoro de las sirenas
Los protagonistas se
encuentran con los restos de una nave que contiene un extraño arca con un
cuerpo que tiene un mapa del sistema solar Sirena, donde se encuentra el tesoro
del Olimpo: la carta de navegación del Olimpo.
De nuevo se retoma
parte del texto clásico y Ulises se ata al mástil. Destaco el diseño del
plantea, oscuro y lleno de niebla, así como las sirenas, muy mangas.
15-
El segundo arca
Ulises llega a un
planeta igual a la Tierra hace 300 millones de años.
Se habla de Incas y su
adoración a seres extraterrestres que usaban los dibujos de Nazca para
aterrizar así como de un segundo arca de Noé. Vamos, que el argumento está muy
currado.
16-
La maga Circe
Ulises llega al planeta
de Circe, un amaga obsesionada por saber de todo y guardar todos los
conocimientos construyendo una torre enorme. Cuando conozca todo el universo,
será más poderos que los dioses.
Otra vez, parte del
clásico de Homero pero añadiendo el factor tecnológico. De hecho, hasta hay
conversión de la tripulación en cerdos. “El poder no puede nada contra la
ciencia”, dice Circe. Al final, los dioses destruyen el conocimiento.
17-
El laberinto del Minotauro
Ulises debe encontrar a
Teseo de las garras del laberinto. Curiosamente, el minotauro es quien puede
ayudarle a volver a la Tierra… pero Ulises no lo sabe.
Siguiendo la ruta del capítulo
anterior, personajes mitológicos pasado por el filtro de la tecnología. Un
capítulo muy interesante.
18-
Atlas
El Odiseus se aproxima
a los Hielos Galácticos. Allí se encuentra con el nieto de los dioses, Nerus:
le pide que robe la piedra de la frente de Atlas que aporta conocimiento
infinito… y así regresar a la Tierra.
19-
Nereo
El Odiseus se encuentra
con Galatea, procedente del planeta Nereópolis. Todo es una trampa y nuestros
amigos son capturados. Nereópolis está bajo el control de los hombres tiburón.
Todos creen que Nereo el rey está muerto pero no es así. Ulises le ayudará a
regresar.
Destaco el modo de
representar a los hombres tiburón, escualos puros y duros.
20-
El mago negro
Ulises llega a un
planeta que tiene un agujero en mitad. Es el hogar del Mago Negro. Este libera
a sus compañeros… a cambio de la esclavitud de tres hombres.
El aspecto del mago es
muy manga. Más, quizás, que ningún otro personaje de la serie. Atentos al
final, muy original.
21-
Las revoluciones de Lemnos
En Lemnos, los hombres
tienen presas a las mujeres. Ulises se topa con una de ellas que escapaba para
pedir ayuda a Tracia.
Ya sólo con leer el
argumento, podemos ver la originalidad de la serie y que, desde luego, los
capítulos los podían ver niños y adultos.
22-
La ciudad de Córtex
Ulises y sus amigos son
presa del rey Córtex, rey del planeta de las máquinas.
Capítulo, como todos,
original en su planteamiento, si bien tiene un factor más infantil cuando Nono
y Nina llevan a cabo su sesión de ligoteo. Eso sí, con su toque dramático al
final.
23-
Calipso
Ulises acude a la
llamada de socorro de Calipso. Todo es una trampa urdida por Zeus para
capturarle. Pero algo con lo que Calipso no contaba sucede: se enamora de
Ulises.
Calipso me parece muy
bien dibujada y estupendamente diseñada. De nuevo, final dramático sin
infantilismos de por medio, como debe ser.
24-
Ulises encuentra a Ulises
Ulises debe regresar en
el tiempo para ayudar a su antepasado Ulises, rey de Ítaca.
No me digáis que el
argumento no es sublime. Vemos el futuro mezclado con los griegos del pasado.
Se recrea el episodio del arco de Ulises. Lo dicho: buenísimo.
25-
Los devoradores de lotos
El Odiseus está dañado.
Para ello, deben reponer piezas de un extraño plantea lleno de esmeraldas. Allí
conocerán a sus extraños habitantes que suelen tomar una sustancia llamada
semilla de loto, que hace olvidar.
26-
El reino de Hades
Ulises llega, al fin, a
los Hielos Galácticos. Deben aterrizar. Allí conocen a Orfeo, que les pide que
le lleven al reino de Hades para reunirse con su amada Eurídice.
Muy buena la escena en
la que visitan Hades y ven a sus ciudadanos que, muertos, les dan la espalda
aunque la vida les atrae.
Atentos a la referencia
del texto literario: se le nombra como “Ulises el de las mil astucias”, referencia
clara a la obra de Homero (en la Odisea se le llama “Ulises Laertíada, fecundo
en ardides”)
Lo mejor de todo: la
serie tiene un final. Y es un final donde las cosas, por suerte, acaba bien.
Tripulante
del Odiseus: “¡Viva Ulises y viva la Tierra!
Ulises:
“Ha sido un viaje muy extraño”
Telémaco:
“¡Un viaje maravilloso!”
Y tanto…
