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domingo, 28 de agosto de 2016

Star Trek: Más allá.





Star Trek: Más allá.
(Star Trek: Beyond)
(2016)

Director: Justin Lin.
Guión   : Simon Pegg, Doug Jung.

Chris Pine.
Zachary Quinto.
Karl Urban.
Idris Elba.
Simon Pegg.
Sofia Boutella.
John Cho.
Zoe Zaldaña.
Anton Yelchin.



La Enterprise debe rescatar una nace perdida en una nebulosa. Un peligro horrible se esconde tras esta misión...



Hola a todos.



El verano es la época ideal para que blockbusters varios invadan las pantallas. Hoy os traigo uno de los más sonados y esperados: la nueva entrega de Star Trek. La verdad es que tenía muchas ganas de verla, más que nada, porque tenemos nuevo director (J.J. Abrams se fue a hacer cosas raras (y, en ocasiones, estúpidas) en el Episodio VII) y Justin Lin le sustituye. Vamos, nuevo responsable, nuevo enfoque.


Muy bien, vamos allá.


En la parte a favor puedo destacar varias cosas y la primera de ellas
es la trama. Veamos, si has visto las dos pelis anteriores, te darías cuenta de que los argumentos eran un pelín enrevesados pero, por supuesto, no por ello menos divertidos. La primera entrega hablaba del origen de todo, a lo que había que sumar el tema de la Flota Estelar, rencores romulanos, viajes en el tiempo y personajes que se reencuentran con su yo del futuro. En la segunda había terroristas intergalácticos, tipos con capacidades enormes y hasta intrigas dentro de la Flota. Todo ello, repito, llevado de manera magistral en ambas pelis. Pues bien, lo que me ha gustado mucho de esta tercera entrega es lo sencillo de la trama: en principio hay una nave perdida en una nebulosa y Kirk, que es bueno que no veas, va al rescate con la Enterprise. Por supuesto, detrás de todo esto hay un personaje que podemos llamar antagonista que se dedica a fastidiar a los buenos del peor modo posible, es decir, destruyendo todo lo que puede y que, además, tiene miras de cargarse toda una ciudad en el espacio.


¿Sencillo, verdad? Y directo. No han pasado quince minutos cuando la trama queda planteada. No se ve en la peli intención ninguna de recordar lo que ya ha ocurrido, ni siquiera de enlazarlo. con pelis anteriores. Sí, se habla del padre de Kirk pero poco más. Tanto es así que parece que lo ocurrido en las otras dos entregas es cosa del pasado y no hay razón para rescatarlo. Y, en parte, esto es así porque los colegas de la Enterprise se han metido en una misión que dura cinco años de los cuales tan solo han consumido como tres y lo que hicieron años atrás no parece importar demasiado.


Y esto me lleva a un aspecto que me ha llamado mucho la atención y que esta relacionado con lo que he escrito hasta ahora: la apariencia de episodio de la serie original que destila esta tercera cinta. No lo digo como algo malo, ¡ni mucho menos! pero me ha resultado muy evidente. Ese afán de ir directo al grano, el montón de aventuras por las que pasan los personajes en pos de una buena resolución, ese espíritu de ir al grano que tiene la cinta por los cuatro costados... Todo tiene un aire de episodio televisivo muy evidente para mí y le da ese tono que la diferencia de manera tan clara de las dos entregas anteriores. Repito: es mi opinión pero, desde luego, es algo que me ha resultado muy evidente. Además, no hay que olvidar que eso de la misión de cinco años era el discurso con el que arrancaba la voz en off de Kirk en todos los episodios de la serie original.

Por eso mismo, hay una constante en la cinta: la aventura. O, mejor dicho, la acción. En esta entrega de Star Trek la verdad es que ni se habla mucho ni se dialoga tanto como en pelis predecesoras. Desde que vemos cómo la Enterprise se mete de lleno en la nebulosa no paran de pasar cosas, todas ellas peligrosas y emocionantes, que me han mantenido pegado a la butaca del cine. Por eso, el carácter aventurero de la cinta es más que destacable. Es una acción llena de peleas, saltos, puñetazos y tiros que han hecho que, además del carácter de ciencia-ficción propio de la saga, haya que añadir el de película de acción pura y dura. ¿Será porque Lin, el director, es respobsable de varias cintas de la serie Fast and Furious?


No obstante, la peli, que puede parecer lineal durante una buena
parte del metraje, esconde una gran sorpresa, más o menos por el final, que da un buen empujón al resultado final. Tranquilo, que no voy a decir nada, pero está relacionada con cierto personaje que aporta un detalle que, para mí, da vigor a la cinta. Si quieres saber de qué hablo, ve la peli y me cuentas.


Paso a los personajes. ¿Es necesario presentarlos? Si hay algo que
me gusta de esta saga de películas es el respeto que ha demostrado hacia unos personajes icónicos a los que, de manera muy sutil, han sabido aportar detalles a sus correspondientes personalidades. Sí destaco una cosa: con diferencia, me ha parecido que en esta entrega los han cuidado y trabajado mucho más. Al estar desperdigados un buen metraje de la peli, el guión profundiza más en ellos. Por ejemplo, sabemos que Kirk está harto de ser capitán y quiere dejarlo. Spock desarrolla unos sentimientos más que claros hacia Uhura y hasta le vemos reírse (moribundo, pero se ríe, lo cual es una imagen que se te queda grabada) McCoy no deja de tirarle puyas en una relación que aquí destaca mucho (de nuevo, guiño evidente a la serie) e incluso el personaje de Scotty come muchos minutos en pantalla. 



Los actores cumplen muy bien y eso se nota. Chris Pine resulta tan heroico como un poco atormentado y, de paso, te digo que le he visto bastante mayor. Zachary Quinto, lo he dicho muchas veces, es un gran Spock y aquí se luce bastante. Karl Urban desarrolla muy bien al picajoso McCoy y a Simon Pegg se le ve muy agusto en el papel de Scotty. Idris Elba que, por si no lo sabías, sale en la peli, cumple muy bien como Krall. El resto, como ZoeZaldaña, John Cho o Anton Yelchin (qué pena de chaval) hacen lo propio en papeles menores pero reforzando a los principales. Sofia Boutella como Jaylah está muy bien bajo ese maquillaje blanco y los tatuajes (o lo que sean) en plan Darth Maul.




Con respecto a los efectos especiales, tienen el nivel que se espera de ellos en una peli de Star Trek: espectaculares. Los vuelos, las explosiones, todo lo referido a la Enterprise (que aquí le pasan muchas cosas) o la escena final en esa especie de ciudad cósmica... Todo está clavado, como no puede ser de otra forma. 





Y ahora, por aquello de compensar, voy a decir una cosa que no es que me parezca mal; es que no me gusta y así lo señalo: la perra que tienen muchos directores, entre ellos Lin, de pegar la cámara a los actores cuando hay peleas. A ver, como efecto momentáneo me gusta porque es algo muy rápido y da mucho dinamismo al momento. Pero que todo sea así, me cansa y, al menos servidor, se pierde. ¿Qué sentido tiene esto? ¿Alguien se imagina una peli de Bruce Lee con la cámara pegada a su pecho mientras sacude mamporros? Ahí queda eso.


Está muy cerca el fin... del post. ¿Hace falta decir que la recomiendo? ¡Claro que lo hago! Porque esto, amigos, es Star Trek y yo recomiendo todo lo de esta saga. ¡Hasta la peli de la Última Frontera! Y es que Star Trek es diversión, acción, mucho entretenimeinto y, por encima de todo, pelis muy bien hechas que cumplen su función a las mil maravillas, es decir, pasar un rato olvidándote de los problemas de tu planeta.


¿Qué más se puede pedir?



Vigilad el cielo.







domingo, 7 de julio de 2013

Star Trek: en la oscuridad


Vigilando el cielo
Star Trek: en la oscuridad (Star Trek: into darkness)
(2013)
Director: J. J. Abrams.
Guión    : Robert Orci, Alex Kurtzman, Damon Lindelof.
Chris Pine.
Zachary Quinto.
Benedict Cumberbatch.
Zoë Zaldana.
Karl Urban.
Simon Pegg.
John Cho.
Peter Weller.
Anton Yelchin.
Alice Eve.
 

Un extraño personaje lleva a cabo una serie de atentados contra los miembros de la Flota Estelar. El capitán Kirk y la Enterprise deberán investigar… 

¡La tripulación de la Enterprise ha vuelto!

Tengo que reconocer que esperaba esta peli con auténtica ansia. ¿El motivo? Considero que la saga Star Trek ha sido protagonista de unos de los reinicios (si es que se le puede llamar así) más espectaculares de los últimos años. La película de 2009 me encantó desde su comienzo hasta el final. Como, además, este vigilante del cielo es un fan de la serie original y de las películas que la sucedieron, comencé a saltar de puro gozo cuando la secuela comenzó a hacerse realidad. Además, el tráiler de esta segunda parte pintaba muy, pero que muy bien, más que nada porque se hacía referencia a uno de mis personajes favoritos desde las series de la tele: Khan.
¿Motores preparados? ¡Vamos allá!
Vigilando el cielo
Para empezar, la historia, en general, me ha parecido muy sobresaliente. Por suerte, no se han limitado a explotar el filón que comenzó (o recomenzó, según te pille) en 2009 y a tratar de prolongar una historia donde la simpleza es la tónica reinante. Aquí se han dejado de tramas facilonas y sencillas y se han centrado en un argumento más complicado de lo que uno puede esperarse y que deja atrás el cliché del bueno contra el malo. Por eso mismo, en esta nueva entrega vamos a entrever intereses políticos y militares de la mano de Marcus, el jefe de toda la Flota, los conflictos que afligen a ciertos personajes principales, como Kirk, Spock o, a su modo, a Uhura. Y, por supuesto, la inclusión de un personaje tan oscuro y malicioso como carismático: el mítico Khan. Y digo mítico porque, como apunté antes, no sólo se estrenó en la serie de los años sesenta (en unos episodios muy entretenidos) sino que, debido al potencial del mismo, fue el protagonista de la segunda de las entregas de lo que podemos llamar películas originales, aquella que se llamó La Ira de Khan.  Todo esto, más unas cuantas cositas más, han dado como resultado un argumento bien hilvanado, muy bien llevado y, lo que es mejor, contado de manera estupenda.
Vigilando el cieloHablar de Star Trek es hacer referencia a planetas raros, seres más extraños aún y, sobre todo, acción, peleas, explosiones y sus derivados. ¿Hay aquí una buena dosis de todo esto? Ni dudarlo y, además, de las buenas. Lo que ocurre es, como he comentado un poco más arriba, han sabido aderezar el argumento con toquecitos aquí y allá que, al menos para mí, quedan muy bien. La historia que tenemos por delante tiene sus toquecitos de humor. No muchos, no; algún gesto, alguna situación comprometida o algún comentario porque, ya lo sabemos, el universo que nos corresponde hoy tampoco da mucho margen (por suerte) a las tonterías. También hay su puntito adecuado de dosis sentimental, por supuesto. Y es que, en esta entrega, amigos míos, hay bajas. Tranquilos, que no voy a decir de quién ni de qué tipo (cuando veas la peli, sobre todo, en los momentos finales, entenderás esto último) pero, haberlas, las hay. Esto, que puede llegar a ser terreno resbaladizo de los peligrosos, no lo es tanto en esta segunda parte ya que, a veces, el que algún personaje, sea de la naturaleza que sea, caiga, es necesario (ahí tenemos los casos de Obi-Wan, Yoda, el papi de Superman o lo que sucede a lo largo de toda la saga de Harry Potter) Pero, por encima de todo, Star Trek implica emoción y aventura. Y aquí, desde luego las hay a patadas. Ah, y que no se me olvidé: ¡salen los Klingon!. Ojo, que no son protas pero se divisa en el horizonte una entrega con ellos ya que, en este episodio, siempre que se hable de los amigos, vamos a oír una palabra: guerra…
Vigilando el cielo¿Escenas para el recuerdo? Bueno, varias. No te voy a decir todas porque eso sería destriparte alguna que otra sorpresa y odio que hagan eso conmigo. No obstante, os puedo decir que la escena inicial con la que empieza la peli me parece muy bien llevada, un reto propio de los chicos de la Enterprise: congelar un volcán en erupción. De este modo, nada más empezar, engancha la atención del espectador de golpe y sin que te des cuenta, como tiene que ser. Por cierto, creo que es la primera vez que veo a la Enterprise bajo el agua. Yo creía que esa nave había pasado por todo tipo de trances pero creo que este es nuevo.  La batalla entre dicha nave y la de Khan también está muy bien realizada, así como ese momento en el que dos naves se lían a tiros en plena curvatura. Yo siempre creí que eso era como el ciberespacio pero se ve que (por suerte) me equivocaba. Y, por supuesto, las escenas de destrucción en la ciudad al final. ¿Hay más?, No lo dudes, bien sea de corte espectacular como a la antigua usanza, es decir, a mamporro limpio (¡Spock, qué caña sueltas, muchacho!) Pero eso prefiero que lo veas tú en vivo y en directo, en plena butaca del cine.
Vigilando el cieloPaso a los personajes. Muy bien llevados. Y, sobre esto, tengo que nombrar otro gran punto a favor de esta segunda entrega: por suerte para el aficionado, no se han limitado a manejarlos en situaciones más o menos peligrosas haciendo las cosas que ya vimos en la otra peli o en las anteriores. Aquí, está claro, los evolucionan y están muy, pero que muy lejos de estacarse… pero sin olvidar la esencia de cada uno. Kirk sigue siendo un bocazas y un chulo interestelar (cosa que me sigue chocando ya que ¡en la serie es tan serio y formalito! Cosa curiosa, en uno de los capítulos dice que él, de joven, fue algo rebelde. Otro ejemplo de que estas pelis están  muy bien cuidadas) pero, a la vez, ahondamos un poquito más en él. Puedes ser un chulo redomado pero, si te pasas, te arriesgas a perder el mando de tu nave, aparte que tu orgullo puede salir malparado y, de vez en cuando, una lección de humildad no viene mal. Spock me sigue encantando. El tío continúa metido en su dualidad humano (que siente)/vulcaniano (que no siente) Pero, aunque el recuerdo de su planeta natal destruido hace que no quiera sentir, su parte humana tiende a lo que siente todo hijo de vecino: odio, rencor, deseos de venganza y mucha mala leche cuando se le da rienda suelta. Y, claro está, como no hablar del SENTIMIENTO (así, con mayúsculas) por excelencia: amor. Preguntad a Uhura y me contáis. Scotty también se luce lo suyo y tiene un papel más relevante que el hecho de estar confinado en la sala de motores de la nave y, además, vemos que tiene su orgullo. Toda una sorpresa ha sido ver a Peter Weller (el mismísimo Robocop) encarnando a un personaje muy importante en la trama, Marcus. Y, por supuesto, Khan, que resulta mucho menos encantador que en la serie original pero sí letal y es un buen ejemplo de cómo, si se maneja bien un personaje, una sola película es más que de sobra para que de juego de los buenos. Bones y Chejov son, quizás, los que se mantienen en su posición más estándar pero, claro está, respetando la importancia que tienen.
Vigilando el cielo
 
¿Y los efectos? Tremendos. De los buenos. No solo desde el punto de vista espectacular, sino que cumplen la función para la que se supone están: ayudar a contar la historia sin apabullar al espectador y lucirse porque sí. Aquí, como puedes imaginar (y ya nos mostraron en la primera entrega) son totalmente espectaculares. Los vueltos de las naves, soberbios. ¿La Enterprise? Impresionante. Las escenas de tiros y explosiones, de bandera y los parajes que rodean toda la peli, ya sean en forma de volcán en erupción, bien en forma de seres raros o de parajes extraños (como el planeta inicial o Kronos, el hogar de los Klingon) creíbles al cien por cien. Lo dicho, matrícula de honor para ellos.
Vigilando el cielo
Los actores están muy metidos en los personajes que interpretan y eso se nota. Chris Pine sigue siendo el perfecto capitán Kirk en sus años mozos: bocazas, orgulloso, engreído y chulo en general, pero con un buen corazón que le hace enfrentarse y tomar decisiones muy duras (no sabéis cuánto) Zachary Quinto cumple a la perfección como Spock: resulta frío, lógico y, en definitiva, vulcaniano pero, también, cuando se tercia, humano. Zoë Zaldana hace lo propio como Uhura, dando un pasito más allá con su relación con Spock. Simon Pegg me queda muy bien de Scotty y es el contrapunto humorístico para aliviar tensiones en ciertos momentos. John Cho, Karl Urban o Alice Eve interpretando a Zulu, McCoy y Carol refuerzan a los principales. Una buena sorpresa ha sido Peter Weller haciendo de Marcus y un buen desencadenante para lo que ha de venir. Y, claro está, hay que hacer una mención especial a Benedict Cumberbatch como Khan, bordando un papel que juega un poco con es espectador pero que resulta, a fin de cuentas, mortal, implacable y destructivo. Vamos, que, para mí, todos de sobrete.
Vigilando el cielo
 
Hasta aquí escribo. ¿La recomiendo? SÍ. Esta peli hay que verla. No solo porque es Star Trek, sino porque te mete mucho más en este universo (hay más mundos aparte de vulcano, la Tierra o el puente de mando de la Enterprise) y, por encima de todo, es una película de aventuras aderezada con el toque de fantasía y ciencia ficción perfectos, un producto sin parones ni bajones en la trama que cumple a la perfección la esencia de este tipo de películas: entretenerte durante dos horas y hacer que, en este tiempo, se te olviden todos tus problemas y pases un rato de pura emoción y diversión. Eso, al margen de darte el gustazo de montarte de nuevo en la Enterprise y entrar en éxtasis con unos personajes y situaciones muy bien llevados.
Y para finalizar, una nota para usted, señor Abrams (el dire). Dudo que vaya a leer esto algún día (o quizás sí) pero que nadie me acuse de no haberlo intentado: por favor, mantenga este nivel con las películas de Star Wars. Mejor aún: supérelo.
A entrar en curvatura y...
¡…vigilad el cielo!
Vigilando el cielo
 

domingo, 17 de marzo de 2013

An american horror story: Asylum

An american horror story: Asylum
An american horror story: Asylum (An american horror story: Asylum)
(2012) 

Jessica Lange
Sarah Paulson
Evan Peters
Lily Rabe
Zachary Quinto
Joseph Fiennes
Evan Peters
Lizzie Brocheré
James Cromwell
Dylan McDermott
 

El sanatorio de Briarcliff es una institución muy respetada. Nadie puede imaginar lo que hay tras sus muros…

Esta es la segunda entrega de la serie An american horror story cuya primera temporada (que, por cierto, puedes leer la reseña aquí), fue una especie de soplo de aire fresco en lo que se refiere a las series de terror en el ámbito televisivo. Si la has visto, sabes de lo que hablo. De lo contrario, te lo resumo yo: una casa llena de fantasmas y muchos crímenes. Típico pero efectivo. Debo reconocer que, cuando terminó, me quedé alucinado por dos cosas. La primera, porque me encantó. La segunda porque, después del final que tiene, lo primero que hice fue preguntarme cómo iba a continuar el asunto en una segunda temporada.
Craso error el mío y digo yo que el de muchos pardillos que pensaron como yo. Ingenuo de mí, creí que la serie iba a seguir el orden natural de las cosas, es decir, una segunda temporada donde personajes y situaciones se desarrollaran más aún lo mismo que podemos ver en Dexter o The Walking Dead (haz click en los títulos si quieres dar un vistazo a alguna reseña) Pues no. Resulta que la intención de los productores es aglutinar, bajo el mismo título genérico (An american horror story) diferentes tramas con distintos personajes usando los mismos (en su mayoría) actores solo que cambiando contextos. Así, si en la primera temporada todo sucede en una casa, aquí la cosa va a ocurrir en un psiquiátrico de pesadilla. Por eso lleva la coletilla de An american horror story: Asylum. Y ya, de paso, explica el hecho de ver a Jessica Lange de monja rezando en la bestial campaña publicitaria que se le dio a la serie meses antes de su estreno. (Lo reconozco, verla de religiosa hacía que quisiera ver la serie del tirón)
Muy bien, vamos allá.
An american horror story: AsylumTengo que reconocer que, después de la sorpresa inicial que mostraba que esto no tenía nada que ver con la primera temporada y tras esos títulos de crédito más que inquietantes, me gusta mucho la escena del comienzo donde vemos a una pareja muy gamberra y muy sexual (sí, el tío es el cantante de Maroon Five, Adam Levine) meterse en un sitio en ruinas. ¿Adivináis cual? ¡Bingo, el asilo dichoso! Si, después de juegos y propuestas sexuales varias el colega mete el brazo en un sitio (bajo la solemne promesa de su mujer de que si lo hace, la felación está asegurada) y algo o alguien se lo corta de cuajo, la verdad es que el comienzo, hay que reconocerlo, es bueno. A partir de de este momento, lo que va a pasar es que la serie nos va a presentar a modo de un flash back que ocupa toda la temporada (con leves destellos en el presente) las situaciones, los personajes, tramas y subtramas, todo ello englobado por algo que podemos llamar “todo general” y que tiene la forma del asilo de Briarcliff.
An american horror story: AsylumY es que puede decirse que el mencionado manicomio va a ser el principal protagonista de todo, el sitio donde se aglutinan todas y cada una de las cosas extrañas (y la palabra te aseguro que puede llegar a quedarse muy corta) que le suceden a los personajes que pululan por él. Tengo que destacar que el modo que han tenido de representarlo me parece muy correcta, un lugar angustioso, muy bonito por fuera pero que, por dentro, parece sacado de cualquier pesadilla (debo reconocer que la inclusión a todas horas de la canción Dominique hizo que llegara a odiarla). Hay momentos en los que parece más una cárcel que una institución psiquiátrica y eso es algo que hace que, al menos para mí, el asunto gane muchos puntos. Destaco el hecho de que el guión no se ha dejado llevar por la fácil (y tentadora) idea del típico lugar atormentado repleto de fantasmas o almas infernales que se dedican a fastidiar  al personal. Aquí, los personajes son machacados y se hacen la vida imposible los unos a los otros sin necesidad de fantasmas… aunque, a veces, sea necesaria la ayuda de entes no precisamente humanos.
An american horror story: AsylumEsto me lleva a destacar una de las características más notables de esta temporada: en ella, aunque parezca curioso lo que voy a escribir, no se puede decir eso de “esta serie va de…” Sí, vale, trata de un psiquiátrico y de sus supuestos pacientes pero es verdad que decir eso es ser muy, pero que muy general. Todas y cada una de las tramas de las que vamos a ser testigos, y te aseguro que son un montón, me parecen muy bien llevadas, mejor desarrolladas y, sobre todo (matricula en esto), bien hilvanadas sin dejar nada al azar. Teniendo en cuenta la variedad de las mismas, creo que es un factor muy a tener en cuenta (aunque luego hablaré de esto en el apartado de aspectos mejorables) y los guionistas merecen una buena dosis de palmaditas en la espalda. La ración de temas no puede ser más variada: doctores Frankenstein, aliens (has leído bien), monjas poseídas, otras que son el colmo de la crueldad, asesinos psicópatas obsesionados con su madre, los hijos de los mismos, periodistas encerradas en un lugar de pesadilla… Como puedes ver, la cosa da para mucho. Tengo que reconocer que, de todas las tramas, me gustan bastante las del doctor Arden y, claro está, la del otro doctor, Thredson. Ambos como chotas pero que hacen que el argumento resulte muy interesante.
An american horror story: Asylum
 
An american horror story: Asylum
 
Otra de los puntos fuertes de esta temporada es, sin duda, el misterio. Como dije antes, nada más saber que la cosa va a suceder entre los muros de un psiquiátrico uno puede hacerse una idea primaria que puede llevar a error: que la cosa va a ir de los mencionados fantasmas de turno o de las barbaridades que van a suceder en el lugar. Y sí, es cierto, aquí se producen barbaridades con mayúsculas (como ser azotados en el culo con una vara, violaciones varias, experimentos sobrenaturales, crucifixiones u órdenes para castrar a los internos que se pasen de calentorros) pero, sobre todo, se las apañan para que en cada episodio haya un par de buenos golpes que cogen al espectador por sorpresa y hacen que quieras ver el siguiente capítulo para saber qué pasa. Lo malo es que, cuando lo hagas, querrás ver el siguiente, y el siguiente… así hasta que acabe.  Dicho de otra forma, el interés está más que asegurado.
An american horror story: AsylumY del misterio pasamos a otro aspecto fundamental: el terror. Aquí, al menos es mi impresión, no hay mucho porque la cosa se decanta más hacia, lo desagradable o, hasta si me apuráis, el gore. Ahí tenemos los experimentos del bueno de Arden (lo de “bueno” va con recochineo, aunque el amigo resulta que tiene su corazoncito) o alguna que otra escena bestia salpicada con mucha sangre con algún hacha o piel de cadáveres de por medio. Repito: para mí, un terror más encaminado a lo desagradable que al miedo propiamente dicho y que, quizás, destacó más en la primera temporada. Con todo, sobre gustos, ya se sabe…
Una de las cosas que creo que deben destacarse de manera especial es que los personajes están muy, pero que muy bien trabajados. Como ya he dicho, aquí hay de todo y para todos, pero cada protagonista es diferente, tiene una vida, un bagaje y unos objetivos que lucha por conseguir, lo que hace que, al menos para este vigilante del cielo, la serie gane muchos méritos. Creo que meter en un mismo sitio a monjas poseídas o malvadas, doctores locos, criminales, eclesiásticos corruptos, extraterrestres o acusados de crímenes no muy bien probados puede hacer que el guión pudiera haber pisado suelo muy resbaladizo y haber patinado unas cuantas veces. Por suerte, no lo hace, así que, de nuevo, diez para los guionistas.
An american horror story: Asylum
Paso a los actores. La verdad, todos ellos me parecen muy bien y creo que realizan un gran trabajo, aunque algunos destaquen más sobre otros, claro.  Sarah Paulson como Lana Winters me gusta mucho. Creo que hace un gran trabajo desde el comienzo hasta el final, mostrando a la perfección esa valentía inicial que se diluye en una vulnerabilidad absoluta cuando es encerrada, maltratada y, en general, machacada desde todos los puntos de vista posibles. Además, creo que sus mejores momentos (y debo decir que son muchos), se dan en el capítulo final, cuando la vemos ya mayor, de vuelta de muchas cosas y con una sangre fría considerable. Lily Rabe como la hermana Eunice es toda una sorpresa. Con esa carita angelical (mira tú que expresión más acertada) y de niña buena puede engañar a más de uno, más que nada porque la monjita, cuando hace de las suyas (uppps, no diré nada más), sigue teniendo esa carita de no haber roto un plato nunca que viene muy bien al personaje. James Cromwell es el perfecto doctor chiflado, nazi y salido. Además, es un tío tan alto que hace que su presencia imponga (y pensar queAn american horror story: Asylum es el granjero de Babe, el cerdito valiente…) Zachary Quinto se merece un sobresaliente como el doctor Thredson, que, aparte de despellejar al personal, viola cadáveres bordando un personaje tan chiflado y complejo que hace que te cuestiones que este tipo sea el nuevo señor Spock de Star Trek (lo cual quiere decir, al menos para mí, que es buen actor) Joseph Fiennes, como Monseñor, hace méritos para que le odiemos a base de bien. Evan Peters como Kit Walker es el que, quizás, me parezca un poco más soso pero también es cierto que su personaje puede que dé un poquito de menos juego que los demás. Con  todo, el chico cumple y eso, con el elenco del que está rodeado, me parece más que destacable.
An american horror story: AsylumY, la mejor, para el final. Cómo no, me refiero a la tremenda Jessica Lange. Espectacular. Como ya sucedió en la primera temporada, aquí se come a todos. Para empezar, su personaje está muy bien escrito y definido, mostrándose de un modo al principio para acabar siendo de otro al final (no diré nada, así la puedes disfrutar si ves la serie) Las tablas de esta actriz son considerables y aquí las luce y usa a la perfección haciendo que su interpretación la recuerdes sin remedio (posiblemente, lo que más recuerdes de la temporada) y hace que la empieces odiando para pasar a sentir lástima por ella. Lange, como la hermana Jude, es capaz de mostrarse malvada y arpía a la vez que muy vulnerable pero sin dejar escapar esa fortaleza propia del personaje. Ah, y como toda buena actriz, demuestra que puede hacer de todo: poner a unos jovencitos sobre una mesa con el culo al aire para azotarlos, mandar castrarlos, sonreír de manera que haga envidiar a cualquier bruja de cuento o, si se tercia, marcarse un numerito musical que es una de las marcas de fábrica de esta temporada. ¿No te lo crees? Pues echa un vistazo a esto que, como muchas cosas de la serie, merece verse:
 
Impresionante, ¿verdad? Pues es solo una pequeña muestra. A lo largo de los trece episodios de esta temporada, el festín Lange te dejará bien saciado.
¿Cosas mejorables? Alguna.
Para empezar, si bien la trama dentro del asilo me parece muy correcta y bien llevada, tengo que reconocer que, desde cierto punto de vista, puede estar un poco manoseada. Por eso, y esto lo digo como opinión pero que muy personal, este aspecto me ha recordado mucho (sobre todo los títulos de crédito iniciales), a lo que ya vimos en House of Haunted Hill (ver reseña aquí), donde también hay un asilo y un doctor chiflado solo que, en este caso, también fantasmas.

Como dije antes, una de las características más notables de esta temporada es la cantidad de tramas y subtramas de las que podemos disfrutar. Todas ellas están muy bien y, depende de tus preferencias, te podrás decantar por una u otra. Pero, justo por ello, creo que el conjunto peca un poquito de ser un batiburrillo de cosas que hace que te puedas perder y que te líes un poco a la hora de saber a qué tienes que  prestar atención de verdad. Las comparaciones son odiosas pero, si bien en la primera temporada sucedían muchas cosas, todas ellas afectaban a la famililla protagonista. Aquí hay tal caAn american horror story: Asylumntidad de argumentos y saltos adelante y atrás en el tiempo que creo que han querido abarcar demasiado. Y, si como muestra vale un botón, destaco ese capítulo en el que conocemos al personaje de Lee (Ian McShane) y sus devaneos criminales para con Monseñor. Está claro que su contribución es crucial para que Jude quede afectada pero toda su historia y crímenes no dejan de ser una anécdota que, aunque  están bien, no es que aporten mucho a la historia; son, tan solo, hechos para inflar el capítulo y la trama.
Por otro lado, me da que determinados aspectos del argumento se me quedan algo descolgados, de nuevo ese “quien mucho abarca poco aprieta” Ahí quedan los experimentos de Arden o la razón por la que los extraterrestres hacen de las suyas y se ceban con Kit en el último capítulo. No se nos dice nada y, explicarnos, menos aún. En fin, cuestión de gustos.
Pues eso ha sido todo. En general, la verdad es que sí me ha gustado y me ha enganchado (aunque ha tardado unos cuantos capítulos más con respecto a la anterior hasta tal punto que, después de los primeros, el tiempo comenzó a espaciarse más y más hasta que veía el siguiente capítulo. Menos mal que luego todo cambió…) Desde luego, la calidad de la serie es más que evidente y, desde luego, entretiene pero, al menos para mí, tiene muy poco “horror” y sí mucha carga dramática, sobre todo en el último capítulo que, dicho sea de paso, me resulta un poquito ñoño y lacrimógeno (salvo por cierto detalle de Carasangrienta y la madre que le parió)
¿Habrá tercera temporada? Quién sabe. A mí me gustaría que sí. Y también que metan más horror que en esta. Como dato, comentaros que allí donde la primera temporada se metió en el bolsillo tres millones de espectadores, esta nueva ha hecho casi un millón menos. ¿Casualidad o, de veras, el publico prefiere el horror por encima de todo? Ahí queda….
Vigilad el cielo.
Os dejo un pequeño resumen de los capítulos. Si no has visto la serie, no los leas; sobre todo, el último.

AN AMERICAN HORROR STORY: ASYLUM

CAPÍTULOS
 

1-                 Una pareja se mete en un sanatorio para delincuentes perturbados que, se dice, está embrujado. En el pasado, un matrimonio, Kit y Alma Walker, son abducidos por extraterrestres. Lana Winters, periodista,  visita el asilo donde van a ingresar a un asesino llamado Carasangrienta, que decapita mujeres. Walker es detenido por sus crímenes. En el asilo, hay un médico, Arden, muy sospechoso, que parece que experimenta con enfermos. Lana investiga en el orfanato y es hecha paciente a la fuerza: la hermana Jude, responsable de Briarcliff, la chantajea con el hecho de que es lesbiana. 

2-                  Un demonio acaba con un chico. Carasangrienta mata a la novia de Lana. La monja Jude tiene un pasado turbulento: mató a una niña con el coche. 

3-                 El chico y la chica del inicio son asesinados por unos tíos con máscaras de Carasangrienta… pero hay uno que es de verdad y se carga a los otros dos.

En el pasado: la monja joven Mary Eunice, que parece el diablo, mata a una paciente para alimentar a unos monstruos que ronda por allí. El médico lo sabe. Eunice trata de seducirle.

Jude, borracha, confiesa ante los pacientes. Durante una tormenta, vemos unos ser raros rondando el lugar mientras unos pacientes intentan escapar. El doctor Arden amputa las piernas a una paciente, Shelley. Kit tenía una cosa en el cuello, un rastreador alienígena. 

4-                 Una nueva interna que dice ser Anna Frank acusa al doctor de nazi. Spock trata de curar la homosexualidad de Ana. Arden y Monseñor están compinchados. 

5-                 Jude cree que Arden es nazi y le investiga. Frank resulta estar loca y se la lleva su marido. Mary Eunice esta aliada con Arden. Grace es secuestrada por unos aliens. Thredson hace que Lana escape. Arden hace una lobotomía a Ana Frank.

Thredson se las arregla para mentir a Kit y hacer que confiese un crimen no cometido. Además, es Carasangrienta. Jude deja de ser monja. Arden aparece junto a Hitler en una foto. 

6-                 Thredson está obsesionado con el recuerdo de su madre muerta. Jude tiene una paciente infantil, Jenny. Monseñor mata a Shelley, la chica a la que Arden corto las piernas. Monseñor hizo un trato con Arden para que hiciera lo que hace (instalaciones y pacientes) Jude es despedida. Eunice mata a Goodman, un alemán que ayudaba a Jude en la investigación del pasado nazi de Arden. 

7-                 La monja Eunice tiene poderes cuando Arden trata de pegarla ya que está poseída. Un ángel de la muerte se lleva internos. Reconoce en Eunice a un ángel caído. ¿Quién esterilizó a Grace? ¿Alienígenas? Lana se libera de Thredson pero se monta con un loco que se suicida. Vuelve al hospital. Jude descubre que la niña que atropelló no está muerta. Kit escapa, Grace cae abatida por un poli cuando trata de defenderle y él se enfrenta a uno de los monstruos de Arden.
 

8-                 Un santa Claus (Lee) mata a un matrimonio en 1962. Acaba en el sanatorio. Jude trata de acabar con el demonio que posee a Eunice. Jude y Arden deciden ayudar a Eunice. Lana confiesa a Kit que Spock está loco. Eunice mata a uno de los guardias delante de Lee. Le encierra a solas con Jude. La maltrata pero ella casi acaba con él. Thredson trata de acabar con Lana pero kit la salva. 

9-                 Actualidad: el hijo de Carasangrienta va a terapia. Lana está embarazada de Thredson. Jude es acusada de matar a Lee pero este sobrevive. Jude es condenada al psiquiátrico el resto de su vida. Lana y Kit arrancan una confesión a Thredson. Arden admite a Kit que ha visto a los hombrecillos verdes. Lee crucifica a Monseñor. El presente: el hijo de Carasangrienta se carga a la psicóloga. Arden planea simular la muerte de Kit para hacer venir a los aliens. Grace aparece embarazada.
 

10-             Eunice hace la vida imposible a Jude. Monseñor sabe que Eunice es mala (se lo dijo, crucificado, la aparición del angel de la muerte) Le viola. Numerito musical de Judy. Arden se carga a todos sus experimentos. Monseñor mata a Eunice arrojándola al vacio. Arden se incinera con Eunice. 

11-             Grace tiene un niño. La hermana Claudia, por mediación de Jude, libera a Lana. Entrega la grabación a la poli. Lana mata a Thredson. El escándalo se sabe y sale en todos los medios. Kit es puesto en libertad. Se lleva a Grace con él. También al niño. Aparece su  mujer verdadera (la cual creía muerta) con su hijo. Lana quiere abortar pero es incapaz.  Monseñor dice que Jude muere ahorcada pero es mentira: la tienen retenida. 

12-              Kit vive con su mujer, Alma y Grace. Cada una con sus niños. Grace quiere que los aliens vuelvan. Alma mata a Grace con un hacha y acaba en el manicomio. La iglesia dona el manicomio al estado. Monseñor promete a Jude que la sacará (tiene otra identidad) Pasan dos años y medio y Jude no recuerda nada. Lana es escritora de éxito. Alma muere. Jude se vuelve loca. El hijo de Lana va a por el libro y quiere matarla. 

13-              Enlaza con el matrimonio del primer capítulo. El criminal fue el hijo de cara sangrienta. Lana se ha convertido en escritora de mega éxito y periodista. Hizo un reportaje sobre el manicomio, que está en estado salvaje donde ve a Jude, pero todo fue mentira. Fue un montaje. Ahora lo confiesa. Jude ya no estaba allí. Jude salió bajo la tutela de Kit como Betty Drake. Muere en su casa. Monseñor se suicida. Kit muere a los cuarenta. Desapareció. Abducido. Lana mata a su hijo. Buen final.
 
 

 
 
 

sábado, 23 de junio de 2012

Star Trek

Star Trek (Star Trek)
(2009)
Director: J. J. Abrams
Guión   : Roberto Orci, Alex Kurtzman 
Chris Pine
Zachary Quinto
Eric Bana
Karl Urban
Zoe Saldana
Simon Pegg
John Cho
Anton Yelchin 



El planeta Vulcano es atacado por una extraña nave. La joven tripulación de la nave Enterprise acudirá al rescate…


Y, después de muchos, pero que muchos años, varias películas, series de televisión y un largo etcétera, por fin asistimos al reinicio definitivo de la serie clásica de ciencia-ficción por excelencia: nada menos que la celebérrima Star Trek.





Era cuestión de tiempo, claro. En los últimos años estamos asistiendo a un montón de remakes y reinicios de lo más variado, revisitando personajes y películas que, hace tan sólo unos años, hubiera sido imposible de revisar y actualizar. Que les tocase a los miembros más famosos de la Flota Estelar era cuestión de saber esperar y, sobre todo, ponerle muchas ganas.

La cosa no pintaba fácil. Y es que, no me paso en absoluto si digo que la sombra de la Enterprise es alargada. Para empezar, la serie Star Trek (que, pese a lo que muchos consideran, tan sólo duró tres temporadas. ¡Pero qué tres temporadas!) es un clásico televisivo y de la ciencia-ficción donde los haya que arrastra seguidores acérrimos y que ha traspasado el estatus de “serie clásica” o “de culto” para convertirse en una auténtica leyenda. Luego, además, está el hecho de que la serie original ha generado cuatro películas consideradas clásicas (Star Trek, la película; Star Trek, la ira de Khan; Star Trek, en busca de Spock y Star Trek, misión: salvar la Tierra) más otras tantas (seis más, si las cuentas no me fallan) Si a ello le añadimos que el fenómeno Star Trek ha sobrepasado las ondas televisivas o el celuloide para convertirse en un auténtico fenómenos social de masas, la cosa esta clara: afrontar una nueva película de Star Trek suponía todo un reto.

Pero, para más inri, esta nueva entrega suponía un desafío aún mayor. Y es que no se iba  a tratar de una continuación de la última de las entregas, sino que se haría todo un reinicio de la saga. Gran responsabilidad porque ello no sólo implicaría empezar de cero; también supondría que personajes que han quedado anclados de manera irreversible a los actores que los interpretaron (y aquí hablo de William Shatner como Kirk o, cómo no, Leonard Nimoy interpretando a Spock) tuviesen nuevos rostros. ¿Cómo reaccionaría el público ante esto?
Pues… ¡a toda máquina y empecemos!

La película comienza con una escena trepidante en la que vemos una nave de la Flota Estelar que recuerda pero que mucho a la Enterprise. Yo aquí medio boto en la butaca ante la perspectiva de ver
Chris Hemsworth es el papá de J. T. Kirk... antes de convertirse
en Thor
la futura nave de Kirk realizada con tomas digitales en todo su esplendor. No hay tiempo para pensar mucho: el USS. Kelvin esa tacacado por una nave extraña y gigantesca. En mitad de todo ese lío, y tras ver el interior de la nave y a los miembros de la misma uniformados con un aire de serie tremendo, ya oímos un apellido familiar: Kirk. Hay que contener la emoción; más que nada, porque luego oímos otro que también nos suena: Spock. Y aquí somos testigos de un ataque estelar en toda regla y vemos la destrucción de la nave. Muy bien hecho todo, con unas tomas fantásticas de ambas naves retorcerse en el espacio mientras los phasers iluminan la pantalla. Y el ciclo de la vida se cumple: la nave de la Flota se hace añicos pero, a la vez, nace un niño: James T. Kirk. ¿Os suena?

Cambiamos de tercio. Esta vez dejamos el espacio y nos vamos a uno de los planetas más emblemáticos de la serie que, al menos para este humilde aficionado, han clavado en esta entrega: Vulcano. Me ha encantado cómo lo han representado, tanto desde fuera, con esos perfiles rocosos, como por dentro (¡Al fin!) penetrando en sus construcciones y espectaculares templos. Y ahí conocemos al joven Spock que ya, desde niño, va a vivir algo que le va a perseguir el resto de su vida o, en su defecto, el resto del metraje de la peli: las emociones. A fin y al cabo, su padre es vulcaniano y su madre (Winona Rider), humana.
Tras saber que el pequeño James Kirk es cualquier cosa menos un niño tranquilo y bueno, damos un salto de tres años. Y es aquí donde la trama que nos impactó en la primera escena sufre una parada momentánea para presentarnos de manera magistral a todos los personajes principales de la que será la futura tripulación de la Enterprise. Primero, Kirk, que aquí sorprende porque, si estas acostumbrado al de la serie o el de las películas te va a chocar un poco. Y es que, el amigo es borracho, pendenciero, indisciplinado, chulo y ligón. Dicho de otra forma, lo opuesto al personaje de la serie original. Curioso esto porque, si veis la serie, hay un capítulo (no sé cual) en el que Kirk, creo que habla con Spock, y le dice que, de joven, era bastante impulsivo. ¡Y tanto! Así que muy bien el haber cuidado ese detalle. Ya de paso, conocemos a Uhura en el mismo bar que Kirk, que ya apunta maneras con su capacidad para las telecomunicaciones. Y, mostrando que han cuidado los detalles al máximo, conocemos a otro personaje que el aficionado a la serie recordará: el capitán Christopher Pike. Si no has visto la serie y no sabes quién es te lo digo yo: es un miembro de la Flota Estelar muy respetado que, en la serie original, interpretado por Jeffrey Hunter, participó en dos de los capítulos que más me gustaron por calidad y originalidad, The cage. Si podéis, vedlos; buenísimos.
Continuamos. Los detalles siguen a apareciendo cuando acudimos a la construcción de la Enterprise; es sólo un esqueleto pero ya tiene la forma que todos conocemos y te hace desear de verla completa surcando la pantalla. Conocemos a más personajes: McCoy (Karl Urban) y un Spock crecidito pero igual de impasible.



Urban (McCoy
Después de esta presentación de personajes y ambientes, muy bien hecha por cierto, se nos sigue confirmando que Kirk sigue igual de chulo y, a través de una prueba con simulación incluida, acudimos al primer enfrentamiento con Spock que va a ser una constante en la peli. No obstante, es aquí cuando, al fin, salta la trama en forma de ataque sorpresa a Vulcano y lo que ello conlleva. Esto lleva a otros buenos detalles como ver a la Flota Estelar en todo su esplendor o, lo que es mejor, el primer vuelo del Enterprise donde ya, de paso, conocemos a Chejov y el señor Sulu. La tripulación ya está al completo. 
Sulu  (John Cho)
Chejov (Anton Yelchin)
A partir de aquí, la película se deja llevar por los derroteros típicos de la fantasía y la ciencia ficción más evidentes, reinando, por encima de todo ello, el espíritu de aventura característico de la serie. Por eso, acudimos a la impresionante destrucción de Vulcano, conocemos ese extraño mundo de hielo en el que Kirk acaba siendo expulsado por la fuerza o las aventuras por las que tienen que pasar los personajes para enfrentarse a Nero. Y aquí, con respecto a ese mundo helado, hay que hacer referencia al toque nostálgico más fuerte hacia la serie que sorprendió a más de uno y desde luego, a mí me encantó: ver a Leonard Nimoy como el Spock original. Otra vez, mayor, con arrugas y con canas, pero Spock a fin de cuentas. El motivo por el que aparece en la peli lo dejo para que la veas.


Star Trek es una película de ciencia-ficción. Y eso, hoy día, supone hablar de efectos especiales. Tengo que decir que, en mi opinión, están más que bien. Una de las principales características que me ha llamado la atención a este respecto es que no saturan al espectador, no están ahí porque sí, para lucimiento de la empresa encargada de llevarlas a cabo. Por supuesto, la tecnología del futuro sigue ahí, lo mismo que alienígenas variados, naves espaciales y algún que otro monstruo alienígena que surge de los hielos. Muy bien pero, todo ello, ayuda a contar la historia, no a detenerla para hacerse destacar. Y eso, para este vigilante del cielo, supone muchos puntos a favor. Destaco, entre otras cosas, los vuelos de las naves o las batallas de las mismas en mitad del espacio.
Los actores me han gustado mucho. Todos ellos me resultan muy convincentes y metidos en sus papeles. A pesar de las dos horas más o menos que dura la cinta, se las han apañado no sólo para presentarlos de cero (cosa más que loable, más que nada, porque ya los conocíamos), sino para otorgarles el protagonismo y características propias de ellos. Así, Chris Pine me ha parecido un buen Kirk, si bien es cierto que lo primero que pensé es que se pasaron un poquito mostrándolo tan chulo y juerguista. Zachary Pinto, para mí, es el mejor de todos; está metido en el papel de joven Spock hasta



Pegg
las orejas y es capaz de mostrarse tan frío como el hielo como absorbido por las emociones contra las que todo Vulcaniano debe luchar. Un gran acierto, sin duda. Urban como McCoy me ha parecido correcto, si bien está claro que en las próximas entregas se lucirá un poco más. Lo mismo ocurre con Zoe Saldana (Uhura), John Cho (Sulu), Anton Yelchin (Chejov) o Simon Pegg (Scotty) Este, a pesar de su carácter más bien secundario, me ha parecido que tiene unja buena presentación aunque en la serie me parecía menos chistoso. Y, como malo, tenemos a Eric Bana como Nero. Quede claro que, pese a lo que muchos puedan pensar, no es un klingon, sino romulano (que no es lo mismo) Me ha parecido que su caracterización está bien pero, debo admitir, poniéndome picajoso, que el personaje, con esas orejas, tatuajes y barba de tres días, me ha parecido más bien alguien sacado de cualquier cantina galáctica que un malo como debe ser. Con todo, cuestión de gustos.

Kirk y Spock: el comienzo de una gran amistad.
Pues es eso es todo, amigos. Una película que me ha gustado mucho y que, al menos para mí, cumple sus propósitos de sobra: diversión de la buena durante un rato y, de paso, hacer que el gusanillo de la nostalgia aparezca en más de uno. La cinta recupera el espíritu de las buenas películas de aventuras: emoción, amistad, un toquecito sentimental, su dosis adecuada de humor y, sobre todo, la esencia de la serie original. En mitad de un panorama donde los remakes muchas veces son tan distintos a las películas originales que lo único que hacen es ensalzar la calidad de las raíces de las que parten más aún, ver una peli así da gusto.

Leonard Nimoy: él es Spock

¿Cosas que no me han gustado demasiado? Lo único que puedo decir es que, en un par de ocasiones, algún que otro personaje suelta un taco. No es que lo considere un fallo pero, como tengo en mente lo educados, formales y bienhablados que eran en la serie original, me choca oír alguna que otra palabra malsonante por aquí. Una mera anécdota, como podéis ver…

Y, para terminar, un apunte del todo personal que me apetece señalar. Siempre he creído que una de las características del ser humano es su capacidad de crear problemas o rivalidades allí donde no las hay o no tendría que haberlas. Si te gustan los Beatles, se supone que debes ser enemigo de los Rolling. Si te tira Batman, entonces Superman no tiene que hacerte tanta gracia y si eres fan de La guerra de las Galaxias parece que debes ser una especie de némesis con respecto a Star Trek o viceversa. Pues bien, amigos, y centrándome en el último ejemplo, servidor de ustedes será fan, seguidor, admirador y un largo e infinito etcétera de todo lo referido al universo de George Lucas hasta el final y mucho más allá, pero también debo decir que disfruto de Star Trek como el que más. Por aquello de edades, no pude ver la serie original en su momento pero sí he tenido la oportunidad de hacerlo ya de adulto y debo decir que disfruté de cada capítulo (vale, de algunos más que de otros) y me lo paso bomba cada vez que los revisito o veo alguna de las pelis que se han hecho después. Y es que, si las cosas se hacen bien, se puede disfrutar del viaje ya sea a bordo del halcón Milenario o de la Enterprise.
Pues…
¡…Preparados para despegar, Señor Sulu!

Seguid vigilando el cielo…

Curiosidades

-Abrams admite que una de las cosas más difíciles fue encontrar el reparto adecuado que diera carácter propio pero conservando la esencia del original.

-Zachary Quinto y Leonard Nimoy se conocieron en una convención de Cómic-Con en San Diego.
-Pine admite que interpretar a Kirk fue abrumador.
-Al hacer la prueba de cámara con Pine, Quinto lo tuvo claro: tenía que ser Kirk.
-Según Pine: es increíble que les paguen por hacer algo tan divertido.
-En la última escena, el director anunció que Leonard Nimoy estaba mirando. Los extras saltaron de sus asientos y le dedicaron una buena ovación. No me extraña. Yo hubiera hecho lo mismo.
-Ben Burtt es el creador de los efectos de sonido. También fue responsable en el mismo campo de las seis películas de La guerra de las galaxias. En otras palabras, eso es un tío con talento y suerte.
-Siguiendo con él, hizo sus deberes: estudió concienzudamente los archivos de sonido de la serie original. Para el amigo Burtt, la gracia de dichos sonidos estribaba en que se usaban de manera musical.
-La curiosidad por excelencia: Abrams es un fan declarado de La guerra de las galaxias. Por eso, es un momento rápido de la peli, podemos ver a R2-D2. Yo, cuando veo la peli, no me fijo en estas cosas porque estoy metido en ella hasta mis no puntiagudas orejas. No obstante, si internet sirve para algo (entre otras muchas cosas) es para esto:


-Uno de los romulanos malos del final es el hermano de Quinto.
-Colocar el tema principal de la serie original estuvo siempre presente. La cuestión era cuándo usarlo. Después de muchos intentos, se decidió por el golpe de efecto: al final. A fin de cuentas, es cuando la tripulación está al completo y es un equipo.

-Todos los utensilios, armas… están basados en los de la serie original.
-Michael Kaplan, responsable de vestuario, debutó en Blade Runner.
-Sí. Habrá una segunda parte. (¡YUJUUUUU!)