Mostrando entradas con la etiqueta Chris Pine. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Chris Pine. Mostrar todas las entradas

lunes, 3 de julio de 2017

Wonder Woman


Resultado de imagen de wonder woman movie poster



Wonder Woman.
(2017)
Director: Patty Jenkins.
Guión: Allan Heinberg, Zack Snyder, Jason Fuchs.

Gal Gadot.
Chris Pine.
Danny Huston.
David Thewlis.
Elena Anaya.
Saïd Taghmaoui.
Ewen Bremner.
Robin Wright.
Connie Nielsen.


La princesa Diana de Themyscira se ve obligada a intervenir en la Primera Guerra Mundial para acabar con Ares...


¡Muy buenas, vigilantes del cielo!


Resultado de imagen de wonder woman adrianne palicki¡Al fin Wonder Woman ha hecho su aparición en la gran pantalla! ¡Y cómo! La andadura del personaje ha sido, como poco, curiosa. Todos los aficionados al mismo tenemos en la cabeza la serie de Linda Carter de los sesenta, que es, a Wonder Woman lo mismo que Adam West a Batman. Viendo que los superhéroes regresaban a la gran pantalla a bombo y platillo, la posibilidad de hacer lo propio con Diana la amazona siempre estaba presente en el despacho de algún gran estudio. Se rumoreaban actrices continuamente (Sarah Michelle Gellar, Natalie Portman, Charlize Theron...)  Después de muchas idas y venidas, se acordó que el personaje regresaría en forma de serie de televisión en 2011 con Adrianne Palicki  interpretando a la amazona pero el capítulo piloto fue tan malo que no se llegó ni a estrenar (entre otras cosas, porque daba al traste con toda la filosofía del personaje e incluso le ponía pantalones largos) Pues bien, la versión cinematográfica de La liga de la Justicia hizo que el sueño se acercara más aún. De aperitivo, pudimos ver a Wonder Woman en Batman contra Superman y se nos dejó claro que el personaje había sido retomado y para bien.


Resultado de imagen de wonder woman lynda carter
Linda Carter.



Perfecto. Pues a favor os digo...



Resultado de imagen de wonder woman youngPara empezar, la trama. Clavada. Aquí vamos a tener dos partes muy bien diferenciadas pero, por otra parte, enlazadas sin problemas. En la primera, acudimos a lo que es el origen de la protagonista en su estado más puro. Vemos a la pequeña Diana en su isla Themyscira y sabemos datos esenciales: la modeló su madre con barro y Zeus le dio vida, vive en un paraíso alucinante y, además, es la única niña. Ah, y en la isla no hay hombres... hasta que el piloto Steve Trevor se estrella y la paz idílica de todo se va al traste. Esta primera parte, por supuesto, es más cortita pero no menos intensa porque, al menos yo, he flipado con las amazonas, lo que hacen y cómo se nos muestra.



Resultado de imagen de wonder womanLa segunda parte es el grueso de la historia en sí y el núcleo donde se van a producir más cosas a cual más interesante. La acción se traslada al Londres de la Primera Guerra Mundial y, en esta ocasión, vamos a conocer a los malos, Ludeendorff y a la doctora Maru y cómo, mediante un gas, tratan de aniquilar a todo bicho viviente. Pero no hay historia de superhéroes que se precie sin un malo que controle los hilos, y aquí viene dado por Ares, el señor de la guerra y la mala uva que ve en el ser humano un campo de cultivo que ni pintado para desparramar maldad en todo su esplendor. La acción, la aventura, sus momentos románticos (pocos, pero bien dosificados) y sus puntitos de humor están bien servidos, mejor presentados y listos para ser digeridos sin problemas. Las dos horas que tiene la peli se pasan volando y no me he dado ni cuenta. Todo el conjunto, al menos para mí, se acerca mucho más al metraje de una peli de aventuras que al de una de superhéroes y se respira un aire de cinta clásica y aventurera que me ha gustado mucho y que viene muy bien al personaje.


Resultado de imagen de wonder woman steve
Los personajes están muy conseguidos y perfectamente definidos. Diana se muestra valiente, decidida y, por supuesto, atónita ante la estupidez humana. No la culpo. Pero, también, claro, resulta superheroica de manera impresionante de forma que hay que saborear cada segundo que sale en pantalla. Steve Trevor cumple en su papel de acompañante/amante/humano-pringadillo-al-lado-de-semejante-mujer y, a su modo, con su faceta heroica (y no digo más) Ludendorff viene muy bien haciendo de malo y Maru es la científica chiflada cuyo talento da juego. Lo mismo digo de sir Patrick (y punto y final)



Resultado de imagen de wonder Ludendorff



Resultado de imagen de wonder Maru


Resultado de imagen de wonder sir patrick


Y, si los personajes están clavados, también lo están los actores. Chris Pine cumple como Steve. Danny Huston quizás se luce poco como Ludendorff pero ahí queda. Enlena Anaya hace lo poquito que puede como Maru porque, es cierto, el guión no se para mucho en ella. Pero la mejor para el final: esta peli es por y para Gal Gadot y todo gira en torno a ella. Para mí, la Wonder Woman perfecta. Es clavadita al personaje y, físicamente, espectacular, amén de que lo borda interpretando a Diana tanto en su faceta humana como de heroína. Elegirla para interpretar a la prota ha sido un acierto descomunal. Ya dejó entrever algo en Batman contra Superman y, en esta ocasión, en solitario, ha demostrado que las esperanzas creadas no han sido fundadas. Chapeau para ella y, sin duda, han dado en la DIANA (vale, mal chiste que tenía que poner...) Sí, hay más, como Robin Wright (Antiope) o Connie Nelsen (Hipólita) pero son muy secundarias y pasan por la pantalla sin más.


Resultado de imagen de wonder woman


Resultado de imagen de wonder woman


Sigo. Otro de los puntos fuertes es, sin duda, el de los efectos especiales. Sí, hoy en día el listón está muy alto y, en cada peli (más de este tipo) la cosa aumenta en relación con el estreno anterior. Pues, en esta Wonder Woman, están clavados. Las escenas de lucha, el lazo (deseaba ver esto con ganas), los saltos de la prota o cómo para las balas con los brazaletes están perfectos. Por supuesto, no podría ser de otra forma y aquí se lo han currado y para bien. Además, me ha gustado mucho que, en las peleas, la cámara no se pegue a los personajes haciendo que no veamos nada.

Pues esto ha sido todo. Sin duda, os recomiendo verla. Como ya he apuntado, las dos horas de auténtica diversión están aseguradas y a servidor se le han pasado en dos segundos. Una película de aventuras de las buenas, con buenos muy buenos y malos malísimos, con sus toquecitos de humor y romance que te lleva de la mano a lo largo del metraje sin que te des cuenta. Y, por supuesto, estamos hablando de Wonder Woman. Con eso os digo todo.

Por cierto, ¿alguien me explica por qué las amazonas tienen ese acento raro? Ahí queda...

Un último apunte, y esto lo digo desde un punto de vista personal al cien por cien. Se está hablando, y mucho, de que esta película es feminista, que promueve el  feminismo y demás chorradas como esa. Incluso he leído que en Estado Unidos se han hecho estrenos solo para mujeres. Lo repito: chorradas y no hay nada peor para uno que busca polémica que querer verla donde no la hay o, peor aún, inventársela. Si decimos que Wonder Woman es feminista, también hay que decir que Batman es un psicópata peligroso o que Superman es un justiciero solitario o que ver El resplandor incita a cargarte a tu familia.Ved la peli y disfrutadla, que para eso está.

Vigilad el cielo.


Resultado de imagen de wonder woman


domingo, 28 de agosto de 2016

Star Trek: Más allá.





Star Trek: Más allá.
(Star Trek: Beyond)
(2016)

Director: Justin Lin.
Guión   : Simon Pegg, Doug Jung.

Chris Pine.
Zachary Quinto.
Karl Urban.
Idris Elba.
Simon Pegg.
Sofia Boutella.
John Cho.
Zoe Zaldaña.
Anton Yelchin.



La Enterprise debe rescatar una nace perdida en una nebulosa. Un peligro horrible se esconde tras esta misión...



Hola a todos.



El verano es la época ideal para que blockbusters varios invadan las pantallas. Hoy os traigo uno de los más sonados y esperados: la nueva entrega de Star Trek. La verdad es que tenía muchas ganas de verla, más que nada, porque tenemos nuevo director (J.J. Abrams se fue a hacer cosas raras (y, en ocasiones, estúpidas) en el Episodio VII) y Justin Lin le sustituye. Vamos, nuevo responsable, nuevo enfoque.


Muy bien, vamos allá.


En la parte a favor puedo destacar varias cosas y la primera de ellas
es la trama. Veamos, si has visto las dos pelis anteriores, te darías cuenta de que los argumentos eran un pelín enrevesados pero, por supuesto, no por ello menos divertidos. La primera entrega hablaba del origen de todo, a lo que había que sumar el tema de la Flota Estelar, rencores romulanos, viajes en el tiempo y personajes que se reencuentran con su yo del futuro. En la segunda había terroristas intergalácticos, tipos con capacidades enormes y hasta intrigas dentro de la Flota. Todo ello, repito, llevado de manera magistral en ambas pelis. Pues bien, lo que me ha gustado mucho de esta tercera entrega es lo sencillo de la trama: en principio hay una nave perdida en una nebulosa y Kirk, que es bueno que no veas, va al rescate con la Enterprise. Por supuesto, detrás de todo esto hay un personaje que podemos llamar antagonista que se dedica a fastidiar a los buenos del peor modo posible, es decir, destruyendo todo lo que puede y que, además, tiene miras de cargarse toda una ciudad en el espacio.


¿Sencillo, verdad? Y directo. No han pasado quince minutos cuando la trama queda planteada. No se ve en la peli intención ninguna de recordar lo que ya ha ocurrido, ni siquiera de enlazarlo. con pelis anteriores. Sí, se habla del padre de Kirk pero poco más. Tanto es así que parece que lo ocurrido en las otras dos entregas es cosa del pasado y no hay razón para rescatarlo. Y, en parte, esto es así porque los colegas de la Enterprise se han metido en una misión que dura cinco años de los cuales tan solo han consumido como tres y lo que hicieron años atrás no parece importar demasiado.


Y esto me lleva a un aspecto que me ha llamado mucho la atención y que esta relacionado con lo que he escrito hasta ahora: la apariencia de episodio de la serie original que destila esta tercera cinta. No lo digo como algo malo, ¡ni mucho menos! pero me ha resultado muy evidente. Ese afán de ir directo al grano, el montón de aventuras por las que pasan los personajes en pos de una buena resolución, ese espíritu de ir al grano que tiene la cinta por los cuatro costados... Todo tiene un aire de episodio televisivo muy evidente para mí y le da ese tono que la diferencia de manera tan clara de las dos entregas anteriores. Repito: es mi opinión pero, desde luego, es algo que me ha resultado muy evidente. Además, no hay que olvidar que eso de la misión de cinco años era el discurso con el que arrancaba la voz en off de Kirk en todos los episodios de la serie original.

Por eso mismo, hay una constante en la cinta: la aventura. O, mejor dicho, la acción. En esta entrega de Star Trek la verdad es que ni se habla mucho ni se dialoga tanto como en pelis predecesoras. Desde que vemos cómo la Enterprise se mete de lleno en la nebulosa no paran de pasar cosas, todas ellas peligrosas y emocionantes, que me han mantenido pegado a la butaca del cine. Por eso, el carácter aventurero de la cinta es más que destacable. Es una acción llena de peleas, saltos, puñetazos y tiros que han hecho que, además del carácter de ciencia-ficción propio de la saga, haya que añadir el de película de acción pura y dura. ¿Será porque Lin, el director, es respobsable de varias cintas de la serie Fast and Furious?


No obstante, la peli, que puede parecer lineal durante una buena
parte del metraje, esconde una gran sorpresa, más o menos por el final, que da un buen empujón al resultado final. Tranquilo, que no voy a decir nada, pero está relacionada con cierto personaje que aporta un detalle que, para mí, da vigor a la cinta. Si quieres saber de qué hablo, ve la peli y me cuentas.


Paso a los personajes. ¿Es necesario presentarlos? Si hay algo que
me gusta de esta saga de películas es el respeto que ha demostrado hacia unos personajes icónicos a los que, de manera muy sutil, han sabido aportar detalles a sus correspondientes personalidades. Sí destaco una cosa: con diferencia, me ha parecido que en esta entrega los han cuidado y trabajado mucho más. Al estar desperdigados un buen metraje de la peli, el guión profundiza más en ellos. Por ejemplo, sabemos que Kirk está harto de ser capitán y quiere dejarlo. Spock desarrolla unos sentimientos más que claros hacia Uhura y hasta le vemos reírse (moribundo, pero se ríe, lo cual es una imagen que se te queda grabada) McCoy no deja de tirarle puyas en una relación que aquí destaca mucho (de nuevo, guiño evidente a la serie) e incluso el personaje de Scotty come muchos minutos en pantalla. 



Los actores cumplen muy bien y eso se nota. Chris Pine resulta tan heroico como un poco atormentado y, de paso, te digo que le he visto bastante mayor. Zachary Quinto, lo he dicho muchas veces, es un gran Spock y aquí se luce bastante. Karl Urban desarrolla muy bien al picajoso McCoy y a Simon Pegg se le ve muy agusto en el papel de Scotty. Idris Elba que, por si no lo sabías, sale en la peli, cumple muy bien como Krall. El resto, como ZoeZaldaña, John Cho o Anton Yelchin (qué pena de chaval) hacen lo propio en papeles menores pero reforzando a los principales. Sofia Boutella como Jaylah está muy bien bajo ese maquillaje blanco y los tatuajes (o lo que sean) en plan Darth Maul.




Con respecto a los efectos especiales, tienen el nivel que se espera de ellos en una peli de Star Trek: espectaculares. Los vuelos, las explosiones, todo lo referido a la Enterprise (que aquí le pasan muchas cosas) o la escena final en esa especie de ciudad cósmica... Todo está clavado, como no puede ser de otra forma. 





Y ahora, por aquello de compensar, voy a decir una cosa que no es que me parezca mal; es que no me gusta y así lo señalo: la perra que tienen muchos directores, entre ellos Lin, de pegar la cámara a los actores cuando hay peleas. A ver, como efecto momentáneo me gusta porque es algo muy rápido y da mucho dinamismo al momento. Pero que todo sea así, me cansa y, al menos servidor, se pierde. ¿Qué sentido tiene esto? ¿Alguien se imagina una peli de Bruce Lee con la cámara pegada a su pecho mientras sacude mamporros? Ahí queda eso.


Está muy cerca el fin... del post. ¿Hace falta decir que la recomiendo? ¡Claro que lo hago! Porque esto, amigos, es Star Trek y yo recomiendo todo lo de esta saga. ¡Hasta la peli de la Última Frontera! Y es que Star Trek es diversión, acción, mucho entretenimeinto y, por encima de todo, pelis muy bien hechas que cumplen su función a las mil maravillas, es decir, pasar un rato olvidándote de los problemas de tu planeta.


¿Qué más se puede pedir?



Vigilad el cielo.







domingo, 7 de julio de 2013

Star Trek: en la oscuridad


Vigilando el cielo
Star Trek: en la oscuridad (Star Trek: into darkness)
(2013)
Director: J. J. Abrams.
Guión    : Robert Orci, Alex Kurtzman, Damon Lindelof.
Chris Pine.
Zachary Quinto.
Benedict Cumberbatch.
Zoë Zaldana.
Karl Urban.
Simon Pegg.
John Cho.
Peter Weller.
Anton Yelchin.
Alice Eve.
 

Un extraño personaje lleva a cabo una serie de atentados contra los miembros de la Flota Estelar. El capitán Kirk y la Enterprise deberán investigar… 

¡La tripulación de la Enterprise ha vuelto!

Tengo que reconocer que esperaba esta peli con auténtica ansia. ¿El motivo? Considero que la saga Star Trek ha sido protagonista de unos de los reinicios (si es que se le puede llamar así) más espectaculares de los últimos años. La película de 2009 me encantó desde su comienzo hasta el final. Como, además, este vigilante del cielo es un fan de la serie original y de las películas que la sucedieron, comencé a saltar de puro gozo cuando la secuela comenzó a hacerse realidad. Además, el tráiler de esta segunda parte pintaba muy, pero que muy bien, más que nada porque se hacía referencia a uno de mis personajes favoritos desde las series de la tele: Khan.
¿Motores preparados? ¡Vamos allá!
Vigilando el cielo
Para empezar, la historia, en general, me ha parecido muy sobresaliente. Por suerte, no se han limitado a explotar el filón que comenzó (o recomenzó, según te pille) en 2009 y a tratar de prolongar una historia donde la simpleza es la tónica reinante. Aquí se han dejado de tramas facilonas y sencillas y se han centrado en un argumento más complicado de lo que uno puede esperarse y que deja atrás el cliché del bueno contra el malo. Por eso mismo, en esta nueva entrega vamos a entrever intereses políticos y militares de la mano de Marcus, el jefe de toda la Flota, los conflictos que afligen a ciertos personajes principales, como Kirk, Spock o, a su modo, a Uhura. Y, por supuesto, la inclusión de un personaje tan oscuro y malicioso como carismático: el mítico Khan. Y digo mítico porque, como apunté antes, no sólo se estrenó en la serie de los años sesenta (en unos episodios muy entretenidos) sino que, debido al potencial del mismo, fue el protagonista de la segunda de las entregas de lo que podemos llamar películas originales, aquella que se llamó La Ira de Khan.  Todo esto, más unas cuantas cositas más, han dado como resultado un argumento bien hilvanado, muy bien llevado y, lo que es mejor, contado de manera estupenda.
Vigilando el cieloHablar de Star Trek es hacer referencia a planetas raros, seres más extraños aún y, sobre todo, acción, peleas, explosiones y sus derivados. ¿Hay aquí una buena dosis de todo esto? Ni dudarlo y, además, de las buenas. Lo que ocurre es, como he comentado un poco más arriba, han sabido aderezar el argumento con toquecitos aquí y allá que, al menos para mí, quedan muy bien. La historia que tenemos por delante tiene sus toquecitos de humor. No muchos, no; algún gesto, alguna situación comprometida o algún comentario porque, ya lo sabemos, el universo que nos corresponde hoy tampoco da mucho margen (por suerte) a las tonterías. También hay su puntito adecuado de dosis sentimental, por supuesto. Y es que, en esta entrega, amigos míos, hay bajas. Tranquilos, que no voy a decir de quién ni de qué tipo (cuando veas la peli, sobre todo, en los momentos finales, entenderás esto último) pero, haberlas, las hay. Esto, que puede llegar a ser terreno resbaladizo de los peligrosos, no lo es tanto en esta segunda parte ya que, a veces, el que algún personaje, sea de la naturaleza que sea, caiga, es necesario (ahí tenemos los casos de Obi-Wan, Yoda, el papi de Superman o lo que sucede a lo largo de toda la saga de Harry Potter) Pero, por encima de todo, Star Trek implica emoción y aventura. Y aquí, desde luego las hay a patadas. Ah, y que no se me olvidé: ¡salen los Klingon!. Ojo, que no son protas pero se divisa en el horizonte una entrega con ellos ya que, en este episodio, siempre que se hable de los amigos, vamos a oír una palabra: guerra…
Vigilando el cielo¿Escenas para el recuerdo? Bueno, varias. No te voy a decir todas porque eso sería destriparte alguna que otra sorpresa y odio que hagan eso conmigo. No obstante, os puedo decir que la escena inicial con la que empieza la peli me parece muy bien llevada, un reto propio de los chicos de la Enterprise: congelar un volcán en erupción. De este modo, nada más empezar, engancha la atención del espectador de golpe y sin que te des cuenta, como tiene que ser. Por cierto, creo que es la primera vez que veo a la Enterprise bajo el agua. Yo creía que esa nave había pasado por todo tipo de trances pero creo que este es nuevo.  La batalla entre dicha nave y la de Khan también está muy bien realizada, así como ese momento en el que dos naves se lían a tiros en plena curvatura. Yo siempre creí que eso era como el ciberespacio pero se ve que (por suerte) me equivocaba. Y, por supuesto, las escenas de destrucción en la ciudad al final. ¿Hay más?, No lo dudes, bien sea de corte espectacular como a la antigua usanza, es decir, a mamporro limpio (¡Spock, qué caña sueltas, muchacho!) Pero eso prefiero que lo veas tú en vivo y en directo, en plena butaca del cine.
Vigilando el cieloPaso a los personajes. Muy bien llevados. Y, sobre esto, tengo que nombrar otro gran punto a favor de esta segunda entrega: por suerte para el aficionado, no se han limitado a manejarlos en situaciones más o menos peligrosas haciendo las cosas que ya vimos en la otra peli o en las anteriores. Aquí, está claro, los evolucionan y están muy, pero que muy lejos de estacarse… pero sin olvidar la esencia de cada uno. Kirk sigue siendo un bocazas y un chulo interestelar (cosa que me sigue chocando ya que ¡en la serie es tan serio y formalito! Cosa curiosa, en uno de los capítulos dice que él, de joven, fue algo rebelde. Otro ejemplo de que estas pelis están  muy bien cuidadas) pero, a la vez, ahondamos un poquito más en él. Puedes ser un chulo redomado pero, si te pasas, te arriesgas a perder el mando de tu nave, aparte que tu orgullo puede salir malparado y, de vez en cuando, una lección de humildad no viene mal. Spock me sigue encantando. El tío continúa metido en su dualidad humano (que siente)/vulcaniano (que no siente) Pero, aunque el recuerdo de su planeta natal destruido hace que no quiera sentir, su parte humana tiende a lo que siente todo hijo de vecino: odio, rencor, deseos de venganza y mucha mala leche cuando se le da rienda suelta. Y, claro está, como no hablar del SENTIMIENTO (así, con mayúsculas) por excelencia: amor. Preguntad a Uhura y me contáis. Scotty también se luce lo suyo y tiene un papel más relevante que el hecho de estar confinado en la sala de motores de la nave y, además, vemos que tiene su orgullo. Toda una sorpresa ha sido ver a Peter Weller (el mismísimo Robocop) encarnando a un personaje muy importante en la trama, Marcus. Y, por supuesto, Khan, que resulta mucho menos encantador que en la serie original pero sí letal y es un buen ejemplo de cómo, si se maneja bien un personaje, una sola película es más que de sobra para que de juego de los buenos. Bones y Chejov son, quizás, los que se mantienen en su posición más estándar pero, claro está, respetando la importancia que tienen.
Vigilando el cielo
 
¿Y los efectos? Tremendos. De los buenos. No solo desde el punto de vista espectacular, sino que cumplen la función para la que se supone están: ayudar a contar la historia sin apabullar al espectador y lucirse porque sí. Aquí, como puedes imaginar (y ya nos mostraron en la primera entrega) son totalmente espectaculares. Los vueltos de las naves, soberbios. ¿La Enterprise? Impresionante. Las escenas de tiros y explosiones, de bandera y los parajes que rodean toda la peli, ya sean en forma de volcán en erupción, bien en forma de seres raros o de parajes extraños (como el planeta inicial o Kronos, el hogar de los Klingon) creíbles al cien por cien. Lo dicho, matrícula de honor para ellos.
Vigilando el cielo
Los actores están muy metidos en los personajes que interpretan y eso se nota. Chris Pine sigue siendo el perfecto capitán Kirk en sus años mozos: bocazas, orgulloso, engreído y chulo en general, pero con un buen corazón que le hace enfrentarse y tomar decisiones muy duras (no sabéis cuánto) Zachary Quinto cumple a la perfección como Spock: resulta frío, lógico y, en definitiva, vulcaniano pero, también, cuando se tercia, humano. Zoë Zaldana hace lo propio como Uhura, dando un pasito más allá con su relación con Spock. Simon Pegg me queda muy bien de Scotty y es el contrapunto humorístico para aliviar tensiones en ciertos momentos. John Cho, Karl Urban o Alice Eve interpretando a Zulu, McCoy y Carol refuerzan a los principales. Una buena sorpresa ha sido Peter Weller haciendo de Marcus y un buen desencadenante para lo que ha de venir. Y, claro está, hay que hacer una mención especial a Benedict Cumberbatch como Khan, bordando un papel que juega un poco con es espectador pero que resulta, a fin de cuentas, mortal, implacable y destructivo. Vamos, que, para mí, todos de sobrete.
Vigilando el cielo
 
Hasta aquí escribo. ¿La recomiendo? SÍ. Esta peli hay que verla. No solo porque es Star Trek, sino porque te mete mucho más en este universo (hay más mundos aparte de vulcano, la Tierra o el puente de mando de la Enterprise) y, por encima de todo, es una película de aventuras aderezada con el toque de fantasía y ciencia ficción perfectos, un producto sin parones ni bajones en la trama que cumple a la perfección la esencia de este tipo de películas: entretenerte durante dos horas y hacer que, en este tiempo, se te olviden todos tus problemas y pases un rato de pura emoción y diversión. Eso, al margen de darte el gustazo de montarte de nuevo en la Enterprise y entrar en éxtasis con unos personajes y situaciones muy bien llevados.
Y para finalizar, una nota para usted, señor Abrams (el dire). Dudo que vaya a leer esto algún día (o quizás sí) pero que nadie me acuse de no haberlo intentado: por favor, mantenga este nivel con las películas de Star Wars. Mejor aún: supérelo.
A entrar en curvatura y...
¡…vigilad el cielo!
Vigilando el cielo
 

sábado, 23 de junio de 2012

Star Trek

Star Trek (Star Trek)
(2009)
Director: J. J. Abrams
Guión   : Roberto Orci, Alex Kurtzman 
Chris Pine
Zachary Quinto
Eric Bana
Karl Urban
Zoe Saldana
Simon Pegg
John Cho
Anton Yelchin 



El planeta Vulcano es atacado por una extraña nave. La joven tripulación de la nave Enterprise acudirá al rescate…


Y, después de muchos, pero que muchos años, varias películas, series de televisión y un largo etcétera, por fin asistimos al reinicio definitivo de la serie clásica de ciencia-ficción por excelencia: nada menos que la celebérrima Star Trek.





Era cuestión de tiempo, claro. En los últimos años estamos asistiendo a un montón de remakes y reinicios de lo más variado, revisitando personajes y películas que, hace tan sólo unos años, hubiera sido imposible de revisar y actualizar. Que les tocase a los miembros más famosos de la Flota Estelar era cuestión de saber esperar y, sobre todo, ponerle muchas ganas.

La cosa no pintaba fácil. Y es que, no me paso en absoluto si digo que la sombra de la Enterprise es alargada. Para empezar, la serie Star Trek (que, pese a lo que muchos consideran, tan sólo duró tres temporadas. ¡Pero qué tres temporadas!) es un clásico televisivo y de la ciencia-ficción donde los haya que arrastra seguidores acérrimos y que ha traspasado el estatus de “serie clásica” o “de culto” para convertirse en una auténtica leyenda. Luego, además, está el hecho de que la serie original ha generado cuatro películas consideradas clásicas (Star Trek, la película; Star Trek, la ira de Khan; Star Trek, en busca de Spock y Star Trek, misión: salvar la Tierra) más otras tantas (seis más, si las cuentas no me fallan) Si a ello le añadimos que el fenómeno Star Trek ha sobrepasado las ondas televisivas o el celuloide para convertirse en un auténtico fenómenos social de masas, la cosa esta clara: afrontar una nueva película de Star Trek suponía todo un reto.

Pero, para más inri, esta nueva entrega suponía un desafío aún mayor. Y es que no se iba  a tratar de una continuación de la última de las entregas, sino que se haría todo un reinicio de la saga. Gran responsabilidad porque ello no sólo implicaría empezar de cero; también supondría que personajes que han quedado anclados de manera irreversible a los actores que los interpretaron (y aquí hablo de William Shatner como Kirk o, cómo no, Leonard Nimoy interpretando a Spock) tuviesen nuevos rostros. ¿Cómo reaccionaría el público ante esto?
Pues… ¡a toda máquina y empecemos!

La película comienza con una escena trepidante en la que vemos una nave de la Flota Estelar que recuerda pero que mucho a la Enterprise. Yo aquí medio boto en la butaca ante la perspectiva de ver
Chris Hemsworth es el papá de J. T. Kirk... antes de convertirse
en Thor
la futura nave de Kirk realizada con tomas digitales en todo su esplendor. No hay tiempo para pensar mucho: el USS. Kelvin esa tacacado por una nave extraña y gigantesca. En mitad de todo ese lío, y tras ver el interior de la nave y a los miembros de la misma uniformados con un aire de serie tremendo, ya oímos un apellido familiar: Kirk. Hay que contener la emoción; más que nada, porque luego oímos otro que también nos suena: Spock. Y aquí somos testigos de un ataque estelar en toda regla y vemos la destrucción de la nave. Muy bien hecho todo, con unas tomas fantásticas de ambas naves retorcerse en el espacio mientras los phasers iluminan la pantalla. Y el ciclo de la vida se cumple: la nave de la Flota se hace añicos pero, a la vez, nace un niño: James T. Kirk. ¿Os suena?

Cambiamos de tercio. Esta vez dejamos el espacio y nos vamos a uno de los planetas más emblemáticos de la serie que, al menos para este humilde aficionado, han clavado en esta entrega: Vulcano. Me ha encantado cómo lo han representado, tanto desde fuera, con esos perfiles rocosos, como por dentro (¡Al fin!) penetrando en sus construcciones y espectaculares templos. Y ahí conocemos al joven Spock que ya, desde niño, va a vivir algo que le va a perseguir el resto de su vida o, en su defecto, el resto del metraje de la peli: las emociones. A fin y al cabo, su padre es vulcaniano y su madre (Winona Rider), humana.
Tras saber que el pequeño James Kirk es cualquier cosa menos un niño tranquilo y bueno, damos un salto de tres años. Y es aquí donde la trama que nos impactó en la primera escena sufre una parada momentánea para presentarnos de manera magistral a todos los personajes principales de la que será la futura tripulación de la Enterprise. Primero, Kirk, que aquí sorprende porque, si estas acostumbrado al de la serie o el de las películas te va a chocar un poco. Y es que, el amigo es borracho, pendenciero, indisciplinado, chulo y ligón. Dicho de otra forma, lo opuesto al personaje de la serie original. Curioso esto porque, si veis la serie, hay un capítulo (no sé cual) en el que Kirk, creo que habla con Spock, y le dice que, de joven, era bastante impulsivo. ¡Y tanto! Así que muy bien el haber cuidado ese detalle. Ya de paso, conocemos a Uhura en el mismo bar que Kirk, que ya apunta maneras con su capacidad para las telecomunicaciones. Y, mostrando que han cuidado los detalles al máximo, conocemos a otro personaje que el aficionado a la serie recordará: el capitán Christopher Pike. Si no has visto la serie y no sabes quién es te lo digo yo: es un miembro de la Flota Estelar muy respetado que, en la serie original, interpretado por Jeffrey Hunter, participó en dos de los capítulos que más me gustaron por calidad y originalidad, The cage. Si podéis, vedlos; buenísimos.
Continuamos. Los detalles siguen a apareciendo cuando acudimos a la construcción de la Enterprise; es sólo un esqueleto pero ya tiene la forma que todos conocemos y te hace desear de verla completa surcando la pantalla. Conocemos a más personajes: McCoy (Karl Urban) y un Spock crecidito pero igual de impasible.



Urban (McCoy
Después de esta presentación de personajes y ambientes, muy bien hecha por cierto, se nos sigue confirmando que Kirk sigue igual de chulo y, a través de una prueba con simulación incluida, acudimos al primer enfrentamiento con Spock que va a ser una constante en la peli. No obstante, es aquí cuando, al fin, salta la trama en forma de ataque sorpresa a Vulcano y lo que ello conlleva. Esto lleva a otros buenos detalles como ver a la Flota Estelar en todo su esplendor o, lo que es mejor, el primer vuelo del Enterprise donde ya, de paso, conocemos a Chejov y el señor Sulu. La tripulación ya está al completo. 
Sulu  (John Cho)
Chejov (Anton Yelchin)
A partir de aquí, la película se deja llevar por los derroteros típicos de la fantasía y la ciencia ficción más evidentes, reinando, por encima de todo ello, el espíritu de aventura característico de la serie. Por eso, acudimos a la impresionante destrucción de Vulcano, conocemos ese extraño mundo de hielo en el que Kirk acaba siendo expulsado por la fuerza o las aventuras por las que tienen que pasar los personajes para enfrentarse a Nero. Y aquí, con respecto a ese mundo helado, hay que hacer referencia al toque nostálgico más fuerte hacia la serie que sorprendió a más de uno y desde luego, a mí me encantó: ver a Leonard Nimoy como el Spock original. Otra vez, mayor, con arrugas y con canas, pero Spock a fin de cuentas. El motivo por el que aparece en la peli lo dejo para que la veas.


Star Trek es una película de ciencia-ficción. Y eso, hoy día, supone hablar de efectos especiales. Tengo que decir que, en mi opinión, están más que bien. Una de las principales características que me ha llamado la atención a este respecto es que no saturan al espectador, no están ahí porque sí, para lucimiento de la empresa encargada de llevarlas a cabo. Por supuesto, la tecnología del futuro sigue ahí, lo mismo que alienígenas variados, naves espaciales y algún que otro monstruo alienígena que surge de los hielos. Muy bien pero, todo ello, ayuda a contar la historia, no a detenerla para hacerse destacar. Y eso, para este vigilante del cielo, supone muchos puntos a favor. Destaco, entre otras cosas, los vuelos de las naves o las batallas de las mismas en mitad del espacio.
Los actores me han gustado mucho. Todos ellos me resultan muy convincentes y metidos en sus papeles. A pesar de las dos horas más o menos que dura la cinta, se las han apañado no sólo para presentarlos de cero (cosa más que loable, más que nada, porque ya los conocíamos), sino para otorgarles el protagonismo y características propias de ellos. Así, Chris Pine me ha parecido un buen Kirk, si bien es cierto que lo primero que pensé es que se pasaron un poquito mostrándolo tan chulo y juerguista. Zachary Pinto, para mí, es el mejor de todos; está metido en el papel de joven Spock hasta



Pegg
las orejas y es capaz de mostrarse tan frío como el hielo como absorbido por las emociones contra las que todo Vulcaniano debe luchar. Un gran acierto, sin duda. Urban como McCoy me ha parecido correcto, si bien está claro que en las próximas entregas se lucirá un poco más. Lo mismo ocurre con Zoe Saldana (Uhura), John Cho (Sulu), Anton Yelchin (Chejov) o Simon Pegg (Scotty) Este, a pesar de su carácter más bien secundario, me ha parecido que tiene unja buena presentación aunque en la serie me parecía menos chistoso. Y, como malo, tenemos a Eric Bana como Nero. Quede claro que, pese a lo que muchos puedan pensar, no es un klingon, sino romulano (que no es lo mismo) Me ha parecido que su caracterización está bien pero, debo admitir, poniéndome picajoso, que el personaje, con esas orejas, tatuajes y barba de tres días, me ha parecido más bien alguien sacado de cualquier cantina galáctica que un malo como debe ser. Con todo, cuestión de gustos.

Kirk y Spock: el comienzo de una gran amistad.
Pues es eso es todo, amigos. Una película que me ha gustado mucho y que, al menos para mí, cumple sus propósitos de sobra: diversión de la buena durante un rato y, de paso, hacer que el gusanillo de la nostalgia aparezca en más de uno. La cinta recupera el espíritu de las buenas películas de aventuras: emoción, amistad, un toquecito sentimental, su dosis adecuada de humor y, sobre todo, la esencia de la serie original. En mitad de un panorama donde los remakes muchas veces son tan distintos a las películas originales que lo único que hacen es ensalzar la calidad de las raíces de las que parten más aún, ver una peli así da gusto.

Leonard Nimoy: él es Spock

¿Cosas que no me han gustado demasiado? Lo único que puedo decir es que, en un par de ocasiones, algún que otro personaje suelta un taco. No es que lo considere un fallo pero, como tengo en mente lo educados, formales y bienhablados que eran en la serie original, me choca oír alguna que otra palabra malsonante por aquí. Una mera anécdota, como podéis ver…

Y, para terminar, un apunte del todo personal que me apetece señalar. Siempre he creído que una de las características del ser humano es su capacidad de crear problemas o rivalidades allí donde no las hay o no tendría que haberlas. Si te gustan los Beatles, se supone que debes ser enemigo de los Rolling. Si te tira Batman, entonces Superman no tiene que hacerte tanta gracia y si eres fan de La guerra de las Galaxias parece que debes ser una especie de némesis con respecto a Star Trek o viceversa. Pues bien, amigos, y centrándome en el último ejemplo, servidor de ustedes será fan, seguidor, admirador y un largo e infinito etcétera de todo lo referido al universo de George Lucas hasta el final y mucho más allá, pero también debo decir que disfruto de Star Trek como el que más. Por aquello de edades, no pude ver la serie original en su momento pero sí he tenido la oportunidad de hacerlo ya de adulto y debo decir que disfruté de cada capítulo (vale, de algunos más que de otros) y me lo paso bomba cada vez que los revisito o veo alguna de las pelis que se han hecho después. Y es que, si las cosas se hacen bien, se puede disfrutar del viaje ya sea a bordo del halcón Milenario o de la Enterprise.
Pues…
¡…Preparados para despegar, Señor Sulu!

Seguid vigilando el cielo…

Curiosidades

-Abrams admite que una de las cosas más difíciles fue encontrar el reparto adecuado que diera carácter propio pero conservando la esencia del original.

-Zachary Quinto y Leonard Nimoy se conocieron en una convención de Cómic-Con en San Diego.
-Pine admite que interpretar a Kirk fue abrumador.
-Al hacer la prueba de cámara con Pine, Quinto lo tuvo claro: tenía que ser Kirk.
-Según Pine: es increíble que les paguen por hacer algo tan divertido.
-En la última escena, el director anunció que Leonard Nimoy estaba mirando. Los extras saltaron de sus asientos y le dedicaron una buena ovación. No me extraña. Yo hubiera hecho lo mismo.
-Ben Burtt es el creador de los efectos de sonido. También fue responsable en el mismo campo de las seis películas de La guerra de las galaxias. En otras palabras, eso es un tío con talento y suerte.
-Siguiendo con él, hizo sus deberes: estudió concienzudamente los archivos de sonido de la serie original. Para el amigo Burtt, la gracia de dichos sonidos estribaba en que se usaban de manera musical.
-La curiosidad por excelencia: Abrams es un fan declarado de La guerra de las galaxias. Por eso, es un momento rápido de la peli, podemos ver a R2-D2. Yo, cuando veo la peli, no me fijo en estas cosas porque estoy metido en ella hasta mis no puntiagudas orejas. No obstante, si internet sirve para algo (entre otras muchas cosas) es para esto:


-Uno de los romulanos malos del final es el hermano de Quinto.
-Colocar el tema principal de la serie original estuvo siempre presente. La cuestión era cuándo usarlo. Después de muchos intentos, se decidió por el golpe de efecto: al final. A fin de cuentas, es cuando la tripulación está al completo y es un equipo.

-Todos los utensilios, armas… están basados en los de la serie original.
-Michael Kaplan, responsable de vestuario, debutó en Blade Runner.
-Sí. Habrá una segunda parte. (¡YUJUUUUU!)