Mostrando entradas con la etiqueta Peter Weller. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Peter Weller. Mostrar todas las entradas

domingo, 7 de julio de 2013

Star Trek: en la oscuridad


Vigilando el cielo
Star Trek: en la oscuridad (Star Trek: into darkness)
(2013)
Director: J. J. Abrams.
Guión    : Robert Orci, Alex Kurtzman, Damon Lindelof.
Chris Pine.
Zachary Quinto.
Benedict Cumberbatch.
Zoë Zaldana.
Karl Urban.
Simon Pegg.
John Cho.
Peter Weller.
Anton Yelchin.
Alice Eve.
 

Un extraño personaje lleva a cabo una serie de atentados contra los miembros de la Flota Estelar. El capitán Kirk y la Enterprise deberán investigar… 

¡La tripulación de la Enterprise ha vuelto!

Tengo que reconocer que esperaba esta peli con auténtica ansia. ¿El motivo? Considero que la saga Star Trek ha sido protagonista de unos de los reinicios (si es que se le puede llamar así) más espectaculares de los últimos años. La película de 2009 me encantó desde su comienzo hasta el final. Como, además, este vigilante del cielo es un fan de la serie original y de las películas que la sucedieron, comencé a saltar de puro gozo cuando la secuela comenzó a hacerse realidad. Además, el tráiler de esta segunda parte pintaba muy, pero que muy bien, más que nada porque se hacía referencia a uno de mis personajes favoritos desde las series de la tele: Khan.
¿Motores preparados? ¡Vamos allá!
Vigilando el cielo
Para empezar, la historia, en general, me ha parecido muy sobresaliente. Por suerte, no se han limitado a explotar el filón que comenzó (o recomenzó, según te pille) en 2009 y a tratar de prolongar una historia donde la simpleza es la tónica reinante. Aquí se han dejado de tramas facilonas y sencillas y se han centrado en un argumento más complicado de lo que uno puede esperarse y que deja atrás el cliché del bueno contra el malo. Por eso mismo, en esta nueva entrega vamos a entrever intereses políticos y militares de la mano de Marcus, el jefe de toda la Flota, los conflictos que afligen a ciertos personajes principales, como Kirk, Spock o, a su modo, a Uhura. Y, por supuesto, la inclusión de un personaje tan oscuro y malicioso como carismático: el mítico Khan. Y digo mítico porque, como apunté antes, no sólo se estrenó en la serie de los años sesenta (en unos episodios muy entretenidos) sino que, debido al potencial del mismo, fue el protagonista de la segunda de las entregas de lo que podemos llamar películas originales, aquella que se llamó La Ira de Khan.  Todo esto, más unas cuantas cositas más, han dado como resultado un argumento bien hilvanado, muy bien llevado y, lo que es mejor, contado de manera estupenda.
Vigilando el cieloHablar de Star Trek es hacer referencia a planetas raros, seres más extraños aún y, sobre todo, acción, peleas, explosiones y sus derivados. ¿Hay aquí una buena dosis de todo esto? Ni dudarlo y, además, de las buenas. Lo que ocurre es, como he comentado un poco más arriba, han sabido aderezar el argumento con toquecitos aquí y allá que, al menos para mí, quedan muy bien. La historia que tenemos por delante tiene sus toquecitos de humor. No muchos, no; algún gesto, alguna situación comprometida o algún comentario porque, ya lo sabemos, el universo que nos corresponde hoy tampoco da mucho margen (por suerte) a las tonterías. También hay su puntito adecuado de dosis sentimental, por supuesto. Y es que, en esta entrega, amigos míos, hay bajas. Tranquilos, que no voy a decir de quién ni de qué tipo (cuando veas la peli, sobre todo, en los momentos finales, entenderás esto último) pero, haberlas, las hay. Esto, que puede llegar a ser terreno resbaladizo de los peligrosos, no lo es tanto en esta segunda parte ya que, a veces, el que algún personaje, sea de la naturaleza que sea, caiga, es necesario (ahí tenemos los casos de Obi-Wan, Yoda, el papi de Superman o lo que sucede a lo largo de toda la saga de Harry Potter) Pero, por encima de todo, Star Trek implica emoción y aventura. Y aquí, desde luego las hay a patadas. Ah, y que no se me olvidé: ¡salen los Klingon!. Ojo, que no son protas pero se divisa en el horizonte una entrega con ellos ya que, en este episodio, siempre que se hable de los amigos, vamos a oír una palabra: guerra…
Vigilando el cielo¿Escenas para el recuerdo? Bueno, varias. No te voy a decir todas porque eso sería destriparte alguna que otra sorpresa y odio que hagan eso conmigo. No obstante, os puedo decir que la escena inicial con la que empieza la peli me parece muy bien llevada, un reto propio de los chicos de la Enterprise: congelar un volcán en erupción. De este modo, nada más empezar, engancha la atención del espectador de golpe y sin que te des cuenta, como tiene que ser. Por cierto, creo que es la primera vez que veo a la Enterprise bajo el agua. Yo creía que esa nave había pasado por todo tipo de trances pero creo que este es nuevo.  La batalla entre dicha nave y la de Khan también está muy bien realizada, así como ese momento en el que dos naves se lían a tiros en plena curvatura. Yo siempre creí que eso era como el ciberespacio pero se ve que (por suerte) me equivocaba. Y, por supuesto, las escenas de destrucción en la ciudad al final. ¿Hay más?, No lo dudes, bien sea de corte espectacular como a la antigua usanza, es decir, a mamporro limpio (¡Spock, qué caña sueltas, muchacho!) Pero eso prefiero que lo veas tú en vivo y en directo, en plena butaca del cine.
Vigilando el cieloPaso a los personajes. Muy bien llevados. Y, sobre esto, tengo que nombrar otro gran punto a favor de esta segunda entrega: por suerte para el aficionado, no se han limitado a manejarlos en situaciones más o menos peligrosas haciendo las cosas que ya vimos en la otra peli o en las anteriores. Aquí, está claro, los evolucionan y están muy, pero que muy lejos de estacarse… pero sin olvidar la esencia de cada uno. Kirk sigue siendo un bocazas y un chulo interestelar (cosa que me sigue chocando ya que ¡en la serie es tan serio y formalito! Cosa curiosa, en uno de los capítulos dice que él, de joven, fue algo rebelde. Otro ejemplo de que estas pelis están  muy bien cuidadas) pero, a la vez, ahondamos un poquito más en él. Puedes ser un chulo redomado pero, si te pasas, te arriesgas a perder el mando de tu nave, aparte que tu orgullo puede salir malparado y, de vez en cuando, una lección de humildad no viene mal. Spock me sigue encantando. El tío continúa metido en su dualidad humano (que siente)/vulcaniano (que no siente) Pero, aunque el recuerdo de su planeta natal destruido hace que no quiera sentir, su parte humana tiende a lo que siente todo hijo de vecino: odio, rencor, deseos de venganza y mucha mala leche cuando se le da rienda suelta. Y, claro está, como no hablar del SENTIMIENTO (así, con mayúsculas) por excelencia: amor. Preguntad a Uhura y me contáis. Scotty también se luce lo suyo y tiene un papel más relevante que el hecho de estar confinado en la sala de motores de la nave y, además, vemos que tiene su orgullo. Toda una sorpresa ha sido ver a Peter Weller (el mismísimo Robocop) encarnando a un personaje muy importante en la trama, Marcus. Y, por supuesto, Khan, que resulta mucho menos encantador que en la serie original pero sí letal y es un buen ejemplo de cómo, si se maneja bien un personaje, una sola película es más que de sobra para que de juego de los buenos. Bones y Chejov son, quizás, los que se mantienen en su posición más estándar pero, claro está, respetando la importancia que tienen.
Vigilando el cielo
 
¿Y los efectos? Tremendos. De los buenos. No solo desde el punto de vista espectacular, sino que cumplen la función para la que se supone están: ayudar a contar la historia sin apabullar al espectador y lucirse porque sí. Aquí, como puedes imaginar (y ya nos mostraron en la primera entrega) son totalmente espectaculares. Los vueltos de las naves, soberbios. ¿La Enterprise? Impresionante. Las escenas de tiros y explosiones, de bandera y los parajes que rodean toda la peli, ya sean en forma de volcán en erupción, bien en forma de seres raros o de parajes extraños (como el planeta inicial o Kronos, el hogar de los Klingon) creíbles al cien por cien. Lo dicho, matrícula de honor para ellos.
Vigilando el cielo
Los actores están muy metidos en los personajes que interpretan y eso se nota. Chris Pine sigue siendo el perfecto capitán Kirk en sus años mozos: bocazas, orgulloso, engreído y chulo en general, pero con un buen corazón que le hace enfrentarse y tomar decisiones muy duras (no sabéis cuánto) Zachary Quinto cumple a la perfección como Spock: resulta frío, lógico y, en definitiva, vulcaniano pero, también, cuando se tercia, humano. Zoë Zaldana hace lo propio como Uhura, dando un pasito más allá con su relación con Spock. Simon Pegg me queda muy bien de Scotty y es el contrapunto humorístico para aliviar tensiones en ciertos momentos. John Cho, Karl Urban o Alice Eve interpretando a Zulu, McCoy y Carol refuerzan a los principales. Una buena sorpresa ha sido Peter Weller haciendo de Marcus y un buen desencadenante para lo que ha de venir. Y, claro está, hay que hacer una mención especial a Benedict Cumberbatch como Khan, bordando un papel que juega un poco con es espectador pero que resulta, a fin de cuentas, mortal, implacable y destructivo. Vamos, que, para mí, todos de sobrete.
Vigilando el cielo
 
Hasta aquí escribo. ¿La recomiendo? SÍ. Esta peli hay que verla. No solo porque es Star Trek, sino porque te mete mucho más en este universo (hay más mundos aparte de vulcano, la Tierra o el puente de mando de la Enterprise) y, por encima de todo, es una película de aventuras aderezada con el toque de fantasía y ciencia ficción perfectos, un producto sin parones ni bajones en la trama que cumple a la perfección la esencia de este tipo de películas: entretenerte durante dos horas y hacer que, en este tiempo, se te olviden todos tus problemas y pases un rato de pura emoción y diversión. Eso, al margen de darte el gustazo de montarte de nuevo en la Enterprise y entrar en éxtasis con unos personajes y situaciones muy bien llevados.
Y para finalizar, una nota para usted, señor Abrams (el dire). Dudo que vaya a leer esto algún día (o quizás sí) pero que nadie me acuse de no haberlo intentado: por favor, mantenga este nivel con las películas de Star Wars. Mejor aún: supérelo.
A entrar en curvatura y...
¡…vigilad el cielo!
Vigilando el cielo
 

jueves, 4 de abril de 2013

Batman: el regreso del Caballero Oscuro - Parte 2


Batman el regreso del Caballero Oscuro – Parte 2 (Batman: the Dark Knight returns – part 2)
(2013)

Director: Jay Oliva
Guión    : Bob Goodman 

Peter Weller
Ariel Winter
Michael Emerson
David Selby
Mark Valley
Maria Canals-Barrera
Robert Atkin Downes
Tress MacNeille

 



Batman continua siendo un problema para la policía de Gotham… y sus criminales…


Vamos allá con la segunda parte de la adaptación del cómic Batman, el regreso del Caballero Oscuro que es la obra cumbre de Frank Miller y cuya reseña a la primera parte puedes leer aquí.
Recuerdo que, cuando me enteré de que iban a adaptar el cómic a la pantalla pensé que la cosa iba a ser muy peliaguda ya que, a demás de ser una obra bastante complicada (en absoluto para niños), se la tiene tal reverencia que, si se liaban a meter cambios, podrían cargársela a la mínima. Por suerte, no ha sido así y, ya que el cómic es largo, han tenido el buen juicio de hacer dos pelis basadas en el mismo y, de paso, lucirse bien con los detalles de ambas.
Muy bien…
Me gusta el comienzo de esta cinta con esa escena en la que vemos al joker en plan paciente y de víctima por la vida. No es una escena que esté en el comic como tal pero es una buena presentación en los primeros cinco minutos de peli de quién va a dar la tabarra a Batman.

En general, la fidelidad está bastante conseguida en ambas entregas, cambiando, claro está, alguna cosita que otra. Esto no lo digo como un ataque, ni mucho menos, ya que está claro que cuando adaptas, hay cosas que siempre son alteradas en mayor o menor medida. Por eso, y como ya dije en la reseña de la peli anterior, eché en falta cierta secuencia que en el cómic me parece impresionante: el presidente hablando con Superman. No se ve a ninguno pero hay una especie de fundido magistral entre la bandera americana y el escudo del súper héroe. Pues bien, dicha escena está aquí y, si bien el efecto que acabo de nombrar se lo han saltado, debo decir que el modo de representarla sí me ha gustado: el presidente habla y vemos a Superman desde atrás subiendo por sus botas hasta su capa. No es tan impactante pero, lo admito, queda bien.
Seguimos con el tema de la fidelidad. Muy bien que hayan incluido al personaje de Bruno, ese mutante travestido que da pie a que Bruce, cual Sherlock Holmes, luzca disfraz. Nunca creí que en una peli de animación se atrevieran a incluir a un personaje que lleva los símbolos nazis tatuados en el pecho pero sí, lo han hecho… aunque en el cómic también los lleva grabados en el trasero. Ok, meros detallitos sin importancia. Además, debo decir que me ha gustado mucho el modo que tienen de introducir en esta escena a Superman, al cual no se le ve mucho (después de la escena del metro, donde apreciamos sus manos en el fuselaje) pero cuyos ojos utilizando la visión calorífica me parecen un efecto muy conseguido.
Clark Kent. Por las claras
A partir de aquí, nos metemos bien en la trama, que es bastante fiel al cómic: hay una nueva comisaria a la que Batman no le cae demasiado bien y asistimos a uno de los momentos que me encantan de la historieta. Me refiero a ese en el que Clark y Bruce (aquí lo de la identidad secreta entre ellos no existe; otro detalle a favor del cómic) mantienen un diálogo en el que Superman le dice que o se detiene o va a tener que ponerse en medio. Lo bueno es que dicha escena es muy fiel a la obra de Miller, incluyendo detalles como el águila que se posa en el brazo de Clark o todo el diálogo en sí. Y lo mejor es que, además, van un poquito más allá con él cuando hacen referencia a Diana (Wonder Woman) o Hal (entiendo que Linterna verde) De este modo, se da a entender que el único héroe activo es el de Kripton y los demás, bien por edad o porque les dio la gana, se han retirado… menos el amigo Bruce, que sigue dando guerra.
Por eso mismo, la fidelidad es algo bastante destacable en esta cinta sin (como ya hicieron en la otra entrega, menos mal) esclavizarse al cómic hasta el punto de limitarse a traducirlo a imágenes. Aquí debo destacar unas cuantas escenas que me han parecido muy bien mostradas en la pantalla ya que, está claro, beben de la fuente original pero, a parte, han ido un poquito más allá, supongo, que por aquello de adecuarse a un contexto distinto a la página impresa. Aquí debo destacar el momento en que el Joker (tío criminal) va al plató de televisión y hace lo que hace. En esta escena, la cosa se amplía cuando el amigo payaso mata al doctor con una taza y, en cambio, no añaden la escena del cómic que me gusta mucho: besa a una mujer con su pintalabios letal. Bueno, es un cambio curioso. Eso sí, me encanta cómo todos empiezan a caer bajo el gas letal del asesino.
 
 
Y si la fidelidad se mantiene de manera general, también se aporta un considerable dramatismo a determinados momentos que no tienen que ser necesariamente escabrosos (tipo Joker con un bat-clavo en el ojo (nombre que me acabo de inventar, pero no sé cómo se llama) o el cadáver de este ardiendo) como ese en que Batman, después de luchar contra el Joker (que, por cierto, le ha apuñalado unas cuantas veces) intenta salir como puede del túnel del amor mientras se tambalea, se desangra y se le nubla la vista. Una secuencia muy angustiosa, la verdad (Aquí me viene a la memoria un chiste que Will Eisner hizo al respecto hace años en la que su personaje, Spirit, hecho polvo, le preguntaba a Batman cómo lo hacía para salir siempre inmaculado de las peleas. ¿Qué diría ahora el señor Eisner de esto? Toma reflexión de friki…) Lo mismo puedo decir de toda la escena final en la que, mientras se enfrentan Superman y Batman, Alfred se encarga de que todo se vaya al garete… mientras antes ve unas antiguas fotos de bruce de pequeño.  Ah, y hay escenas que se permiten el lujo de ampliar para explicar mejor, como cuando a Robin le va a recoger Alfred al salir del cole (queda raro escribirlo, ¿verdad?) o cuando  Gordon le manda su mujer a comprar. También es cierto que otras son suavizadas un poco, como cuando el ex comisario ve a su mujer después de que caída el avión o que la escena del metro en la que interviene por primera vez Superman comienza con un tropezón, no con el empujón que origina todo en el comic. Bueno…
 
 
Y esta fidelidad se puede aplicar sin ningún problema a los momentos más tensos y brutales de la película. Dejo claro una cosa que creo que ya he repetido pero ahí va de nuevo: esta historia no es para niños (Selina Kyle, alias Catwoman, regenta un negocio de prostitutas y Superman es un pelota pelele del gobierno. ¿Qué tiene Miller contra él? A saber pero, aquí, le machaca cuanto puede). Hay muertes, tacos varios (en el cómic, más) y mucha, pero que mucha violencia. Y de esa que no se insinúa, no; aquí se ve y se recrean porque, de otro modo, la cosa hubiera quedado algo coja con respecto a la obra de la que parte. Momentos hay a patadas: el ya nombrado asesinato del Joker de cientos de personas (doscientas y pico se dice en el cómic), cuando este entra en el túnel del amor matando a todo lo que se pone por delante (de manera literal) o las peleas variadas que vemos a lo largo del metraje. Dad un vistazo:
 
 
 
 
Y pasamos a un aspecto fundamental: la animación. Para mí, impresionante. Curioso que un producto de esta calidad hay salido directamente al mercado del DVD y del Blu-ray. Los movimientos, las peleas… todo, en resumen, está muy bien animado y resto, claro está, se nota en los momentos de máxima tensión que vienen representados por peleas o de muertes varias. Aquí os dejo unos pocos:
 
 
¿Cosas mejorables? Poquitas, la verdad. No soy de los que, por adaptar una historia a otro medio, marcan las diferencias como fallos. Sí te puedo comentar un par de cositas. Por ejemplo, el momento en que a Superman le afecta la explosión de la bomba en el cómic es tremendo, brutal. Aquí está bien pero se me hace un poquito corto; creo que podrían haberse explayado un poco más. Y esto lleva a otra cosa que, tanto en esta peli con en la anterior entrega, he extrañado: la inclusión de los pensamientos de los personajes. Entiendo que saturar una peli a pensamientos puede ser terreno muy, pero que muy peligroso pero, por ejemplo, en la mencionada escena de Superman o en la pelea final, es algo que podría haber enfatizado mucho el momento. Bueno, como podéis apreciar, meras cositas…
 
La verdad, recomiendo verla. Tengo que decir que esta parte, quizás porque es más intensa que la otra, me ha gustado un poquito más. Con todo, mi opinión es que son dos obras que constituyen una adaptación muy fiel y digna de una cómic que, de por sí, planteaba unas dificultades considerables con vistas a adaptarse a otro medio. Creo que lo que han hecho es más que notable y, desde luego, servidor las verá en el futuro las veces que se tercie. Eso sí, las dos del tirón, que así mola más.
Por cierto, ¿se animarán a adaptar Batman: The Cult? Se admiten a puestas pero yo creo que la cosa podría ser más que interesante.
Gracias y… ¡vigilad el cielo!