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sábado, 5 de diciembre de 2015

Los inmortales


Los inmortales (Highlander)
(1986)

Director: Russell Mulcahy.
Guión   : Gregory Widen, Peter BellwoodLarry Ferguson.

Christopher Lambert.
Clancy Brown.
Sean Connery.
Roxanne Hart.







Unos seres inmortales pelean en Nueva York hasta que solo quede uno...



Clasicazo ochentero total. 

¿Quién no ha oído o dicho alguna vez eso de "Solo  puede quedar uno" mientras se imagina blandiendo un espadón? Si tienes más de treinta y muchos, fijo que sabes de qué te hablo.

Pues... al lío.

La peli empieza muy directa: en un combate de lucha libre hay un espectador con cara de sieso que, sin más, se va al garaje y tiene un duelo a espadones con otro tipo. Vale, le corta la cabeza y le da una especie de orgasmo vital. ¿Quién es el tipo? Pues parece ser un escocés que, en el pasado, estaba un pelín triste porque nadie le juntaba en combate... salvo una mala bestia que le clava sus espada y, oye, no le mata. ¿Por qué? Porque son inmortales, es decir, que no mueren ni a la de tres salvo que les corten la cabeza.

A partir de aquí, la peli se divide en dos tramas, una en el pasado y otra en el presente. La del pasado nos va a contar la vida del escocés Conner McLeod y cómo se entrena en su vida como inmortal. Le vemos asimilar su nueva vida, sus amores que se mueren mientras él no envejece un ápice o, lo mejor de todo, cómo una especie de mentor/amigo/Kenobi le entrena en el noble arte de la espada para que decapite a cuanto inmortal se le ponga por delante. La trama del presente, y quizás la que más peso tiene, es la que nos muestra al colega McLeod en la actualidad, con una identidad distinta y teniendo sus escarceos amorosas con la poli científica de turno mientras se prepara para el gran enfrentamiento final con la mala bestia que, hace un porrón de años le hizo inmortal.

Como puedes ver, el argumento es de lo más original y, sin duda, es uno de los platos fuertes de esta cinta. Estoy casi seguro que has visto la peli y la recuerdas por eso.  A lo largo de las dos tramas, el guión se las va a apañar para entretener sin ningún tipo de problema a lo largo de una historia cuyo principal atractivo es ese: narrar una historia de aventuras y fantasía del modo más simple y efectivo posible. Lo curioso es que el equilibrio entre ambos argumentos está muy bien llevado y la peli no parece decantarse po uno por otro, sino que se nutre de ambos de manera muy acertada. Lo bueno que tiene es que, durante buena parte del metraje hay cierto toque de misterio (sobre todo en la primera parte) que hace que el espectador se enganche sin ningún problema y, lo que es mejor, quiera saber qué pasará al final. Por eso, ¿quiénes son, en realidad, esos inmortales? ¿Por qué luchan? ¿Por qué usan espadas en lugar de una escopeta de cañones recortados? Todas estas preguntas se van respondiendo poco a poco, de manera muy sutil y natural a lo largo de los flash backs que vamos a ver y, sin duda, el conjunto, hace que sea la peli que tú, y yo, y un porrón de personas hemos visto y conocemos. Pero no todo pueden ser combates. También hay espacio para un poquito de humor (el entrenamiento de McLeod, el episodio del francés o el Kurgan con las monjas) o, por supuesto, para dar rienda suelta al toque sentimental aprovechando la historia de amor entre Conner y Heather y, de paso, dejar que Queen, en la banda sonora, se luzca de lo lindo con Who wants to live forever?





Sigo, que hay más. Y es que la parte del pasado, la de los highlanders que son muy hermanados pero, si uno sobrevive a un espadazo le tratan a puñetazos y patadas mientras lo echan del pueblo, está muy conseguida. La ambientación, los trajes y ese sentimiento de pasado sucio y remoto está muy logrado. Supongo que el rodar en tierras escocesas aportó su granito de arena de forma considerable.

Pero esta es una peli de fantasía y la cosa debe notarse en algo fundamental: los efectos. La verdad es que te puedo decir que aquí, el tema, está muy comedido ya que los rayos, los truenos y los momentos orgásmicos post-decapitaciones son todo lo más que va a mostrar la peli en ese aspecto. Eso sí, mucha de la espectacularidad se la llevan los duelos a espadas que van a ser marca registrada de la cinta. La verdad es que a mí me gustan mucho y me parecen muy logrados. Además, es un detalle muy curioso que cada inmortal tenga su propia espada; le da un toque de originalidad muy logrado. Sin duda, el gran momento espadachín es el duelo final que tiene Nash contra el malo. Muy bueno.

Paso a los actores. Por supuesto, esta es la peli de Christopher
Lambert. Eso sí, el tipo siempre me ha parecido un poco sosainas y tiene una mirada rara que le da un aire sieso considerable. Con todo, creo que el muchacho cumplió hasta tal punto que, si le nombras, le imaginas con un espadón en la mano. Clancy Brown como el Kurgan es el típico malo mala bestia que mata mucho y piensa poco, que pone cara de animal desfogado y que, al menos para mí, siempre me ha parecido un poquito cómico. Además, el tipo tiene unos ojos y una cara de bestia parda considerable. Sean Connery, desde luego, se luce a base de bien en un papel secundario que le viene al pelo y destila tablas por todos lados. Roxanne Hart es la que más simple me parece porque, además, sin ánimo de parecer un tiquismiquis, la doblan de manera que nunca me ha gustado. Cuestión de gustos.



Un inmortal sabio.



Un inmortal gamberro.



Un inmortal soso.




¿Cosas que me dejan frío? Bueno, creo que la peli tiene unos detallitos, como poco, llamativos. Veamos, ¿cómo es que NADIE oye nada en la pelea en el garaje? Y, ya puestos ahí, ¿por qué Nash esconde la espada en un sitio tan cutre? ¡Habertela llevado del mismo modo en que la trajiste! Por cierto, vaya registro hace la poli que no la ven. Luego están las cositas que ahí quedan: se nota a la legua que Lambert no es el que conduce el coche al dejar el garaje de la escena inicial; que, de nuevo, la policía es boba al dejarse una veta enorme en la columna del garaje o que a nadie explica cómo al tipo que va en plan duro le atraviesan con una espada y sigue vivo. Ah, y siempre he pensado (incluso cuando la vi por primera vez) que el pelucón de Lambert en el pasado no le pega ni con cola. ¿Más? Sí: la escena bajo el agua de Conner haciendo el pez y su voz en off "¡Puedo respirar!" me sobra. Por cierto, ¿el premio final se equipara con toda una vida de inmortalidad espada en mano? Como digo, cositas...

Hasta aquí. Muchos son los que opinan que la peli ha envejecido bastante mal, que es muy cutre en muchos sentidos y que pierde en comparación con otros productos de la época. Para gustos, los colores y puede que haya algo de razón en todo ello pero, lo admito, me parece que tiene un encanto especial a pesar del paso de los años. Puede que sea porque, siendo un mico, la vi tropecientas mil veces en los dorados tiempos del VHS y me viene la nota nostálgica recordando esos días maravillosos de ir al video club y esperar dando vueltas como un tonto a que alguien entrara la peli para alquilarla (snifs...) A mí me sigue entreteniendo y, con eso, me basta y me sobra.

Un detallito: según parece, en su estreno, no tuvo tanto éxito como se cree; fue el mercado del vídeo lo que la aupó hasta convertirla en el clásico que es hoy. Qué cosas.

Por cierto, como no podía ser de otra forma, se lleva hablando hace varios años de un posible remake. A ver qué hacen porque el nombre de Tom Cruise suena fuerte (...)

Vigilad el cielo.







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