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domingo, 17 de julio de 2016

Vengadores






Los Vengadores.
(Ultimate Avengers)
(2006)

Director: Curt Geda, Steven E. Gordon, Bob Richardson.
Guión   : Greg Johnson, Boyd Kirkland, Craig Kyle.



Justin Gross.
Grey Griffin.
Michael Masee.
Olivia d'Abo.
Marc Worden.
Nan Mcnamara.
Nolan North.
Andre Ware.
David Boat.
Fred Tatasciore.



Nick Furia reúne a varios héroes para formar un grupo de ataque contra una amenaza extraterrestre.


Vamos allá con otro ejemplo de película de animación sacada directamente al mercado del DVD y que está basada en los súper héroes de la factoría Marvel. Genial ya que tanto esta como su rival, la DC, están esmerándose bastante en este campo y las obras que están pariendo son más que curiosas. Pues bien, en esta ocasión tratamos con el grupo por excelencia (con permiso de Los cuatro fantásticos) de la Marvel, nada menos que los Vengadores. ¿Listos?



A favor debo destacar:


Toda la primera parte, por llamarla de algún modo, es una introducción de todos y cada uno de los miembros que formarán el equipo. Todo hay que decirlo, en algunos se detienen y lucen más que en otros. Por eso, empezamos con una secuencia muy conseguida, ambientada en la Segunda Guerra Mundial donde se nos presenta a un personaje clave: nada menos que el Capitán América entrando con sus soldados en una fortaleza nazi. Y lo bueno es que lo que vemos aquí es la desaparición durante décadas del héroe hasta que es encontrado en la actualidad convertido en un polo humano.

Seguimos conociendo personajes. Ya en el siglo XXI vemos que el
doctor Bruce Banner está hecho polvo por fuera y por dentro, más que nada por aquello de ser Hulk y tener sobre su conciencia destrozos variados. Lo bueno es que aquí la trama se comienza a presentar y desarrollar cuando sabemos que el buen doctor es el encargado, bajo las órdenes de Nick Furia, de intentar repetir el suero del súper soldado que ya funcionó con el capitán América. Además, la doctora Betty Ross, habitual de las historietas del gigante verde e ignorada casi por completo en las pelis con actores, también ronda por ahí, lo que hace que la trama se amplíe no solo a los personajes de comic que todos conocemos.

La presentación continúa pero se acelera cuando Tony Stark aparece en pantalla y se muestra tal cual es y del modo en que le conocemos: millonario, caprichoso y ligón. La cuestión es que se intenta ligar a cierta pelirroja de apellido Romanoff en mitad de una fiesta. De este modo, tenemos a Iron Man (cuya identidad es secreta y, de paso, se nos dice que Stark abastece a Shield) y a la Viuda negra, dos por el precio de uno. Además, me gusta el hecho de que Jarvis sea un hombre de carne y hueso, no como en las películas, que es un ordenador y nunca me ha terminado de hacer mucha gracia.



¿Quedan más? Sí, tres. Por un lado, están Hank Pym y su mujercita la Avispa. Ella centrada y sexi. Él, listo y algo idiota. Y si te preguntas por el dios nórdico de pelo rubio y martillo (o lo que sea que tiene aquí) en mano, no busques muy lejos: resulta que el amigo Thor se está encarando a un barco que intenta cazar ballenas. Original, como poco, es. 

Una vez presentados todos los personajes, corresponde hablar de la
trama. A ver, esta película, más que nada, es una presentación. No sé si hay más películas del grupo (que me da que sí) pero está claro que mucha de la atención principal se la ha llevado el hecho de presentar unos personajes que, claro está, dan mucho juego, ya sean por separado o, por supuesto, en grupo. Aún así, debo destacar que las dos vertientes de la trama principal que vemos aquí me parecen muy bien llevadas. Por eso, por un lado, está el tema de Hulk y Bruce Banner. Y es que, como dije antes, el doctor cree que en el tema del suero del súper soldado puede estar la clave no para curar, sino para controlar al monstruo que lleva dentro. ¿Lo conseguirá? No te digo nada y le das un vistazo a la peli. Además, está el hecho de que entre él y Betty hay un tira y afloja con la cuestión de controlar a Hulk: Banner cree que puede hacerlo y Betty está más que quemada con el tema. Lógico porque, si tu novio se vuelve verde e incontrolable, digo yo que eso debe hartar, aunque sea un poco. Por otro, está lo que podemos llamar trama principal en sí, es decir, el del tema de la invasión extraterrestre para la que se supone se reúne el grupo. Debo decir que esta me parece muy bien llevada por que el guión no se limita exclusivamente a mostrar una civilización superior dándonos caña. Por un lado, se da un buen contexto histórico a toda la trama de los Chitauri haciéndonos saber que ya en el pasado (enlazando con la escena inicial del Capi) los nazis tuvieron acceso a tecnología nuclear gracias a los extraterrestres. Por otro, sabemos que dicha raza no nos ha quitado el ojo de encima y deciden a masacrarnos. Y, para eso, se reúne el equipo, ¿verdad?

Lo que sí me ha gustado es que, a pesar de que en este tipo de historias suelen primar la acción, la violencia y todo lo que ambas acarrean, hay hueco (aunque sea pequeño) para los sentimientos. Por eso, asistimos al drama que supone para el Capitán seguir igual de joven, guapo, lozano y cachas pero comprobar que, aunque le duela, no todo el mundo ha estado en un bloque de hielo y las personas han envejecido, como su novia de los años cuarenta, o ver que todos tus camaradas están ahora criando malvas. ¿Es todo? No porque, ante la problemática que viven Banner y Betty, sabemos que el pobre doctor se está tomando medicinas a lo bestia para retener a Hulk en su interior. Lo malo es que, como todos sabemos, si te atiborras a química los sentidos se te embotan un poco y, siendo científico de los listos como lo es Bruce, eso es una puñeta a la hora de buscar el suero del súper soldado. Vamos, que el hombre está hecho una piltrafa.

Pero esta es, ante todo, una película de animación. ¿Qué tal este aspecto? Primero, me gustaría dejar claro que la película, en general, conserva de manera bastante aceptable el grafismo propio del cómic, es decir, mandíbulas cuadradas, mujeres voluptuosas y musculaturas increíbles en general. En lo que se refiere al movimiento, para mí correcto, teniendo en cuenta el mercado al que se la peli está destinado, léase en doméstico. Es cierto que, al menos así me lo parece, en determinados momentos puede recordar a cualquier serie de animación de las que rondan por la tele pero también es verdad que contiene momentos más que destacables: cualquier escena de acción o peleas, como la inicial del Capitán o los momentos de Hulk, son buenos ejemplos de ello. No más, claro, pero tampoco menos. 

Por supuesto, esto es una adaptación de un cómic de súper héroes y eso implica la dosis justa de violencia. Para este vigilante del cielo, creo que está muy bien reflejada y no se corta un pelo a la hora de mostrar explosiones, peleas y, por qué no, muertes. Todo eso lo podemos ver en los astronautas que mueren, la primera misión de los Vengadores como tal, llena de explosiones y sus derivados (que es un fracaso porque el Chitauri roba las cosas de Shield), enfrentamiento a naves Chitauri y contraataque del equipo. Pero si de escenas violentas hablamos, debo hacer referencia a una fundamental: la de Hulk descontrolado y que ocupa un momento más que destacado en la cinta.





¿Aspectos mejorables? Bueno, alguno claro. Detallitos más que nada pero que ahí quedan.

Por ejemplo, el Capitán América se despierta décadas después (a golpe de puñetazo) y, ¿cuál es su primera pregunta al verse en un tiempo que no es el suyo? Pues una muy simple: “Dígame, ¿ganamos?” Y es que si uno es soldado, lo es hasta la médula. Y, si encima eres un súper soldado, ya no te digo.




Sigo. En la escena en la que los astronautas se van al garete, Furia se las ve con sus superiores y se disculpa de que no pueden mandar ya otro satélite. Uno espera que la cosa, a raíz de lo que dice, lleve años. Pues no, luego dice que, como mucho, una semana. Es que los de Shield son el colmo de la eficacia. Qué envidia…

¿Más cositas? Bueno, el diseño de Steve Rogers, con ese pelo tan rubio y corto me recuerda a la de un soldado alemán y no entiendo que Thor, en lugar de su martillo, lleve una especia de mezcla entre hacha y martillo. Y, hablando del rubio, está claro que con él se han lucido poco, al igual que ocurre, por ejemplo, con la Viuda Negra. ¿Lo cuento como fallo? No, pero es obvio que se prestas mucha más atención al Capi o a Iron Man que a otros. Además, aparte de todo, debo destacar el uso del ordenador para muchas cosas: desde el sombreado de muchos personajes pasando por el diseño de vehículos y, digo yo, mucho del movimiento del escudo del Capi. Lo dicho, cositas…




Pues esto es todo. La verdad, en conjunto, me ha gustado. No es el colmo del cine de animación y, por supuesto, hay que verla como lo que es: una producción no destinada a las pantallas pequeñas. Con todo, consigue mantener el interés y entretener de manera bastante eficaz, lo que hace que la peli tenga un pase.

Por cierto, si la veis, comprobaréis que la película de 2012 Los Vengadores se basa pero que mucho en esta historia.

¡Vengadores reuníos!

Vigilad el cielo.





sábado, 10 de diciembre de 2011

Capitán América. El primer vengador

Capitán América. El primer vengador (Captain America. The first Avenger)

(2011)

Director: Joe Johnston

Guión   : Christopher Markus, Stephen McFeely

Chris Evans
Hugo Weaving
Hayley Atwell
Dominic Cooper
Sebastian Stan
Tommy Lee Jones
Samuel L. Jackson




En plena guerra mundial, un muchacho llamdo Steve Rogers es sometido a un experimento secreto para convertirse en el primer súper-soldado...


¡Al fin!
      ¡Por fin, después de años de espera, tenemos al Capitán América en una adaptación como tiene que ser en la gran pantalla!
      Desde que en 1999 Blade irrumpiera en los cines, las adaptaciones de súper-héroes han ido poco a poco ganándose en un buen hueco en las pantallas y, si bien es cierto que hubo momentos buenos (la saga de los X-Men) y otros bastante olvidables (Daredevil, el Hulk de Lee), lo cierto es que los super-héroes de Marvel  han experimentado una especie de crescendo cuyo objetivo siempre fue el perfeccionamiento adaptaciones de personajes que hubieran sido imposibles no hace muchos años. Cuando Iron Man (2008, Jon Favreau) se hizo realidad, hubo una escena final en la que se hablaba de algo llamado proyecto Vengador. Ahí todos los aficionados a los cómics botamos en la butaca del cine. Después, en El increíble Hulk (2008, Louis Leterrier), de nuevo al final, era el mismísimo Tony Stark el que sacaba de nuevo a relucir el proyecto. Ya estaba claro: los Vengadores serían una realidad, ahora bien, quedaban dos: Thor… y el vengador pro excelencia, El capitán América.
            El Capitán era un proyecto bastante deseado pero, a la vez, muy complicado que, dependiendo de quién estuviera al mando del cotarro, podría ser una chapuza patriotera integral o algo bueno. El personaje ha sido objeto de seriales y de una adaptación en 1990 de la mano de Albert Pyun cuyos resultados fueron tan cuestionables que Stan Lee se negó a que se estrenara y fue directamente al video. Ahora bien, los tiempos han cambiado: hay tecnología y las pelis de super tipos se afrontan con seriedad y verosimilitud pero… ¿podría ser que el público aguantase en el cine a un tío que, a fin de cuentas, está disfrazado de la bandera americana?
            Pues sí. Para mí Joe Johnston (un pupilo de George Lucas que trabajó en La guerra de las galaxias y que hace poco nos trajo El hombre lobo) y su equipo lo han conseguido. Y con creces además. Estamos ante una película muy bien lograda que va a caballo entre el tratamiento propio del super-héroe y la película de aventuras de toda la vida.
            ¿Puntos a favor? A toneladas. Para empezar, la cinta comienza en el presente y se narra en forma de Flash-back, situando la historia en la Segunda Guerra Mundial. Muy acertado, ya que si se quiere entender y hacer comprensible un personaje así, hay que enmarcarlo en su contexto original. Aquí, conocemos a Steve Rogers, un tirillas (literalmente hablando) que quiere participar en la guerra aunque es tan poca cosa que no puede. Pero, en el momento en que oímos hablar del suero del super soldado, todo cambia. La película va lenta, tranquila, deteniéndose en personajes y situaciones, recreándose en ellos, sin forzar escenas espectaculares porque sí  (desde esta perspectiva, me recuerda mucho a Superman, de Richard Donner allá por 1978) Y ese es uno del os grandes valores de esta cinta. Si nos fijamos bien, el Capitán América no sale como tal hasta bien entrada la película pero, aún así, funciona. ¿Por qué? Porque estamos tan metidos en la vida de Steve Rogers, en los momentos de Richard Stark o en las ganas de querer ver la cara a Cráneo Rojo (que por cierto, qué bien les ha quedado), que el hecho de que el héroe se haga esperar nos da igual.
            Y, a partir de aquí, los momentos que este lector de cómics del Capitán esperaba con ansiedad: la transformación de Steve, la evolución del traje, el escudo en pleno momento de gloria (me encanta como lo utiliza, ese sonido al golpear, el que no haga que sature al espectador), Bucky Barnes, Cráneo Rojo en todo su esplendor…
            ¿Y los actores? Pues estupendos. Todos. Chris Evans es el Capitán América. Así, sin más ni más: por parecido, por físico, por todo… Hugo Weaving está clavado como Cráneo Rojo y recuerda a esos malos de las películas antiguas: es el villano porque sí y cada movimiento, cosa que hace, palabra que suelta, lo refleja. Eso amén de una caracterización perfecta. Porque esa es otra de  las virtudes de la cinta: aquí se han respetado a los personajes pro encima de todo. El Capi es el Capi y Cráneo Rojo y las tropas de Hydra son fiel reflejo del cómic. Hayley Atwell aporta el toque femenino, muy estirada y con unos buenos labios rojos cual carmín por delante. Dominic Cooper cumple como Howard Stark con una actitud muy parecida a la que tendrá su futuro hijo Tony mientras que Sebastian Stan hace lo propio en el papel de Bucky Barnes que aquí es un soldado más antes que una especie de Robin, como sucedía en  los cómics.
            El famoso traje del Capitán era toda una incógnita y había cierta ansiedad por ver qué hacían. A fin de cuentas, como dije antes, el capitán América va vestido de bandera, colores, barras y estrellas incluidas. Poco a poco se comenzaron a filtrar imágenes de posibles diseños y la cosa comenzó a tomar forma y tener sentido: el traje no sería calcado al de los cómics pero sí lo tomarían como base. De hecho, no asistimos a las famosas y típicas mallas pero sí a un uniforme militar con formas y adornos que recuerdan al de las viñetas. Por supuesto, rojo, azul y blanco. La máscara aquí es un casco donde las famosas alitas a ambos lados las han dejado pintadas (gran acierto, al menos para mí). Además, asistimos a una evolución se la vestimenta del capitán muy curiosa que pasa de artista a héroe. Con Cráneo Rojo también han acertado de pleno. Me parece muy bien que mantengan el misterio durante un trozo del metraje viendo a Weaving en su “forma humana” para luego desvelar su verdadero rostro. Y este, sin duda, es Cráneo rojo al cien por cien.
            Los efectos están muy conseguidos y son muy sutiles, sin agobiar al espectador. Aparecen cuando tienen que aparecer. Quizás el más impresionante, explosiones, maquillajes y piruetas a parte, sea la representación de Steve Rogers antes de ser el Capitán. Según ha dicho Evans, no hicieron lo que, por ejemplo, realizaron con Brad Pitt en El curioso caso de Benjamin Button, que consistió en insertar el rostro maquillado del actor en el cuerpo de un anciano. Parece ser que lo que vemos aquí es Evans retocado digitalmente. Impresionante. También, como ya dije, la caracterización de Cráneo Rojo, una máscara perfecta en el rostro de Weaving. Por lo demás, lo que podemos esperar en una película de este tipo: explosiones, tiros, algo parecido a rayos láser y hazañas variadas. Y todo esto, y más, muy bien.
            Y, por supuesto, como sucedió en Iron Man, Hulk o Thor, el Capitán América tenía que hacer un guiño a los Vengadores. Y así es: al final de la cinta, vemos a un desorientado Steve Rogers metido a calzador en el siglo XXI. Bueno, lo  mejor está aún por llegar.
            En fin, un película más que recomendable que. Como ya señalé, al menos para mí, apunta más al género de aventuras que al de súper-héroes propiamente dicho. Todo un espectáculo que, estoy seguro, los seguidores del personaje, como este que escribe, agradecieron en el momento de verlo en la pantalla grande. ¿Tiene algún punto en contra? En mi caso yo diría que, después de ver la escena final y el momento Vengador, uno querría seguir delante de la pantalla y ver más.
            Paciencia. 2012. El crescendo será una auténtica eclosión.
Aquí van algunas curiosidades:
-La lista de actores que se tuvieron en cuenta para ser el capitán América fue larga y variada. Algunos fueron Leonardo DiCaprio, Brad Pitt, Matthew McConaughey o Will Smith.
-Brad Pitt siempre quiso interpretar al capitán. De niño, era su personaje favorito de cómics. Gran problema para él: cuando se rodó la película tenía cuarenta y muchos. De hacer más pelis del capitán más las de los Vengadores, Pitt estaría ya mayor para el papel.
-La opción de Will Smith fue tan en serio que incluso se hicieron unos cuantos carteles con la cara del actor bajo la máscara.
-En la película se hace referencia a Thor cuando sale el cubo cósmico o Iggdrasil, el árbol mitológico.
-El traje con el que el Capitán hace sus representaciones es calcado del de los cómics y recuerda al de los seriales que el personaje protagonizó en 1944.
-El actor se probaba un traje nuevo cada dos semanas más o menos.
-Chris Evans ya fue otro súper-héroe: la Antorcha Humana en Los 4 fantásticos.
-El Steve Rogers delgado y poca cosa se intentó insertando la cara de Evans sobre el cuerpo de otro actor y, de hecho, se utilizaron como referencia tomas con otro actor más bajo y delgado. El resultado no convenció porque los movimientos de Evans eran muy particulares y, además, al actor no le hacía gracia que utilizasen a otro en unas escenas tan importantes. Digitalmente, modificaron su cuerpo, rostro, ropas y altura.
-Eso trajo otro problema: al reducirle de estatura, dejaba un vacío a su alrededor. Las pantallas verdes y los rellenos digitales solucionaron el asunto.
-El maquillaje de Hugo Weaving tardaba entre tres horas y media y cuatro en estar listo.
-Durante todo el rodaje, Weaving llevaba al descubierto su nariz maquillada de negro. En post-producción fue eliminada.
-¿Qué pasa con Cráneo Rojo? Su “muerte” parece provocada por él mismo (al menos no parece huir) cuando coge el cubo cósmico y… ¿Se ve Asgard por ahí?
-En Los vengadores, el Capitán lucirá un traje distinto mucho más cercano al de los cómics.
-Dicen que en El increíble Hulk vemos la silueta del Capitán congelado bajo el hielo. Yo he visto esta foto por activa y por pasiva y ya no sé si es así  o no. Muchos afirman que, efectivamente, fue uno de los primeros guiños al personaje.
¿Distinguís cierta silueta y el escudo?
 Algunos parecidos razonables:

Chris Evans como Steve Rogers



Steve Rogers en los cómics



Hugo Weaving

Cráneo Rojo en los cómics