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sábado, 21 de diciembre de 2013

Carrie (2013)


Carrie (Carrie)
(2013)

Director: Kimberly Peirce.
Guión   : Lawrence D. Cohen, Roberto Aguirre-Sacasa.
 

Chloë Grace Moretz
Julianne Moore
Gabriela Wilde
Portia Doubleday
Alex Russell 
 
 

Carrie es una chica que es acosada por su madre y sus compañeras de clase. Pero, además, tiene poderes…

¡Hola a todos!
La semana pasada os traje la reseña de Carrie en su versión de 1976. Pues bien, como supongo sabéis, han hecho una nueva versión (o remake, como queráis) de la misma historia. Después de mucho esperar y de dar un visionado a posta a la primera peli, aquí os traigo mis impresiones acerca de esta segunda.
Antes de nada, me gustaría dejar clara una pequeña observación que puede carecer de importancia para muchos pero que, en realidad, sí creo que hay que tenerla en cuenta: esto, por lo menos a mí, no me ha parecido en absoluto una nueva versión o adaptación del libro; sí una nueva versión de la peli antigua. A partir de aquí, se pueden sacar los pros y contras que gusten al personal. Los míos son estos:
Me gusta la escena inicial en la que vemos el momento en que la  madre de Carrie da a luz a la que será la futura prota. La escena no tiene mucha relevancia pero, acostumbrado como estoy a ver ya el personaje de mayorcito, me ha parecido muy curioso ver una versión de bebé de la misma. Además, te da una idea muy clara de cómo es la buena señora si no sabes de qué va todo esto porque la mujer, que está pariendo, no sabe lo que está pasando (pero bien que supo abrirse de piernas en su momento. Curioso...)
Siguiendo con alguna novedad (que la peli tiene pocas, pero esto ya lo comentaré luego) me ha parecido muy bien que añadan esa escena en la que vemos a Carrie (ya adulta) jugando, o intentando jugar, con ese balón en la piscina. De este modo se nos dejan claras dos cosas (por si no sabes muy bien de qué va el cotarro): que Carrie no es precisamente el colmo en las relaciones sociales y que sus amiguitas de clase dejan a las arpías de Jasón y los Argonautas a la altura del betún.
La famosa escena de la ducha me ha parecido también muy correcta. Tiene en contra que, si has visto la otra, sabes qué va a pasar. Además, de nuevo, con una música previa muy relajada, como si todo fuese un cuento bonito. A favor añaden un detalle actual que, al menos, se sale de lo visto en la original: graban todo con el móvil. Esto me parece bastante notable porque, estoy seguro, si el asunto ocurriera de verdad en el mundo de hoy, seguro que alguien sacaría el móvil y lo grabaría. Lo de colgarlo en YouTube ya va en los kilogramos de maldad que tenga el personal.
A partir de este momento, lo mismo que ocurre en la versión anterior, vamos a ver (esto suena a lo que dije en la otra reseña, pero es que no me queda otra) la historia de burlas con baile y venganzas brutales incluidos que todo el mundo, más o menos, conoce con respecto a las aventuras y desventuras (más bien estas últimas) de la pobre Carrie.
Sigo. Si hay algo que me ha gustado, por novedoso, es que el personaje protagonista parece mucho más cercano al espectador que en la anterior versión (cuya actuación de Spacek me parece buenísima). Quizás sea porque Chloë Grace Moretz tiene una cara menos atemorizante que Spacek o, puede, porque la chica parece más “normal”, ya que aquí, al menos para mí, la muchacha parece gesticular más y, en general, expresar sus sentimientos con gestos y miradas candorosas, además de con alguna que otra palabra. Esto ha hecho que me parezca más afable y, en consecuencia, más humana que en la versión anterior, resultando bastante menos rara (por usar una palabra) que en la otra peli.
Otra cosa con respecto al personaje, y esto debo decir que me ha gustado bastante, es que va descubriendo sus poderes poco a poco, probándolos, disfrutando y, en resumidas cuentas, recreándose en ellos. Y es que si puedes mover tu cama o cualquier cosa con la mente, es algo que, por narices, tienes que disfrutar (yo lo haría cual enano salido de El Mago de Oz) Por eso, vemos dichos poderes de más formas que solo moviendo un cenicero o tirando a un niñato de su bicicleta, como pudimos comprobar en la anterior versión. Y, lo bueno, es que no duda en usarlos ya sea para vengarse de las niñatas de insti o para pararle los pies a la madre que la parió.
Y ahora vamos al apartado que puede considerarse como referente con respecto a la versión de Brian De Palma. Debo admitirlo: tenía curiosidad por ver esta peli para comprobar si había ciertas cosas de la novela que no vimos en la otra (piedras, investigación de lo ocurrido, pueblo incendiado...) pero, sobre todo, para ver cómo se las habían apañado para mostrar la escena final. Y es que este momento no solo es el más destacado de la historia de Carrie (con el permiso del cubo y la sangre), sino, también, el que más juego da a la hora de recrearse con los efectos y posibilidades que tiene el cine hoy. La verdad es que toda la escena final de la venganza me parece muy lograda, jugando muy bien con las posibilidades que el momento y el personaje en sí ofrecen. Por suerte, no se han dedicado a partir la pantalla como vimos en la otra entrega y los poderes en plan Jedi de Carrie son mostrados al público en todo su esplendor (atentos a la escena del coche) y me ha parecido muy bien que se nos deje claro que, a pesar de la mala leche telequinética de la moza, también tiene sus sentimientos salvando a la profesora.
 
 
Los efectos especiales, a lo largo de esta cinta, me parecen muy logrados, ya sea al mover cosas, al hacer bailar cables en el aire o controlando el fuego y dirigiéndolo hacia algún pobre desgraciado (muy bueno este momento y algo muy bien aprovechado) Si me tengo que quedar con alguno en concreto, escojo el de la muerte de Chris y el payaso de su novio. Cómo Carrie detiene el coche y el modo en que la imagen se congela cuando la pérfida arpía atraviesa el cristal me parecen muy, pero que muy bien logrados.
Y ahora paso a los actores o, mejor dicho, actrices. Seamos sinceros: si vas a ver esta peli habiendo hecho lo propio con la otra, las comparaciones son inevitables. Pues bien, en mi opinión, Chloë Grace Moretz hace un gran trabajo. Se muestra tímida, compungida y desgraciada pero, a la vez, tierna, cercana y vulnerable. Su interpretación no resulta tan distante como la de Spacek y, digámoslo por las claras, no tiene ni sus mismos ojos ni su expresión de loca pero, lo que hace aquí, me parece muy correcto. Además, creo que, sabedores de que en estos aspectos podría perder por puntos, han sabido hacer que, en los momentos de la venganza, tenga una expresión a medio camino entre la pena, el dolor y la rabia que le quedan bastante bien. A eso hay que añadir que esta Carrie me parece más cría que la que interpretó Syssy Spacek, lo que le da un aire más candoroso. Julianne Moore como su madre chiflada también me ha gustado mucho: allí donde en la otra versión era un personaje claramente exagerado (que no mal interpretado) aquí lo han hecho cruel y dramático (cuando se hiere, me recuerda a Glenn Close en Atracción fatal) Sin duda, Moore ha sido una buena elección para la peli. Gabriela Wilde como Sue y Portia Doubleday haciendo de Chris me parecen correctas. Quizás, la primera, demasiado mona y perfecta mientras que la segunda queda muy bien de mala. También me han parecido un pelín mayores para el papel que representan pero eso es mi opinión.
 
¿Cosas que no me han gustado?
Yo señalaría algo que no es que me no me haya gustado pero que me ha dejado así, así: la peli, en su conjunto, es un clon de la otra, como si hubiesen puesto un papel vegetal encima y se hubieran limitado a seguir sus mismas pautas y líneas. Vamos, que ni quita, ni pone, ni añade nada destacable. Los efectos molan, vale. Se añade lo de las piedras y el incendio se extiende al pueblo pero no creo que esto sea motivo para decir que son cambios notables; es, en su conjunto, un remake. No menos, pero no más.
¿Recomiendo verla? Sí. A mí, en conjunto, no me ha disgustado y creo que su objetivo, que es pasar el rato, lo cumple. Si te pones a comparar es ya cuestión tuya.

Vigilad el cielo.
 

sábado, 14 de diciembre de 2013

Carrie


Carrie (Carrie)

(1976)
Director: Brian De Palma.
Guión   : Lawrence D. Cohen.
 
Sissy Spacek
Amy Irving
William Katt
Nancy Allen
John Travolta
Piper Laurie
Betty Buckley

 

Carrie, una chica agobiada por su madre obsesionada con la religión, vive siendo el objeto de burlas de sus compañeras. Y, también, tiene un don especial… 

“Los granos son un castigo del Señor” (Margaret White)
 
Vamos allá con una película cuya historia está últimamente en boga porque, cómo, no se ha hecho una nueva versión de la misma.
Como supongo sabes, Carrie está basada en una novela de Stephen King (de hecho, la primera que publicó y que le cambió la vida) Esta versión que te traigo hoy es la antigua, la que todo el mundo, la haya visto o no, conoce. En su momento fue considerada una película terrorífica y, según acabo de oír, es la cinta que más se pone cuando llega Halloween. Yo la vi hace unos cuantos añitos y, de hecho, la tenía grabada en VHS. Aprovechando que ahora hay una nueva revisión de la historia, he aprovechado a verla de nuevo. Muy bien, mis impresiones son estas:
La película empieza con una escena que suele ser bastante conocida entre los admiradores del libro y que aquí me gusta mucho cómo está mostrada: Carrie se convierte en mujer, nada menos, que en la ducha del instituto, rodeada de compis. Lo malo es que la pobrecilla no sabe qué demonios está ocurriendo y cree que se está muriendo, lo que da pie a que comprendamos que, en general, sus compañeras son una piara de arpías (“¡Tapónate, tapónate!”) Me encanta cómo, mientras los títulos de crédito desfilan por la pantalla, suena esa música tan encantadora, romántica y bonita, para terminar del modo brutal en que acaba la escena.
La peli no dura mucho, hora y media escasa, por lo que va al grano desde los minutos iniciales. De hecho, si prestamos atención, en esa escena de la ducha está todos los personajes principales (el menos los femeninos, claro): Sue y Chris pululan por ahí. Esa rapidez permite que conozcamos a otros sin perder tiempo, como la profesora Collins o el director. Esto también se aplica a los chicos protas (Tommy Billy (sí, es Travolta)) y a la chiflada de la madre de Carrie. A fin de cuentas, si tu hija, ya mayorcita, tiene la regla, le das con un libro en la cabeza y, aquí paz, y después gloria.
De, paso, ya se nos deja claro el aspecto sobrenatural que va a imperar a lo largo de la peli: la telequinesis. Más que nada porque, si hay que mover un cenicero o hacer que un niño asqueroso se caiga con su bici, se usa el poder de la mente y listos. Cual Jedi, vamos.
A partir de aquí, lo que vamos a tener por delante es una historia que puede sorprender a más de uno, sobre todo, viniendo del autor de quien viene y teniendo la fama de macabro que tiene. Y digo esto porque, aquí, de terror, poco o si me apuráis, nada. Sí vamos a ser testigos de una historia brutal de burla con su correspondiente (y brutal) venganza. Dicho de otra forma, si lo que esperas es ver asesinatos, sangre o monstruos variados, puede que te lleves una bofetada. Que esto caiga mejor o peor ya lo dejo a gusto del personal. A mí, particularmente, me gusta bastante la historia que se nos cuenta y cómo se desarrolla. Quizás porque va al grano desde el principio y no se para en cabos sueltos para rellenar el tiempo. Por eso, desde que oímos a Chris hacer una “Petición especial” a su novio Billy, ya sabemos perfectamente por dónde van a ir los tiros en la peli.
La cinta tiene una serie de escenas que me gustaría destacar; no por terroríficas, pero sí por efectivas, aunque algunas parezcan de lo más simple. Por ejemplo, esa con Tommy en primerísimo plano mientras el profesor se lee su poema y Carrie está al fondo me parece muy efectivo. La escena en la que le dice a su madre que va a ir a una fiesta me parece de lo mejor de la peli: nada menos que con truenos y relámpagos iluminando el salón y el cuadro de la última cena presidiendo la mesa. Los momentos en  el baile previos a la tragedia me parecen muy bien llevados y mostrados; creo que la cámara lenta hace muy buenas cosas aquí y esos planos en contrapicado del baile al son de la música con la que arranca la peli muy efectivos. De hecho, la cinta, aquí, se detiene bastante pero no me parece mal. El momento de tensión antes de que la sangre de cerdo salpique me parece estupendo, sin sonido, de nuevo, a cámara lenta y luego… luego viene la escena que todo el mundo conoce o ha oído hablar de esta peli a saber: ea, ea, ea, Carrie se cabrea. Y con razón. Nada como un poco de sangre en tu cara, ser el objeto de las burlas de un instituto entero y ver al chico que te mola muerto porque se le cae un cubo en la cabeza (dicho así suena ridículo, lo admito) para que te conviertas al Lado Oscuro, despliegues tus poderes y te cargues todo lo que respira. No deja de resultar curioso que toda la peli es  un ejercicio preparatorio para esta escena final. 
 
¿Cosas que me dejan así, así? Alguna, claro.

Para empezar, los diálogos de la madre en plan fanática religiosa del principio y el tono de los mismos me parece bastante irreal y, si me apuráis, has ridículos (se puede ser beatorra como ninguna pero hablar de manera normal) Billy (Travolta) es tan malo y duro que me resulta pelín cómico. Por cierto, ¿la música que suena en determinados momentos (como el del espejo) es la de Psicosis? Esto no lo digo como algo que no me guste; solo que, o se parece mucho, o es esa. Y, todo hay que decirlo, el traje con chorreras de Tommy sí que es realmente terrorífico pero, claro está, esto es una cuestión de tiempo que nada ni nadie puede evitar.
Con respecto a la escena final, la de Carrie desplegando su poder, ahora que acabo de verla de nuevo, me sigue gustando pero, la verdad, se me hace demasiado corta y, quizás, muy ligerita ya que, en realidad, a pesar de ver muertes, no son impactantes o sangrientas como uno pueda pensar. O puede que, a fuerza de ver tanta peli de terror con sangre y vísceras de por medio, esta se haya quedado algo anclada en el tiempo.
 

Paso a los actores. Para mí, bastante correctos, si bien Sissy Spacek me sigue pareciendo un gran acierto y, desde luego, la base sobre la que se sustenta la peli. Su cara, la expresión de mojigata y esos ojos de asesina con la cara cubierta de sangre son, por derecho propio, una de las imágenes más icónicas del cine de terror de toda la historia. Nancy Allen (la compi, años después, de Robocop) haciendo de Chris está también fenomenal, destilando chulería, pedantería y el toque de arpía adecuados para el personaje (fijaos en la escena del castigo haciendo gimnasia) Amy Irving y William Katt me parecen los más sosainas pero ahí quedan. John Travolta, como dije antes, es el mega chulo del barrio y, siempre que le veo aquí, no puedo evitar imaginármelo bailando y apuntando con el dedo mientras monta un súper coche. Piper Laurie, como la madre de Carrie y arpía beata en potencia y acto, también luce lo suyo, sobre todo, al final.
 
 
 
 

Hasta aquí he llegado. La peli, en su época, fue el colmo del terror y la imagen de Carrie ensangrentada daba miedo solo de verla en los carteles de los cines (hablo por propia experiencia, os lo aseguro) Tengo que reconocer que, a pesar de los años que han pasado, me sigue gustando y me resulta una peli agradable de ver. También  admito que el tipo de terror que vemos aquí (que es muy poquito y, encima, breve) puede haber quedado algo desfasado, sobre todo, en lo que se refiere a la escena final, lo que hace que el conjunto haya quedado un poquito antiguo (a diferencia, por ejemplo, de El exorcista que, al menos para mí, sigue teniendo un toque de miedo bastante considerable) Con todo, recomiendo verla. Ahora, más que nunca, porque, como supongo sabéis, hay una nueva versión en las pantallas. Yo no la he visto aún pero, tarde o temprano, caerá. Supongo, digo yo, que incluirá las escenas que están en el libro pero que no vimos en esta versión que comento hoy (léase la lluvia de piedras o cómo el pueblo entero es arrasado por el incendio)

Por cierto, bien mirado: una chica maltratada psicológica y físicamente por su madre y compañeras, la vida irreal que lleva, la lástima que transmite Carrie, las burlas tan bestiales de las que es víctima… Quizás suene raro pero, en realidad, me parece un dramón de proporciones considerables y no una historia de terror. Es solo una reflexión personal…

Vigilad el cielo.

 

domingo, 19 de agosto de 2012

Miedo azul

Miedo azul (Silver Bullet)
(1985)
Director: Daniel Attias
Guión   : Stephen King

Corey Haim
Everett McGill
Gary Busey
Leon Russom
Robin Groves
Terry O'Quinn
Megan Follows
Bill Smitrovich
Joe Wright
Lawrence Tierney








En un pueblecito, un  niño descubre que hay algo mucho más tenebroso tras los asesinatos que se están produciendo...
Vamos allá con otro ejemplo del tipo de peliculitas de terror que se hacían en los ochenta y que, si bien puede que no esté al mismo nivel de ciertas pesadillas que pululaban por Elm Street o determinados fenómenos Poltergeist, lo cierto es que ha quedado como ejemplo de cinta de monstruos con un toque ochentero más que evidente que se suele recordar cuando se habla del cine de monstruos de la época.
Miedo Azul es una película basada en una historia de Stephen King titulada El ciclo del hombre lobo. Lo que ocurre es que, esta vez, es el propio autor quien firma el guión, ya que se llevaba quejando en varias ocasiones de que las adaptaciones de sus libros se tomaban, a veces, demasiadas licencias (la de El resplandor, aunque suene raro, le dio cien patadas y, sobre Christine, él  mismo dijo que le dejaba frío)
Pues bien, con Dino de Laurentiis produciendo, se liaron la manta a la cabeza y se lanzaron a por ello. No era mala época ya que, por aquellos años, las películas de hombres lobo estaban en alza por títulos como Un hombre lobo americano en Londres o Aullidos (películas que, además, pusieron el listón muy alto en lo que al tema se refiere) El resultado fue una cinta de la que, quizás, por los nombres implicados en ella y la temática de la misma, muchos esperaron algo más. Con todo, como no es bueno precipitarse vamos a ir por partes.

La película comienza bien y directa al grano, poniendo en el punto de mira la atención del espectador con el ataque correspondiente y la muerte de turno. Ok, nada de perder el tiempo, como debe ser. Luego, como siempre suele pasar en cualquier historia de Stephen King, nos presenta personajes y situaciones hasta que, de nuevo, la sangre hace acto de presencia. Poco a poco, nos vamos metiendo en situación hasta que ya se hace evidente lo que uno sospecha: hay licántropos de por medio. Por eso mismo, acudimos a unos cuantos momentos curiosos entre los que destaco la escena de la niebla que me parece, a su modo,  agobiante, aunque debo admitir que, quizás, se la hubiera podido sacar algo más de partido. Por otro lado, hay otra que está muy bien pero que, a mi modo de ver, le quita algo de interés a la trama porque te descubre el pastel. Me refiero, y no voy a decir nada más, a la de la iglesia donde todos empiezan a experimentar cambios. Y esa es para mí una de las cosas más flojas de la peli ya que, en mi opinión, se pudo haber mantenido un poquito más la expectación y la intriga acerca de quién es el responsable de lo que ocurre. Y es que, más que ante una película de terror como tal, estamos ante una historia de intriga con monstruo incluido.

Los actores me parecen correctos. Corey Haim es el perfecto niño/pre-adolescente de la época que puede resultar vulnerable (no olvidemos que interpreta a un chaval en silla de ruedas) y valiente a la vez. Y, de paso, luce gesto y pose que hicieron que en los ochenta forrase carpetas de clase y paredes de habitaciones a partes iguales. Curioso es ver por estos lares a Gary Busey en un papel bastante alejado de lo que nos tiene acostumbrados: un tío majo, gracioso y simpático. Y, por supuesto, mención especial tiene el amigo Everett McGill que, a pesar de la sotana y el alzacuello, tiene un gesto y miradas que, admitámoslo, le delatan nada más verle. Con todo, me parece que hace un buen trabajo.

McGill, cura.

Busey, el tío guay.


¿Aspectos que no me han gustado mucho? Bueno, aluno que otro…

En mi humilde opinión, creo que, si bien la trama es correcta, la peli deja muy claro desde los primeros ataques por dónde van a ir los tiros, desaprovechando un poquito el toque de intriga que puede resultar muy atractivo en una historia como esta. La trama de los niños protagonistas en plan hermana mayor/hermano pequeño es quizás un poco repetitiva e incluso pelín ñoña pero, la verdad, no llega a molestar demasiado. Y por encima de todo, ese tono ochentero con música de sintetizador bien clara por delante. Bueno, era la época y nada ni nadie puede evitar eso. Sí me parece que, a pesar de que el paso del tiempo no perdona, a esta cinta sí le ha afectado un poco, quedando demasiado desfasada en algunos momentos. Bueno, ahí queda...
Pero lo que más me ha llamado la atención es que, en cuestión de escenas cantosas, la peli tiene unas cuantas. Empezamos por el monstruo en sí, que sale poco y lo poco que lo hace se nota el disfraz a la legua. Ok, está claro que el encanto de estas películas es precisamente eso, el toque pre-tomas CGI que te dejaba claro que lo que veías, en forma de muñeco o disfraz, era real. Lo que pasa es que el traje resulta más que evidente. El disfraz es chulo pero el “elemento humano” está claro. Y es que, en cuestión de efectos especiales, no es una cinta que destaque demasiado (salvo, quizás, el momento final, claro...)

¿Más? Pues, siguiendo con la criatura, hay una escena que, bien mirada, más que miedo, angustia o como lo queramos llamar, puede producir la sonrisa de turno: en cierto momento, en lugar de masacrar al personal a base de dentelladas, zarpazos o sus derivados, el amigo licántropo se dedica a coger un bate de béisbol y abrir la cabeza a la víctima de turno. Original, desde luego, sí que es. En fin…
La película no fue un éxito, ni mucho menos. De hecho, se estrelló en taquilla porque no llegó a recuperar el dinero que invirtieron en ella. Incluso De Laurentiis se pronunció bastante mosqueado con el resultado final ya que, entre otras cosas, el hombre-lobo no le hizo ni pizca de gracia. Con todo, con el paso de los años, este Miedo Azul ha quedado como un “clásico” de segunda (algunos dirán que de tercera) división dentro del género.
Pues eso es todo, amigos. Un producto típico de su época. Dependiendo de los gustos, hay quien piensa que es un buen ejemplo del cine de terror ochentero y otros que la califican de bastante floja. En lo que a mí respecta, como los extremos no me han gustado nunca, me quedo en el medio. ¿Pudo haberse hecho mejor? Sí, qué duda cabe. ¿Es una película a la altura de Aullidos, Un hombre lobo americano en Londres (por aquello de la temática) o Pesadilla en Elm Street? No; creo que se queda un poquito por debajo y que, además, el paso de los años no la ha tratado muy bien pero, con todo, cada cierto tiempo, no me importa darle otro vistacillo y pasar un ratito entretenido quue, para mí, a fin de cuentas, es de lo que se trata. 
Por cierto, entiendo que, en inglés, la película se llame Silver Bullet (Bala de plata) porque así se llama la silla de ruedas del chico protagonista. Lo de Miedo azul fue, supongo, una licencia que alguien se tomó pensando (digo yo) en cierto protagonista de la peli. Aún así, debo admitir que la traducción que hicieron tiene su aquel...

Cuidado con la luna pero no dejéis de vigilar el cielo!