Carrie (Carrie)
(1976)
Director: Brian
De Palma.
Guión : Lawrence D. Cohen.
Sissy Spacek
Amy Irving
William Katt
Nancy Allen
John Travolta
Piper Laurie
Betty Buckley
Carrie,
una chica agobiada por su madre obsesionada con la religión, vive siendo el objeto
de burlas de sus compañeras. Y, también, tiene un don especial…
“Los
granos son un castigo del Señor” (Margaret White)
Vamos
allá con una película cuya historia está últimamente en boga porque, cómo, no
se ha hecho una nueva versión de la misma.
Como
supongo sabes, Carrie está basada en una novela de Stephen King (de hecho, la
primera que publicó y que le cambió la vida) Esta versión que te traigo hoy es
la antigua, la que todo el mundo, la haya visto o no, conoce. En su momento fue
considerada una película terrorífica y, según acabo de oír, es la cinta que más
se pone cuando llega Halloween. Yo la vi hace unos cuantos añitos y, de hecho,
la tenía grabada en VHS. Aprovechando que ahora hay una nueva revisión de la
historia, he aprovechado a verla de nuevo. Muy bien, mis impresiones son estas:
La
película empieza con una escena que suele ser bastante conocida entre los
admiradores del libro y que aquí me gusta mucho cómo está mostrada: Carrie se
convierte en mujer, nada menos, que en la ducha del instituto, rodeada de
compis. Lo malo es que la pobrecilla no sabe qué demonios está ocurriendo y
cree que se está muriendo, lo que da pie a que comprendamos que, en general,
sus compañeras son una piara de arpías (“¡Tapónate, tapónate!”) Me encanta
cómo, mientras los títulos de crédito desfilan por la pantalla, suena esa
música tan encantadora, romántica y bonita, para terminar del modo brutal en
que acaba la escena.
La
peli no dura mucho, hora y media escasa, por lo que va al grano desde los
minutos iniciales. De hecho, si prestamos atención, en esa escena de la ducha
está todos los personajes principales (el menos los femeninos, claro): Sue y
Chris pululan por ahí. Esa rapidez permite que conozcamos a otros sin perder tiempo,
como la profesora Collins o el director. Esto también se aplica a los chicos
protas (Tommy Billy (sí, es Travolta)) y a la chiflada de la madre de Carrie. A
fin de cuentas, si tu hija, ya mayorcita, tiene la regla, le das con un libro
en la cabeza y, aquí paz, y después gloria.
De,
paso, ya se nos deja claro el aspecto sobrenatural que va a imperar a lo largo
de la peli: la telequinesis. Más que nada porque, si hay que mover un cenicero
o hacer que un niño asqueroso se caiga con su bici, se usa el poder de la mente
y listos. Cual Jedi, vamos.
A
partir de aquí, lo que vamos a tener por delante es una historia que puede
sorprender a más de uno, sobre todo, viniendo del autor de quien viene y
teniendo la fama de macabro que tiene. Y digo esto porque, aquí, de terror,
poco o si me apuráis, nada. Sí vamos a ser testigos de una historia brutal de burla
con su correspondiente (y brutal) venganza. Dicho de otra forma, si lo que
esperas es ver asesinatos, sangre o monstruos variados, puede que te lleves una
bofetada. Que esto caiga mejor o peor ya lo dejo a gusto del personal. A mí,
particularmente, me gusta bastante la historia que se nos cuenta y cómo se
desarrolla. Quizás porque va al grano desde el principio y no se para en cabos
sueltos para rellenar el tiempo. Por eso, desde que oímos a Chris hacer una
“Petición especial” a su novio Billy, ya sabemos perfectamente por dónde van a
ir los tiros en la peli.
¿Cosas
que me dejan así, así? Alguna, claro.
Para
empezar, los diálogos de la madre en plan fanática religiosa del principio y el
tono de los mismos me parece bastante irreal y, si me apuráis, has ridículos
(se puede ser beatorra como ninguna pero hablar de manera normal) Billy
(Travolta) es tan malo y duro que me resulta pelín cómico. Por cierto, ¿la
música que suena en determinados momentos (como el del espejo) es la de Psicosis?
Esto no lo digo como algo que no me guste; solo que, o se parece mucho, o es
esa. Y, todo hay que decirlo, el traje con chorreras de Tommy sí que es
realmente terrorífico pero, claro está, esto es una cuestión de tiempo que nada
ni nadie puede evitar.
Con
respecto a la escena final, la de Carrie desplegando su poder, ahora que acabo
de verla de nuevo, me sigue gustando pero, la verdad, se me hace demasiado
corta y, quizás, muy ligerita ya que, en realidad, a pesar de ver muertes, no
son impactantes o sangrientas como uno pueda pensar. O puede que, a fuerza de
ver tanta peli de terror con sangre y vísceras de por medio, esta se haya
quedado algo anclada en el tiempo.
Hasta
aquí he llegado. La peli, en su época, fue el colmo del terror y la imagen de
Carrie ensangrentada daba miedo solo de verla en los carteles de los cines
(hablo por propia experiencia, os lo aseguro) Tengo que reconocer que, a pesar
de los años que han pasado, me sigue gustando y me resulta una peli agradable de ver. También admito que el
tipo de terror que vemos aquí (que es muy poquito y, encima, breve) puede haber
quedado algo desfasado, sobre todo, en lo que se refiere a la escena final, lo
que hace que el conjunto haya quedado un poquito antiguo (a diferencia, por
ejemplo, de El exorcista que, al menos para mí, sigue teniendo un toque de
miedo bastante considerable) Con todo, recomiendo verla. Ahora, más que nunca,
porque, como supongo sabéis, hay una nueva versión en las pantallas. Yo no la
he visto aún pero, tarde o temprano, caerá. Supongo, digo yo, que incluirá las escenas que están en el libro pero que no vimos en esta versión que comento hoy (léase la lluvia de piedras o cómo el pueblo entero es arrasado por el incendio)
Por
cierto, bien mirado: una chica maltratada psicológica y físicamente por su
madre y compañeras, la vida irreal que lleva, la lástima que transmite Carrie,
las burlas tan bestiales de las que es víctima… Quizás suene raro pero, en
realidad, me parece un dramón de proporciones considerables y no una historia de
terror. Es solo una reflexión personal…
Vigilad
el cielo.


