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domingo, 3 de marzo de 2013

Hansel y Gretel: cazadores de brujas


Hansel y Gretel: cazadores de brujas (Hansel and Gretel: witch hunters)
(2013)

Director: Tommy Wirkola
Guión   : Tommy Wirkola 

Jeremy Renner
Gemma Arterton
Famke Janssen
Pihla Viitala
Derek Mears
Peter Stormare
Thomas Mann
Ingrid Bolso Berdal
Joanna Kulig

Hansel y Gretel, los famosos cazadores y eliminadores de brujas, son contratados para rescatar a unos niños secuestrados por una bruja… 
Tengo que reconocer una cosa: cuando vi por primera vez hace unos meses el cartel de esta película, lo primero que pensé fue que sería la chorrada de turno, un producto sin pies ni cabeza que aprovecharía esa moda que impera hoy día de coger personajes clásicos (Blancanieves, Caperucita) y adaptarlos a tiempos modernos con la tecnología que hoy se luce por las pantallas. Por eso, lo observé unos segundos y me olvidé de él… hasta ahora. Y es que admito que, poco a poco, el gusanillo de dar una oportunidad al tema surgió hasta que, al final, no pude evitarlo.
Pues bien, vamos a ello.
A favor puedo decir:
La casita de chuches
Me gusta mucho la escena introductoria donde vemos a los dos niños, Hansel y Gretel, durmiendo tan tranquilos en su cama. No obstante, algo pasa porque su padre los levanta, los lleva al bosque y los abandona. Estupendo, porque es la historia que todos conocemos. Y continúa cuando vemos que los niños se encuentran con nada menos que una cabaña hecha de chuches. Como para resistirse. Por supuesto, entran. Lo malo es que dentro les espera una bruja muy fea, muy mala y  muy bien hecha que intenta cebarlos para comérselos. Lo bueno es que los niños acaban con ella de manera bastante heroica. Muy bien; ante mi sorpresa, vemos que la historia tan famosa de la que se parte ha sido respetada.
 
A continuación, somos testigos de unos títulos de crédito que me parecen muy acertados: a través de dibujos de la época, a modo de carteles, comprobamos que Hansel y Gretel hacen dos cosas. La primera, crecer. La segunda, ganar fama como cazadores de brujas. No hay ni una que escape de los dos hermanos.
Y esto nos lleva al centro de lo que será el cotarro principal de la película. Porque esa es otra de las características que, al menos a mí, me gustan de la cinta: no tenemos mucho metraje por delante (aproximadamente una hora y media) y no hay que detenerse ni andarse por las ramas. Por eso, nada más terminar los títulos iniciales, sabemos que los dos hermanos, ya creciditos (el cachas y ella bastante estupenda) son contratados por el acalde de un pueblo para que rescaten a los niños del pueblo porque, al parecer, una bruja se los está llevando. Más simple, imposible. Por cierto, Hansel tiene el rostro de Jeremy Renner (Ojo de halcón en Los Vengadores) y Gemma Arterton (Furia de Titanes, Príncipe de Persia) como Gretel. Y esa inmediatez hace que los personajes sean presentados de manera rápida, directa y eficaz. Así, los dos hermanos son duros, van a los suyo y no se andan con chiquitas, haya que encañonar a quien haya que encañonar. También conocemos al alcalde y al idiota del sheriff (Peter Stormare), que lo que quiere es quemar todo aquello que tenga pechos y sea guapa. Por eso, por ahí ronda Mina (Pihla Viitala), que está a un tris de ser carne de hoguera.
¡A quemaaaaaaar...!
 Hala, todos presentados. ¿Todos? No, falta uno. O, mejor dicho, una. Porque si Hansel y Gretel son muy, muy buenos, tiene que haber alguien que sea muy, muy malo. O mala. Y esto viene dado por la bruja malísima con cara de Famke Janssen (Fénix en los X-Men) que es malvada ya sea con su aspecto humano o con el otro, ese que me ha gustado pero que mucho a los largo de la peli, quizás lo que más: la cara demoníaca que tiene. Cuando vi la bruja de la escena inicial ya me gustó mucho y me llevé una buena sorpresa pero con el aspecto de Muriel (que es como se llama la amiga), se han lucido. Y para bien.
Cara buena
 
Cara mala.

A partir de este momento, la trama se desarrolla por los derroteros más simples y tópicos de una historia de aventuras. Por eso, aquí hay peleas, muertes, tiros, explosiones, trampas y armas raras. Y palos, muchos palos. También hay hueco para el toquecito amoroso (Hansel y Mina en cierta escena donde, si hay que despelotarse para meterse en el agua, uno se despelota) Pero lo mejor es que, dentro de ese aire tópico, el guión se las apaña para hacer dos cosas muy bien: lo primero, entretener al personal y hacer que no quites ojos de la pantalla. Lo segundo, aportar cierta sorpresa con respecto a los personajes principales y su madre (tranquilos, que no diré nada) que me parece que queda muy bien. No es que sea una sorpresa tipo “o soy tu padre” y hasta puede que la veas venir pero no deja de resultarme original y, repito, en mi humilde opinión, viene muy bien a la historia y da cierta profundidad a unos personajes que podrían haber quedado planos cual piedras.
Otra cosa que me gustaría destacar es la ambientación. Tengo que reconocer que, cuando vi esa primera vez el cartel y observé a los personajes con esas especies de gabardinas negras y algo parecido a escopetas en la mano, creí que la historia estaría ambientada hoy día. No sé por qué pero así fue (y fue uno de los pensamientos que me hizo pensar que sería una chorrada) Pues bien, me ha alegrado ver que no ha sido así y han situado la película en una especie de época medieval/fantástica donde hay cabida para todo: aldeanos, brujas, trolls y armas automáticas que se cargan con balas muy modernas. ¿Hay que buscarle explicación a esto o tres pies al gato? Yo creo que no. Si lo haces, corres el peligro de encontrar muchos peros a la cinta. Yo, al menos de manera personal, te recomiendo que olvides la lógica y te dejes llevar para pasar un rato entretenido. Eso sí, cuando todas esas armas se ponen a repartir leña, lo hacen pero muy bien.

Y pasamos a algo fundamental en el cine de hoy día y en una película así: los efectos especiales. A mí, desde luego, me han parecido muy correctos. Tengo que destacar, entre más, claro, tres cosas. La primera, el rostro y la apariencia de las brujas. Son las de toda la vida: asquerosas, podridas, feas y parecen sacadas de cualquier escena de posesión infernal. Para mí, la mejor, Muriel. Además, con ella (porque es la más poderosa) hacen el efecto de que se transforma en fea cuando le da la gana. La segunda, todo lo referido a lo que hacen las susodichas brujas, ya sea utilizar sus varitas mágicas (un gusto ver que son distintas a las de Harry Potter), utilizar sus trucos para moverse o huir o, mi efecto favorito, el del vuelo de las escobas. Y es que, como ya he dicho, estas brujas son las de toda la vida y me parece muy bien que hayan respetado esa imagen. Y la tercera, la inclusión de Edward, el troll. Está creado por ordenador pero muy bien creado. ¿Hay más cosas? Sí, pero os dejo que las descubráis vosotros solos.
 

Vamos con los actores. Para mí, normalitos. Seamos sinceros; si vas a ver una peli que se llama Hansel y Gretel: cazadores de brujas, puedes esperar muchas cosas pero no un despliegue interpretativo propio de Hamlet u Otelo. Por eso, creo que cumplen en su justa medida. Jeremy Renner no es que gesticule mucho pero ahí queda. Gemma Arterton, al menos, parece que se luce un poquito más y, para servidor, es más guapa que Renner. Debo admitir también que sus papeles, tal como están escritos, no dan para mucho más (por cierto, muy buen detalle que Hansel, por comer tanto dulce en la famosa casa de gominolas, sea diabético) Y, claro está, debo destacar a Famke Janssen como Muriel. Desde luego, esta mujer, aparte de conservarse muy bien, es una mala perfecta (a los ejemplos de Goldeneye o House of Haunted Hill me remito) Es la que me más me ha gustado (tengo debilidad por los malos y por las malas) ya que su interpretación y papel muestran, como ya he dicho en varias ocasiones, a la bruja de siempre: repulsiva y mala porque sí, como debe ser. Ah, y odia a los niños.
¿Aspectos en contra? La verdad, como se puede deducir, la peli me ha gustado bastante. Si tuviera que decir algo, sería que los tacos (que son abundantes y variados) no me pegan mucho en una historia como esta pero en fin…
Pues eso ha sido todo. ¿Recomiendo verla? Sí, sin duda. No es, ni mucho menos, una gran película ni pasará a la posteridad. Eso sí, asegura sin duda algo que, a veces, viene pero que muy bien cuando pagas una entrada y te sientas en la butaca de un cine: hora y media de puro entretenimiento y diversión de la sana. Te lo repito: si vas a verla, hazlo con la mente muy abierta y no quieras buscar lógica en ninguna parte porque, ya te lo digo yo, no la vas a encontrar. Esa es, al menos, mi opinión.
Muchas gracias y vigilad el cielo.
 
 

sábado, 12 de mayo de 2012

Furia de titanes

Furia de titanes (Clash of the titans)
(2010)
Director: Louis Leterrier
Guión   : Travis Beacham, Phil Hay, Matt Manfredi.

Sam Worthington
Liam Neeson
Ralph Fiennes
Gemma Arterton
Alexa Davalos
Jason Flemyng


Perseo, hijo de Zeus, ve cómo su familia es masacrada por hades. Jura venganza…

Durante años se habló de hacer un remake (moda más que discutible que reina en Hollywood en los últimos tiempos) de una peliculita de aventuras de 1981 que lleva el mismo nombre y que, con el paso del tiempo, se ha convertido en todo un clásico del cine de aventuras. Furia de titanes (1981) no sólo ha alcanzado el estatus de película clásica (o de culto, depende del punto de vista de la persona) sino que pertenece a ese grupito de cintas de fantasía que, a pesar de que sus efectos han quedado algo obsoletos (pero en absoluto desmerecen) o una trama de lo más simple e inocente,  los aficionados que la defienden (entre los que me cuento sin duda) lo hacen precisamente por eso: es una cinta a la antigua usanza cuya marca de fábrica es un rasgo distintivo propio y que se disfruta ahora igual que antes.
Pero desde que el cine con tecnología digital parece invadirlo todo, hay una especie de tendencia que consiste en coger todas esas pelis antiguas y volverlas a filmar pasando por el filtro de los efectos digitales todo el metraje. Esto, hay que decirlo, es normal que se haga; si algunas películas ya eran, desde el punto de vista visual, espectaculares hace años, con los nuevos recursos, el asunto puede no tener límites. Otra cosa es que puedan reemplazar al original o hacerlo olvidar.
Pues, al fin, nos encontramos con el amigo Perseo y sus compañeros de aventuras en la búsqueda de una posible solución para destruir a la bestia conocida como Kraken. Ahora bien, ¿el viaje mereció la pena? Veamos…
Empezamos con una introducción corta pero efectiva que nos explica calramente quién es quién en el Olimpo y ya aparece  un nombre: el Kraken. Acto seguido, conocemos a Perseo y su origen. Y esta es una de las cosas que más me gustan de la peli: en esta versión, se ahonda más en el personaje; no sólo sobre su origen, sino sobre su familia adoptiva y lo que siente al saber que no es como los demás recalcando, sobre todo, su lado humano, aspecto que en la versión antigua se ignoraba por completo ofreciendo un héroe bien concebido pero algo plano.
A partir de ahí, la historia sigue las trazas de la película original si bien va a incluir tres aspectos que merece la pena señalar: por un lado, hay un toque más que realista dentro del tono fantástico de la cinta. Los palacios, los uniformes, las calles o las ciudades tienen un aspecto más mundano, sucio si lo queremos expresar así, aportando ese toque de realidad que impera en el cine de hoy y que se aleja por completo de la versión de 1981, donde todo era más limpio y bonito. Por otro lado, si bien la historia es la misma, sí es cierto que hay variaciones: Perseo no está solo esta vez y aunque la figura a lo Obi-Wan Kenobi del personaje que interpretó Burguess Meredith desaparece, lo cierto es que aquí está rodeado por un buen puñado de guerreros tan duros como la más dura piel del escorpión más gigantesco que, además, le influirán de cara a su futuro. Y, finalmente, tenemos el personaje de Perseo en sí: es el héroe, vale pero, también, está lleno de problemas internos remarcando esa dualidad humano /dios que creo viene muy bien al personaje, dándole una profundidad muy convincente.
Y si de nuevos personajes hablamos, tengo que decir que, por un lado, me sorprendió ver que Calibos en esta entrega, roza lo que podemos llamar un papel secundario. Sale, claro, y hace de las suyas, pero no más. El malo, malísimo es nada menos que Hades, muy bien interpretado por Ralph Fiennes y que, como debe ser con todos los malos, destila mala leche olímpica por todos los lados (¿a alguien le recuerda (muy, pero que muy de lejos) al personaje de Disney?) Los momentos del dios del Inframundo están, para mí, muy logrados y definen un personaje más que interesante.
Otros que no estaban en la película original pero que también  me han gustado son los Djinn, esos habitantes del desierto que tienen el cuerpo hecho con cortezas de árbol y que son la excusa perfecta para lucir (más aún) el tema de los escorpiones. Me parecen muy logrados aunque debo admitir que, quizás, su presencia en la película hubiera podido explotarse un poco más. En fin, nada es perfecto.
Y, cómo no puede ser de otro forma, hablar de una película de estas características hace necesaria una mención a los efectos especiales. Para este que escribe, espectaculares. Aquí hay unos cuantos momentos más que m memorables: la escena inicial de las arpías convirtiéndose en Hades, los escorpiones tan grandes como rápidos (increíble cómo se mueven) o, el cénit de la película, el Kraken, un monstruo que creo debe ser una especie de caramelo de proporciones bíblicas para cualquier departamento de efectos especiales. Y estos son sólo ejemplos porque las tomas del Olimpo (mostrando a los dioses gigantescos observando la Tierra como su de una maqueta se tratase), la entrada de Caronte (con esos esclavos que tiran del barco) o las de la Medusa son igual de tremendas. Pero no todo puede o tiene por qué ser efectos digitales. Destaco un buen punto a favor: las tres brujas son actrices con toneladas de maquillaje. A fin de cuentas, si lo pueden hacer actores de carne y hueso, ¿por qué no tirar hacia delante? Ah, y me encantó ver que los dioses olímpicos están representados vistiendo brillantes armaduras y no las túnicas de siempre, quitándoles cierto aire infantiloide para añadirles ese aspecto guerrero.
Los actores están bien. Unos más que otros, claro. Liam Neeson es un Zeus perfecto y, de hecho, cuando me enteré que sería él el encargado de interpretarlo me dije “No puede ser otro”, mostrándose majestuoso e inmortal. Ralph Fiennes es un buen Hades, tétrico, malvado y cruel, como tiene que ser. Sus ademanes, gestos y movimientos me han recordado un poquito a Voldemort  pero ahí queda. Claro que estar frente a estos dos debe ser un poco difícil y creo que si bien Sam Worthington cumple como Perseo, también es cierto que se queda un pelín acartonado (o embrutecido, eso va en gustos) en el papel. Hay que señalar que, tras el estreno, prometió en una entrevista actuar mejor en la segunda parte. Con respecto a Alexa Davalos como Andrómeda, pasa sin más ni más ya que el personaje en sí no importa demasiado en esta versión (al contrario que en la original) Por otra parte, Gemma Arterton no está mal como Io pero, será por aquello de que es semi-diosa, queda un poco estirada. En fin… 
Esto es furia y lo demás, tonterías...
 ¿Cosas que me han parecido mejorables? Alguna, claro. Veamos, por un lado, y como ya comenté al principio, todo en esta película pretende ser realista y aportar el toque de suciedad cotidiana. Eso se ve en las ropas o en los personajes, que no tienen por qué ir limpitos o peinaditos (aquí me refiero a la melena mega-fashion que lució Harry Hamlin durante toda la peli de 81) ¿Eso es malo? No, claro, sólo que, y me dejo llevar por la nostalgia, sigo anclado a la primera peli y ver todo tan gastado me sigue chocando. No obstante, es un apunte personal más que otra cosa.
Majestuosa, estilizada...
Sigamos. Si hay algo que destaque en la peli antigua, amén de la historia, monstruos y demás, es un personaje que se ha convertido en una especie de emblema de la cinta: la Medusa. Ahí va la pregunta: ¿cuál preferís, la antigua (muñeca, stop-motion, fea como ella sola pero fascinante) o  la moderna (digital y guapita)? Tengo que admitir que esta última está muy bien hecha, si bien la cara de los humanos y las CGI aún tienen trabajo por delante. No obstante, y aun repitiendo que la nueva está pero que muy bien, la antigua sigue teniendo algo. Quizás ese rostro inhumano, quizás el modo lento de arrastrase o ese siseo adornado con el sonido del cascabel. No sé… El caso es que Harryhausen se lució, y mucho, con ese efecto. No obstante, como siempre digo, para gustos, los colores… 
Tiene algo...
 Pero, si hay un personaje que me defraudó un poquito en la nueva entrega, fue Calibos. Me explico: no digo ni mucho menos que el nuevo sea malo o que el maquillaje no esté bien, pues creo que sería pasarse. Lo que sucede es que el otro fue un malo muy, pero que muy bueno. Tenía una apariencia malvada clásica donde las hubiera (con esos cuernecitos, la cola, el aspecto de chivo-diablo) y creo que fue un personaje muy digno y motor de toda la peli. Aquí, en cambio, es muy secundario, de aspecto casi totalmente distinto al original y, de algún modo, parece que se lo quitan de encima de un plumazo. Claro, no hay que olvidar que en esta nueva peli, el malo es Hades. Como dije, cuestión de gustos…

El clásico (James McCarthy) Si es cierto que la cara es el
espejo del alma, se lucieron con el personaje.
El nuevo (Jason Flemyng) Amenazador y rápido pero, quizás,
con menos encanto...

¿Más cosas? Poquitas. Sólo decir que eso de tener una espada mágica que cuando el prota la coge sale un filo de luz poderoso me recuerda demasiado a los sables de luz de los Jedi y hubiera preferido más una como Zeus manda pero… Ah, y menos mal que han tenido el sentido común de ni incluir a Bubo (sale, pero de pasada) ni hacer una nueva versión del mismo.
Pues esto es todo. Recomiendo verla. A mí, en conjunto, sí me ha gustado y no me he sentido para nada decepcionado con el resultado final. ¿Se pudo haber hecho mejor? Sí, claro, como todo, pero lo que ha salido me ha parecido un producto más que digno. Yo llevaré siempre el recuerdo de la versión de 1981 pero qué le vamos a hacer; cosas de los remakes. Así que…

¡…LIBERAD AL KRAKEN…!
¡… y vigilad el cielo…!

Una breve selección:
Medusa
 
Las brujas y su ojo
Djinn

Io

El mejor para el último