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sábado, 7 de marzo de 2015

Trascendence


 Trascendence (Trascendence)

(2014)

Director: Wally Pfister.
Guión   : Jack Paglen.

Johnny Depp.
Rebecca Hall.
Morgan Freeman.
Paul Bettany.
Cillian Murphy.






Un científico, antes de morir, cumple su sueño de transferir su conciencia a un ordenador.


¡Buenas!

Hoy le toca el turno a una peli bastante nueva y que tiene al colega Depp luciendo pelos de loco, perilla y boquita de piñón. Tengo que decir que he oído muchas y muy diversas opiniones acerca de la misma. Muy bien, a quien le interese, aquí le dejo las mías:

¿Cuántas veces has visto que un personaje la diña pero, antes, mete su mente (llámalo así; conciencia, alma o como te de la real gana) en un ordenador y vive siendo una mezcla de C3-PO y Alfred, el mayordomo de Batman. Yo lo he leído en cómics, visto en pelis o en series de dibujos y me viene  a la memoria cierto episodio de Big Bang en el que Sheldon Cooper, cuyo sueño es ser una máquina, trata de actuar como tal. Pues bien, esa va a ser la historia que vamos a ver aquí; la de un científico algo pasado de vueltas cuyo sueño es el de crear una máquina sensible que pueda superar los límites de la biología con emociones, alma y conciencia propias, algo así como una suprema inteligencia o, dicho de otra forma, un paso hacia delante que deje al ser humano a la altura del betún.

Toda la historia va a girar en torno a esta idea. La cuestión es quién va a poner el cascabel al gato y se va a meter en el interior de esa
super máquina. No hay problema, la solución viene cuando, a los poco minutos, al prota se lo cargan. ¿Muere Johnny Depp? Sí, pero no porque, antes de irse al otro barrio, pasa su conciencia a la máquina con la ayuda de su mujercita y un amigo. Sí, aquí, ni arrepentirse de los pecados, ni dejar clara tu herencia ni nada por el estilo. Eso sí, lees un diccionario completo porque, cuando seas máquina, deberás de tener un banco de datos de palabras para poder expresarte. Con esto, la trama ya está planteada, el eje de la historia ya está claro y ahora, como puedes imaginar, solo es cuestión de dejarse llevar para ver hacia dónde se encamina esa decisión. Y esto, precisamente, es para mío el mejor punto a favor de la peli y, sin duda, lo mejor de la misma.

Y, ¿por qué digo esto? Pues porque lo primero que pensé cuando empecé a ver la cinta fue que lo que iba a ser lo de siempre: científico medio chiflado se mete en máquina, toma conciencia de sí mismo y su poder y, como consecuencia de ello, comienza a fastidiar al personal por aquello del placer de hacerlo. Reconócelo, probablemente, por lo que has leído hasta ahora, has pensado lo mismo. Pues no; ante mi sorpresa, la cosa no ha sido así.

La peli tiene una serie de detalles, giros en la trama, o como lo quieras llamar, que me parecen que favorecen el resultado final y que, desde luego, me han gustado mucho. Para empezar, está la idea de que el "imperio" del prota parte de la nada y, a partir de ahí, se expande, es decir, no es la idea de un ordenador que todo lo puede. Por eso, aquí los protas compran un pueblo, contratan personal, construyen todo y, en definitiva, parten de cero para luego evolucionar, así que la idea de unos científicos alucinados encerrados en un laboratorio oscuro olvídala. Muy
pronto, comenzamos a oír el término nanotecnología, indicándonos cuál va a ser el plato fuerte del cibernético doctor Caster: curar y regenerar la materia que nos rodea, ya sea viva, muerta o inerte. Es entonces cuando los detallitos que enriquecen la trama comienzan a darse poco a poco: Will-Machine puede curar cosas incurables pero, además, se conecta con todo el que regenera de forma que, poco a poco, va creando un ejército descomunal. Aquí de nuevo, esperaba que la cosa fuera por el derrotero fatalista: Will hace un ejército para, cual doctor chiflado, conquistar el mundo. Pues no, resulta que no es así. Y esto es lo que más me gusta de la peli: se aleja del tópico del cual parte ya que Will, su conciencia o como te guste llamarlo, lo que quiere es hacer el bien. No solo curar o regenerar personas; también el planeta, a través del agua, la lluvia o las nubes. Este es el gran plato fuerte de la peli que más me ha gustado. Por una vez, nadie quiere conquistar nada ni destruirlo o destrozarlo, solo ayudar. Que esto el resto de los humanos lo entiendan ya es distinto. Por lo tanto, me parece que la trama es muy acertada y el modo de mostrarla en pantalla muy correcta, olvidando puntos muertos y asegurando, al menos en mi caso, el estar entretenido durante dos horas más o menos.

Paso a los personajes. La verdad es que no hay muchos pero los poquitos que lucen bien están. Will Carter es el científico de toda la vida que va a lo suyo y tiene como objetivo hacer el bien. Evelyn es como su marido pero, también, idealista y emprendedora, por lo que se complementan muy bien. Max y Tagger representan la razón y, desde cierto punto de vista, el sentido común. No hay que olvidar que, después de todo, estamos hablando de transferir la conciencia de una persona a una máquina y esto puede traer consecuencias.




Le toca el turno a los actores, que, lo dejo ya claro, me han parecido muy bien. Johnny Depp está muy correcto y, aunque, sé que esto te va a sonar raro, sale muy poco porque, no lo olvidemos, es una mera conciencia. Rebecca Hall está muy bien. Su papel de doctora lista y atormentada lo clava y, sobre todo, resulta muy humana. Como secundarios muy destacables, no hay que olvidar a Morgan Freeman que, como siempre, destila una naturalidad apabullante,  a Paul Bettany como Max y a Cillian Murphy haciendo de agente Buchanan. Todos, lo digo de nuevo, muy correctos y creíbles.










La película, claro, tiene un toque fantasioso-científico considerable por la trama en sí. Pero eso no quiere decir en ningún momento que te tengas que dejar llevar por la idea de que los efectos especiales son apabullantes. Aquí los hay, claro pero se las han arreglado para pasar desapercibidos y, como si tal cosa, se muestran en aspectos muy específicos de la trama sin aplastar argumentos o situaciones. Lo que más me gusta es el "efecto nanotecnológico" a través del cual el terreno es capaz de sanar heridas o materiales, algvo muy conseguido que, repito, ayuda a contar la historia sin abusar de él en absoluto.

Y hasta aquí llego. Es cierto que, como dije al principio de la parrafada que te cabo de soltar (y te agradezco inmensamente que hayas aguantado) he leído muchas y muy diversas opiniones e, incluso, me parece recordar que incluso leí un artículo que decía que Depp, más o menos, se arrepentía de haber rodado la peli. Bueno, cada cual que piense lo que quiera. Yo sí os puedo decir que me ha gustado mucho y ha sido una sorpresa muy agradable. Por un lado, es una historia que hemos visto muchas veces pero, por otro, el modo de contarla, los pequeños giros en la trama y los derroteros por los que acaba yendo me han gustado bastante. Por eso, no tengo ningún reparo en recomendártela. Es un gustazo que ver una cinta que ni es adaptación de nada, ni hay comics en los que se basa ni es ningún remake, reinicio, precuela o secuela de algo.

Por cierto, ¿qué me decís de la escena final? Yo soy de los que cree que el personal puede morir en cuerpo físico... pero nada más.

Vigilad el cielo.



domingo, 22 de julio de 2012

Batman Begins



Batman Begins (Batman Begins)
(2005)
Director: Christopher Nolan
Guión: Christopher Nolan, David S. Goyer 

Christian Bale
Liam Neeson
Michael Caine
Morgan Freeman
Katie Holmes
Rutger Hauer
Cillian Murphy



 Gotham está sumida por la delincuencia. A la vez, el hijo pródigo de la ciudad, bruce Wayne, hace su aparición estelar cuando todos le daban por muerto. Pero nadie sabe que está dispuesto a cambiar las cosas…

 Después de varios escarceos a lo largo de los años, bien en forma de seriales, series de televisión o una saga de películas que levantan tantas pasiones como indiferencia (o iras), el resumen que se puede hacer de Batman en las pantallas (pequeñas o grandes) sólo puede calificarse de irregular más el aliciente de que el hombre disfrazado de murciélago es de los que ha aguantado sobre sus carnes más chorradas de las que mereciera un personaje de su categoría. Sí, muchas de las pelis arrasaron en taquilla, eso está claro, pero creo que se puede decir que, a nivel general, el aficionado al personaje siempre ha esperado algo más, ese empujoncito que ni series ni películas supieron dar. Pues bien, después de la última incursión cinematográfica de Batman en forma de ese producto que se llamó Batman y Robin, sucedió que nadie apostaba por el hombre murciélago en las pantallas… hasta que Christopher Nolan se atrevió a dar el paso.
Todo empezaría de nuevo: saga, actores, personajes y, lo que era más importante, las intenciones de la historia hacia un personaje que, por unas o por otras, nunca tuvo una trama que le hiciera justicia. Veamos…
La película tiene muchos, pero que muchos tantos a favor. Pero, antes de hablar de todos ellos, o al menos, aproximarme, hay uno en particular que destaca en toda el metraje y que es una constante en las películas de Nolan para con el personaje: REALISMO. En efecto, todo lo que ocurre en la película está explicado sobre una base de realidad. No hay tonterías ni payasadas; el histrionismo quedó fuera y lo que vemos no ocurre nunca porque sí.  Cada artilugio, cada cosa, cualquier modo de actuar tiene una lógica… y lógica era lo que, aparte de otras cosas, le hacía falta al personaje en la pantalla.
Una vez aclarado esto, puedo decir…
La película, para mí, se divide en tres partes: la búsqueda interior de Bruce mientras se le cree muerto, su preparación en Gotham una vez vuelve y, finalmente, su estreno como Batman y lo que ello conlleva.
Para empezar, ya de entrada, en el primer tercio de la película acudimos al conocer el origen de un montón de cosas acerca del personaje que cualquier aficionado al personaje sabe pero nunca vimos explicado en pantalla.  Así, en la primera escena, ya conocemos lo que será la batcueva cuando Bruce niño cae en ella, hecho del cual se deriva su obsesión por los murciélagos. Aquí somos testigos de otro detalle interesante: por fin, conocemos a los padres de Bruce, quiénes son, qué hacen, a qué se dedican y por qué tienen tanto dinero. Detalles, repito, que todos sabíamos pero que nunca vimos de manera fiel y seria en la pantalla. En todas las adaptaciones anteriores, la presencia de los padres de Batman se reducía al momento del asesinato, no más. Aquí vemos la relación tan estrecha que había en la familia y, cómo no, vemos de nuevo el tema del crimen, detalle que al guión le sirve de excusa perfecta para dar a conocer a otro personaje de vital importancia en el universo de Batman y que en las cuatro pelis anteriores era poco menos que un comparsa: Gordon.

El nacimiento de Batman

Seguimos con Bruce. Al fin sabemos a dónde fue tras el asesinato de sus padres y, lo que es más importante, lo que hizo. Así, conocemos a R’as Al Ghul, y cómo le entrena en las artes de combate y camuflaje, conociendo otra cualidad de Wayne: se cree responsable de lo que le pasó a sus padres (además, vemos aliviados, con la presencia de Al Ghul, que no todo en Batman deber ser el Joker o el Pingüino) Todo ello hace que el espectador que no sabe mucho del tema comprenda, al fin, por qué el personaje se muestra siempre tan sieso, triste y amargado. No obstante, se nos deja muy claro que Bruce Wayne puede querer venganza o tener los pensamientos más negros, pero no es un asesino, así que me parece muy adecuada esa escena en laque se le pide ser verdugo y se niega, una excusa perfecta para abandonar los parajes nevados y volver a Gotham.
Pasamos a la que pare mí es la parte intermedia, que consiste en el momento en que Bruce regresa, se encuentra con Alfred y se da cuenta de que tiene toda la empresa de su padre a su disposición. Muy bien por ello porque, de esta forma, el guión justifica el hecho de que Batman utilice todos los gadgets y tecnología que usa. De nuevo, todo desde un punto de vista muy realista: le vemos camuflar de negro el uniforme, construir la máscara o los audífonos que utiliza para escuchar a distancia, explicando al espectador como puede realizar todo eso a través de distintas empresas fantasmas. Chapeau por el guión. Destaco los momentos que son una delicia para el aficionado, como ese en que habla con Alfred acerca de ser un símbolo.
Aquí comprendemos que la trama no solo avanza, sino que se amplía a través de otros personajes (el doctor Crane, el señor Fox) o ampliando los conocidos (Rachel) o lo relacionado con Empresas Wayne. A tener en cuenta la escena en la que Bruce hace suya la batcueva y se rodea de murciélagos. Ya no hay miedo; Batman está a punto de nacer. Y, si de guiños hablamos, atentos al personaje de Flass que, al igual que el cómic (me remito a Año 1) es igual de repulsivo y corrupto, un modo estupendo de mantener ese equilibrio que se mantiene a lo largo de todo el metraje entre cómic y película.
Rachel

Fox

La tercera parte de la película consiste en el despliegue de Batman en todo su esplendor. Muy buena esa escena en la que se muestra por primera vez haciéndose cargo, sin que se le vea, de todos y cada uno de los delincuentes hasta que al fin le vemos (“¡Soy Batman!”, referencia a la peli del ochenta y nueve) Poco, pero le vemos, eso aumenta la sensación de misterio.

Y aquí debo hacer referencia a un detalle que me resultó un alivio y, por supuesto, me encantó cuando vi esta película por primera vez: al fin vemos Gotham. Se nos muestra como una ciudad enorme, oscura y llena de vida. Y digo que es un alivio porque si hubo algo que no me gustó nada de las cuatro películas anteriores, fue el hecho de que Gotham me parecía muy artificial, claramente construida para la ocasión, con muchas estatuas retorcidas y todo eso pero, a fin de cuentas, muy artificial. Aquí la ciudad sigue las mismas trazas que el resto de la peli: realismo en sus calles, edificios o los vagabundos que la habitan.
¿Momentos para el recuerdo? A patadas: el origen de la batseñal con Falcone en medio de un foco enorme, el doctor Crane como el Espantapájaros, el momento genial del Batmóvil surcando los edificios o haciéndose invisible (de manera realista, ojo), el caos en Gotham o el enfrentamiento final con R’as. Destacar en la escena final el momento en que Batman, montado a caballo, trata de hacer su trabajo, una referencia más que evidente de El regreso del señor de la noche, de Frank Miller. Lo mismo ocurre con el batmovil, claro.

 

Los actores me parecen muy bien, todo ellos muy metidos en su papel, todo hay que decirlo. Christian Bale me parece un Batman muy apropiado, si bien debo admitir que, quizás, si fuera más alto (detalle que es una nota habitual en los actores que interpretan al personaje) hubiera quedado mejor pero, con todo, un buen Bruce Wayne y un buen Batman, de eso no hay duda, aportando seriedad, amargura y misterio. Y menos mal que alguien dio con la solución para que el actor pudiera hacer algo tan simple como mover la cabeza (en todas las pelis anteriores, la capucha es enteriza, con lo cual, ni Keaton, ni Kilmer ni Clooney podían girar el cuello. De ahí las poses que, a veces, tenían que lucir) El elenco que le respalda está muy bien; vamos, de lujo. Liam Neeson como R’as A Ghul es, desde cierto punto de vista, el némesis ideal de Batman: reflexivo y muy poderoso. Y digo lo de “cierto punto de vista” porque, bien mirada, la concepción de la Liga de las Sombras puede llegar a ser medianamente aceptable… en un infierno como se supone que es Gotham. Y me ha parecido muy bien que enlacen dicha organización con la caída de Roma o Constantinopla, aportando cierto toque histórico al tema.  Michael Cane me ha resultado muy buen Alfred. ¡Al fin vemos a un Alfred que se luce en la pantalla! Le vemos actuar con Wayne, implicarse, ser parte, en fin, de la trama de Batman. Y me refiero a esto porque, al igual que Gordon, en las otras pelis, el mayordomo más famoso de los cómics (con el permiso de Jarvis o Lothar, entre otros) se lució muy poco. Gary Oldman, como siempre, muy bien, ofreciendo un muy buen Gordon, muy creíble. Katie Holmes es la que más sosita me parece de todos pero debo admitir que esta actriz tampoco es que sea de mis favoritas. Con todo, me parece bien que su personaje no se reduzca a la eterna novia enamorada del héroe para, al final, descubrir su personalidad secreta (Nota: en todas las pelis de Batman, la chica de turno descubre quién es. Aquí, al menos, se lo dice el propio Batman) Morgan Freeman cumple muy bien como el señor Fox, resultando el vínculo fundamental para que el espectador comprenda de dónde saca Wayne todos los trucos que usa. Rutger Hauer, a pesar de que sale poco, se ve a la legua por donde irá en la trama y, sin duda, es un gran apoyo dentro del reparto. Por su parte, Cillian Murphy no sale mucho pero lo poco que hace sí merece la pena para el personaje que interpreta: el Espantapájaros.


Con respecto a los personajes, me gustaría destacar una cosa muy a favor de esta cinta: tiene el valor de utilizar no sólo a Batman, sino al Espantapájaros, Falcone, Ra’s Al Ghul, Falcone y muchos más en una trama en la que las subtramas de todos ellos se unen para seguir la principal y, aún así, se las han apañado para hacerlo de manera coherente, mantener el interés del público y, o que es mejor, hacerlo de manera seria y realista. Y digo esto, repito, como gran punto a favor ya que la anterior saga de Batman no puede decirse que fuera muy hábil a la hora de mezclar personajes de manera convincente (y aquí me remito a Batman vuelve, Batman forever y, sobre todo, Batman y Robin, donde entre Alfred, su sobrina, Batman, Robin, Hiedra Venenosa y Bane hicieron una tortilla de lo más extraña)

A pesar de que esta es una película de superhéroes, debo admitir que, en cuestión de efectos especiales, es muy comedida. Claro que hay pero debo admitir que, al menos para mí, no se imponen en la pantalla para dejar sin aliento al espectador. Destaco, por supuesto, lo momentos del batmovil o esos en los que el veneno del doctor Crane hace de las suyas: no es que apabullen al espectador pero, como debe ser, ayudan a contar una historia que, además, está muy bien.
Lo único que puedo decir a modo de “pero” es que, cuando me enteré de que Ra’s Al Ghul iba a ser el enemigo de Batman en la nueva entrega, mi mente de lector de cómics se disparó directa a una idea: Tanlia, la hija de R’as que en los cómics es el motivo de muchos quebraderos de cabeza de Batman, más que nada porque ambos se enamoran e, incluso, tienen un hijo cuya existencia Batman desconoce (y aquí me remito a la novela gráfica Batman, el hijo del demonio, obra de Mike W. Barr y Jerry Bingham que, por cierto, tiene una portada alucinante pintada al óleo) Con todo, no es más que un apunte de fan del personaje.
Pues esto es todo. ¿La recomiendo? Sí. Si no la habéis visto, dadle una oportunidad y, sobre todo, hacedlo olvidando todo lo que conozcáis sobre la mayoría de las pelis de superhéroes y, sobre todo, de la anterior saga del personaje. Si ya lo habéis hecho, no os extrañará que os anime a verla de nuevo, al menos, de vez en cuando. Toda una lección de cómo adaptar un personaje a la pantalla tomándolo muy en serio y dejando de lado las cosas que, por la naturaleza del mismo, no le pegan ni con cola. Sí es cierto que hay muchos que consideran que, después de todo, es demasiado realista, que da explicación de todo y eso quita un poquito de magia al asunto. Bueno, puede ser. Como siempre digo, para gustos, los colores. Yo insisto: dale una oportunidad. Y, de paso, también a su secuela, El caballero Oscuro.

Por cierto, el final de la película está sacado de manera literal del final del cómic Batman, año 1 de Frank Miller.
Buen visionado y vigilad el cielo.
 Curiosidades:
-Christian Bale fue la opción para ser Robin en Batman Forever.
-Ewan McGregor fue una opción para interpretar al Espantapájaros. También en Marilyn Manson (¡Alucinante!)
-La carta del Joker que se ve al final de la peli es al que usó Jack Nicholson en 1989.
-Nolan decretó que nada de segundas unidades (que ruedan a la vez que la principal) Por eso, supervisó todas y cada una de las tomas.
-Cillian Murphy se rompió el brazo en la escena en la que envenena a Batman.
-Nolan fue quien decidió que nada de quintas partes: se empezaría de cero.
-Nombres de directores que se barajaron: Joel Schumacher (cosa rara después de la cuarta entrega), David Fincher, Clint Eastwood, los hermanos Wachowski, Darren Aronofsky y Wolfgang Petersen.
-Daniel Day-Lewis fue considerado para el papel de Ra’s Al Ghul.
-Para el papel de Rachel sonaron Natalie Portman y Sarah Michelle Gellar.
-Seguimos con actores: se pensó en Anthony Hopkins para ser Alfred…
-… O Dennis Quaid para Gordon.
-El Batmovil está sacado del que dibujó Frank Miller en El regreso del señor de la noche.
-Por primera vez, desde la serie de los sesenta con Adam West soltando frases raras, vemos que Batman tiene más cortas las orejas de la máscara.


viernes, 30 de diciembre de 2011

In time

In  Time
2011
Director: Andrew Niccol
Guión    : Andrew Niccol
Justin Timberlake

Amanda Seyfried
Cillian Murphy 


En un futuro muy próximo, la moneda de cambio es el tiempo. Pero hay quien tiene mucho mientras que otros apenas disponen de él…

           Debo admitir que, cuando vi por primera vez el tráiler de esta peli, lo primero que pensé fue que sería la típica peli de ver y olvidar. Más aún cuando Justin Timberlake figuraba a la cabeza del reparto. De hecho, sólo por este motivo, estaba dispuesto a pasar de ella y aquí paz y después gloria.
            Pues bien, al final le he dado una oportunidad y, si bien me senté en la butaca con la perspectiva de “A ver qué me voy a encontrar y que las dos horas pasen prontito” tengo que decir que, cuando ha terminado, la sensación ha sido de “Bueno, no ha estado mal”
            Y ese es el principal sentimiento que me ha dejado esta cinta: se ve con cierto agrado, se disfruta durante dos horas y punto y final. Tengo que reconocer que lo que más me ha gustado ha sido, sin duda, la trama en sí. Que el tiempo sea la moneda de cambio es, como poco original. Y que el personal mate por ello, más aún. Obviamente es ese el motor de toda la acción: ir en busca de más y más y no perder el que se tiene (al menos, de manera estúpida como, por ejemplo dormir demasiado o hacer un viaje de dos horas en autobús) Si a ello le añadimos unas cuantas caras conocidas como Amanda Seyfried (cuyos ojos parece que se le salen bajo esa peluca oscura que le han puesto) y Cillian Murphy (sin duda, para mí, el mejor de todos) para dar un poco más de sustento al conjunto, tenemos, como dije antes, un producto para disfrutar en el momento. También destaco el hecho de que, a pesar de que es obvio que el argumento está marcado por la ciencia ficción, todo tiene cierto aire de normalidad (si ello es posible en semejante trama) Es decir, los coches aquí son normales y no vuelan, la gente no luce peinados futuristas extraños y no hay robots para hacer tareas domésticas. Y todo eso, al menos para mí, es un alivio entre tanto tópico dentro del género. Y es que esta peli tiene más de thriller y de aventuras que del susodicho toque fantástico de turno.
            ¿Puntos flojos? Algunos. Todos pasables ya que no estropean nada sin que esto no tenga remedio, pero ahí quedan. Para empezar, la trama puede resultar familiar a más de uno en forma de La fuga de Logan (que ya reseñé en este blog) en más de una cosa: el tiempo es importante, el problema empieza a los veinticinco años, hay un reloj biológico y un policía que se encarga de que nadie se pase de listo. Si a ello añadimos una pareja que huye en busca de más tiempo, las coincidencias pueden resultar claras. Pero lo que menos me ha gustado es el protagonista. A ver, no sé muy bien si el amigo Timberlake es actor, cantante, artista global o qué se yo pero, aquí al menos, me ha resultado muy acartonado, siempre con la misma cara, como si le faltase un poquito de chispa (o, puestos a ser malos, dotes interpretativas pero no es bueno pasarse ya que el chico, al menos, lo intenta.) Yo, personalmente, creo que la película hubiera ganado un poquito más con alguien con más tablas, presencia o, tan sólo, un actor que se dedique a hacer eso: actuar.
            En fin, un producto que, como dije antes, puede verse sin problemas para pasar un rato entretenido, una mezcla de la ya nombrada fuga del vigilante Logan 5, Robin Hood y Bonnie y Clyde. Al salir del cine, un chico que estaba sentado detrás de mí, comentaba "Bueno, algo lenta en algunos momentos" Quizás. Eso ya va en cuestión de gustos...
            Una cosa: lo que menos me ha gustado de la peli no ha sido nada de la peli en sí, sino el tráiler que prepararon. ¿La razón? ¡Te cuentan toda la peli en tres minutos!
             ¡Buen visionado!