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domingo, 17 de diciembre de 2017

Ghost ship. Barco fantasma



Ghost Ship.
(2002)
Director: Steve Beck.
Guión: Mark Hanlon, John Poque

Gabriel Byrne.
Julianna Margulies.
Ron Eldard.
Desmond Harrington.
Isaiah Washington.
Alex Dimitriades.
Karl Urban.
Emily Browning.


Un barco aparece en el mar y unos recuperadores tratan de hacerse con él. No saben que el barco guarda un secreto terrorífico...



Hola a todos y, de nuevo, bienvenidos.



Hoy os traigo una peliculita de terror que, no sé si es así o no, siempre pensé que era algo muy parecido a un remake de una peli de los setenta llamada El barco de la muerte y cuya reseña puedes leer aquí. No se si tienen que ver pero lo cierto es que ambas comparten una serie de puntos que hacen que la coincidencia sea algo más que sospechosa.

Pues bien, dicho esto, lo siguiente es lo que os puedo contar:

Me gusta mucho el comienzo que tiene la peli. Todo resulta encantador, con la música romántica de la sala de fiestas del barco y el ambiente festivo y delicioso que se respira mientras los títulos de crédito, con una caligrafía preciosa, elegante y colorida desfilan por la pantalla. Si crees que lo que vas a ver es una continuación de vacaciones en el mar, es justo lo que pretende el guión. Y esto es porque la escena que viene a continuación es una de las más bestias del cine de terror de los últimos años y con más mala baba: una mano acciona una palanca, un cable metálico se vuelve loco y... Observa y me entenderás.




Genial, ¿verdad? te puedo garantizar que todo el cine se quedó mudo con los ojos clavados en la pantalla. 



Resultado de imagen de ghost ship 2002Lo que sigue a continuación es una historia muy simple y sencilla que, a juzgar por el cartel y el nombrecito de la peli no te va a coger por sorpresa: hay un barco fantasma de por medio y unos pobres pringadillos que están atrampados en su interior. La misma vieja historia de siempre contada con técnicas más modernas. Aún así, tengo que destacar varias cosillas que, al menos para servidor, son puntos a favor. Hay van unas cuantas:

Para empezar, dejando la espectacular escena inicial al margen, me gusta mucho que la cinta no se entretenga en tonterías y vaya al grano desde la siguiente en la que no solo conocemos a todos y cada uno de los protas sino que, también, el meollo de la cuestión: un desconocido los contrata para recuperar (son recuperadores) un barco que anda a la deriva. Por supuesto, aceptan y, en cuanto la veas, vas a saber que los pobrecitos van a meterse en la boca del lobo... para gozo y disfrute del espectador. 

Resultado de imagen de ghost ship 2002Todo los momentos dentro del barco me parecen muy bien llevados y debo admitir que me gusta que vayan desde menos a más. Vale, primero todo está (o parece estar) desierto, a oscuras y en silencio. Ok, algún que otro ruidito de fondo pero nada espectacular. y, mientras, aprovechamos para conocer un poquito más a los personajes. Como dije antes, la lentitud es una cosa que no vas a ver en esta peli porque, en seguida, comienzan a pasar cositas aquí y allí que hacen que el interés aumente: una niñita que aparece como si tal cosa y que te va a sonar de la escena del principio, agujeros de bala que sangran en una piscina, un compartimento lleno de muertos jugosos o una voz muy, pero que muy sensual que hace que uno de los protas, que está punto de casarse, se olvide de la boda y de la novia en un pis pas. No obstante, lo que va a desencadenar un buen giro en la trama es algo que ni está vivo ni muerto,pero brilla que no veas: ¡montones de lingotes de oro! Y, como la ley marítima dice que, lo que uno encuentra, uno se lo queda, pues todos felices.



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Hasta aquí es lo que se puede llamar la primera parte de la peli, que es más de misterio que otra cosa. A partir de este momento, empieza la segunda, que va a ser más bestia y, desde cierto punto de vista, más entretenida, es decir, la de las muertes. Porque aquí, como puedes suponer (y no creo que esto sea un spolier) no se libra ni el tato. Hay para todos: ahogados, ensartados, hechos pedazos en una explosión... No te digo quiénes para que la veas.


Otra cosa que me parece muy bien llevada es la atmósfera tan agobiante que se respira desde el mismo momento en le que se suben al puñetero barco. Todo a oscuras, silencio total y unos decorados que muestran un barco viejo, ruinoso y mohoso a partes iguales que parece que se ciñe cada vez más sobre los pobres infelices de los recuperadores. 



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Por eso mismo, te puedo señalar varias escenas destacables. Lo repito de nuevo: la de los títulos de crédito va a ser la que más recuerdes aunque no vuelvas a ver esta peli en tu vida. Luego hay otras que, a su modo, exaltan esa atmósfera terrorífica y misteriosa que, en mi humilde opinión, vienen muy bien: la de los gusanos y los botes de judías (hay que ser idiota para probar eso) cumple su función de asquear al personal; la del flash back de la niñita también está muy conseguida porque es la que te explica todo sin necesidad de aburrirte. Me gusta mucho esa toma de la cantante en su estado real (¡toma misterio!) Pero una que me parece muy acertada es esa en la que Greer, el futuro novio, ve cómo a su alrededor se reconstruye como si nada la sala de fiestas del barco en un efecto parecido al de rebobinar hacia atrás una peli. Hay más pero dejo que las descubras tú mismo.



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Los actores, al menos para mí, cumplen, aunque el guión no está desarrollado para que las dotes interpretativas apabullen al espectador. Por esta razón te puedo decir que, por lo menos para un servidor, Gabriel Byrne (Murphy), Ron Eldard (Dodge), Alex Dimitriades (Santos), Desmond Harrington (Ferriman), Karl Urban (Munder) Isaiah Washington (Greer) o Julianna Margulies (Epps) hacen lo suyo y, aquí paz y, después, gloria.Ella, al menos, pone una cara guapa en mitad de tanto tío forzudo, sucio y sudado.


  1. Imagen relacionada


¿Cosas que me parecen mejorables? Bueno, puestos en plan analítico, creo que te podría decir dos: que Epps se pone a hablar con la niñita fantasma como si tal cosa, algo así como si lo hiciera todos lo días, y que, a su modo, toda la peli es un poco predecible. Bueno, por decir algo...

Hasta aquí escribo. No creo que sea el colmo del terror peor, la verdad, es una peli que me gustó mucho cuando la vi por primera vez en el cine y, ahora, años después, me sigue pareciendo muy entretenida que asegura lo que ofrece: un ratito muy divertido ideal para olvidarte de los problemitas por un rato. Si podéis, dadle una oportunidad.


Por cierto, ¿cómo entendéis la escena final? Ya me contáis...


Vigilad el cielo.



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sábado, 8 de septiembre de 2012

El barco de la muerte


El barco de la muerte (Death Ship)
(1980)
Director: Alvin Rakof
Guión   : John Robins, Jack Hill, David P. Lewis.

George Kennedy
Richard Crenna
Nick Mancuso
Sally Ann Howes
Kate Reid
Victoria Burgoyne
Jennifer McKinney
 
Los pasajeros de un crucero se ven asaltados por un barco misterioso. Los supervivientes suben a él y fenómenos extraños comienzan a suceder… 

Vamos allá con juna cinta cuya existencia desconocía. Ya había visto una película de igual nombre, Ghost Ship (2002) que me gustó bastante pero no tenía ni idea de que se trataba de un remake. Pues muy bien, pasajeros al bordo y listos para zarpar…

Debo admitir que el título promete y la portada mucho más. No hay que ser un genio para imaginarse de qué va la trama. La cuestión, como todo en la vida, es ver cómo se las apañaron los responsables para desarrollarla y sacarla adelante.

Pues bien, comenzamos con una escena inicial en la que, de manera rapidita, se nos presenta a los personajes. No hay problema y está claro por dónde va cada uno de ellos: capitán borde que cae mal en cuanto abre la boca; su segundo, noble y cumplidor, además de padre de familia y niños meones que rozan la repelencia. Ok, no pasa nada porque uno alberga que, cuando aparezca el barco maligno, los tiernos infantes sean los primeros en caer. Por suerte, los preliminares no duran mucho y la catástrofe de turno en forma de naufragio llega pronto y sucede más rápido aún. De hecho, creo que se la quitan de encima demasiado deprisa, pero esta pretende ser una peli de miedo, no de catástrofes. Tras ello, nos quedamos con un grupo de supervivientes (si hubo más, no importó a nadie una gaita porque no nos lo dicen) que, como uno puede imaginarse, son el capitán borde, el segundo de a bordo, su familia (niños repelentes incluidos) y unos cuantos secundarios. Entonces sucede: un misterioso barco, negro, oxidado y silencioso hace acto de presencia y la trama de terror da comienzo. O eso intentan…

Ya nada más montarse en el susodicho barco, sabemos que van a ser carne de cañón, sobre todo, los pobres secundarios. Y desde que asistimos a la muerte (algo lenta para, al fin, soltarle al mar) del cantante de a bordo, ya no hay vuelta atrás (por cierto, si alguien sabe la razón por la que el pobre infeliz se hunde, que lo diga) Lo curioso de todo es que los demás ven esto y ¿qué hacen?  Pues se meten en el barco a dar un garbeo e instalarse. Total, el pobre infeliz muerto (y hundido) se va a quedar.

No obstante, entre diálogo y diálogo, mientras acudimos a la inspección del barco, la peli nos empieza a saturar con imágenes sin aparente sentido (luego se explica) y, sobre todo, con la maquinaria del dichoso barco moverse una y otra vez. Ok, si el objetivo era decirnos que el barco se gobierna solo, ya nos quedó claro. Pero insisten e insisten, como si el navío se moviera impulsado por toneladas de pilas Duracell que duran y duran y duran…

Pero, ¿es todo ello suficiente razón  para, al menos, pensar que sucede algo raro? No. El personal, valiente como ellos solos (o irresponsables, por no decir idiotas elevados a la máxima potencia) decide que lo mejor es buscarse un camarote y acomodarse. Sí, amigos, sí. Y, a pesar de que oyen cosas de lo más raras y tétricas, de que el barco va solo o que un compañero ha muerto porque sí, sin más, parece que no tienen clara la cosa y sueltan perlas de este tipo:

-Este viejo barco PARECE que tiene vida propia. (Lo de las mayúsculas va a posta)
-¿Qué le pasa a este barco? PARECE que se gobierna solo (Idem)

Nada, que no se enteran. ¿Y si a una de las mujeres se le pudre la cara mientras ven una peli nazi que se ha conectado sola en un proyector de hace cuarenta años? ¡Pues tampoco caen de la burra! Y debo admitir que esta es una escena que, a pesar de lo absurda que parece, sí está bien conseguida. ¿Alguien tiene dudas acerca de que algo raro pasa? El barco fantasma, se ve que, además de fantasma, es paciente y da a los personajes otra oportunidad: lo intenta de nuevo arrojando los botes salvavidas al mar.

-¡Maldita sea! ¡Lo sabía!—exclama el personaje de Crenna. Bueno, algo es algo. Menos mal que luego admiten lo evidente:
-¡Este maldito barco! ¡Está vivo y quiere matarnos!

¡Hijo, os ha costado!

Pero, aún así, y aquí viene lo alucinante, todo el mundo se va a su habitación. Unos a dormir, otros a otra cosa más mundana, divertida y, a fin de cuentas, carnal. Y, claro está, el niño meón no puede aguantarse y, junto con su hermana, se dedica a pasear por el barco en busca de un aseo (se ve que el camarote donde dormían no tenía, si es que era un camarote, claro) A todo ello, hemos de sumar que el capitán, chiflado del todo, ya está en el cénit de su locura y comprendemos que está poseído.

Y aquí asistimos a una escena que, depende de cómo se mire, puede resultar curiosa o absurda.: aprovechando que todo el mundo duerme (hay que tener sangre fría), una chica se da una ducha de la que sale sangre. ¿Propósito? Asustarla como mucho. Menos mal que, ya, según vamos avanzando, comprendemos qué ocurrió en el barco: se usaba para interrogatorios nazis. Lo sabemos gracias a los restos de dientes de oro que los protas encuentran y, también, por el montón de cadáveres que están a medio descomponer o, incluso, bastante bien conservados colgados por ahí.

Una vez que ya han aceptado que el lugar está embrujado, maldito y, además, tiene muy mala baba, la película se encauza hacia su final. El desenlace es de lo más simple y no lo voy a escribir aquí, ya que ya he destripado mucho el contenido de la peli. Muchos tildan a dicho final de algo soso y apto para toda la familia, demasiado bonito quizás. Creo que tienen razón. Un buen golpe de efecto final hubiera podido salvar algo el resultado global. No hay problema, un helicóptero aparece de sopetón y asunto arreglado. Más oportuno, imposible.

En resumen, una peliculita que parte de unas intenciones muy buenas pero que, desde mi punto de vista, lo estropea en el desarrollo. A mi entender, se pudo haber hecho bastante mejor pero la cosa no dio para mucho más o, simplemente, no quisieron esmerarse más de lo necesario. Una pena porque, como película de miedo bien llevada, hubiera resultado más que interesante y podrían haberse sacado más sustos de la manga.

Si podéis, ved el remake que se hizo en 2002. Más o menos parte de la misma base pero a mí me resultó más entretenido y tiene más golpes de miedo.

Vigilad el cielo.