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sábado, 24 de noviembre de 2012

Luna nueva


Luna nueva (The twilight saga: New moon)
( 2009 )
Director: Chris Weitz
Guión    : Melissa Rosenberg 

Kristen Stewart
Robert Pattison
Taylor Lautner
Billy Burke
Michael Sheen
Peter Facinelli
Ashley Greene
Rachelle Lefevre

 

La historia de amor entre bella y Edward continúa…
                                                                                                                

-Mi mundo no es para ti, Bella (Edward)
-Tú eres mi mundo (Bella)

 
Y aquí estoy con la segunda de las películas de la saga Crepúsculo que, cómo no, está basada en el segundo libro de la escritora Stephanie Meyer y que narra la historia de amor entre una humana (Bella) y un vampiro (Edward)
Estaba más que cantado: la primera parte fue todo un éxito que, a su vez, estaba respaldado por el mega éxito que ya supuso las ventas del libro. Hollywood, con su olfato experto en captar sagas y convertirlas en fenómenos sociales, no iba a dejar pasar la oportunidad. Por eso, el estreno de esta segunda parte dejó claro a todos que, guste o no, habría historia de amor humana/vampírica/lobuna para rato.



Pues muy bien, todo lo que puedo decir es que…
Me gusta mucho la escena inicial en la que Bella está corriendo, muy agobiada, por algo. Si has leído el libro, sabrás qué significa; si no, no pasa nada, te deja con la intriga, que es de lo que se trata. Si a eso le sumamos la siguiente, en la que vemos a una Bella anciana y a un Edward que no ha envejecido un ápice (cosa normal, está muerto; es un vampiro), lo que tenemos es un comienzo más que potente y no necesariamente ñoño o pastelón, como muchos se empeñan en tildar esta saga.
Si hay algo que me gusta es que, si se presta atención (lo admito, de esto, al menos yo, me he ido dando cuenta en los sucesivos visionados) uno advierte las sutilizas que tiene esta peli; pequeños detallitos que parecen pasar desapercibidos pero que, bien mirados, no solo están muy bien sino que salen directamente de las páginas del libro: el comentario de la voz en off de la radio diciendo que hay excursionistas muertos por un presunto animal en los bosques, Edward arruga la nariz por el olor a lobo ANTES de que Jacob lo sea, el comentario de Harry cuando alguien dice a Charley que los Cullen se han mudado: “Que se pudran, Charley”... Detallitos que parecen pasar sin más pero que se entienden mejor una vez que la peli se visita de nuevo y se tiene una perspectiva más global de todo el producto.
Las novedades no se hacen esperar ya que sabemos que la relación Bella/Edward está consolidada. Por eso, Jacob no tarda en salir, aún con pelo largo. Y sí, ya oímos de la boca de Bella unas palabras: bíceps. Y es que, obviamente, el muchacho ya ha pasado por sus buenas sesiones de gimnasio (¿amén de otras cosas?) y está cachas como él solo. Fijaos en esa escena: está claro que Jacob está por Bella y eso fastidia a Edward pero…  ¿la expresión de este puede esconder algo más?
Otra cosa que me gustaría destacar de esta entrega: desde muy pronto, salen cosas nuevas que, como dije antes, no tienen por qué ser los “Te quiero” o “Te adoro” de turno. Así, muy pronto, se habla de Italia y los misteriosos Vulturis. Y, con respecto a ellos, estupenda presentación a través de la escena del cuadro en la que los personajes se mueven (antes, en la escena de instituto viendo Romeo y Julieta ya se nombran). Y se nos deja claro que tienen malas pulgas porque salen matando a unos de los suyos. No obstante, también se habla de ciertos conocidos: Victoria, la vampiro que quiere acabar con Bella y que, de paso, sirve para sacar el tema de la transformación de esta en inmortal.

Vulturis: la realeza vampírica
 

Si te cortas un dedo ante una familia de vampiros,
huye.
Y, hablando de Bella; me encanta la escena del cumpleaños y cómo la han mostrado cuando se corta y vemos los movimientos de Jasper en plan cámara lenta y salvaje perdido. Por cierto, la escenita siempre me ah recordado la protagonizada por Drácula y Rendfield. Lo admito: pasión de fan.
Sigo con los detalles. Y es que una de las cosas que más me llaman la atención de estas películas es cómo se las apañan para reflejar con imágenes lo que en los libros son un montón de pensamientos a través de un buen puñado de páginas. Por eso, me parece muy bien la fantasmal presencia de Edward, donde le vemos aún más vampírico, demacrado y, repito, fantasmal de lo normal o las escenas de tonteo (mucho menos espectaculares, claro) entre Bella y Jacob mientras arreglan motos, comen pizza y, de paso, dan a entender que el tiempo pasa. Y muy bien reflejado el momento en que, tras saber que los Cullen se marchan, Bella se queda sola en el bosque con el corazón roto y unos ojos brillantes y lobunos la observan para luego aparecer trasportada en los brazos de Sam. Muy bien sintetizado y mostrado, sin perder mucho tiempo.
Y, hablando del tiempo, tengo que destacar otra de las escenas que más me gustan y que, sin duda, me parece muy lograda. Y no tiene que haber efectos o espectacularidad de por medio. Cualquiera que haya leído el libro sabe que el segundo es más extenso, hay más pensamientos y, quizás, en ciertos momentos, la acción se ralentiza un poco, sobre todo en los capítulos en los que Bella está sola y no hace más que pensar en Edward. Pues bien, esto, en la peli, lo muestran de manera magistral a través de una secuencia en la que Bella, sentada, con la mirada perdida, mira a través de una ventana y, mientras la cámara gira a su alrededor en ángulo de 360 grados, vemos por dicha ventana que las estaciones van pasando. Chapeau!
Paso a los efectos. Para mí, muy buenos. Por fin, a través de la escena de Laurent (que nos recuerda la subtrama de Victoria), vemos, a los lobos, que me parecen muy bien hechos: gigantes y alejados del tópico del hombre lobo que todo el mundo conoce (gruñiendo, baboso, desquiciado y asesino). De hecho, aquí tienen forma lobuna normal y corriente solo que su tamaño es gigantesco. Las escenas de pelea con el vampiro, mostrando este su velocidad (que vemos a veces a cámara lenta) me resultan muy buenas. Pero, si de escenas hablamos, la mejor y con más golpe de efecto: la transformación de Jacob delante de Bella. Genial. Y, por supuesto, los pequeños toques, como el ya nombrado Edward fantasma,  ese momento en que Victoria, cual tiburón, aparece bajo el mar cuando Bella se pone a tontear saltando por acantilados o las peleas entre vampiros ante los Vulturis (léase con Félix)





 Y, casi terminando, destacar que no todo es amor en esta historia. De esos momentos hay muchos, claro, pero se combinan con otros más ligeros  en forma de toquecillos de humor provenientes del libro: Bella entre los dos chicos en el cine o las puyas de Alice a Jacob (olor a perro mojado, chucho, sacar al perro de casa) que, por lo menos, alivia algo de tensión.
Los actores, como siempre, muy adecuados. No me cansaré de decirlo: Kristen Stewart me parece la Bella perfecta. Lo mismo me ocurre con Pattinson y su personaje de Edward que, en esta entrega, me parece mucho más pálido que en la anterior (cuando están en la clase de Romeo y Julieta, el tío es un cadáver que habla) Taylor Lautner aquí se luce todo lo que puede y más: su papel es más largo, los efectos le tocan más de lleno y sus abdominales, pectorales, hombros y sus derivados impresionan por muchas y muy variadas razones. Con todo, lo admito: dieron en la diana con los tres. Y lo mismo opino de los Vulturi aunque, debo reconocer, que no me esperaba a Aro así. Ya que en el libro se le describe como que luce una piel apergaminada, me hice una idea de él tipo Palpatine en La venganza de los Sith. Por imaginación, que no quede...
 
 
Ah, y muy buen final. Así, de golpe y sin dejar opción a más: “Cásate conmigo, Bella”
Pues esto es todo. La película me ha gustado y me parece una muy buena adaptación de un libro que, al menos para mí, resulta un obra bastante difícil de traducir en imágenes, ya que, como todos los libros, está basada en muchos pensamientos y poca acción. Es cierto que muchos son los que atacan a toda la saga argumentando que es muy ñoña, que las películas que la forman venden, a fin de cuentas, sexo (esto lo afirmó Emma Watson, la Hermione de Harry Potter) o que demasiado sentimientos y poca acción. Muy bien, como siempre digo, para gustos, los colores, y todos ellos respetables, claro. Otra forma de verlo es el de una película con una historia y unos protagonistas muy bien definidos que, de manera bastante original, dan una nueva vuelta de tuerca a unos personajes conocidos por todos y que no ofrecen lo que unos espera de unos vampiros u hombres lobo. Claro que esto es mi opinión personal. Por eso, recomiendo verla.
Os dejo el tráiler:
 
 
Vigilad el cielo.

sábado, 17 de noviembre de 2012

La saga Crepúsculo: Amanecer Parte 2



La saga Crepúsculo: Amanecer parte 2 (The twilight saga : Breaking down – Part 2)

Director: Bill Condon
Guión   : Melissa Rosenberg

Kristen Stewart
Robert Pattinson
Taylor Lautner
Peter Facinelli
Mackenzie Foy
Michael Sheen
Jamie Campbell Bower
Christopher Heyerdahl

 

Bella ya es una Cullen. Los Vulturis, temerosos de Renesmee, deciden eliminarla… 

Y ya tenemos aquí la última película basada en la mega famosa saga de Crepúsculo escrita por la autora Stephanie  Meyer. Para los que no lo sepan, que digo yo que serán muy pocos, es la historia de amor entre una chica humana y un vampiro, a lo que también hay que añadir cierto hombre lobo que hace que, a veces, las cosas se compliquen mucho. Pero, todo hay que decirlo, dicho así la cosa puede resultar de lo más sosa. Pues ojo que nada de eso; aquí hay complicaciones de todo tipo, desde las que proceden de humanos (la familia y el padre de Bella), de hombres lobo (Jacob y compañía) o vampiros (Los Vulturis, Victoria y un largo etcétera)

Tanto esta como la anterior película están basadas en el mismo libro, Amanecer. Y es que, desde que Harry Potter hizo lo mismo con el último título, a saber, convertirlo en dos películas, se ve que es una moda a la que se están sumando muchos. Mejor, la verdad, porque es bien cierto que los libros de Meyer son cada uno más largo y con más información que el anterior y, muchas veces, una peli de dos  horas, se puede quedar algo escasa. Bueno; no pasa nada, han hecho dos y punto.

La película, al menos para mí, cuenta con varios y muy potentes puntos a favor. Allá voy…

Para empezar, me ha gustado mucho la presentación inicial que (¡por fin!) muestra a Bella como lo que ya es y será: una vampira. En la anterior película no la vimos como tal salvo en el último segundo, cuando abre los ojos y ya es una Cullen. Pues bien, aquí enlazamos justo con dicha escena y comprobamos todas y cada una de las sensaciones que la prota percibe a través de su nueva y recién estrenada naturaleza. Y, visto así, eso de ser vampiro tiene que ser una gozada. Además, el tema se adorna con ciertos detallitos que, me parece, quedan muy bien: la fuerza que la chica tiene ahora (con ese sonidito tipo BOUUM cada vez que se mueve o abraza a su marido), el tema de la súper velocidad que alcanzan en el bosque o la escena del alpinista donde Bella CASI pierde el control.

Seguimos con algo que ya era hora que viéramos: la niña o, dicho de otra forma, Renesmee. Y ya son una familia feliz, contenta y, también, vampírica. Da gusto verlos a todos tan guapos, tan estilizados, tan pálidos y con esos ojos rojos con los que miran. Tengo que reconocer que aquí pensé que las cosas iban a adquirir tintes ñoños y pesados lo mismo que ya ocurrió en la primera mitad de la anterior entrega. Por suerte, aligeran el contenido del libro cuando Charlie se entera de que Jacob es hombre lobo y está claro que otra cosa más rara aún ocurre con su hija. Nada, se aplica eso de “sé feliz viviendo en tu bendita ignorancia” y punto.

A partir de ahí, la trama se precipita y va muy rapidito. Sabemos que los Vulturis, la realeza de los vampiros, van a hacer una visita a los Cullen porque, mediante el aviso de una vampira chivata y metomentodo, Irina, creen que Renesmee es una niña inmortal, lo cual significa problemas. ¿La razón?  Una niña vampiro de esa clase hace lo que los niños humanos: dar la lata y meter a todos en problemas, con el aliciente de que los vampiritos arrasan pueblos enteros y el secreto quedaría al descubierto. Nada, que hay que cargársela. Por eso, conocemos a un montón de vampiros que Carlisle recluta por si las moscas y, de paso, atestigüen que Renesmee es muy humana. Y, menos mal, resulta que todos son pálidos y de ojos rojos pero me parece muy bien que algunos los hayan representado algo marginales y con barba de varios días (que ya era hora)

Pero, si hay algo que me ha gustado de la peli y que, debo admitirlo, era lo que más temía, es la escena final, la (larga) escena final que en el libro se describe a través de muchas, pero que muchas páginas. Y digo eso de que lo temía porque, a juzgar por el tráiler, habían preparado una especie de combate épico final entre vampiros buenos (Carlisle y equipo) y vampiros malos (Vulturis y compañía) Vale, tengo que decir que, cuando me leí los libros, yo esperaba algo de este tipo, una especie de choque tipo Howarts vs Voldemort y los suyos. Al leer lo que Meyer hizo, es decir, un momento de increíble tensión donde lo que sucede es que Bella extiende su escudo y deja claro que si pasa algo, los Vulturis lo tendrán muy difícil, me quedé un poco así, así. No obstante, visto en conjunto, tiene mucho más sentido esto ya que la saga de libros nunca fue por derroteros de sangre o espectacularidad gratuita. Muy bien, el caso es que, por lo poco que se veía en el avance, estaba claro que habían hecho un final made in Hollywood. Por eso, cuando la cosa comienza… Bueno, no diré nada para no fastidiar la sorpresa a nadie pero me ha parecido un modo magnífico de quedarse con el personal (en el cine, al terminar dicha escena, muchos aplaudieron aliviados, (yo entre ellos)) y un golpe de efecto de los más potentes de toda la saga de películas. Durante unos buenos minutos de sangre, peleas y saltos, el guión da una buena sorpresa mostrando un final de Hollywood… y muy fiel al libro. Y, si queréis saber más, vedla; estoy seguro que, llegados a este momento, entenderéis lo que digo. Y si sois fans de los libros, también respiraréis aliviados cuando dicha escena termine.

Los actores, como siempre a lo largo de la saga, me parecen muy correctos pero, debo admitir que, esta vez, esta película está más dedicada al lucimiento de Bella vampírica. Por eso, creo que merece una atención especial. Como mujer (y recalco lo de mujer, ya que aquí es de adolescente ya queda olvidado) vampiro está muy bien. Su expresión, la mirada, esos ojos rojos, le quedan de maravilla y es cierto que en las primeras escenas, hasta parece amenazadora. Si a ello le sumamos los tonos oscuros con los que siempre, el cóctel está listo para disfrutar. Robert Pattison como Edward ofrece más de lo mismo: palidez y mirada vampírica, si bien es cierto que, al menos eso me ha parecido, aquí sonríe más (por aquello, digo yo, de ser papá) e incluso me ha parecido que no está tan escuálido como en las películas anteriores. Por su parte, Taylor Lautner se luce más bien poco. Vale, se quita en un par de ocasiones la camiseta para lucir músculo pero poco más. Y es que esta es, por encima de todo, una historia de Bella y Edward. Debo mencionar también a Martin Sheen como Aro, personaje que se luce un poquito más que lo que hemos visto hasta ahora.
Pálido, demacrado y seductor.
 
Marcando, cachas y más cachas.
 
¿Aspectos que no me han gustado mucho? Pocos, la verdad. De hecho, tengo que destacar sólo uno: Renesmee. Y es que, no sé si ha sido por mantener el parecido con la niña que, más mayorcita le ha dado vida pero el uso del tema informático con el personaje me ha resultado demasiado cantoso. De bebé, está claro que ahí hay mucho CGI, eso es evidente. Pero, cuando la niña está un poquito más crecidita, las tomas digitales, referidas sobre todo al rostro, me han parecido muy evidentes y, sobre todo, artificiales: la cara no resulta infantil, descaradamente retocada y, sobre todo, poco natural. La razón por la que han hecho esto así no sé puede saber pero ahí queda. Bueno, no deja de ser un mero detallito…

Pues eso es todo. En resumen, un final muy digno a una saga más que notable… tanto de libros como de películas. A mí me ha gustado, lo admito y creo que es de las películas donde suceden más cosas y el tono ñoño con el que se suele atacar a estas pelis aquí pasa muy desapercibido o incluso, si me apuráis, ha desaparecido. Si habéis visto las otras, os animo a verla. Para los que no han visto nada, esta quinta entrega no tendrá sentido ninguno por eso, lo repito: dad una oportunidad a la saga; merece la pena y da mucho más de lo que a priori se suele pensar.

Ahí queda. Otra saga que se nos acaba. ¿Cuál será la siguiente?
A saber.
Vigilad el cielo.