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sábado, 6 de septiembre de 2014

Guardianes de la galaxia

Guardianes de la galaxia (Guardians of the galaxy)
(2014)
 
Director: James Gunn.
Guión   : James Gunn, Nicole Perlman.
 
Chris Pratt.
Zoe Saldana.
Dave Bautista.
Vin Diesel.
Bardley Cooper.
Lee Pace.
Benicio Del Toro.
Karen Guillan.
 
 
 
El saqueador Starlord ha robado un orbe que contiene algo que no sabe: una gema del infinito de incalculable valor. El malvado Ronan no parará hasta conseguirla...
 
 
¡Hola a todos!

Hoy os traigo una cinta que, según estoy leyendo por ahí, ostenta el título de ser la peli del verano por cuestiones de taquilla.

Por si no sabéis de qué va el cotarro, os diré que, aunque parezca que estamos ante el colmo de la novedad, dicho título pertenece a un cómic publicado por Marvel allá por 1969 y que tuvo como autores originales Arnold Drake y Gene Colan. La principal diferencia con otros títulos de la editorial se basa en que estos personajes están alejados de los súper héroes a los que nos tiene acostumbrados porque son mñas galácticos que mundanos, aunque sí es cierto que se han nombrado en otras colecciones como Thor, Capitán América o Estela Plateada.

Pues bien, se venía hablando de este título desde hacía ya tiempo. El éxito que está teniendo la compañía con títulos como Los Vengadores, Capitán América o Thor fue, sin duda, un buen punto de arranque para que se arriesgaran con el proyecto. Y, ¿por qué digo eso de "riesgo"? Porque, en primer lugar, no son súper héroes como cualquiera de los que acabo de nombrar y, además, a pesar de tener sus fans, no son personajes tan punteros como cualquiera de ellos.

Bueno, pues, con un poquito de retraso, acabo de verla. Lo que os puedo contar es la charla que sigue:

La peli es, en su conjunto, una historia de aventuras pura y dura y, si me apuráis, tiene cierto regusto tradicional más que evidente. Su duración es de unas dos horas pero, la verdad, va al grano desde el primer instante. Desde que vemos a Peter, futuro protagonista, perder a su madre y ser raptado por una nave espacial en plan encuentros en la tercera fase que no veas, la aventura está servida. Cuando, en la siguiente escena comprobamos que el muchacho ha crecido y se ha convertido en una especie de saqueador galáctico ya no hay duda: esta peli es de las de sentarte, abrir la bolsa de chuches y dejarte llevar.

Y eso es lo que me ha pasado. Desde el mismo instante en que el amigo Starlord roba el orbe, la acción se desencadena en torno al mismo sin prácticamente tregua, presentando a unos personajes que, por unas o por otras, acaban relacionados entre sí. A lo largo del guión, rara vez vamos a ver algún momento de calma. Vale, a veces, como la escena de la cárcel en sus primeros momentos, la cosa transcurre tranquila o, cuando los malos se ponen a hablar demostrando que lo son con avaricia, la cosa parece calmarse un poco pero no es más que una especie de preámbulo a un buen estallido de acción.

Y es que, a parte de ser una peli de ciencia ficción (yo la veo más en el camino de la space-opera tipo Flash Gordon), esta cinta es, por encima de todo, una de acción. Aquí hay tiros, peleas, puñetazos, explosiones, naves voladoras que disparan rayos y demás frikadas por el estilo. Eso sí, todo muy bien llevado de forma que el especatador se sienta transportado a unos mundos tan raros como los personajes que pululan por ellos (que, dicho sea de paso, a cual más extravagante).

Pero si hay una cosa que destaque de estos guardianes (o lo que sean) es algo que está presente desde prácticamente el principio y que, de forma curiosa, no aparece en otras producciones de la Marvel, al menos, de forma tan evidente: el humor. Recuerdo que, cuando se empezaron a filtrar los primeros trailers, los comentarios apuntaban a eso, a que había cierta chispa humorística que se desprendía de las poquitas escenas que se podrían ver. La  verdad, no se equivocaron. Y es que, desde que vemos por primera vez a Starlord con esa máscara tan chula luciendo armas y marcándose un bailecito, os podéis hacer una idea de por dónde van a ir los tiros. Este sentido del cachondeo (el cine ha estallado en carcajadas en algunos momentos; yo creo que no es para tanto) está a lo largo y ancho de la peli hasta tal punto que, determinados personajes, como Rocket, Groot o el mismo Starlord (este en menor medida) sueltan siempre algo jocoso. Esto, que conste, no lo voy a mencionar como aspecto negativo. Es más, creo que le viene bien a la peli y, sin duda, es uno de los motivos por los que había, creo, tantos niños en la sala como adultos. Eso sí, luego sacaré el tema de nuevo.

Sigo. La peli, además de lo que os he comentado hasta ahora, contiene una serie de cosas que, al menos para mí, la han hecho muy interesante y que, desde luego, esperaba ver con ganas. Ahí está el personaje de Ronan, que aquí se luce, y mucho. La verdad, me emocioné cual friki virulento cuando oí de boca de los perosnajes por primera vez la palabra "Kree" y, ya lo dije en la entrada que dediqué al Los Vengadores y lo digo aquí de nuevo: ver a Thanos sentado en su trono, hablar, amenazar e incordiar, no tiene  precio. Si a eso le añadimos las gemas del infinito, la cosa ya no tiene nombre. 

Me ha gustado mucho la ambientación fantástica que predomina a lo largo de todo el metraje. El vestuario es espectacular (de nuevo, me remito a Ronan) al igual que todos y cada uno de los mundos y artefactos extraños que se nos van a presentar a lo largo de esas dos horas. De veras te llegas a creer que las cosas que estás viendo en pantalla son reales. Además, se las han apañado para dar ese toque sucio y rastrero a muchos aspectos (naves, la cárcel...) que otorgan cierto punto de realismo (palabra extraña en una peli como esta) que, al menos a mí, me ha parecido muy bien.
 
 
 

Y, ¿qué puedo decoros de los efectos especiales? La palabra impresionante creo que se queda corta. Aquí vas a ver naves volar, disparar, personajes de lo más estrafalarios (tanto entre los buenos como los malos), maquillajes flipantes (Gamora) y todo tipo de viguerías técnicas que os van a dejar pegados a la butaca. A mí, en particular, me gusta mucho ese escenario donde Thanos tiene su trono (vale, se me ve el plumero pero no me corto un pelo en no disimularlo)

Los personajes están muy bien mostrados y, si han clavado algo (entre muchas cosas) es la habilidad de desarrollar las personalidades de cada uno de manera perfecta no solo a traves de sus diálogos (los que hablan), sino con sus comportamientos. Starlord va, como se suele decir, a su bola. Gamora es la típica guerrera alejada del tópico de la mojigata y las reparte como panes. Rocket y Groot no tienen desperdicio ninguno. Drax es el secundario que puede ofrecer más de lo que parece. Ronan es el malo por excelencia, el que odia todo lo bueno y no tiene reparos en demostrarlo. Y aquí, lo digo otra vez, tenemos ese aspecto tan clásico al que hacía referencia al principio: buenos muy buenos (con sus defectos) y malos malísimos que lo demuestran cada vez que pueden.
 
 
 

Los actores me han gusatdo mucho y, la verdad, creo que han acertado de pleno copn todos ellos. Chris Pratt es el Starlord ideal: aventurero, pasota, ido. Como dije antes, va a lo suyo pero siempre con cierta nobleza. Zoe Saldana, que demuestra que está bien con el color que sea, pinta y actúa muy bien como Gamora y, aquí viene un comentario que no pinta  (repito la palabra a posta, conste eso) un comino, me recuerda a la pobre mujercita que Jabba tira al Rancor en El retorno del Jedi. Dave Bautista queda muy bien como Drax, una especia de compañero del héroe esencial que no sabes muy bien por dónde puede salir porque es rencoroso, jugador, gracioso o noble a la vez. Los animadores, sin duda, se han lucido con Rocket y Groot y han demostrado que hoy en día se puede hacer lo que uno quiera si se tiene el presupuesto adecuado y, de paso, otorgar de una personalidad tremenda a un mapache que habla y a un árbol que casi no lo hace. Lee Pace está genial como Ronan (¡menuda caracterización!) Karen Guillan como Nebula también se luce lo suyo. Mira que me sonaba la cara de la chica pero, bajo tanto maquillaje, la cosa estaba difícil. ¿Cómo iba a pensar que era la monada de Amelia Pond en El doctor Who? Michael Rooker como Yondu es otro secundario ideal: borde, traicionero y con su punto gracioso.
 
 
 

Pero no todo me ha parecido el como de lo bueno (si bien es cierto que muchas cosas me han gustado) Es verdad que tengo que nombrar un par de cosillas que me han dejado así, así. Detallitos, nada más. Y es aquí donde retomo el tema del humor que comenté más arriba. A ver, la peli no es para partirte, de eso no hay duda y, quizás, es la excusa perfecta para que la sala esté hasta arriba de jovencitos y papis y mamis con sus nenes. Ok, hasta ahí vale pero a mí, en general, me ha parecido que, a la larga, la cosa cansa. Me ha dado la impresión de que todos los personajes (al menos muchos de los principales) abren la boca para soltar el chiste, comentario o tontería de turno. En muchas ocasiones no me ha molestado pero, en otras, sí me ha dado esa impresión de que la cosas estaba un poquito forzada. El momento, para mí, por supuesto, más claro de esto es la escena final. La batalla es tremenda, muy bien llevada y mejor mostrada pero, que Ronan exprese su mala leche galáctica y Starlord lo despiste bailando y haciendo el bobo me ha dejado algo frío. Repito: desde mi más humilde opinión, quede eso bien claro.

¿Algo más? Bueno, este es un detalle firki pero que no me importa comentar. En este universo galáctico, con Ronan y Thanos al frente, hablando de Krees como si tal cosa, he hachado un poco en falta dos cosas: skrulls y cierta referencia al capitán Marvel. Esto, lo vuelvo a decir, no lo digo como algo negativo de la peli; es una mera apreciación mía. Acostumbrado como está uno a que se pongan detallitos aquí y allí, me hubiera hecho mucha ilusión alguna alusión a lo que acabo de decir (snifs)

Pues nada más y nada menos. La verdad, en conjunto, la peli me ha gustado y os puedo decir que, durante dos horas, me he olvidado de todo y he navegado por la historia sin ningún tipo de problema. La cinta te capta y te lleva sin que te des cuenta a unos universos tan ficticios como alucinantes. Todo depende, claro, de que te dejes llevar. Yo, desde luego, me lo he pasado muy bien y no dudo en recomendarla. He leído ya en varias ocasiones que la película, aparte de ser la peli del verano (que creo que, sin duda, lo es) es la mejor película Marvel e, incluso, algunos ha dicho que es la nueva Guerra de las galaxias. A lo primero, al menos yo, respondo que, aunque está muy bien, creo que Marvel tiene títulos mejores como Capitán América (cualquiera de las dos), Los Vengadores o Thor (ambas dos) Con respecto a lo segundo, ni de coña. Repito: es mi humilde opinión.

Por cierto, sé que esto es como decir que si llueve te mojas pero, cuando la peli acabe, esperad hasta el final. Comprobaréis que es otro ejemplo del cachondeo que reina en la cinta.

Y, otra cosa: después de esto, ¿se animará algún estudio con Flash Gordon o Los Masters del Universo? Ahí queda eso...

Vigilad el cielo.
 
 
 

sábado, 26 de mayo de 2012

El hombre lobo

El hombre lobo (The Wolfman)

(2010)
Director: Joe Johnston
Guión   : Andrew Kevin Walker, David Self

Benicio del Toro
Anthony Hopkins
Emily Blunt
Hugo Weaving









El actor Lawrence Talbot recibe una noticia: su hermano ha desaparecido. Decide volver a su casa a investigar...

Y vamos allá con otro remake.

En una época en la que el asunto de las nuevas versiones está a la orden del día, el que le toque a una película es cuestión de tiempo. Por eso mismo, cuando me enteré de que iban a hacer lo propio con nada menos que El hombre Lobo (clasicazo de la Universal donde los haya y, dicho sea de paso, película que me encanta), la verdad es que no me sorprendí mucho. Sí me puse un poquito a la defensiva, más que nada por ver cómo enfocaban la trama y al personaje en sí. Todos sabemos que los remakes están por todas partes y, a pesar de poner medios espectaculares para contar una historia ya conocida, los resultados no suelen ser muy acertados. ¿Qué harían esta vez? ¿Situarían la historia en un contexto moderno? ¿Respetarían el original (u originales) por encima de todo o se dedicarían a poner cambios aquí y allí? Terreno peligroso, ya que versionar la cinta más famosa de hombres lobo de todos los tiempos tenía que ser, como poco, peliagudo. Pues bien, aquí tenemos el resultado. Veamos…

Antes de nada, hay que comentar que el tema de los remakes, aunque parezca lo contrario, no es nuevo en absoluto. Todo depende, como muchas cosas en la vida, de la gracia con que se hagan y si respeta más o menos las raíces de las que surgen. Y digo esto porque, aunque muchos piensan en El hombre lobo (1941) cuando se habla de licántropos, es cierto que, antes de la famosa versión con
El lobo humano
Lon Chaney Jr. a la cabeza y listo para ser inmortalizado (en un efecto más o menos tipo Bela Lugosi, pero eso es otra historia…), hubo otra versión unos años antes que no tiene desperdicio y que a mí me gusta mucho, El lobo humano, 1935. Por cierto, reseñado en este blog no hace mucho tiempo) De hecho, el hombre que se pone a aullar y masacrar a la luz de la luna es uno de los personajes que más han vivido en sus carnes y zarpas el fenómeno del remake, ya que son muchas las versiones que lo han revisitado (y las que quedan por delante) Por eso, que con los medios de los que se disponen ahora le escogiesen para hacer una nueva aproximación al mismo era cuestión de saber esperar.

Las premisas no eran nada malas. Es más, pintaban muy bien. ¿Motivos? Joe Johnston (pupilo de George Lucas en La guerra de las galaxias) dirigiría. Benicio Del Toro sería Talbot (motivo de alegría porque, al menos, el personaje principal quedaba intacto) y el mago del maquillaje Rick Baker se encargaría de la visión externa del hombre lobo. Y, de remate, Anthony Hopkins en la piel de John Talbot, papel que ya interpretara Claude Rains. Muy bien…

El aspecto del  monstruo se mantuvo en secreto un tiempo. Eso hizo que las expectativas se dispararan. Luego, poco a poco, se fueron filtrando imágenes: parte de un rostro, una garra… hasta que, al fin, vimos la imagen de la criatura, como a continuación podéis ver:
 Eso hizo que, al menos yo, respirara un poco aliviado; estaba claro que habían respetado no sólo al personaje de Talbot, sino a su alter ego lobuno, ya que, era evidente, se habían basado en el maquillaje creado por Jack Pierce en 1941. Y, encima, parecía que la presencia de las tomas CGI no iban a ser la clave de todo porque, a juzgar por las fotos, ahí había actor y maquillaje. Nada; que la cosa se ponía interesante.
Chaney y Del Toro.
Metámonos en la peli. Nada más empezar, la teoría del respeto al espíritu de la original deja fuera de lugar cualquier duda. Cuando oímos una poesía acerca del hombre lobo los temores se disipan del todo. Es algo distinta a la de la peli del cuarenta y uno pero está claro que los tiros apuntan al mismo sitio. Si, encima, las letras del reparto y equipo están en color rojo sangre al son de una música con mucho aire de misterio cortesía de Danny Elfman, sólo es cuestión de dejarse llevar.
La primera escena ya te mete en situación: un bosque tétrico (la referencia al bosque lleno de neblina es algo que entenderán los aficionados a la peli de la Universal, toda una marca de fábrica) y un desgraciado caminando por él. Pobre; es atacado por algo que apenas se ve (alguna zarpa por aquí, una garra con unas uñas que tumban por allá, al go que pasa muy rápido por la pantalla…) pero está bien claro que es un hombre lobo. Además, nada de casquería gratuita. Muy buen comienzo.
Seguimos. Asistimos a la primera variación. No molesta en absoluto pero ahí queda: Larry Talbot es actor. Y shakesperiano nada menos. Eso sí, ya, cuando recibe la visita de la que debería ser su cuñada, vemos que el hombre, feliz, feliz, no es. Ahí se nos presenta el hilo de la trama cuando Gwen Conliffe (Blunt) le dice que su hermano (que no es otro que el desgraciado de la escena anterior), ha desaparecido.
Y ahora acudimos a una serie de detallitos que me han gustado mucho: el bastón con cabeza de plata en la escena del tren (y con Max Von Sydow, ahí es nada) y que, cualquiera que haya visto la peli clásica, identifica; el toque de efecto del cadáver de Ben (hermano de Larry) o la charla en plan misterio de la taberna, donde ya se habla de hombres lobo y balas de plata, todo en plan misterioso y tétrico.
Y, si de misterio y ambiente tétrico hablamos, pasamos al colmo de todo ello con la mansión Talbot y su tenebroso dueño, nada menos que Anthony Hopkins haciendo de John Talbot, amo  del señorial recinto y que ya, desde el principio, luce tan enigmático y oscuro como el que más. Por eso, el espectador ve que la relación con su hijo no es el colmo de la dicha. Ese ambiente oscuro y descuidado de la mansión me ha gustado bastante y creo que da el puntito justo de misterio a la cinta (aspecto que en la peli antigua pasaba por completo por alto); el hogar de los Talbot se presenta descuidado, casi en ruinas, como la familia que lo habita.
Dicen los expertos que un buen personaje no sólo se rebela en lo que hace o el aspecto que luce, sino, también, en sus frases. Y si como muestra vale un botón, las del amigo Hopkins no tienen desperdicio:
“Nunca mires atrás; el pasado es un páramo de horrores”
“Solo un hombre es capaz de infligir heridas de tal malevolencia” 
Ahí es nada. Hay más, pero tendrás que ver la peli para oírlas.
Continuamos. Destaco la escena del campamento de los gitanos, lugar en el que se produce el primer gran ataque de la bestia. Ahí conocemos al personaje de Maleva (Geraldine Chaplin) que ya fue clave en la versión anterior y que, en este caso, hace algo más que soltar poesías tétricas. Atención al ataque propiamente dicho en el que se ve poco de la bestia pero mucho de sus actos (ojo al momento del pobre policía y su muerte. Por cierto, el actor que lo interpreta es David Schofield, que ya tuvo un escarceo en Un hombre lobo americano en Londres, otro peliculón de hombres lobo)
Aquí ya estamos metidos en situación, sobre todo cuando Talbot es herido (más que nada porque, sin esta escena, no habría película, claro) Pero no todo puede ser vísceras o desgarrones sangrientos ya que, mientras se recupera, somos testigos de una subtrama dentro de la historia principal que da dramatismo al protagonista (detalle este que no ocurría en la versión de Chaney): la de la madre Lawrence, que nos llevará a cierta sorpresa más adelante y aportará profundidad a los personajes, sobre todo a Talbot padre.
Pero esta es una cinta de hombres lobo, ¿verdad? Y, ¿qué se espera de una peli así? La cosa está clara: sí, sangre, vísceras, muertes bestiales y demás pero, sobre todo, algo fundamental: transformaciones. Y son estas, desde mi opinión de mero aficionado, el segundo gran reto de cualquier peli de licántropos (el otro es una historia en condiciones) Hay que decir, que en estos lares, el listón, por unas o por otras, está muy alto. Son muchas las cintas de hombres lobo y en todas ellas el tema de la mutación a la bestia está tratado de manera diferente pero, admitámoslo, hay momentos históricos (véanse aquí la de Aullidos, la ya mencionada El hombre lobo o, la que es la mejor para mí, Un hombre lobo americano en Londres) Pues el amigo Johnston y su equipo lo tenían complicado por dos cosas: en primer lugar, por el bagaje anterior. En segundo lugar, porque a ver qué iban a hacer con los medios CGI de los que se disponen hoy día. Pues bien, amigos, el resultado lo podéis ver aquí:

Para mí, muy buena; todo un logro. Me encantó ver como se muestra muy poco pero, aún así, lo que se ve, está muy bien. Y, además, está claro que, aparte de ordenador, también hay toneladas de maquillaje y, debajo del mismo, es obvio que está el amigo Del Toro.  ¿Que sabe a poco? No pasa nada, a ver esta otra:

Esta me encantó. Valiente, como debe ser: a plena luz, bien enfocado el rostro. Y me encanta eso que le hacen los dedos. Si las CGI sirven para algo, que sea para esto.
Y esto me lleva a otra cuestión que para mí sin duda, es otro punto a favor. Después de varios años (muchos, creo) en que la imagen del hombre lobo se ha animalizado (lo admito, no pensé que esta palabra existiese pero, mira tú por dónde…) demasiado (ahí están los casos de Harry Potter, la saga Crepúsculo y alguno que se me escapará), volvemos a la imagen clásica y tradicional de la bestia, esa que todo el mundo conoce: la criatura de rasgos animales y pose humana. Me entusiasmé al ver la primera imagen de Del Toro como bestia. Sin duda, han respetado la imagen de la original, modernizándola un poco, vale, pero está claro que es la misma, toda una lección de buen maquillaje a cargo de Rick Baker que rinde un claro homenaje al trabajo de Pierce allá por los cuarenta. Y es este es otro gran logro de la cinta: CGI, sí, pero también mucho maquillaje. Me parece estupendo ver que, tras esas toneladas de buen maquillaje, se ven los ojos del actor. Y eso, hoy día, al menos para este vigilante del cielo, es una gozada. Y, si de hombres lobo bien hechos en todo su esplendor se trata, ved la escena de la pelea final. Impresionante.
Los actores me han gustado mucho. Benicio del Toro es un perfecto Larry Talbot: oscuro, amargado y roto por dentro, presa de mil conflictos internos. No es para nada el protagonista simpático y dicharachero que interpretó Chaney en el cuarenta y uno pero, justo por eso, me gusta bastante, ya que, de otra forma, no pegaría en el espíritu de la peli. Y, si de actores hablamos, cómo no, mencionar al gran Anthony Hopkins. Aquí se mueve como pez en el agua metido hasta las garras en un papel que le viene que ni pintado: John Talbot es misterioso, amargado, cínico como el solo y, por encima de todo, cruel y malvado, desposeído de cualquier sentimiento humano (fijaos en esa escena en la que se cruza con Gwenn y se le queda mirando mientras come una manzana: resulta inhumano, distante) Vamos, todo un lujo. Emily Blunt como Gwenn Conliffe está bien y, creo yo, no desmerece para nada ante los otros dos, protagonistas absolutos de todo. Y, a modo de lazo final, nada menos que Hugo Weaving como el detective Abberline solo que, claro está, en un personaje que no pasa de ser secundario.
¿Aspectos mejorables? Alguno, claro, pero tampoco muchos. Si veis la versión extendida (o desclasificada, como más gustéis) hay una escena en el vagón de un tren en la que se nos presenta el famoso bastón. Como guiño al aficionado, estupendo. De lo contrario, si no has visto la versión del cuarenta y uno, la escena en cuestión no te dirá nada y te preguntarás a qué viene. Bueno, cuestión de gustos…
Otra cosa. Los flash backs de la infancia de Talbot están bien pero, debo admitir, que dan demasiadas pistas acerca de lo que en realidad significan. Lo mismo me parecen esas escenas en las que Hopkins va a esconderse en mitad de la noche. Vamos, que es cuestión de sumar dos y dos. Claro que también puede ser que los responsables hicieran esto a posta sin intención clara de dar la sorpresa al final. Quién sabe…
¿Algo más? Bueno, como dije antes, el personaje de Abberline me parece demasiado secundario y creo que, en la historia, no pone ni quita mucho: sólo pasa sin más a modo de refuerzo. Quizás se le podría haber dado un poquito más de protagonismo pero esto es una opinión mía. Por cierto, si te preguntas qué pasa con él al final de la peli o de quién demonios es el aullido que se escucha de fondo, tranquilo, que no has sido el único. Me ha dado que, o bien lo han dejado a medio hacer o, tan sólo, ha sido un golpecito de efecto acerca del que no hay que cuestionarse mucho.
¿Más? Que muchas escenas sean de noche es algo inevitable en el mundo de la tecnología digital y, sí, la historia de amor Talbot/Conliffe me queda pelín forzada pero, debo admitir, que en este aspecto aún estoy anclado a la película de Chaney, donde el tío era un ligón de campeonato. En fin…
La película, por aquello de las rarezas de Hollywood, no fue ni mucho menos el gran éxito que esperaban. De hecho, según he leído, perdió dinero. Una pena. Parece ser que mucho del presupuesto se fue en algo fundamental: la ambientación histórica de la cinta. Y, fijaos qué cosas, este es uno de los detalles que, aparte de todo lo dicho, más destaca de toda la cinta, ya que esa ambientación victoriana está más que conseguida pero, a efectos de ingresos, se ve que fue demasiado el coste de tanto traje, tanta casa y tanto carruaje con respecto a lo ingresado en taquilla. Lo dicho, una lástima pero es lo que tiene este negocio.
A mí me gustó, y mucho, cuando la vi en el cine y me sigue gustando ahora que la revisito en formato doméstico. Una película, desde mi punto de vista, muy bien llevada, que entretiene sin problemas y que, además, me resulta muy respetuosa para con las raíces de las cuales parte. ¿Recomiendo verla? Sin duda.
Pues eso es todo. Afilad las garras, sacada los colmillos y… ¡a vigilar el cielo!
Ahí van unas cuantas curiosidades lobunas:

-En la película de 1941, el hombre lobo (Chaney) ve una marca en forma de estrella en la mano de la que será su próxima víctima. Aquí no se nombra pero, cuando Talbot se convierte por primera vez, se ve dicha marca en su mano izquierda (puedes ver el video de antes. Sutil, pero ahí queda)
-El famoso bastón es clavadito al de la peli original.
-La historia de Hopkins cuando es mordido por primera vez enlaza de manera más que sospechosa con la de la historia de El lobo humano.
-La peli comienza con el logotipo original de la Universal en los cuarenta.
-Rick Baker, responsable del maquillaje, es un obsesionado de Jack Pierce, autor de los maquillajes de Frankenstein, El hombre lobo o La momia. Por eso, lo de trabajar en esta peli fue un sueño para él. Además, el tipo aparece en los documentales de los extras en DVD de las pelis anteriores. Oírle hablar de Pierce (además de la cara de alucine que pone), no tiene desperdicio.
-Durante el rodaje, Benicio del Toro, maquillado de hombre lobo hasta las cejas, calzaba zapatillas de deporte. No era un problema ya que, durante la post-producción, serían eliminadass de manera digital para ser sustituídas por las patas correspondientes.
-Debido a la prótesis de la boca (léase colmillos), Del Toro no podía hablar, sólo rugir.
-Seguimos con el actor: necesitaba unas tres horas de maquillaje todos los días.


-Anthony Hopkins aceptó comenzar a someterse a pruebas de maquillaje antes de firmar contrato. Esto no le hizo gracia ninguna a su agente.
-Del Toro tenía en su casa un cartel de El hombre Lobo, de Chaney. Su representante lo vio y le preguntó “¿Te gustaría hacer un remake de El hombre Lobo?”
-Una de las condicones del actor fue no calcar la película original.
-Mark Romanek era la primera opción para dirigirla. Según parece, se pasó pidiendo más presupuesto. Cosas del cine…
-Al principio, Del toro se sentía tan intimidado por trabajar con Hopkins que no disfrutaba nada del rodaje. Cuando el veterano actor le hacía sugerencias, Del Toro comenzó a sentirse mejor y a pasarlo bien.
-Rick Baker tiene seis Oscars.
-Se encargó del maquillaje de Un hombre lobo Americano en Londres.
-Siguiendo con Baker, probó en sus carnes las prótesis para minimizar al máximo el tiempo de colocación de las mismas.
-El aullido del hombre lobo lo hace un cantante de ópera, un bajo en concreto.

-El BluRay (y digo yo que también el DVD) contiene varios finales alternativos.
-El detective Abberline existió en la realidad y, como se dice en la cinta, investigó los asesinatos de Jack el Destripador.

-Curiosidad: no hace mucho, navegando por Internet, leí que estaba preparando otra versión del personaje pero que, esta vez, tendría menso presupuesto y la historia estaría más cercana a la cinta de Lon Chaney Jr.

"... Has hecho cosas malas, Lawrence..."