Vamos allá con una película que me ha parecido, cuanto menos, curiosa.
Y es que todos sabemos que el género de terror, muchas veces, parece estancado pero, de pronto da un par de buenas sorpresas que le hacen surgir de nuevo.
Lo que más me ha llamado la atención de esta cinta es la trama en sí. Muy original y alejada de los crímenes, la sangre, los payasos criminales y los demonios. En realidad, es de lo más simple: cae una extraña lluvia que encierra a todo quisque en su casa. Puertas, ventanas, garajes... Todo se queda cerrado. Los que están dentro se quedan dentro y los de fuera (supuestamente), se quedan fuera. ¿Qué tenemos entonces? Una historia de supervivencia centrada en una familia salpicada, a veces, por toques de misterio que tardan en resolverse.
Eso hace que la trama se divida en dos. Por un lado, los esfuerzos de la típica familia americana que tiene un casoplón tremendo (a pesar de que se dice que el padre está en el paro) y cómo sobreviven a una soledad cada vez mayor. No ya meses, si no años. Por otro, las extrañas criaturas que, de vez en cuando, sobretodo cuando llueve, hacen acto de presencia.
El guión, en general, está muy bien llevado y, si nos damos cuenta, no es hasta muy, pero que muy avanzado el metraje, cuando se nos dan retazos aquí y allí de lo que puede haber ocurrido. Mientras tanto, las andanzas de la familia feliz nos mantienen entretenidos viéndolos hacer trampas para animales o plantando tomates. Sí es cierto que, al menos, a mí, se me han hecho un poco pesadas las andanzas de los protas pero me da la sensación de que el guión es así con toda la intención porque lo que quiere es que te alejes del hecho causante de todo el drama. De este modo, la peli se va precipitando poco a poco hacia el inevitable final y, en general, te dejas llevar por las andanzas de los personajes.
Pero, como suele ocurrir en los últimos tiempos en las películas y, sobre todo, en las series, el conjunto me ha defraudado en lo que al final se refiere. Por todo lo que has leído te habrás hecho hecho una idea muy clara: la peli, desde luego, es original y mantiene el interés en forma de misterio que envuelve todo. Pues bien, este tipo de historias o se rematan bien al final de la faena o meten la pata.
Para mí ha sido esto último.
Vamos a ver, en el tramo final los protas, como no podía ser de otra forma, se enfrentan a esas criaturas acuáticas (que no sabemos si son peces, sirenas, langostinos mutantes o qué) Entonces, el padre, que es como MacGyver, acorrala a uno y le pide que abra la puerta de una vez a cambio de perdonarle la vida. ¿Qué hace el bicho? La abre y comprende que la compasión humana es grande y bonita. Se lo comunica a los su amigos los otros bichos y estos deciden retirarse y desaparecer. Además, vemos que son tres o cuatro, no más. Jo, qué bonito.
Y fin.
Vamos, un final tonto, torpe y rápido que te hace preguntarte: «¿Y todo esto para qué?» Es decir, como el prota le perdona la vida las criaturas ya piensan que los humanos son buenos y que, después de llenar el planeta de agua, deciden retirarse unos cuantos millones de años más. Una pena que no se hayan trabajado el final mejor porque hubiera sido la diferencia entre hablar de una película muy potente y no de una cinta medianamente original y entretenida.
Por cierto, de todos los que se quedaron encerrados, esta familia fue la única superviviente (los demás fueron unos inútiles tremendos) Pero, ¿y los que se quedaron fuera? ¿Ninguno sobrevivió? Ahí lo dejo.
¿La recomiendo? Sí para pasar el rato. La he visto, me ha parecido curiosa y listos. Por desgracia, le falta la puntilla que hubiera hecho que el producto fuese mucho mejor.

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