domingo, 7 de junio de 2026

Masters del Universo.

 



Al fin.

Hemos tenido que esperar la friolera de 40 años para tener una película como Eternia manda de Los Masters del Universo (ojo, que la de 1987 me encanta. Por cutre, pero me encanta)

La cinta empieza de manera muy original. Oímos la voz de Adam presentando Eternia y su propio origen. Esto podría haber quedado muy báisco hasta que nos damos cuenta de que el amigo está en una cita contándole todo a una chica que, por supuesto cree que está chiflado y se larga. Esto nos adelanta una cosa: aquí va a haber cierto sentido del humor muy comedido que va a complementar a la aventura que tenemos por delante.

Me ha gustado mucho que la película vacile a todos los que nos quejamos de qu ela acción iba a ocurrir de nuevo en la Tierra (tal como ocurría en la peli de Cannon) Sí, hay escenas en la Tierra pero muy pocas, hasta que vemos en su total esplendor a Beast Man y, a partir de ahí... Rumbo a Eternia.

Y es donde empieza la aventura. Somos testigos de toda la magia del planeta y del castillo de Grayskull a través de secuencias de aventuras que se alternan sin problemas con cierto toque de humor (sin pasarse) y drama. Aquí no hay medias tintas: los buenos son muy buenos y los malos, encabezados por Skeletor, malísimos. Eso le da a la cinta un aire de película de aventuras clásica que le viene muy bien al conjunto y que, desde luego, a mí me ha encantado.

Otro aspecto a destacar son los efectos especiales. Muy, pero qu muy buenos. Los mejor, sin duda,  referido a los personajes, sobre todo, Skeletor. La cara de calavera, con esos ojos rojos tiene muchísima expresión y hace que, cada vez que sale, robe mucho del protagonismo. Por le demás, en cuanto a seres raros, monstruos, robots, vehículos voladores y explosiones variadas, de diez. Destaco la primera transformación de Adam en He-Man. Al fin sabemos qué sucede bajo todo ese resplandor cuando grito "¡POR EL PODER DE GRAYSKULL!"

Pero, sin duda, el gran acierto que la película es la fidelidad que tiene hacia los personajes y, sobre todo, que no todo es efecto digital porque es obvio que los actores llevan un disfraz. Skeletor y Trap-Jaw me han encantado. Beast Man es más CGI porque no queda otra, claro. Y el castillo de Grayskull, que es un personaje por sí solo, es un clon del juguete.

Y, por supuesto hay que destacar la cantidad de guiños que van directo al corazón del fan. El que más me ha gustado es cuando los personajes se ponen a reír con las manos en la cintura, muy al estilo de la serie de Filmation o cómo se burlan (de buen modo) de la idea de que es imposible no notar que He-man y Adam son la misma persona, algo que ya era un chiste incluso en los chiste, cuando lazaron la figura de Adam. Y estupendo el enfoque de de Skeletor hacia Filmation, con risa y sorna incluida. Es el malo pero, desde siempre, ha caído fenomenal.

En cuanto a los actores, muy bien todos ellos. Nicholas Galitzine es el perfecto He-Man/Adam y aporta cierto tono pardillo muy apropiado. Camila Mendes como Teela, menos mal, no resulta pedante ni empoderada . Idris Elba genial como Duncan. Jared Leto, con máscara, muy bien como Skeletor. 

¿Cosas que he extrañado? Dos. A Mer-Man y a Stratos. Pero espero que estén ahí en la secuela.

Eso ha sido todo. Por fin, por una vez, se han dejado de hacer cambios (salvo Roboto, que es Robota) y se han ceñido a la fuente original con respeto y fidelidad. Y eso se nota pòrque los resultados, al menos para mí, son muy buenos. Una película de aventuras en toda regla que se deja de tonterías y va a lo que va: que te los pases bien durante dos horas y media. Si se lo curran bien (y me remito a un de las escenas post-créditos), lo mejor está aun por venir.

¡POR EL PODER De GRAYSKULL!


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