domingo, 23 de marzo de 2025

El esqueleto de la señora Morales




Otra de esas joyitas que puedes encontrar en Amazon Prime si tienes la paciencia de buscar.

La película, con un tono más o menos desenfadado, nos va a contar una tragedia: la del aguante que debe tener un pobre hombre, Pablo, que tiene que aguantar a la arpía de su mujer, Gloria, un ser insoportable, una coja amargada y beatorra que no hay por donde cogerla. Y, después de demostrar una paciencia infinita, el pobre Pablo decide actuar y llevarse por medio a semejante demonio. Esto va a generar una serie de situaciones (sospechas, un juicio) que va a desembocar en un final que, más o menos, lo ves venir. Y es justo, después de un visionado muy agradable que pasa volando, lo que estropea el que hubiera sido una guinda fenomenal: el final. Pero claro, fruto de la época (1960) la moralina y sentido de la justicia no podía dejar que todo acabase de buena forma. 

En cuanto a los actores tengo que destacar a dos, por supuesto. el primero, Arturo de Córdova en el papel del sufrido Pablo. El tipo resulta muy agradable, cae bien y, además, empatizas con él desde el primer momento. Por otro lado, claro está, la estrella indiscutible de la peli: Amparo Rivelles een el papel de Gloria. Resulta asquerosa, repulsivaa, gte pone de los nervios y, de verdad, deseas acabar con ella. Hay una escena en la que Pablo la piropea y ella le responde con que se lave las manoso y se ponga alcohol que hace que quieras cruzar la pantalla y cortarla en pedacitos.  La tensión que se produce entrer los dos actores es tremenda y traspasa sin problemas la pantalla.

Como ya he apuntado, la película transcurre sin problemas, te atrapa y te dejas llevar. Lo único que veo que le falla es el final porque, después de ver sufrir al pobre Pablo deseas de verdad que triunfe y que empiece a vivir la vida. Una pena porque, con otro remate, el conjunto hubiera ganado (más de lo que tiene de por sí), muchos más puntos.

domingo, 9 de marzo de 2025

Capitán America: Brave New World




Una película muy esperada. Algunos pàra disfrutarla. Otros, para criticarla. El caso es que el nuevo Capitán América está aquí pese a quien le pese.

Vamos a dejar clara una cosa: esta no es una película de inclusión forzada. En los cómics es así: Falcon, que es negro, recoge el escudo y es el nuevo Capi, guste o no la idea.

Una vez dicho esto, la cinta es puro entretenimiento con varias tramas por delante. Vamos por partes.

La de Sam Wilson me parece muy lograda. La transición de Falcon a Capitán América no es fácil y se muestra muy bien cómo el personaje no se siente seguro, enfrentándose a una continua comparación y duda personal. ¿Es Steve Rogers? No. ¿Es el capitán América? Sí.

La trama de Ross es la que, cosa curiosa ocupa gran parte de la cinta y ni molesta ni se hace extraña porque está muy bien llevada. Por un lado, le tenemos como presidente y es una continuación natural del personaje que vimos en El increíble Hulk. Ahora a pasado de ser un cazador de Hulks a presidente y no sabes muy bien si sus intenciones son buenas o malas. Pero, sin duda, está el tema que es el gran protagonista de la cinta: es el Hulk Rojo. Y aquí debo pararme porque el guión se las apaña para crear una tensión enorme al espectador porque sabe que está deseando que Ross se convierta. Sabes que va a suceder, estás deseando que suceda pero se va postergando cada vez más hasta que vemos al Hulk Rojo en toda su gloria.

Y, finalmente, está la trama del Adamantium y el conflicto con los japoneses, que aporta el elemento político a la trama principal.

Todo ello hace que la película se columpie por todas esas tramas y de como resultado un producto muy divertido, lleno de acción y momentazos y, sobre todo, que se pasa rápido sin que lo notes.

Los efectos, perfectos. Las escenas de acción son dinámicas y muy bien llevadas. Y creo que podemos decir que estamos ante la mejor representación de Hulk. Tiene rasgos de Harrison Ford pero ves a Hulk.

Y aquí sigo con Ford. No nos engañemos. Sí, peli del Capitán América. Sí, es Sam Wilson. Y sí, la peli la lleva Harrison Ford de principio a fin. Las tablas de Ford se comen a todos sin problema. Su representación de Ross es espectacular y la naturalidad con la que actúa, soberbia. Y que quede claro: creo que Anthony Mackie es un gran Capitán América y aquí lo demuestra.

Los efectos, geniales. Las peleas, brutales y, como dije antes, el Hulk Rojo es el principal reclamo. Se hace esperar pero merece la pena.

Fin. Una película palomitera, muy entretenida y que cumple su propósito. Si este es el reinicio de UCM, empezamos bien. Vamos a ver cómo siguen.

 

miércoles, 26 de febrero de 2025

Anatema



Hoy vamos con una película de terror patrio.

Lo que vamos a tener por delante es una historia que mezcla hallazgos arqueológicos, curas, monjas y, digámoslo así, terror eclesiástico.

La cinta tiene un buen argumento: en una iglesia, mejor dicho, en las catacumbas de una iglesia, hay un mal, un terror que, como salga y vaya por libre, estamos perdidos. A todo ello hay que añadirles las maquinaciones de un religioso bastante tétrico y, de este modo, el guión está servido. 

Los sustos, seamos sinceros, son pocos pero están bien llevados. Aquí debo destacar la impresionante escena inicial que te engancha sin problemas. Esos santos demoníacos que se mueven en las sombras están perfectos y cran muy buen ambiente y, lo que le sucede a la chica del labio, está clavado. Esto hace que te sientes y te dejes llevar.

La cinta tiene un desarrollo muy sencillo y que no aporta mucha sorpresa. Sí, se forma una especie de equipo de Cazafantasmas que se meten bajo la iglesia y a ver qué pasa. Hay cierto ambiente de oscuridad muy opresivo que viene bien al conjunto a lo que hay que añadir un buen aporte por parte del padre Rocco. Todo ello hace que el conjunto vaya a un final que, depende de como te pille, te puede gustar o dejar con cierto sabor de querer más.

Y esto es justo lo que yo he notado que le falta a la peli: más. Tiene un argumento potente y está bien desarrollada y, como dije, el comienzo está clavado pero, a medida que se desarrolla pierde algo de fuerza. Y esto es por una razón muy sencilla: hacen falta más sustos y con más mala baba. Tema hay de sobra y posibilidades más aún pero... la cosa se queda algo flojita. Cuando bajan al interior de la iglesia pudieron haberse puesto las botas a base de demonios, muertes y sustos, pero se queda un poco light. Me ha dado la sensación de que lo han querido dejar todo muy comedido y no se han soltado el pelo.

Los actores están muy bien pero destaco a tres. El primero, Manuel de Blas como Rocco, que tiene un aire a Palpatine más que considerable y queda muy bien de malo y viejo que da repelús. Y, sí, le puedes ver de joven como yerno de Paco Martínez Soria o de malo, malísimo en Y si no nos enfadamos, con Bud Spencer y Terence Hill. Jaime Ordóñez como Cuiña también es muy potente, aunque, a veces, parece que se va a arrancar a hablar sin respirar a los Aquí no hay quien viva. Y, para terminar, Leonor Waitling como Juana cumple muy bien.


No más pero no menos. En conjunto, una peli entretenida con buenas pretensiones y que cumple con lo que promete: entretener sin problemas. Y yo digo que, con más terror, hubiera quedado más redonda.


viernes, 24 de enero de 2025

La herencia Valdemar




Hoy le toca el turno al género de terror nacional.

La película tiene un argumento muy simple pero no por ello menos interesante: un viejo caserón debe ser tasado para salir a subasta y resulta que en él se producen fenómenos extraños. Es el tan manido recurso de la casa encantada que hemos visto tantas veces. 

Pero, aunque la cinta puede plantearnos esto y podemos creer que a lo largo de todo el metraje veremos sustos y oscuridad, la verdad es que no es así. Y es que toda la cinta es un enorme flash-back donde se nos explica los orígenes malvados de la casa.

Justo por esto tengo que destacar la ambientación de época que reina durante toda la proyección. Vestidos, decorados y atmósfera están muy conseguidos y todo resulta muy natural, teniendo ese regusto a las películas de Roger Corman basadas en Poe o a las de la Hammer en su época más dorada.

Los sustos, que hay muy pocos, todo hay que decirlo, cumplen su función lo justito; me ha dado la impresión de que esta es una película más de ambientación que de otra cosa pero la intención es lo que queda. Aquí todo es muy básico: sombras, personajes oscuros, algún que otro monstruo... Vamos, una película de terror a la antigua que creo está hecha así de manera intencionada.

¿Peros? Algunos.

Para empezar, la cinta empieza bien pero, en lo que a terror se refiere, flojito o nada. El argumento podría haber dado para más pero, en ese sentido, se desinfla muy rápido y puede ser que te decepciones mucho antes de que acabe. Materia prima había de sobra y, de haber seguido por ese camino, la cosa hubiera podido ganar puntos pero se queda todo en agua de borrajas.

Pero, lo que más me ha llamado la atención son los actores. Muchos de ellos (por no decir todos) resultan tan artificiales que cantan demasiado. Y, sí, aquí el que da el do de pecho es Paco Maestre en el papel de Crowley. Claro que todo puede deberse a lo artificial que resultan muchos de los diálogos, que en muchas ocasiones pecan de teatreros en exceso.

Y, si ves que la cinta se prolonga demasiado o da la impresión de que el final queda lejos, no te preocupes: tiene una segunda parte llamada La herencia Valdemar II: la sombra prohibida, que es aún más grillada que esta y, al menos para mí, bastante menos interesante.

En definitiva, me ha dado la impresión de que, por encima de todo, la peli es un gran homenaje a referencias tan básicas como Poe, Lovecraft (las constantes referencias a El horror de Dunwich hablan por sí solas) o a Bram Stoker que, por cierto, sale en la cinta.

Ah, y que no se me olvide: sí, esta cinta y la secuela son la obra póstuma de Paul Naschy, alias el hombre lobo patrio.







viernes, 3 de enero de 2025

Retorno desde la quinta dimension

 




Como me suele ocurrir con muchas películas, la razón para verla tiene que ver con el título y con el póster. Admitámoslo; esta peli que os traigo hoy gana puntos en esos dos aspectos. 

Vale, me animé y esto es lo que os puedo decir.

La verdad, la historia es poco menos que alucinante: a una mujer le crece un bulto en la parte trasera del cuello que resulta ser... ¡un feto! Y de él saldrá un hechicero malvado que nos fastidiará a todos. Lo que tenemos por delante son los intentos por parte de su amigo, Harry, por salvarla cueste lo que cueste.

Hay que ser sinceros, el argumento es brutal. Lo bueno que tiene es que no se demora mucho y va al grano desde muy pronto, por lo que todo el metraje siguiente se mueve entre el terror, el misterio y la superstición. Si a ello le añadimos el ambiente setentero que tiene la cinta, el producto da como resultado algo divertido de ver, con un toque de ingenuidad aplastante pero que, por encima de todo, entretiene. Más que nada, porque quieres ver al hechicero nacer de la espalda de Karen y deseas comprobar si es tan poderoso como lo pintan. Ya te digo yo que no.

Los actores están bastante convincentes. Debo destacar que Tony Curtis, que es una especie figurín durante toda la película, se defiende bastante bien. Lo que sí me ha parecido es que se desenvuelve mejor al principio, cuando es un farsante, que lo que le vemos luego, que parece más preocupado por lucir guapetón. Susan Strasberg como Karen ahí queda; más que nada porque de pie se la ve en los primeros minutos y luego está en cama tumbaba boca abajo. La presencia de Burgess Meredith deja con ganas de más y me da que podía haber dado para más, más que nada, porque es una aparición pasajera. Michael Ansara como John Singing Rock hace lo que puede como indio tope serio que hace sonar cositas. 

¿Y los efectos? Pues, la verdad, cantan y mucho. En primer lugar, hay poquitos, como cuando sale el hechicero malo y enano de la espalda de la prota y el despiporre de luces y humo que hay al final canta bien desafinado. Es un producto de la época en una producción que, me da la nariz, no tuvo mucho presupuesto. Su gran problema en este aspecto es que ha envejecido muy, pero que muy mal.

En el rincón de las cosas que no me gustan puedo señalar varias. A ver...

Primero y fundamental: le falta terror. La idea es buena pero la ejecución falla. Quizás por eso hay detallitos que resbalan bastante, como el hecho de que nadie parece sorprenderse mucho ante la situación tan descabellada que tienen por delante. La recepcionista en cuestión está tan feliz sabiendo lo que hay en la habitación de al lado.

¿Más? Sí. El hechicero es muy poderoso (o eso dicen) pero no hace nada salvo helar el piso, que no sé muy bien para qué. Por eso, el hecho de que no salgan del recinto queda un poco artificial. En varias ocasiones se quitan la papeleta de llamar a la policía argumentando que todo es surrealista. 

Y luego, los detallitos. ¿Por qué estalla la máquina de escribir que Tony Curtis lanza al enano? ¿Cómo es que Karen sigue viva después de que un tío le salga de la espalda? Y, ¿el Manitú de la Ciencia? ¿Qué narices es eso? ¿Por qué a un ser ancestral como ese, que da más risa que otra cosa, le vence la energía de unos ordenadores?

Todo esto hace que la sensación que me ha causado es que empieza bien, se desarrolla así, así pero, en el final, se les va la olla de manera considerable. Por eso, si la ves, ponte un café, una copita de algo y déjate llevar sin cuestionarte nada porque, si lo haces, mala cosa.


PD: lo de la traducción de los títulos en este país es de traca. La peli, en realidad, se llama The manitou, que es algo mucho más coherente con el guión.