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sábado, 3 de enero de 2026

Expediente Warren: El último rito




La verdad, después de los episodios dos y tres de la saga de los Warren, no esperaba mucho más y, mucho menos, una cuarta parte. La primera película creo que es una maravilla pero luego la cosa perdió fuelle la dos y la tres, si bien se pueden ver y disfrutar, me resultan más flojas.

Pues bien, me alegra comprobar que me he equivocado.

Esta cuarta parte deja ya claro que es el punto y final (no hay más que ver el título) y a lo largo de todo el metraje nos van a dejar claro que, con respecto a esto, no hay duda.

Me ha parecido muy curioso que, con diferencia, esta cuarta película es la que tiene un desarrollo inicial más lento. De hecho, después de la escena en la que vemos a los Warren jóvenes, la cosa se ralentiza mucho y debo decir que estaba un poquito cansado de la familia beata, hortera y gafotas que va a ser el eje de todo. La cosa tarda en arrancar, la familia Slmurl cae mal pero lo cierto es que, cuando lo hace, lo hace bien.

Y es que, desde que una de las hermanas tiene cierto problemilla con un espejo, los cristales y el desayuno, el conjunto comienza a despegar y recupera lo mejor de la saga, es decir, el espíritu de la primera película. Y esto es porque, en lugar de fenómenos raros (que los hay) esta entrega recupera el terror más básico: el de las caras terroríficas y desagradables que te hacen botar en el sofá. Por ejemplo, es momento de la niña parando la cursi película familiar es buenísima; sabes que va a suceder algo, estás deseando que pase pero no puedes quitar los ojos de la pantalla. Lo mismo sucede con el momento del vestido de novia o con cualquier cara que surge de la oscuridad. El terror está muy bien llevado y, lo que es mejor, la película va de menos a más y eso se nota.

Los actores me parecen muy acertados y llama la atención que aquí los vemos más mayores (según parece, este fue su último caso) y el maquillaje que los representa así está muy bien; nada cantoso, nada llamativo, todo muy natural.

Con respecto al tema de los efectos esta entrega es más una película de sustos con maquillaje que otra cosa. Y muy buen maquillaje, además. De hecho, la escena de la muñeca Anabel, puro CGI, es la que más artificial me parece en contraste con el resto. Me ha dado la impresión de que la han puesto por poner algo sin más ni más.

Pero, como suele ocurrir en estas películas, creo que lo mejor de todas está en el final, en los créditos, cuando vemos las fotos del caso original y los audios. Por eso, aguantad un poco, que la cosa lo merece.

Según he leído, esta entrega está muy cambiada, si bien siempre basada en el caso real de la familia Smurl. Al parecer, no solo fue el último caso, si no que la resolución no fue bien y hubo de por medio un exorcismo que acabó mal.

Con todo, creo que ha sido un buen broche final. Toda la saga de los Warren, spin-offs incluidos, han configurado un universo del terror bastante aceptable y, sobre todo, entretenido. Vamos, que te puedes poner las cuatro películas una tarde de invierno mientras te tomas un chocolate y tienes un plan pero que muy guapo,

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