viernes, 26 de abril de 2013

Wonder Woman

Wonder Woman
Wonder Woman (Wonder Woman)
(2009)
Director: Lauren Montgomery
Guión   : William M. Marston, Gail Simone, Michael Jelenic
Keri Russel
Nathan Fillion
Alfred Molina
Rosario Dawson
Oliver Platt
Virginia Madsen 
 
 
 
Diana, la princesa amazona, se ve obligada a ir a la tierra de los hombres cuando Ares, el dios de la Guerra, escapa de su prisión… 
 
Vamos allá con otra peli de animación basada en el universo DC. Esta vez, tenemos como protagonista nada menos que a Wonder Woman, la amazona más famosa de todos los cómics cuyas aventuras, cosa curiosa, son llevadas directamente al mercado doméstico pero, hasta el momento, imposibles de traducir en forma de película con actores reales. Muy bien…
Wonder Woman
 
Antes de nada, hay que dejar clara una cosa: puede que, por tratarse de una súper heroína basada en un cómic puedas pensar lo que muchos: que es un producto para niños. Más aún si se trata de una película de animación de una hora escasa. Ojo, que no es así. Como viene ocurriendo desde hace algunos años, las adaptaciones al formato animado de muchos súper héroes pueden ser cualquier cosa pero, desde luego, nada infantiloides.
Wonder Woman

Por eso mismo, nada más empezar, te vas a quedar alucinado con la escena inicial, donde vemos una batalla espectacular entre el ejército de amazonas liderado por Hipólita contra las huestes del malo de turno que, en este caso, va a ser el pérfido y brutal Ares. Durante estos minutos iniciales, la sangre, la violencia y las muertes salpican la pantalla que da gusto. Aquí, las flechas, las espadas y los golpes varios alcanzan y atraviesan al personal sin ningún tipo de pudor en una escena que sirve de excusa perfecta para saber cómo las amazonas, que, por cierto, todas son guerreras y están macizas que da gusto, acaban en su isla paradisíaca de Themyscira donde tienen de todo menos hombres (salvo Ares metido en una cárcel y sin poderes y que, como tal, no cuenta) De este modo, enpalabras de Hera, se les permite “…crear una utopía que permita volver a la pureza espiritual…” Y tanto. Tienen por delante milenios de entrenamiento para seguir estando todas ellas muy buenas, ocio y baños en el lago en pelotas (repito, sin hombres) Ay…

 
Wonder Woman
 

Me ha gustado mucho la escena en la que asistimos al nacimiento de Diana (futura Wonder Woman) porque, para ser sinceros, está claro que conozco al personaje aunque no haya leído mucho de ella pero, la verdad, creo que jamás me he preguntado quién demonios es el padre de la amazona (lo de la madre lo tenía más claro) Pues he aquí que Hipólita se ahorra eso de los nueve meses, los dolores y la epidural porque hace nacer a su hija de arena, su propia sangre y un rayo, para que digan que los súper personajes carecen de un trasfondo mitológico en condiciones. Es una escena cortita pero bastante bien llevada.
La trama avanza sin problemas y está claro que esa armonía bajo la que viven en la isla va a verse
Wonder Woman
rota. ¿Por quién? Claro está, por un hombre. Esta vez, tiene forma de piloto que se encuentra con la isla porque si y, literalmente, alucina en colores cuando ve tanta mujer tan jovencita, tan guapa, tan maciza y tan desnuda jugar de manera inocente en un río sin un ápice de ropa. Tanto es así, que el amigo Steve, cosa evidente, se cree en el paraíso. Si yo fuese piloto y me estrello, que sea en una isla como esa. Menos mal que pronto se da cuenta de que serán muy sexis pero no tontas y las féminas cumplen el mandamiento de “las chicas son guerreras” Por eso, cuando es capturado, esto da pie a otra característica de la cinta que hace que no tenga que ser destinada porque sí hacia los más pequeños: me refiero a las referencias sexuales que hay a lo largo de toda ella. Por ejemplo, cuando Steve es capturado, empieza a decir cosas como “no tenía este sueño desde los trece años” y está claro que su corazoncito, amén de otras cosas, hace tilín por Diana ya que, sometido a la magia del lazo que te hace decir la verdad, admite a Hipólita que “…Tu hija está buenísima…” Hay amenazas de castraciones si el colega se pasa demasiado, está claro que Steve, una vez en la ciudad, quiere llevarse a Diana al huerto del modo más sencillo, simple y milenario: emborrachándola. ¿Más? Cuando esta sale con su mini-mini traje de estrellitas, el piloto le advierte que, si la ven con él “…no quiero que me arresten por querer comprar sexo…” Vamos, que, bien mirado, da a entender que, con esas pintas tan sexis, Diana puede ser detenida por prostituta. Ah, y que no se nos olvide el factor apretura, léase el que te lo hagas encima en mayor o menor medida ante una situación de peligro (esto no es que sea muy sexual pero tenía que ponerlo)
 
Wonder Woman
 
Peros si hay algo que te va a sorprender en esta peli (además de comprobar el hecho de que ser amazona implica estar buena sí o sí) es un aspecto fundamental en la trama: la violencia. Aquí hay a patadas, las espadas rebanan cabezas, se clavan o atraviesan al personal que da gusto verlo. Ahí están la muerte del hijo de Ares e Hipólita (le mata esta, ahí queda eso), la de Alexa, combates aéreos donde pocos salen vivos o las peleas propias entre la protagonista y los monstruos de turno. Comprobad la escena del atraco con ser raro incluido, cuando Diana y Steve llegan a la secta de Ares o, una de las más espectaculares, el ataque de las amazonas muertas (una hasta se convierte y vemos a Alexa que regresa en plan mala baba)  Os dejo un de ejemplo, para que abráis boca:
 
 

Y esto me lleva a otro punto a favor: la animación. Me parece muy conseguida y, sobre todo, realista. Los personajes se mueven con una soltura y agilidad más que notables, cosa que se puede apreciar mucho más en las peleas con puñetazos o estocadas, según guste al personal.
¿Más cosas? Un par: me gusta ese sentido del humor adulto que impera a lo largo de todo el metraje y que, sin duda, termina de alejar a esta peli de la etiqueta de “para niños” como la escena del tequila, la del atraco antes nombrada o los problemas que las amazonas tienen para entender a Steve porque, serán todo lo guapas que queramos y estarán de muy buen ver pero no entienden el significado de la palabra “mierda”. Nadie es perfecto o, como dijo Lex Luthor, casi nadie…
 
Wonder Woman
 ¿Aspectos, desde mi humilde opinión, mejorables? Alguno que otro, pero no muchos.
 
Wonder WomanPara empezar, el diseño de algunos personajes no termina de convencerme. A ver, no digo que esté mal, (ni mucho menos) pero, por ejemplo, no me gusta el rostro que han puesto a Diana, con esa nariz larga y torcida. Diría que el de su madre, Hipólita, pega más para el personaje pero, claro, es mi opinión. Lo mismo que la cara que le han puesto a Steve que, a veces, me resulta que la tiene un poco caricaturesca.
 
 
Otra cosa. La escena de la pelea que sigue al atraco está muy bien coreografiada pero no deja de parecer curioso que no haya ni un alma por la calle. Vale, es de noche pero, hombre, por lo menos, algún coche. Por otra parte, la escena final me parece un poquito precipitada. Nadie nos dice cómo se entera el gobierno o las gestiones del ejército: aparecen de golpe y no parecen sorprenderse mucho de que esos seres pululen por ahí. Eso sí, el amor patrio sale de lo más hondo. “¡Nadie se mete con Lincoln!”
Y, por último, en plan detalle, solo decir que, si bien la trama me parece más que correcta y bien llevada, en conjunto, me resulta que la peli se queda un poquito cortita para lo que pudo ser ya que, la historia, repito, es bastante notable y, quizás, con un poco más de metraje, hubiera quedado un pelín mejor.
Pues eso es todo. Lo admito, la primera vez que la vi me dejó con la sensación de ni fu ni fa. Tengo que reconocer que esta segunda ocasión me ha gustado más y, por lo menos, merece una oportunidad justa de disfrutarse.

Wonder Woman
Como curiosidad, Wonder Woman lleva años tratando de convertirse en película con actores de carne y hueso pero, nada, que no cuaja. Como la cuestión de hacer la peli nunca salía (guiones ridículos, directores que llegan y se van…) se intentó una serie para la televisión en 2011 con Adrianne Palicki en el papel de la amazona de la cual solo se filmó el piloto y, según parece, es tan malo que la cadena se negó a filmar más. Hasta entonces, tendremos que conformarnos con esta Wonder Woman animada o con la de los Súper Amigos. Ah, y con Linda Carter.

Vigilad el cielo.

domingo, 21 de abril de 2013

Oblivion

Vigilando el cielo
Oblivion (Oblivion)
(2013)

Director: Joseph Kosinski
Guión   : Joseph Kosinski, Karl Gajdisek, Michael Arndt
 
 

Tom Cruise
Andrea Riseborough
Olga Kurylenko
Morgan Freeman
Melissa Leo
 
 
La Tierra ha quedado destruida tras una guerra contra alienígenas. Una pareja, Jack y Victoria, tratan de mantener el control hasta que puedan ir a Titán con los demás…

 Tom Cruise ataca de nuevo. Y lo hace esta vez con un género que parece que, entre unas y otras, está de enhorabuena: el de la ciencia ficción futurista y apocalíptica. La película se ha anunciado a bombo y platillo como unos de los (muchos) platos fuertes que nos reserva el 2013. Muy bien…

A favor debo destacar muchas cosas. En primer lugar, me gusta mucho la introducción con la que empezamos cuando oímos la voz de Jack (el amigo Tom) que nos mete bien en faena dejándonos claro lo que ha ocurrido: hubo una invasión de unos seres que, primero, se cargaron la Luna. Luego, esto ocasionó las catástrofes naturales propias sobre la Tierra, hecho que los alienígenas aprovecharon para masacrarnos. Ganamos, eso sí, pero perdimos el planeta. Además, tengo que resaltar las espectaculares imágenes que acompañan al relato de Jack en  las que vemos el estado lamentable en el que ha quedado nuestro planeta. Debo señalar que, por una vez, a pesar de todo, ganamos la guerra, cosa rara en una historia de este tipo.

Vigilando el cielo
Los personajes son presentados inmediatamente y conocemos a Jack y Victoria: sabemos a lo que se dedican (reparar Drones, una especie de robots guardianes y muy bien armados) y que hay muy buen rollo entre ellos, tanto como para trabajar o para despelotarse en la piscina y alegrarse la noche. Genial; ¿para qué perder más tiempo si son solo dos protagonistas? Como siempre digo, las cosas, si se dejan claras del modo más rápido, mejor.

La película, a pesar de todo, avanza de manera lenta pero segura. Por eso, vemos a Jack trabajar y sabemos que tiene problemas para dormir pero es evidente que algo se respira en el aire, algo raro que sabemos que puede estallar en cualquier momento. Por eso, hay una cosa fundamental que destaca en esta cinta y que me gustaría señalar como algo bastante sobresaliente: el misterio. El guión se las apaña para, en los momentos clave, meter unos cuantos buenos giros en el argumento que van a hacer que te quedes pegado a la butaca y no quites los ojos de la pantalla. Vale, reconozco que, si fuera malo (y mira que me está tentando la idea), te los escribiría y me quedaría tan a gusto pero, lo mismo que yo los he disfrutado, me gustaría que lo hicieras tú. Con todo, desde que Jack baja a esa especie de biblioteca espectacular y destrozada para reparar al Dron, las cosas se ponen pero que muy interesantes. Con respecto a esto también me gustaría destacar una cosa: han sido lo suficientemente hábiles para saber dosificar las sorpresas y el grado de las mismas a lo largo de toda la peli, es decir, durante unas dos horas y media (buen metraje) Digo esto porque, desde que fuimos testigos de las peripecias de Bruce Willis en plan Casper en El sexto sentido, ha habido una especie de afán por soltar la sorpresa al final a modo de bomba para que el espectador se quede con cara de pringado mirando a la pantalla. Repito: aquí, sorpresas hay varias y de las buenas pero muy bien repartidas a lo largo de la peli. Y, además, son de las buenas, es decir, cada una más potente que la anterior, con lo que matrícula de honor para el guión.

Sigo. Esta es, a fin de cuentas, una película de ciencia ficción o, como dirán muchos, de fantasía. Y
Vigilando el cielo
eso y hablar de acción son cosas que suelen ir cogiditas de la mano. Muy bien, aquí hay la dosis justa de acción que, siendo sincero, no es mucha: los tiros (que los hay) están cuando deben de estar pero sin abusar de ellos ni utilizándolos de excusa para que pienses “¡Uau, qué  bueno!” De hecho, mejor que vayas a verla quitándote la idea de la cabeza que vas a ver una cinta de acción. Aquí hay mucho hablar y, derivado de esto, mucho investigar. Pero, para que la monotonía no se imponga, también hay sus momentos vertiginosos: los Drones persiguiendo a Jack por el aire, alguna que otra pelea o el intercambio de disparos entre humanos y máquinas. Dicho de otra forma: acción, la justa y necesaria.

Vigilando el cielo
Esto me lleva a otro aspecto que hoy es imposible pasar por alto: los efectos especiales. Para mí, muy bien hechos. Pero, ojo, que esta peli no es de esa en la que todo está hecho para apabullar al espectador. Lo que vemos aquí sirve para contar la historia. Por eso, no es que destaquen pero también es cierto que, cuando lo piensas en frío, los que vemos están muy conseguidos. Los que emulan el vuelo de las naves o los Drones están geniales, por no hablar de las naves gigantescas que absorben el agua marina o, uno de mis favoritos, las imágenes de todo derruido y destrozado. Lo digo de nuevo: ayudan a que la historia avance y están cuando les corresponde estar.

Vigilando el cielo
Soy Tom. Oh, yeah...
Los actores me han parecido muy bien. No hay muchos, pero bien avenidos. Como en cualquier película en la que participa, esta es una cinta por y para Tom, que se luce lo suyo desde que empieza hasta que se acaba y, cuidado, que aquí Tom (o Toms. Si la ves, sabes a lo que me refiero) hay para rato. Debo admitir que el amigo Cruise no es que sea santo de mi devoción y, a veces, se me atraganta un poco cual espina de pescado pero, vale, aquí el muchacho se lo curra y lo borda y, aunque lo años, a veces, se notan, el tío tiene cuerda para rato y hay que ser sinceros y decir las cosas por su nombre: sigue siendo un reclamo tremendo para cualquier película. Y, si después de tantos años sigue donde está, por algo será. Andrea Riseborough  es una buena Victoria si bien me resulta un pelín robótica, siempre con ese pelito tan bien peinado (en contraste con Cruise, que recibe y se ensucia de lo lindo) y su rostro de “somos un equipo efectivo” parece que necesita algo más de vida. Olga Kurylenko como Julia también queda bastante correcta aunque, en cierto modo, eclipsada por los otros dos. Si esperas deleitarte mucho con Morgan Freeman, te lo aviso: aquí es un mero comparsa, un personaje secundario, pero ahí queda.
Vigilando el cielo
Efictiva, es...
 
Vigilando el cielo
 

Pues eso ha sido todo. Para mí, una sorpresa muy agradable. Han sido como dos horas y media que se me han hecho muy cortitas. Una trama muy bien llevada con unos buenos golpes de efecto que harán que no quites los ojos de la pantalla. Pero, por encima de todo, un buen misterio, aventuras variadas y ciencia ficción de la buena. ¿La recomiendo? Sin duda. Dentro de poco vendrá una especie de respuesta a este Oblivion en forma de After Earth, con Will Smith, su hijo y M. Night Shyamalan (mira tú, el director de El sexto sentido) dando réplica a Tom y compañía. Vamos a ver qué tal.

Vigilad el cielo.
 

miércoles, 17 de abril de 2013

Adiós al almirante Motti

Una mala noticia para el universo de La guerra de las galaxias: Richard LeParmentier ha fallecido.


 
 
Posiblemente su nombre no te suene mucho pero, si has visto la peli, es el protagonista de una escena clave y muy famosa porque, además de estar muy bien, es la primera vez que vemos a Darth Vader utilizar la Fuerza para, al menos, comenzar a estrangular a alguien a distancia, ya sea de los suyos o no.
 
En dicha escena, LeParmetier interpreta al almirante Motti, que está convencido de que La Estrella de la Muerte es "...la potencia definitiva del universo..." Luego, ni corto ni perezoso, se enfrenta a Lord Vader (creo que, quitando a Luke y a Han (en la Ciudad de las nubes), es el único que hace eso) y casi no lo cuenta.
 
Una pena.
 
Os dejo la escena en cuestión.
 
Vigilad el cielo.

domingo, 14 de abril de 2013

Posesión infernal (2013)


Posesión infernal (Evil dead)
(2013)

Director: Fede Alvarez
Guión    : Fede Alvarez, Rodo Sayagues

Jane Levy
Shiloh Fernandez
Lou Taylor Pucci
Jessica Lucas
Elizabeth Blackmore

 
 
 
 
  
 Unos amigos acuden a una cabaña en el bosque para pasar unos días…



 


 Y aquí estamos otra vez con esa moda que impera en Hollywood y que, para unos es algo curioso y, para otros, un ejemplo claro de que, en cuestión de ideas, la cosa está algo seca. Me refiero, claro, al fenómeno de los remakes. Esta vez, le ha tocado el turno a una película tan de culto que, solo de mencionarlo hace unos cuantos años, hubiera resultado blasfemo: Posesión Infernal, la película de terror de Sam Raimi que inauguró una trilogía de lo más curiosa, terrorífica y divertida. Debo reconocer que, cuando me enteré, creí que era una broma pero, nada, aquí estamos.

A favor puedo decir que…

Por suerte, a pesar de ser un remake, han tenido el suficiente juicio y sentido común de no alterar el espíritu de la historia de la que parte y mantenerse muy fiel a esta, a saber: unos jóvenes en una cabaña son masacrados por un ente demoníaco liberado al leer un libro maldito. Argumento sencillo y ochentero por los cuatro costados pero, justo por eso, atrae tanto. Además, esta historia la hemos visto en cientos de pelis con mayor o menor fortuna, lo que hace que el público la identifique de manera automática y se meta de cabeza en ella. Puede que, cuando veas la escena inicial, creas que hay cambios a patadas (ya que dicha escena no está en la peli original) pero da tiempo al tiempo. Además, me gusta porque crea un poquito de misterio y es una especie de aperitivo a lo que va a suceder.

Pringadillos...
Otro aspecto a destacar es que los personajes, cinco jóvenes, son presentados de forma inmediata y directa. Ellos, guapetes y con el típico aspecto algo descuidados. Ellas, guapas y con buen cuerpo. Y todos jovencitos. Uno, que sabe lo que va a suceder, se frota las manos al ver que, tan monos como están al comienzo, van a acabar algo más sucios y descuidados de los normal (jejejejeje) Me ha gustado que uno de ellos, Mía, tenga el problema de la droga porque, aparte de profundizar en el personaje, lo actualiza a un problema más de ahora (si mal no recuerdo, en la anterior versión tan solo van a pasar unas vacaciones, los muy pardillos)

La acción no tarda mucho en empezar. Esto quiere decir que los sustos no se hacen esperar mucho. Y esto conecta con un detalle que, de veras, me ha gustado mucho: el modo en que se desata el infierno (palabra muy adecuada para lo que les va a suceder) Como ya comenté en la reseña de la cinta de Raimi (que puedes leer aquí), el motivo que hace que todo empiece siempre me resultó curioso: hay que ser idiota para encontrar un magnetofón que contiene palabras tétricas y raras y proyectarlo, por la noche, a un bosque oscuro. Se ve que alguien pensó en eso y aquí, lo que vemos, es más normal o, al menos, más lógico: después de abrir el libro, Eric lee una serie de palabras en voz alta, hablando para sí mismo, mientras las descifra. El resultado, para los pobres protas, es el mismo pero creo que está mostrado de mejor modo, más natural.

¡Genial!
Pero, seamos sinceros: si vas a ver una peli como esta y tienes en mente a la original (cosa lógica e inevitable), quieres ver, y cuanto antes mejor, una cosa: a los demonios. Y esto implica maquillaje, sustos, sangre y sus derivados. Hay que rendirse a la evidencia: todo ello, y mucho más, espectacular. La cara de los demonios son impresionantes, el maquillaje, tremendo. Han sabido respetar la fuente original y, debo decir, que la han mejorado ya que, cosa obvia, el proceso está más refinado y las máscaras cantosas de la primera peli ya no se dan aquí. Las caras de asco, mezclado con furia y locura extremos, los ojos de pesadilla, los pelos enmarañados y la carne podrida están clavados en lo que, al menos a mí, me ha parecido una mezcla de la niña de El exorcista y la de The Ring. Aquí hay para todos los gustos, tanto para ellos como para ellas (supongo que, si te digo esto, no te destripo nada) y no te va a dejar indiferente. Yo me quedo con dos (poseídas): Mía y Natalie. La primera va sobrada. La segunda, si bien sale poco, lo cierto es que se luce lo suyo.
 
 
 

Esto me lleva a un aspecto que me parece fundamental en este remake y que, creo yo, merece la pena comentarse: están vendiendo la peli a bombo y platillo como el colmo del terror, una especie de experiencia increíble que te hará botar en la butaca. Esto es así hasta tal punto que, a servidor le han dado una bolsa anti pánico con publicidad (claro) por aquello del terror. ¿No te lo crees? Mira:

 
 Personalmente creo que la cinta, por supuesto, tiene sus puntos inquietantes y sus sustitos. Las caras demoníacas, los golpes de sonido en plan “¡BANG!” que te pillan por sorpresa aunque los veas venir y demás efectos están conseguidos pero me ha parecido que tira mucho más al terror tipo gore con mucha sangre, muchos miembros amputados y muchas escenas desagradables que, todo hay que decirlo, están pero que muy bien hechas.

Y, hablando de escenas, tengo que destacar unas cuantas. Para empezar, la de la violación de los árboles sigue tan efectiva como en la versión anterior (y yo diría que muy bien hecha). La escenita de la pistola de clavos me parece genial, lo mismo que la de la enfermera a la que le da por hacerse un recorte facial a lo bestia. ¿Más? Sí,  la de la pobre rubia y lo que hace con su brazo, por no hablar de Mia, el dichoso cutter y su lengua demoníaca y asquerosa (esto me encantó). Son solo ejemplos (hay más, claro) pero me todos ellos me han recordado ese espíritu del terror de las pelis de los años ochenta, donde se veía todo, por truculento que fuese y la sangre salpicaba hasta al pobre apuntador. Ah, y aunque no entre en esta categoría, me sigue provocando cierto repelús el momento en que Mia, con esos ojos, trata de salir del sótano.
 
 
 
 
 
 
 
Los actores me han parecido bien. Algunos, claro está, se lucen mucho más que otros. La mejor, sin duda, creo que es Jane Levy como Mia que pasa de yonqui  a poseída en menos que canta un gallo sin olvidar que, también tiene su faceta heroica. Una duda que no me queda clara: ¿hace papel doble como demonio/cosa/bicho que sale del bosque? (en el reparto figura una tal Randal Wilson cuyas fotos, a su vez, son las de Levy) Con todo, digo yo, tuvo que sufrir unas sesiones de maquillaje tremendas. Lou Taylor Pucci como Eric también hace lo suyo: es el responsable de todo lo que pasa (al menos lo inicia) y, también, tiene su puntito demoníaco. Eso sí, al pobre le machacan, le golpean con una barra de hierro, le disparan clavos y demás perrerías demoníacas para que, al final, luzca palmito. Jessica Lucas y Elizabeth Blackmore son más secundarias que otra cosa pero cada una tiene su momento gore. Me quedo con el de la segunda porque, entre los puñeteros clavos y los miembros amputados, la chica da pena. Y Shiloh Frenandez, que te sonará si has visto Caperucita Roja, es el héroe de turno y, al menos para mí, el más sosainas de todos.

¿Aspectos mejorables? Pues alguno, cómo no.

Para empezar, y como ya he dicho, he echado en falta el miedo como tal. Vale, la peli tiene sus sustos, eso es innegable, pero creo que esa vertiente gore es demasiado evidente.  Esto, claro, es justificable ya que no han contado con un efecto que con el que la original sí contó: el factor sorpresa. Aquí sabes a lo que vas y más aún si has visto la primera peli.

Otra cosa muy curiosa me ha parecido la aparición de los demonios en sí: en la otra, surgían de golpe. Aquí, más que nada, se transforman al morir si es por causa de mordedura o contacto con vómito demoníaco, como salidos de The walking Dead. Con respecto a esto, un efecto que he extrañado un poco es esa predilección que tiene Raimi de mostrar a los demonios con el cuello roto, colgados, como si estuvieran descoyuntados. Supongo, cosa normal, que aquí no han querido esclavizarse del todo a la obra original. El que guste o no, ya depende de cada uno.

Sigo. Las comparaciones son siempre odiosas pero, también, inevitables. Y creo que si bien esta nueva versión tiene momentos muy logrados, también es cierto que, al menos para mí, algunos pierden un poquito, aún sin dejar de resultar efectivos. Y aquí tengo que hacer referencia a dos escenas en concreto. La primera, la de Mia tratando de escaparse del desván. Repito: está muy bien hecho y, con esos ojos y esa mirada, el tono de terror está logrado pero le falta la gracia que tenía en la otra con aquellos planos de visión en plan subjetiva y el sonidito de esa respiración. La otra, la primera vez que vemos a un demonio propiamente dicho. Así, en la versión de Raimi aparece de golpe, mientras está contando unas cartas, mira por una ventana y se vuelve. En esta nueva versión, la transformación es progresiva. Tanto que, al menos a mí, me dieron ganas de gritarle para que se transformara de una vez. Y hablando de demonios, debo decir que aquí hablan poco; en la anterior hablaban, reían (quién no recuerda la escena de Linda con sus “Jijijijijijijijijiji” y esa cara de pesadilla) gemían y gruñían más y las voces distorsionadas les venían muy bien.
¿Más? Algún que otro detallito. Por ejemplo, el personaje de Natalie me parece que está por estar y para la dichosa escena de los clavos y su mano endemoniada. Por lo demás, se le supone la novia de David pero se dirigen la palabra bien poco y ni un “te quiero” o un mal besito salvo al final (más vale tarde que nunca) Y, ya puestos, sabiendo que si mueren pasa lo que pasa, ¿cómo es posible que David se olvide de Eric? Y, sí; yo, al menos, he extrañado la presencia de eso que anda en el bosque y que corre tras los personajes. En fin, ahí queda y, repito, meros detallitos.
En resumen, un remake más. No la considero una mala película pero, como suele ocurrir con los remakes ni aporta, ni quita ni pone. No es una maravilla del género pero sí le reconozco un mérito fundamental: te tiene entretenido durante dos horas y, si bien es cierto que (personalmente, claro) no considero que tenga ni mucho menos la fuerza de la otra, cumple su misión. Quizás se ha centrado mucho en el tema sangriento y gore pero, como siempre digo, ahí entran los gustos de cada uno. Por lo menos, se han atrevido a cambiar el final y, cosa rara, no lo han dejado abierto. Si vas con la predisposición de ser asustado, es posible que te pase lo que le sucedió a la que tenía al lado: que botarás de susto en susto. Si no, más que asustarte, arrugarás el morro ante ciertas escenas con una peli que tiene el tono gore de los ochenta (con todo, en esto, no creo que supere a la otra) pero hecha en el siglo XXI. A mí,  en general, me ha gustado. ¿Las hay mejores? Sí. ¿Peores? A patadas.
Y aquí termino con la pregunta de siempre: ¿era necesario hacer una nueva versión? La polémica está, desde hace años, servida. Ojo, que, en breve, nos vienen los remakes de Carrie y el de Poltergeist. Por cierto, detalle friki: mirad la inicial de cada personaje: David, Eric, Mía, Olivia y Natalie: DEMON.
Ahí queda eso.
Un consejo: espérate a que terminen los títulos de crédito. ¡Dichosa moda…!

Vigilad el cielo.


 

jueves, 11 de abril de 2013

El amo del mundo


El amo del mundo

El amo del mundo (Master of the world)

(1961)

Director: William Witney
Guión   : Richard Matheson 

Vincent Price
Charles Bronson
Henry Hull
Mery Webster
David Frankham
 
 
El misterioso Robur posee una máquina voladora con la que planea llevar a cabo su cruel venganza…


Esta película es una mezcla de dos obras de Julio Verne: Robur, el conquistador y su secuela, El amo del mundo. Y, claro está, eso sólo puede traducirse de un modo: aventuras. La cuestión, como siempre ocurre en este género, es ver cómo se las apañaron para, con los medios de la época, reflejar dichas aventuras del modo más vistoso posible. Lo que ocurre es que, al menos en este caso, Robur el Conquistador no es que sea una de las obras más aventureras de Julio Verne (en mi modesta opinión, de las más flojas y aburridas) Por ello, liarse la manta a la cabeza para llevar “parte” de su argumento (lo de las comillas lo diré después) a la pantalla grande quizás fuese complicado y, como suele ocurrir en estos casos, se quitó mucho y se cambió más.
Pues bien, estamos ante una película de aventuras muy propia de la época (se hizo en 1961) que, por cierto, no veía desde hacía años. Y debo decir que, a pesar de las expectativas (sólo en nombre de Julio Verne ya asegura lo que a priori es un producto, al menos, destacable) el resultado me ha dejado algo indiferente. Pero, como nunca es bueno acelerar de golpe, vamos por pasos.
El amo del mundoLa cinta arranca con una introducción que nos recuerda los intentos (patéticos) del hombre por conquistar los cielos. Esto no está mal pero debo decir que se me ha hecho demasiado largo. Una cosa es citar un par de casos y otra muy distinta es prolongarse en algo que, a fin de cuentas, importa un comino al espectador. Después de dicho prólogo (pesado como él solo), pasamos a la primera escena en la que se nos deja claro qué es lo que sucede o puede suceder. Al grano, como tiene que ser, ya que no tenemos lo que se dice un metraje muy largo por delante como para perder el tiempo.
A partir de aquí, acudimos al esquema típico de las películas de aventuras de toda la vida: presentación de personajes (buenos muy buenos, malos algo chiflados, los buenos deben detener al malo), conflicto en forma de nave voladora y las adversidades por la que tienen que pasar los protagonistas para salir del atolladero en el que andan metidos. No menos, pero tampoco más. Sí, tenemos una secuencia más o menos cómica para aliviar tensiones con la que se nos presenta a Henry Hull (el licántropo de El lobo humano) discutiendo acerca de dónde colocar un propulsor (esto está sacado de la novela) y un giro en la trama curioso cuando, más adelante, el personaje de Bronson se pone del lado de Robur. Punto final. La película transcurre de manera lineal, sin sorpresas, buscando un único objetivo: entretener sin muchas pretensiones.
El amo del mundo
Los actores me han parecido un poco acartonados, salvo el gran Vincent Price (cuyo papel, quizás, podría haberse aprovechado un poquito más) y el anteriormente nombrado Henry Hull, que queda muy bien de viejo cascarrabias e histriónico. Por lo demás, Charles Bronson (sí, el tipo que, años después, se llevó por delante a cuanto delincuente se le ponía por delante como justiciero callejero) luce músculos pero su cara tiene la misma expresión de un ladrillo, es decir, ninguna. Mary Webster, por su parte, aporta el toque femenino obligatorio, que está metido a calzador, pero igual de seca y sosa que Bronson y David Frankham más de lo mismo. Una pena porque la premisa de la película daba para mayor lucimiento de todos ellos y, ya que han cambiando tanto, podían haber tirado un poquito más para delante y haber aprovechado un pelín más el argumento.
 
El amo del mundo

 
Y, si se trata de una película de Julio Verne, el toque fantástico está asegurado. Aquí es cierto que no hay mucho pero lo poco que hay se centra en las tomas aéreas del Albatros, la nave voladora del señor Robur y que huele a maqueta que tumba. Y ese es uno de los factores que hacen que la cinta, en general, no haya envejecido muy bien: los efectos cantan con voz de tenor, a lo que hay que añadir la utilización descarada de imágenes de archivo en lo que a barcos y explosiones se refiere. Eso, sin contar el efecto de pantalla detrás de los actores para simular decorados (como cuando los pobres “invitados” son colgados de una cuerda. Escena que, dicho sea de paso, se me hizo muy larga) Conste que no lo señalo como algo necesariamente malo, no me interpretéis mal; sólo digo que se ha quedado muy anclado en el tiempo pero, en fin, ahí queda…
 
El amo del mundo
 

Pues eso ha sido todo. Una película que me ha dejado una impresión por encima de todo: irregular y muy sosa. Tanto como el libro en el que está basada. Se ve sin más y pasas un ratito más o menos divertido pero le falta gancho, emoción y, en resumidas cuentas, aventura. Eso, además de resultar demasiado evidente el calco de 20.000 leguas de viaje submarino. Una pena porque, tratada de otra forma, quizás pudieron haber hecho un producto diferente.
Por cierto, lo de llevar “parte” de su argumento que decía al principio es porque, en el libro, lo que ocurre es que dos personajes, Uncle Prudent y Phil Evans, son secuestrados, junto con un criado llamado Frycollin (con el cual, al menos yo, veo cierta vena racista pero que en esta peli se han saltado a la torera) y todas las páginas del libro consisten en viajar a bordo del Álbatros y narrar lo que ven los personajes y los distintos países por los que pasan. Dicho de otra forma: ni deseos de gobernar el mundo, ni de destruirlo ni nada del personaje de Dorothy Prudent. Al menos, repito, en Robur, el Conquistador. Si algo de todo esto sale en El mo del mundo, su secuela, no puedo decirlo porque no la he leído y creo que, si es que lo hago, tardaré mucho en hacerlo.

Vigilad el cielo.
El amo del mundo