sábado, 27 de octubre de 2012

El último hombre vivo


El último hombre vivo (The Omega man)
(1971)

Director: Boris Sagal
Guión    : John William Corrington, Joyce Hooper Corrington 

Charlton Heston
Anthony Zerbe
Rosalind Cash
Eric Laneuville
Lincoln Kilpatrick 

El doctor Neville es el único superviviente a una catástrofe biológica que asoló la Tierra. No obstante, una extraña raza quiere acabar con él…


Esta película es una adaptación de la novela de Richard Matheson, I am Legend y que es, entre otras cosas, la responsable de la famosa idea de un hombre que, por unas razones o por otras, está solo en todo el planeta y las consecuencias que ello acarrea. Claro que la idea de “estar solo” es una mera curiosidad ya que, como uno puede suponer, hay otros seres que le rodean y que no precisamente se puede decir que sean humanos (al menos no en el sentido más vulgar de la palabra)

Antes de comenzar, me gustaría dejar clara una cosa. Y es que esta novela ha dado varias y muy diversas adaptaciones ya que, todo hay que decirlo, es una idea de lo más original. Pues bien, sólo, hasta el momento, ha habido una película que ha respetado con fidelidad la idea de la obra original. Y es que en esta, el personaje principal está solo en el planeta rodeado de… ¡vampiros! Curioso, ¿verdad? Pues bien, esto lo podemos ver en la película de 1964 protagonizada por Vincent Price, The last man on Earth (El último hombre sobre la Tierra)
La versión que nos ocupa data del año 1971 y tiene nada menos que a Charlton Heston como protagonista.  Pues bien, en aquellos años, si había algo que caracterizaba al cine de ciencia-ficción de la época, es que era del todo catastrofista, mostrando una sociedad en ruinas y al ser humano al borde del más peligroso de los precipicios. El último hombre vivo es una muestra muy clara de aquel tipo de cine que era de todo menos optimista. Pues bien, vamos a ello…

La película tiene un buen comienzo. Charlton Heston, estrella absoluta de la misma, recorre la ciudad en su coche. Ya de primeras somos testigos de algo evidente y que, para mí, está muy bien mostrado a lo largo de todo el metraje: está solo. Y esta soledad se palpa a través de carreteras vacías, calles descuidadas o edificios que, obviamente, están abandonados. Buen punto a favor entonces para la ambientación, muy agónica y bien reflejada. Dicho ambiente de soledad no sólo se ve en lo que acabo de nombrar sino a través del hecho que todo está lleno de cadáveres, ya sea tirados en plena calle o dentro de cualquier establecimiento (como, por ejemplo, ese concesionario de coches en el que entra el prota.)

Otro detalle que me gusta mucho es el misterio que se mantiene desde el principio. Está claro que por el título (al menos en español, porque ya veis cómo se titula en su versión original) Heston está más solo que la una. Ahora bien, ¿por qué? Bueno, hay mucha película por delante. ¿Para qué decirlo desde el principio? Un misterio, en resumidas cuentas, muy bien llevado.  No obstante, al poco de la escena inicial del coche, vemos que Neville ve moverse algo (no vemos muy bien el qué) y no se corta un pelo: saca una metralleta y se lía a tiros. ¿Quién es ese otro? ¿Y por qué tiene Neville tanto pánico al ver que, al salir del cine, casi ha anochecido? Lo que digo, bien por el misterio…

Después de comprobar que Heston vive en esa especie de palacio de la soledad del que es el rey, somos testigos de un buen momento a modo de flash-back que hace que el espectador se meta más en la trama: sabemos que hubo una guerra chino-rusa que, al parecer, fue el comienzo de todo y ahí oímos tres palabras clave: “proyectiles bacteriológicos” y “plaga” Aquí empezamos a atar cabos. No obstante, es un caramelo a medias, ya que el recuerdo se corta y hace que sigamos preguntándonos la razón por la que sólo un hombre aguantó toda la catástrofe. No hay que perder la paciencia. En un segundo flash-back, vemos que Heston era científico y que, tras ver cómo todo el mundo se desmoronaba a su alrededor, tuvo que probar la vacuna consigo mismo.

Sigamos. Otro aspecto a destacar que me ha gustado bastante de esta cinta es que el guión se las apaña para no estancarse y repetir la misma situación una y otra vez. Motivos hay, ya que el tema de la soledad de Neville podría dar para mucha monotonía pero da un pasito más allá en el momento en que sabemos dos cosas: en primer lugar, conocemos a los misteriosos personajes que rodean y acechan al protagonista durante las noches, su motivaciones y sus deseos, a saber, acabar con él. Por otro, que, aparte de los residuos nucleares andantes que suponen los miembros de la Familia, hay más personas sanas que hacen que el juego del protagonista crezca: Lisa, su hermano Richie y algunas personas más. Esto enriquece la trama poniendo el toquecito amoroso que toda historia debe tener y, de paso, hacer que el buen doctor se las apañe para generar una cura al problema. Todo ello hace que los acontecimientos desemboquen de la forma que vemos al final (y que, por si no habéis visto la peli, no pienso decir) Creo que, aún oscuro y agorero, el final es el apropiado y hasta veo cierta similitud entre la figura de un Cristo crucificado y la pose final de Heston. A fin de cuentas, es el salvador de la humanidad (lo admito, pasión de fan… ¿o no?)

Los actores me han parecido correctos. Claro que eso no lo aplico a Charlton Heston que, para mí, como siempre hacía, bordó un personaje que resulta heroico, vulnerable y, a fin de cuentas, humano. Durante un buen primer trozo del metraje lleva sobre sus hombros el peso de toda la peli, mostrando que, para hablar consigo mismo en voz alta o mantener una partida de ajedrez con un maniquí, hay que ser un actor como la copa de un pino y él, sin duda, lo era. Eso, aparte, de ser el reclamo principal de la historia, claro. Anthony Zerbe, como Mathhias cumple su cometido de malo ciertamente chiflado pero respetado y, además, luce lo mejor que puede el maquillaje, las gafas y la peluca. Rosalind Cash hace un buen personaje femenino para Neville y Eric Laneuville es un personaje secundario correcto que es el desencadenante de los momentos finales. Por cierto, si prestáis atención, descubriréis que el locutor que narra el origen de la catástrofe en el flash-back de Neville es el mismo actor que interpreta a Matthias. Curioso…

¿Cosas mejorables? Bueno, alguna. Quizás, la principal, para mí al menos, es que, por estética y por ciertos detalles, esta película se ha quedado algo anclada en el tiempo. Dicho de otra forma, tiene un aroma setentero que tumba. Esto se ve en la cinta de Woodstock, la ropa, los peinados de ciertos personajes… No obstante, no creo que esto tenga que ser considerado como fallo ya que obedece al orden natural de las cosas.

Si nos fijamos, hay ciertos detallitos que pueden resaltar. Por ejemplo, ¿de dónde sacan los malos las túnicas? ¿Y las catapultas? Y, lo que me ha parecido más curioso: las calles están hechas polvo, algunos locales medio destruidos pero, las tiendas de ropa o perfume casi inmaculadas. Bueno, como digo, meros detallitos que, desde luego a mí, no es que  me molesten mucho…

Pero, si hay algo que me deja algo así, así, es el aspecto de los miembros de la familia encabezada por Matthias. Lo admito, entre las túnicas negras, los pelucones de color blanco tiesos como espadas y las gafas de sol, creo que no se aplicaron mucho en este tema. Por no hablar del mundo en el que parecen vivir dichos personajes porque, si se consideran a sí mismos como una especie de salto evolutivo, algo así como el siguiente paso en la existencia humana… ¿por qué razón viven anclados en la Edad Media como si fueran la renovación de la Santa Inquisición?  No sólo visten tipo frailes o usan templos más o menos parecidos a iglesias tenebrosas, sino que se expresan como tales (“hermanos…”) o hasta parecen rezar en voz alta en plan grupal, por no hablar del momento en que Heston es capturado y le colocan un San Benito en toda regla.  Lo dicho, es mi opinión personal pero ahí queda…

En fin, vigilantes del cielo, una película que, para mí, cumple su misión como es debido: entretener al espectador durante ciento y poco minutos. Es cierto que tiene ciertas cositas que, al menos desde mi punto de vista, podrían haberse hecho mejor pero debo admitir que me quedo con los aspectos buenos, que son muchos.

¿Recomiendo verla? Sí, sin duda. ¿Revisitarla? Por supuesto. Yo, al menos, pienso hacerlo siempre que surja la oportunidad.

Por cierto, otra versión de esta historia es Soy Leyenda, interpretada por Will Smith…

Vigilad el cielo.

sábado, 20 de octubre de 2012

El asombroso Spiderman


El asombroso Spiderman (The amazing Spiderman)
(2012)
Director: Marc Webb
Guión   : James Vaderbilt, Alvin Sargent, Steve Kloves

Andrew Garfield
Emma Stone
Rhys Ifans
Denis Leary
Martin Sheen
Sally Field 
 

 

Peter Parker es mordido por una araña. Esto le da poderes espectaculares…

Vamos allá con otra película de ese género que se ha impuesto con entidad propia en Hollywood y las taquillas de todo el mundo: el de los súper-héroes. Pero la cinta que hoy nos ocupa es especial por otro motivo: es la prueba de que, en Hollywood, eso asociar un personaje a un actor es cosa del pasado. Da igual la fama o el impacto que haya tenido: hoy, la moda es que si algo tiene éxito y acaba, se vuelve a renovar con otras caras y otros responsables. Vamos, eso que viene a llamarse un “reinicio de la saga” De ese modo, lo que es un filón, se puede renovar hasta el infinito y más allá si se lo montan bien.
El asombroso Spiderman llegó no sin cierta polémica. Después del estreno de Spiderman 3 sucedieron dos cosas: la primera, que la peli no convenció a mucha gente porque (y soy de esa opinión) Raimi y equipo se centraron mucho más en Peter Parker, amoríos y problemas personales, antes que en mostrar a Spiderman dando caña, que es lo que se supone que uno espera de una cinta así. Por otro, las negociaciones para Spiderman 4 fueron una sucesión de obstáculos de lo más variado que lo único que hacían era retrasar el proyecto: el estudio iba a tener bien vigilado a Raimi y no iba permitir que en la supuesta cuarta entrega se fuera por las ramas (o telas de araña, toma comentario irónico) Por otro, Tobey Maguire, actor principal, estaba poniendo condiciones como, por ejemplo, finalizar todos los días el rodaje a eso de las cuatro para estar con su hija recién nacida. ¿El resultado? Spiderman 4 al limbo de las producciones y Raimi fuera del proyecto. La cuestión era que el arácnido suponía dinero y era algo que no podía dejarse de lado. La duda era cómo plantear el futuro: ¿empezar de cero o continuar como si nada hubiera ocurrido con otros actores, algo así como se ha hecho durante años con James Bond? Escogieron lo primero…
A favor puedo destacar varias cosas:
En esta película se hace mucho más hincapié en quién es Peter Parker. Por eso, hay ciertos flash-backs en los que le podemos ver como un niño y, sobre todo, con sus padres que, dicho sea de paso, parecen ocultar un secreto más que oscuro e importante. Y, cosa curiosa, las arañas tratadas en laboratorio  andan metidas de por medio. Por eso, me parece muy bien que veamos cómo el pequeño Peter acaba en el hogar de sus tíos y, de esta forma, se convierten en sus padres adoptivos.


Todo hace que el personaje me resulte muy bien definido: parece mucho más timorato, débil y pánfilo que en las versiones anteriores y aquí se le puede ver como el típico adolescente empollón que no sólo tiene esa fama, sino que también recibe por ello de la mano de los matones del instituto, como, por ejemplo, Flash.
Una vez que es mordido por la dichosa araña, me gusta bastante cómo han reflejado los efectos de la misma. Así, destaco el modo que tiene de descubrir sus poderes en el metro (muy alejado del modo en que lo hace en los comics, por cierto), el hecho de que no controle su propia fuerza a través de las escenas en las que destroza un despertador (en los cómics se repite hasta la saciedad que posee la fuerza de diez hombres) o todos los pomos de cuantas puertas se le ponen a tiro o cómo es capaz de detectar todo lo que sucede a su alrededor (sentido arácnido al fin), por no hablar de su recién adquirida velocidad (atentos a la escena del baloncesto), muy propia del personaje y que es fundamental para entender su modo de lucha. En definitiva, creo que se han recreado mucho más en determinados aspectos del personaje que, quizás, en la saga anterior se dieron demasiado por sabidos. Aquí lo han expuesto todo para que sea bastante entendible y atractivo para todos los espectadores y no sólo para los aficionados al cómic. Por eso, se paran mucho en la etapa pre-Spiderman mostrando bien su personalidad y otros detalles que no tienen que ser sólo el hecho de que el amigo esté colado por alguien, como pudimos ver en las entregas de Raimi.
Sigo con los detalles. Bien por hecho de que veamos que Parker, además de raro y tímido, es listo como el sólo y fabrica los famosos lanza redes que son, en el cómic, la marca de fábrica del personaje y que dan un juego tremendo (A todos los que han leído cómics de Spiderman: ¿cuántas veces, en mitad de una pelea, se le acaba al amigo arácnido el fluido de los cartuchos y debe hacer virguerías para volverlos a cargar?) Si a esto le añadimos que aquí, por fin, vemos cómo demonios se fabrica el traje (buenas escenas con el tema de la licra o las gafas de sol para hacer de ojos) tenemos como resultado, al menos para mí, algo mucho más cercano al cómic de lo que habíamos visto hasta ahora.
El Spiderman que vemos en esta cinta me parece muy correcto, si bien es cierto que han alterado alguna cosita en el traje en forma de pequeños detalles en los guantes y las botas. En lo que a mí respecta, no molestan. Los ojos del súper-héroe me han parecido algo más pequeños y me da que la máscara hace el efecto de ser más redondeada, mucho más pegada a la cabeza. El conjunto me ha parecido que muestra a un Spiderman mucho más flaco y espigado que en las entregas anteriores, muy cercano a la interpretación inicial que del personaje dio el dibujante Steve Dikto. Es una impresión mía pero este disfraz de ha recordado muchísimo (sobe todo la máscara) al que lució Nicholas Hammond allá por 1977 cuando el personaje dio el primer salto a la pantalla con actores reales. Que los tonos rojo y azul sean algo más oscuros no creo que afecten mucho al lanza-redes.
Y, dejando atrás las apariencias, vamos allá con las actitudes. Aquí Spiderman es mucho más charlatán e irritante con su verborrea, algo que está calcado de los comics. Cualquiera que haya leído algo de Spiderman sabe que una de las características del personaje es la capacidad que tiene para, a fuerza de charlar y charlar, harta y cabrea tanto al enemigo de turno que le hace fallar y es cuando el trepa muros puede atacar con toda su fuerza. Pues bien, esa fue una característica que en las otras pelis sí eché un poquito en falta. Aquí se explayan muy bien al respecto. Fijaos en la primera aparición del personaje con el atracador: no para de vacilarle ni de cachondearse de él y, además, no deja de hablar. Ese es Spiderman…
Y si de héroes hablamos, cómo no hablar de súper-villanos. En esta entrega, al fin, hemos podido ver uno que muchos fans (entre ellos este vigilante del cielo) ansiaban ver hacía mucho tiempo y que en las entregas de Raimi iban dejando para más adelante. Me refiero, cómo no, al lagarto. Genial porque debo admitir que, junto con Octopus, es mi villano favorito dentro de la serie. Muy bien cómo lo han reflejado aquí; me parece muy próximo al cómic. El lagarto se muestra brutal, letal y, sobre todo, fiero y espectacular. Siempre tuve curiosidad por ver cómo se las apañarían para mostrarlo en pantalla ya que, en los cómics, en muchas ocasiones, lo han dibujando con cara y boca de un cocodrilo normal y corriente pero es cierto que, en sus primeras apariciones conservaba más sus rasgos humanos. En esta peli se han decantado (por suerte) por esta última opción y han mostrado un lagarto muy de cómic pero, también muy bien hecho. Y estupendo el detalle de que (aunque sea sólo un poco), aparezca con la bata puesta.
Esto nos lleva a otro apartado: los efectos especiales. Para mí, muy conseguidos. Spiderman se muestra ágil y creíble en sus saltos, peleas y derivados. Hay una escena tirando al final de la cinta en la que el personaje, en el suelo, se mueve en su pose arácnida utilizando manos y pies que recuerda, de verdad, al insecto. El tema de la telaraña también está muy logrado y me parece estupendo que, además de tirarla en forma de liana, también la lance en plan pegote. Y si de efectos hablamos, todo lo referido al Lagarto me parece estupendo. Atentos a esa escena en la que su cola es cortada y le crece de nuevo. Impresionante. Y sí, muy acertada la secuencia de presentación del personaje desde un ángulo de cámara en plan visión subjetiva.
Por lo demás, me gustaría destacar que está claro que esta peli, al menos para mí, han intentado seguir la senda que ya ha marcado la nueva saga de Batman con Nolan a la cabeza: la del realismo y la oscuridad dejando de lado el (por otra parte muy difícil de evitar) toque light o aventurero. Por eso, me ha parecido una película muy oscura para tratarse de un personaje tan colorido como el viejo Spidey, entendiendo esto como mucho más seria (se habla de los padres de Peter dando a entender que algo pasó) y, sobre todo, más dramática. Aquí me refiero a la muerte del tío Ben de la que, por cierto, somos testigos. Desde este punto de vista, cualquier vestigio ciertamente humorístico que vimos en la pelis de Raimi aquí ha quedado fuera de lugar, como si hubieran pretendido dar a entender que se pueden trepar muros y luchar con el crimen pero, también, hacerlo de manera realista.
Los actores me han parecido acertados. Vamos por partes. Martin Sheen cumple como tío Ben, dándonos un personaje que me parece más jovial que el anterior. Al menos, sale más y habla más, así que bien por el guión (y gracias al cielo porque no suelta la frasecita del poder y la responsabilidad, algo que ya olía en las entregas anteriores) Me sorprendió la primera vez que vi a Sally Field como tía May; aún se me hace raro verla tan joven pero supongo que han querido actualizar el personaje. Con todo, al menos en esta entrega, se luce poco. Lo mismo me ocurre con Emma Stone haciendo de Gwen Stacy. Digo yo que en posteriores entregas (que las habrá) sacarán más jugo del personaje. También tengo que decir que, tal como está escrito y descrito, se aleja bastante del personaje de comic original (en la época Romita, por ejemplo, es muy fiestera, juerguista y tira los tejos a Peter) pero, repito, digo yo que lo han hecho así a posta. Rhys Ifans como doctor Connors cumple bien, ya que se muestra vulnerable y, a la vez, cuando la cosa se pone mal, bastante fiero. Y he dejado para lo último al elemento principal, motivo de muchas especulaciones, objeto de comparaciones y de muchas cosas que quedan por venir: Andrew Garfield como Peter Parker/Spiderman. Para mí, un acierto. Me ha parecido un buen Spiderman (al menos lo que sale con el traje, ya que muchas serán tomas digitales, claro) pero, sobre todo, un Peter Parker más que digno, ofreciendo un personaje bastante creíble y realista, tanto en su faceta de empollón como en la de adolescente acosado por un montón de problemas. Ahí tenemos las escenas cuando es acosado por Flash o esas en las que, después de la muerte de Ben, está, literalmente, con el ánimo por los suelos. Me ha dado que su papel en esta peli se aproxima mucho más al Peter Parker de Dikto (curioso, se pone gafas) que al de las entregas anteriores que, por edad, me recordaba más al de la época Romita. Con todo, una muy buena elección. ¿Es mejor, peor o igual que su antecesor, Tobey Maguire? Ni me corresponde juzgarlo ni quiero hacerlo; solo puedo decir que distinto. Y, para gustos, los colores. 

¿Aspectos, para mí, mejorables? Sí, algunos.
Creo que lo de la trama del padre y sus experimentos no me termina de convencer. Lo veo como un recurso para aportar un tono realista y oscuro que, en la película, quizás quede un poquito forzado. Y es que soy de los que piensan que tanta oscuridad y realismo puede venir bien a un personaje como Batman pero Spiderman es jovial, alegre y colorido. Que se quiera hacer de otro modo ya va en gustos.
Hay ciertas cosas que, supongo que por aquello de cambiar con respecto a las pelis anteriores y no hacer un calco de las mismas, me han resultado algo extrañas: ¿se habla de Norman Osborn y su posible muerte? ¿Gwen Stacy trabajando para Oscorp? Supongo que son tramas secundarias que se desarrollarán en entregas posteriores.
Sigo. Casi toda la película sucede de noche. Entiendo que esto facilita mucho la tarea desde el punto de vista de los efectos especiales pero es cierto que he echado en falta las tomas diurnas que tanto lucieron en la anterior entrega. También me da que, quizás, lo han hecho así por dar ese toque oscuro a la película para diferenciarla de las otras, claro que esto es una opinión  mía. Aún así, lo digo de nuevo: Spiderman no es Batman.
Otra cosa que no me gusta mucho, y no solo se puede aplicar a esta cinta, es la perra que tienen los guionistas/productores de estas películas de hacer que la chica de turno, en este caso Gwen, se entere de la identidad secreta del héroe. Fijaos: ocurre en Batman, Linterna verde, Capitán América, Thor, Iron Man… Y digo yo, ¿por qué no mantener el secreto? ¿No daría esto más juego en la historia? Además, el hecho de que esto se repita siempre hace que parezca que todas las pelis de súper-héroes estén cortadas por el mismo patrón pero, en fin, ahí queda.
Pero esta cinta tiene un gran “pero”, que he dejado para el final, el factor que ha hecho que sea motivo de una controversia más que justificada: ¿era necesario hacerla? Esta pregunta, que parece muy tonta, no lo es tanto. La última película de Spiderman es del año 2007 y eso ha  hecho que muchos, entre los que yo me cuento, vean que rodar de nuevo la misma historia ha podido resultar algo precipitado. Y es aquí donde hay dos vertientes: los que consideran que podrían haber hecho un Spiderman 4 con otros actores, tirando para delante y los que creen que nuevos actores implican empezar de cero. Las opiniones, claro está, son libres y yo voy a dar la mía: creo que podrían haber continuado con otros actores sin contar de nuevo lo mismo. Otra vez la picadura de araña, otra vez la muerte del tío Ben, otra vez tengo poderes y  no sé qué hacer y otra vez tengo un deber y una responsabilidad me ha parecido un poquito cargante y pesado. Desde esta perspectiva, podemos tener Spiderman o el héroe que sea para rato: tres pelis mínimo y vuelta a empezar. Entiendo que esto se haga con Superman, ya que vimos su origen en la pantalla en 1978 pero, hacerlo teniendo detrás unas pelis tan recientes, repito, para mí, ha sido algo monótono. Y, atentos, que esto no sólo sucede con Spiderman; ya se habla del reinicio de Batman y de Linterna Verde. ¿Podrán, a fuerza de contar una y otra vez lo mismo, hacer que la gente se canse de este tipo de cine? A saber…
Pues eso es todo. La película a mí me ha entretenido y debo reconocer que ha sido bastante mejor de lo que yo esperaba… y, las partes novedosas, más aún. Eso sí, aportar, aporta poco o nada, depende de cómo te pille cuando la veas. Tranquilos, la segunda parte está en marcha.

Vigilad el cielo.

 

sábado, 13 de octubre de 2012

El orígen del mal


El origen del mal (The possesion)
(2012)
Director: Ole Bornedal
Guión    : Juliet Snowden, Stiles White. 

Jeffrey Dean Morgan
Kyra Sedqwick
Natasha Calis
Madison Davenport
Grant Show








Una niña compra una caja. Ignora que, dentro de ella, hay un demonio que lucha por poseer un cuerpo… 

Vamos allá con una película nueva de la cual están vendiendo una imagen tipo “terrorífica” De hecho, antes de verla, he leído varios artículos donde se dejaba claro que verla iba a suponer estar durante unas dos horas con el corazón compungido a golpe de susto. Muy bien, pues vamos a ello.
Antes de nada, dejar clara una cosa: no es para tanto, ni mucho menos. Lo que ocurre es que la cinta está contando con una buena propaganda a la que hay que añadir que, si ves el cartel (como podéis hacer aquí arriba), la cosa puede impactarte y se despierte en ti las gansas de verla. Muy bien, de eso se trata después de todo. Lo que sucede es que, si te das cuenta y dejas al margen la ridícula traducción del título y te centras el original, The possesion, ya te puedes ir haciendo a la idea de por dónde van a ir los tiros. Con todo, vayamos por partes.
A favor destaco que la película va directa al grano desde la primera escena en la que vemos a una señora que, martillo en mano, quiere cargarse algo muy sencillo: una caja. Si de la misma sale una voz susurrante que habla en un idioma raro y ciertamente mosqueante y añadimos el hecho de que a la pobre mujer se le cae media cara (amén de suceder otras cosas que no quiero nombrar aquí para no fastidiar mucho la posibilidad de que la veas), el terror está servido. Y sí, muy buena escena inicial.
A partir de aquí, la cinta se dedica a presentar de manera bastante efectiva al elenco de personajes principales que nos van a acompañar. No van a ser muchos pero también es verdad que no son necesarios más. Conocemos a Clyde (Jeffrey Dean Morgan), su ex mujer Stephanie (Kyra Sedqwick) y las hijas de ambos, preadolescentes en potencia y acto, Em (Natasha Calis) y Hannah (Madison Davenport) Luego tenemos a algún secundario que pintar, pinta poco, como Brett (Grant Show), nuevo novio de Stephanie, pero que ahí queda. La cuestión es que, en un mercadillo, una de las hijas, Em, compra la dichosa cajita y la trama está servida.
Lo que sucede desde este momento es lo que uno se puede esperar en una película de estas características: las vocecitas van a aparecer de nuevo y las hijas, que son carne de posesión infernal, van a picar . Al menos una, claro. Por eso, con el personaje de Em, vamos a asistir a una serie de toquecitos bastante curiosos que, bien en forma de golpecitos en el plato al comer, algún que otro tenedor clavado en la mano del padre, cierta pelea en el cole o bofetadas indirectas a la susodicha (que, desde luego, ganas dan de dárselas) me parecen muy bien llevados.
Fijaos bien. ¿Veis algo?
¿Es todo? No, claro. Esta, a fin de cuentas, es una película de terror. Hoy día, hablar de este tipo de cintas implica hacer una referencia especial a los efectos especiales, ya que son (por desgracia, al menos para este que escribe) un requisito fundamental para mostrar escenas truculentas o desagradables. Pues bien, debo decir que aquí no es que haya muchas (las hay, cómo no) pero sí me ha parecido que no han buscado mucho la espectacularidad y se han decantado un poquito más por provocar que el espectador tuerza el gesto o se encoja un poco en la butaca.  Me remito al efecto de los ojos que dan la vuelta hasta ponerse blancos (muy bien hecho), las, de nuevo, vocecitas susurrantes, que a alguien se le caigan los dientes a plomo o cierta cosita que Em tiene rondando su garganta (además de otras que se ven en cierta resonancia) Momentos, como digo, muy bien llevados y que, algunos, pasan de manera más o menos rápida para hacer que el espectador quiera ver más. En su conjunto, salvo la escena final en la que el demonio hace acto de presencia, cumplen su con su labor. Cosa curiosa es que mucha de la tensión se produce con un recurso a la antigua: una música en plan Psicosis y momentos que, a golpe de banda sonora, retumban en la pantalla.

Los actores cumplen, si bien me han parecido muy normalitos. Jeffrey Dean Morgan está bien aunque a veces me resulta un tanto ñoño, como si al amigo le hiciera falta algo más de sangre en las venas (sobre todo con las hijas) Kyra Sedqwick no es que se luzca mucho pero sí debo admitir que su personaje me resulta algo cargante y, si me apuráis, estúpido (claro que entiendo que esa es la intención) Pero, si de personajes cargantes hablamos, debo hacer mención especial a las chicas, Natasha Calis y Hannah Madison Davenport. Y es que soy de la opinión de que en Hollywood son muy buenos haciendo que muchos personajes infantiles/juveniles resulten pedantes y algo antipáticos. Para mí, las dos mocitas no son una excepción y, de veras, me han dado ganas de que el demonio de turno las posea de una vez ya acabe con ellas. Demasiado diálogo cursi en plan “soy mayor” pero, repito, es mi opinión.
¿Aspectos mejorables? Alguno. Ahí van unos cuantos:
Niña poseída en camisón.
¿Os suena?
La película, si bien es cierto que empieza de manera bastante potente, se me ha hecho un poquito lenta; creo que describe demasiado a la familia protagonista y se recrea mucho hasta que las cosas empiezan a ocurrir. Quizás, como dije antes, por cómo la están vendiendo y por la publicidad que la ha rodeado, yo esperaba algo más fuerte. Y ese es el principal talón de Aquiles para este vigilante del cielo: la cinta, a fin de cuentas, es más de lo mismo y no varía casi nada (o nada) la receta a la que estamos acostumbrados y que, por lo menos a mí, ya me cansa un poquito. Y es que esta es la historia de una niña poseída cuyo progenitor/a pide la ayuda de un especialista en exorcismos (léase rabino en este caso) para salir del bache y hay un momento final culminante. Vamos, lo de siempre. Efectos más refinados, golpes más o menos rebuscados pero la misma historia que ya vimos en 1973 con Linda Blair escupiendo crema de guisiantes.  Y digo yo, ¿por qué no varían un poco la fórmula? No sé; quizás un niño poseído y no una niña (comentario irónico) En fin...
Esto es todo. ¿Recomiendo verla?  Bueno, para pasar el rato sí. Es cierto que las hay mucho mejores pero, también, mucho peores. Para mí cumple unas expectativas muy normalitas de forma que la ves, te das un par de sustitos y a casa. No menos, pero tampoco más. Y digo yo, ¿de verdad el género de terror está tan en las últimas que todo lo que queda de él son remakes, secuelas infinitas o re-invenciones de éxitos de hace casi cuarenta años? Yo, al menos, no quiero creerlo.
Por cierto, ¿qué pasa con el dentista al cual se le caen los dientes?
Otra cosa: lo más curioso y mosqueante de todo es que la peli parece estar basada en un artículo que narraba una historia real. Ahí queda…
Vigilad el cielo y las cajas artesanales.
 

sábado, 6 de octubre de 2012

Hancock

Hancock (Hancock)
(2008)
Director: Peter Berg
Guión   : Vincent Ngo, Vince Gilligan

Will Smith
Charlize Theron
Jason Bateman
Eddie Marsan



 
 

Hancock es un súper-héroe atípico, pendenciero y borracho. La ciudad está harta de los destrozos que ocasiona y decide pararle los pies…

 
¿Quién dice que los súper-héroes deben ser nobles y caballerosos? Vale, a veces te encuentras con un Superman, un Capitán América o un Linterna Verde que, aparte de lucir uniformes inmaculados, peinados a prueba de bomba o modales exquisitos, destilan una nobleza y seriedad a prueba de bomba. Bueno, pues no todos los súper tipos tienen por qué ser así. Y, si no, fijaos en el colega cuya película lleva su nombre y de la  que nos vamos a encargar hoy.

Hancock es una cinta que, por encima de todo, destaca por una cualidad fundamental: originalidad. ¿Cómo puede calificarse una historia en la que un súper-héroe es borracho, vicioso, maleducado y que, encima, viste como un vagabundo?
Ya la escena inicial promete por varias cosas: en primer lugar porque nos presenta al personaje que va a ser el prota: Hancock (Will Smith) está tirado en un banco con un pedal del tamaño de Empire State. Lo que sucede es que, en ese momento, la policía persigue a unos ladrones que tratan de huir en coche. Y es aquí donde viene el siguiente factor importante y que va a ser el plato fuerte de la peli: los efectos están muy bien hechos. Las tomas de vuelo de Hancock me resultan muy reales, muy bien hechas, por no mencionar el hecho de coger un coche y ensartarlo como si nada en la punta de un edificio. Y estupendo ese efecto de “vuelo borracho” yendo haciendo eses de un lado a otro de la pantalla. Después de todo, si te emborrachas, vueles o no, haces eses.
 
El tema de los efectos especiales, como puede verse, está muy bien llevado. No en vano el responsable es John Dykstra. Puede que el nombre no te suene nada pero si te digo La guerra de las galaxias, Spiderman o Batman Forever seguro que ya entiendes a qué me refiero. Fijaos en la escena en la que Smith rescata al otro protagonista, Ray (Jason Bateman) y detiene un tren con su cuerpo o cualquiera de las muchas escenas de despegues y aterrizajes. Lo curioso de los efectos en esta cinta es que, si bien son impresionantes y tienen mucha importancia, no me parce que se usen para lucirse sin más ni más. De hecho, creo que están para contar la historia y no quitan en absoluto protagonismo a la trama (o tramas) principal.
 
 

Y, enlazando con lo que acabo de decir, me parece un buen punto a favor que, a lo largo del metraje, seamos testigos no de una trama principal, sino de dos: por un lado, está la de Hancock en sí que, como es evidente, pudo haber dado para un largometraje ella solita. Pero, por otro, tenemos la relación que existe entre él y Mary (Charlize Theron) que supone un giro más que destacable en la trama y que, al menos para mí, refuerza mucho la trama principal hasta llegar a complementarla sin ningún tipo de reparo. Bien por los guionistas y la originalidad que, de vez en cuando, son capaces de desplegar.

Otra cosa muy importante en esta peli es el humor. Si la trama general de la cinta se hubiera llevado a cabo de forma seria, el resultado hubiera estado muy bien pero, estoy seguro, que hubiera faltado gracia o, si lo queréis llamar así, chispa. No digo que quedase mal pero, al menos es mi opinión, le faltaría algo. Pues bien, en este caso, han tenido el juicio de añadir toquecitos de humor que se centran, en su mayoría, en la figura del propio Hancock: ahí quedan sus borderías hacia los adultos o los niños (lo admito, el niño francesito me cae fatal y yo le hubiera arrojado a la estratosfera para no recogerlo luego, claro), los momentos YouTube (el de la ballena me encanta) o los pequeños detallitos con el uniforme, la frasecita de “buen trabajo” o el hecho de que se afeite con las uñas (por cierto, esto me parece una genialidad ya que, se supone, ninguna cuchilla terrestre podría con el pelo indestructible de ningún súper-héroe. Ok, detalle de fan y apasionado de los cómics)

Destaco las escenas de la cárcel. Creo que el giro de acontecimientos que se produce en ese momento es muy útil a la película, ya que el personaje comienza a cambiar y, por esa lógica, a evolucionar. Está claro que ahí la trama comienza a ir hacia otros derroteros que enlazan con la historia de Theron. Y, además, han sido lo bastante hábiles como para no caer en sentimentalismos baratos que, por ejemplo, bien pudo haber generado el personaje del hijo de Ray.

Pero no todo puede ser aventura o pequeños toques de humor. La película, de la mitad hacia delante, adquiere tintes más dramáticos cuando comprendemos qué sucede cuando Hancock y Mary están cerca. A fin de cuentas, todo súper-héroe debe tener su kriptonita, ¿verdad? La cuestión es cómo luchar contra ella… y poner tierra de por medio. Y por cierto, muy buena la explicación que se nos da acerca de quiénes son en realidad. No hay accidentes que conviertan a nadie en algo especial, ni visitantes de otros planetas: simplemente, se es quien se es y punto... aunque no lo puedas explicar.

Los actores me parecen muy bien. Cómo no, Will Smith me da la impresión que se mueve como pez en el agua en un papel que no solo exige trabajo físico y lucir músculos, sino también una buena dosis de cinismo, bordería y su toquecito justo de humor sin llegar a tocar la tontería. Jason Bateman como Ray también está bastante creíble: aporta el contrapunto inocentón y buena persona al primero. Charlize Theron como Mary la verdad es que puede que se luzca poco pero, lo que sale, está muy bien. Fijaos como cambia cuando está representando su papel de madre y los momentos en lo que no hay tapadera que valga y se muestra tal cual es: súper-mega poderosa. Muy acertada su elección (lo cual me lleva a la siguiente pregunta de fan: ¿cómo nadie de ningún estudio, tras ver esto, se decidió de una vez a contratarla como Wonder Woman? En fin…)
 


Pues hasta aquí hemos llegado. Recomiendo verla. Asegura un rato de entretenimiento y evasión sin tapujos, una peli ideal para, bol de palomitas encima, pasar una tarde agradable; la mezcla idónea de originalidad y diversión justas para dejarse llevar. Según parece, después de muchos líos en cuestiones de trama, se han decantado, por fin, por una segunda parte. A ver si llega pronto. Eso sí, a ver por dónde salen, que esta está muy bien…

Seguid vigilando el cielo.