sábado, 24 de noviembre de 2012

Luna nueva


Luna nueva (The twilight saga: New moon)
( 2009 )
Director: Chris Weitz
Guión    : Melissa Rosenberg 

Kristen Stewart
Robert Pattison
Taylor Lautner
Billy Burke
Michael Sheen
Peter Facinelli
Ashley Greene
Rachelle Lefevre

 

La historia de amor entre bella y Edward continúa…
                                                                                                                

-Mi mundo no es para ti, Bella (Edward)
-Tú eres mi mundo (Bella)

 
Y aquí estoy con la segunda de las películas de la saga Crepúsculo que, cómo no, está basada en el segundo libro de la escritora Stephanie Meyer y que narra la historia de amor entre una humana (Bella) y un vampiro (Edward)
Estaba más que cantado: la primera parte fue todo un éxito que, a su vez, estaba respaldado por el mega éxito que ya supuso las ventas del libro. Hollywood, con su olfato experto en captar sagas y convertirlas en fenómenos sociales, no iba a dejar pasar la oportunidad. Por eso, el estreno de esta segunda parte dejó claro a todos que, guste o no, habría historia de amor humana/vampírica/lobuna para rato.



Pues muy bien, todo lo que puedo decir es que…
Me gusta mucho la escena inicial en la que Bella está corriendo, muy agobiada, por algo. Si has leído el libro, sabrás qué significa; si no, no pasa nada, te deja con la intriga, que es de lo que se trata. Si a eso le sumamos la siguiente, en la que vemos a una Bella anciana y a un Edward que no ha envejecido un ápice (cosa normal, está muerto; es un vampiro), lo que tenemos es un comienzo más que potente y no necesariamente ñoño o pastelón, como muchos se empeñan en tildar esta saga.
Si hay algo que me gusta es que, si se presta atención (lo admito, de esto, al menos yo, me he ido dando cuenta en los sucesivos visionados) uno advierte las sutilizas que tiene esta peli; pequeños detallitos que parecen pasar desapercibidos pero que, bien mirados, no solo están muy bien sino que salen directamente de las páginas del libro: el comentario de la voz en off de la radio diciendo que hay excursionistas muertos por un presunto animal en los bosques, Edward arruga la nariz por el olor a lobo ANTES de que Jacob lo sea, el comentario de Harry cuando alguien dice a Charley que los Cullen se han mudado: “Que se pudran, Charley”... Detallitos que parecen pasar sin más pero que se entienden mejor una vez que la peli se visita de nuevo y se tiene una perspectiva más global de todo el producto.
Las novedades no se hacen esperar ya que sabemos que la relación Bella/Edward está consolidada. Por eso, Jacob no tarda en salir, aún con pelo largo. Y sí, ya oímos de la boca de Bella unas palabras: bíceps. Y es que, obviamente, el muchacho ya ha pasado por sus buenas sesiones de gimnasio (¿amén de otras cosas?) y está cachas como él solo. Fijaos en esa escena: está claro que Jacob está por Bella y eso fastidia a Edward pero…  ¿la expresión de este puede esconder algo más?
Otra cosa que me gustaría destacar de esta entrega: desde muy pronto, salen cosas nuevas que, como dije antes, no tienen por qué ser los “Te quiero” o “Te adoro” de turno. Así, muy pronto, se habla de Italia y los misteriosos Vulturis. Y, con respecto a ellos, estupenda presentación a través de la escena del cuadro en la que los personajes se mueven (antes, en la escena de instituto viendo Romeo y Julieta ya se nombran). Y se nos deja claro que tienen malas pulgas porque salen matando a unos de los suyos. No obstante, también se habla de ciertos conocidos: Victoria, la vampiro que quiere acabar con Bella y que, de paso, sirve para sacar el tema de la transformación de esta en inmortal.

Vulturis: la realeza vampírica
 

Si te cortas un dedo ante una familia de vampiros,
huye.
Y, hablando de Bella; me encanta la escena del cumpleaños y cómo la han mostrado cuando se corta y vemos los movimientos de Jasper en plan cámara lenta y salvaje perdido. Por cierto, la escenita siempre me ah recordado la protagonizada por Drácula y Rendfield. Lo admito: pasión de fan.
Sigo con los detalles. Y es que una de las cosas que más me llaman la atención de estas películas es cómo se las apañan para reflejar con imágenes lo que en los libros son un montón de pensamientos a través de un buen puñado de páginas. Por eso, me parece muy bien la fantasmal presencia de Edward, donde le vemos aún más vampírico, demacrado y, repito, fantasmal de lo normal o las escenas de tonteo (mucho menos espectaculares, claro) entre Bella y Jacob mientras arreglan motos, comen pizza y, de paso, dan a entender que el tiempo pasa. Y muy bien reflejado el momento en que, tras saber que los Cullen se marchan, Bella se queda sola en el bosque con el corazón roto y unos ojos brillantes y lobunos la observan para luego aparecer trasportada en los brazos de Sam. Muy bien sintetizado y mostrado, sin perder mucho tiempo.
Y, hablando del tiempo, tengo que destacar otra de las escenas que más me gustan y que, sin duda, me parece muy lograda. Y no tiene que haber efectos o espectacularidad de por medio. Cualquiera que haya leído el libro sabe que el segundo es más extenso, hay más pensamientos y, quizás, en ciertos momentos, la acción se ralentiza un poco, sobre todo en los capítulos en los que Bella está sola y no hace más que pensar en Edward. Pues bien, esto, en la peli, lo muestran de manera magistral a través de una secuencia en la que Bella, sentada, con la mirada perdida, mira a través de una ventana y, mientras la cámara gira a su alrededor en ángulo de 360 grados, vemos por dicha ventana que las estaciones van pasando. Chapeau!
Paso a los efectos. Para mí, muy buenos. Por fin, a través de la escena de Laurent (que nos recuerda la subtrama de Victoria), vemos, a los lobos, que me parecen muy bien hechos: gigantes y alejados del tópico del hombre lobo que todo el mundo conoce (gruñiendo, baboso, desquiciado y asesino). De hecho, aquí tienen forma lobuna normal y corriente solo que su tamaño es gigantesco. Las escenas de pelea con el vampiro, mostrando este su velocidad (que vemos a veces a cámara lenta) me resultan muy buenas. Pero, si de escenas hablamos, la mejor y con más golpe de efecto: la transformación de Jacob delante de Bella. Genial. Y, por supuesto, los pequeños toques, como el ya nombrado Edward fantasma,  ese momento en que Victoria, cual tiburón, aparece bajo el mar cuando Bella se pone a tontear saltando por acantilados o las peleas entre vampiros ante los Vulturis (léase con Félix)





 Y, casi terminando, destacar que no todo es amor en esta historia. De esos momentos hay muchos, claro, pero se combinan con otros más ligeros  en forma de toquecillos de humor provenientes del libro: Bella entre los dos chicos en el cine o las puyas de Alice a Jacob (olor a perro mojado, chucho, sacar al perro de casa) que, por lo menos, alivia algo de tensión.
Los actores, como siempre, muy adecuados. No me cansaré de decirlo: Kristen Stewart me parece la Bella perfecta. Lo mismo me ocurre con Pattinson y su personaje de Edward que, en esta entrega, me parece mucho más pálido que en la anterior (cuando están en la clase de Romeo y Julieta, el tío es un cadáver que habla) Taylor Lautner aquí se luce todo lo que puede y más: su papel es más largo, los efectos le tocan más de lleno y sus abdominales, pectorales, hombros y sus derivados impresionan por muchas y muy variadas razones. Con todo, lo admito: dieron en la diana con los tres. Y lo mismo opino de los Vulturi aunque, debo reconocer, que no me esperaba a Aro así. Ya que en el libro se le describe como que luce una piel apergaminada, me hice una idea de él tipo Palpatine en La venganza de los Sith. Por imaginación, que no quede...
 
 
Ah, y muy buen final. Así, de golpe y sin dejar opción a más: “Cásate conmigo, Bella”
Pues esto es todo. La película me ha gustado y me parece una muy buena adaptación de un libro que, al menos para mí, resulta un obra bastante difícil de traducir en imágenes, ya que, como todos los libros, está basada en muchos pensamientos y poca acción. Es cierto que muchos son los que atacan a toda la saga argumentando que es muy ñoña, que las películas que la forman venden, a fin de cuentas, sexo (esto lo afirmó Emma Watson, la Hermione de Harry Potter) o que demasiado sentimientos y poca acción. Muy bien, como siempre digo, para gustos, los colores, y todos ellos respetables, claro. Otra forma de verlo es el de una película con una historia y unos protagonistas muy bien definidos que, de manera bastante original, dan una nueva vuelta de tuerca a unos personajes conocidos por todos y que no ofrecen lo que unos espera de unos vampiros u hombres lobo. Claro que esto es mi opinión personal. Por eso, recomiendo verla.
Os dejo el tráiler:
 
 
Vigilad el cielo.

sábado, 17 de noviembre de 2012

La saga Crepúsculo: Amanecer Parte 2



La saga Crepúsculo: Amanecer parte 2 (The twilight saga : Breaking down – Part 2)

Director: Bill Condon
Guión   : Melissa Rosenberg

Kristen Stewart
Robert Pattinson
Taylor Lautner
Peter Facinelli
Mackenzie Foy
Michael Sheen
Jamie Campbell Bower
Christopher Heyerdahl

 

Bella ya es una Cullen. Los Vulturis, temerosos de Renesmee, deciden eliminarla… 

Y ya tenemos aquí la última película basada en la mega famosa saga de Crepúsculo escrita por la autora Stephanie  Meyer. Para los que no lo sepan, que digo yo que serán muy pocos, es la historia de amor entre una chica humana y un vampiro, a lo que también hay que añadir cierto hombre lobo que hace que, a veces, las cosas se compliquen mucho. Pero, todo hay que decirlo, dicho así la cosa puede resultar de lo más sosa. Pues ojo que nada de eso; aquí hay complicaciones de todo tipo, desde las que proceden de humanos (la familia y el padre de Bella), de hombres lobo (Jacob y compañía) o vampiros (Los Vulturis, Victoria y un largo etcétera)

Tanto esta como la anterior película están basadas en el mismo libro, Amanecer. Y es que, desde que Harry Potter hizo lo mismo con el último título, a saber, convertirlo en dos películas, se ve que es una moda a la que se están sumando muchos. Mejor, la verdad, porque es bien cierto que los libros de Meyer son cada uno más largo y con más información que el anterior y, muchas veces, una peli de dos  horas, se puede quedar algo escasa. Bueno; no pasa nada, han hecho dos y punto.

La película, al menos para mí, cuenta con varios y muy potentes puntos a favor. Allá voy…

Para empezar, me ha gustado mucho la presentación inicial que (¡por fin!) muestra a Bella como lo que ya es y será: una vampira. En la anterior película no la vimos como tal salvo en el último segundo, cuando abre los ojos y ya es una Cullen. Pues bien, aquí enlazamos justo con dicha escena y comprobamos todas y cada una de las sensaciones que la prota percibe a través de su nueva y recién estrenada naturaleza. Y, visto así, eso de ser vampiro tiene que ser una gozada. Además, el tema se adorna con ciertos detallitos que, me parece, quedan muy bien: la fuerza que la chica tiene ahora (con ese sonidito tipo BOUUM cada vez que se mueve o abraza a su marido), el tema de la súper velocidad que alcanzan en el bosque o la escena del alpinista donde Bella CASI pierde el control.

Seguimos con algo que ya era hora que viéramos: la niña o, dicho de otra forma, Renesmee. Y ya son una familia feliz, contenta y, también, vampírica. Da gusto verlos a todos tan guapos, tan estilizados, tan pálidos y con esos ojos rojos con los que miran. Tengo que reconocer que aquí pensé que las cosas iban a adquirir tintes ñoños y pesados lo mismo que ya ocurrió en la primera mitad de la anterior entrega. Por suerte, aligeran el contenido del libro cuando Charlie se entera de que Jacob es hombre lobo y está claro que otra cosa más rara aún ocurre con su hija. Nada, se aplica eso de “sé feliz viviendo en tu bendita ignorancia” y punto.

A partir de ahí, la trama se precipita y va muy rapidito. Sabemos que los Vulturis, la realeza de los vampiros, van a hacer una visita a los Cullen porque, mediante el aviso de una vampira chivata y metomentodo, Irina, creen que Renesmee es una niña inmortal, lo cual significa problemas. ¿La razón?  Una niña vampiro de esa clase hace lo que los niños humanos: dar la lata y meter a todos en problemas, con el aliciente de que los vampiritos arrasan pueblos enteros y el secreto quedaría al descubierto. Nada, que hay que cargársela. Por eso, conocemos a un montón de vampiros que Carlisle recluta por si las moscas y, de paso, atestigüen que Renesmee es muy humana. Y, menos mal, resulta que todos son pálidos y de ojos rojos pero me parece muy bien que algunos los hayan representado algo marginales y con barba de varios días (que ya era hora)

Pero, si hay algo que me ha gustado de la peli y que, debo admitirlo, era lo que más temía, es la escena final, la (larga) escena final que en el libro se describe a través de muchas, pero que muchas páginas. Y digo eso de que lo temía porque, a juzgar por el tráiler, habían preparado una especie de combate épico final entre vampiros buenos (Carlisle y equipo) y vampiros malos (Vulturis y compañía) Vale, tengo que decir que, cuando me leí los libros, yo esperaba algo de este tipo, una especie de choque tipo Howarts vs Voldemort y los suyos. Al leer lo que Meyer hizo, es decir, un momento de increíble tensión donde lo que sucede es que Bella extiende su escudo y deja claro que si pasa algo, los Vulturis lo tendrán muy difícil, me quedé un poco así, así. No obstante, visto en conjunto, tiene mucho más sentido esto ya que la saga de libros nunca fue por derroteros de sangre o espectacularidad gratuita. Muy bien, el caso es que, por lo poco que se veía en el avance, estaba claro que habían hecho un final made in Hollywood. Por eso, cuando la cosa comienza… Bueno, no diré nada para no fastidiar la sorpresa a nadie pero me ha parecido un modo magnífico de quedarse con el personal (en el cine, al terminar dicha escena, muchos aplaudieron aliviados, (yo entre ellos)) y un golpe de efecto de los más potentes de toda la saga de películas. Durante unos buenos minutos de sangre, peleas y saltos, el guión da una buena sorpresa mostrando un final de Hollywood… y muy fiel al libro. Y, si queréis saber más, vedla; estoy seguro que, llegados a este momento, entenderéis lo que digo. Y si sois fans de los libros, también respiraréis aliviados cuando dicha escena termine.

Los actores, como siempre a lo largo de la saga, me parecen muy correctos pero, debo admitir que, esta vez, esta película está más dedicada al lucimiento de Bella vampírica. Por eso, creo que merece una atención especial. Como mujer (y recalco lo de mujer, ya que aquí es de adolescente ya queda olvidado) vampiro está muy bien. Su expresión, la mirada, esos ojos rojos, le quedan de maravilla y es cierto que en las primeras escenas, hasta parece amenazadora. Si a ello le sumamos los tonos oscuros con los que siempre, el cóctel está listo para disfrutar. Robert Pattison como Edward ofrece más de lo mismo: palidez y mirada vampírica, si bien es cierto que, al menos eso me ha parecido, aquí sonríe más (por aquello, digo yo, de ser papá) e incluso me ha parecido que no está tan escuálido como en las películas anteriores. Por su parte, Taylor Lautner se luce más bien poco. Vale, se quita en un par de ocasiones la camiseta para lucir músculo pero poco más. Y es que esta es, por encima de todo, una historia de Bella y Edward. Debo mencionar también a Martin Sheen como Aro, personaje que se luce un poquito más que lo que hemos visto hasta ahora.
Pálido, demacrado y seductor.
 
Marcando, cachas y más cachas.
 
¿Aspectos que no me han gustado mucho? Pocos, la verdad. De hecho, tengo que destacar sólo uno: Renesmee. Y es que, no sé si ha sido por mantener el parecido con la niña que, más mayorcita le ha dado vida pero el uso del tema informático con el personaje me ha resultado demasiado cantoso. De bebé, está claro que ahí hay mucho CGI, eso es evidente. Pero, cuando la niña está un poquito más crecidita, las tomas digitales, referidas sobre todo al rostro, me han parecido muy evidentes y, sobre todo, artificiales: la cara no resulta infantil, descaradamente retocada y, sobre todo, poco natural. La razón por la que han hecho esto así no sé puede saber pero ahí queda. Bueno, no deja de ser un mero detallito…

Pues eso es todo. En resumen, un final muy digno a una saga más que notable… tanto de libros como de películas. A mí me ha gustado, lo admito y creo que es de las películas donde suceden más cosas y el tono ñoño con el que se suele atacar a estas pelis aquí pasa muy desapercibido o incluso, si me apuráis, ha desaparecido. Si habéis visto las otras, os animo a verla. Para los que no han visto nada, esta quinta entrega no tendrá sentido ninguno por eso, lo repito: dad una oportunidad a la saga; merece la pena y da mucho más de lo que a priori se suele pensar.

Ahí queda. Otra saga que se nos acaba. ¿Cuál será la siguiente?
A saber.
Vigilad el cielo.

 

sábado, 10 de noviembre de 2012

Crepúsculo


Crepúsculo (Twilight)
(2008)
Director: Catherine Hardwicke
Guión   : Melissa Rosenberg 

Kristen Stewart
Robert Pattison
Billy Burke
Sarah Clarke
Taylor Lautner
Ashley Greene
Nikki Red
Kellan Lutz
Edi Gathegi
Peter Facinelli
 
Una chica se enamora de un chico que resulta ser vampiro… como toda su familia.


Vamos allá con la primera película basada en todo un fenómeno literario que, junto con los libros de Harry Potter, han arrasado librerías y salas de cine a partes iguales.

Para quien no lo sepa, la saga Crepúsculo es obra de la escritora Stephanie Meyer y consta de cuatro libros, a cual más tocho que el anterior, que narra la historia de amor entre una chica humana y un vampiro. ¿Es todo? No, porque el triángulo amoroso final también incluye a un hombre-lobo.  Todo ello, aderezado con el hecho (fundamental) de que el asunto está enfocado desde el punto de vista del amor entre adolescentes, aspecto que ha sido fundamental para que se convierta en todo el fenómeno de masas que es. Como es obvio, Hollywood no iba a dejar pasar semejante caramelo y se lanzaron a las adaptaciones de los libros. Esta cinta que hoy nos ocupa es la primera de las cinco películas (ya que del último libro han hecho dos). Bien, afilemos colmillos, saquemos las garras y vamos a por ello…

Ya, nada más empezar, y aún a sabiendas que esta es una historia de amor monumental, tenemos una escena inicial en la que vemos a alguien, muy rápido, cazar un ciervo. ¿Quién es? Bueno, sólo son los primeros segundos, demos tiempo al tiempo.

A partir de aquí, comenzamos con la adaptación a través de la voz en off de Bella, la protagonista. Así, se presenta ella misma, a su padre y el cambio de residencia que acaba de vivir en sus carnes. Lo mismo sucede con los secundarios en forma de nuevos amigos de instituto. Y este es un de los buenos tantos que, para mí, tiene esta cinta: respeta el hecho de que, en el libro, todo está basado en los pensamientos de Bella y, aún así, se las apañan para narrar todos ellos en forma de película que, además, mantiene el interés.

Si de presentaciones hablamos, me gusta mucho cómo muestran a los Cullen: a través del diálogo que Jessica tiene con Bella. Y no hay nada más que verlos para saber que, muy normales, desde luego no son. No por pálidos, que lo están, sino por el aspecto que les han dado: demasiado perfectos para ser seres humanos normales y corrientes. Admitámoslo, ningún ser humano luciría tan bien como ellos a no ser que hubiera algo sobrenatural de por medio.

Por suerte, después de todo esto, conocemos a los vampiros que van a dar la lata y que, por supuesto, son malos. Por eso, asistimos al asesinato de uno de los amigos del padre de Bella. Bien porque, de este modo, tenemos una pausa en mitad de todo el despliegue amoroso. No obstante, un punto a favor de la capacidad para insinuar en lugar de mostrar: nada de sangre ni truculencias varias: se intuye en lugar de verse.

Ahora bien, tengamos en cuenta una cosa: en esta peli hay, sobre todo, vampiros (los hombres lobo los dejamos para la siguiente entrega, Luna Nueva) y eso quiere decir que el toque fantástico está asegurado. Y, si nos referimos a dicho toque, tenemos que hacer referencia a algo fundamental: los efectos especiales. Pues bien, aunque aquí pasan muy desapercibidos, eso no quiere decir que sean malos. ¡En absoluto! Lo que sucede es que tenemos que tener en cuenta que las novelas de la saga no están en la línea habitual de vampiros y  hombres lobo a la que estamos acostumbrados. En ellas, el toque vampírico y lobuno supuestamente espectacular cede el paso a la sutilidad. Pues bien, para mí, la película refleja muy bien ésta través de determinados toquecitos muy bien llevados y mejor realizados. Destaco la escena de la camioneta, muy rápida. También el detallito de Edward atrapando la manzana de Bella antes de caer (puedes ser vampiro pero eso no quita que chulees un poco con la nena que te gusta), el partido de baseball, las escaladas por los árboles o, un efecto que me gusta bastante, la luz sobre la piel de Edward. Estupendo este ya que en el libro se describe de ese modo, como el sol dando de pleno a diamantes (y, de paso, nadie se derrite)
 
Baseball vampírico
 
La película, en su conjunto, me parece narrada de manera bastante ágil. Siempre suceden cosas (no necesariamente espectaculares) pero se las apañan muy bien, como ya comenté antes, para contar lo que en una novela de un motón de páginas son pensamientos de una adolescente. A tener en cuenta aquí el modo de mostrar la investigación de Bella para averiguar que Edward es vampiro, muy bien llevada. Y sólo utilizan la voz en off al principio. Como poco, muy bien…

Y, por último, destacar la pálida fotografía que impera a lo largo de todo el metraje. Aquí no hay colorines; todo tiene cierto aire lúgubre, triste y descolorido. Vamos, el ambiente ideal para que una familia de vampiros pueda vivir camuflada entre humanos, normales, vulgares y corrientes (y, digo yo, apetitosos)

Vamos con los actores. Para mí, muy bien. Creo que dieron en la diana con todos pero, sobre todo, claro está, con los protagonistas. Kristen Stewart es la perfecta Bella. Nunca pensé que esta chica fuera el típico bellezón de Hollywood  en la línea de otras actrices y, al menos para mí, es justo por eso por lo que encaja tan bien en el papel. Además, se muestra insegura y, a su modo, débil de manera bastante convincente. Muy buen toque que la hayan oscurecido los ojos a base de lentillas. Y, ¿qué se puede decir de Robert Pattison? La verdad, a mí siempre me ha resultado muy, pero que muy soso, con ese aspecto de tirillas que tiene y su mirada de estreñimiento perpetuo pero debo reconocer que eso le viene muy bien al personaje. Menos mal que, de vez en cuando, el amigo sonríe un poquito. Y sí, aquí también sale Jacob (Taylor Lautner) solo que con melena al viento y bien tapadito. El colega se reserva para, a partir de la segunda entrega, lucir músculos variados, deleitar al personal femenino y recordarnos a los tíos normales que somos eso: tíos normales y corrientes.
  
Los personajes secundarios en forma de amigos están bien conseguidos. Con todo, al margen de ellos, debo destacar a Billy Burke como Charlie. Creo que, con él, dieron con el actor perfecto.

Y, como colofón, la película tiene dos bandas sonoras: una, la instrumental y otra hecha a base de canciones donde incluso Pattison pone su granito de arena cantando Never Think. En conjunto, me parecen que todas están pero que muy bien. Destaco Supermassive Black Hole, de Muse o Flightless Bird, American Mouth, de Iron and Wine.

Crepúsculo inauguró una nueva era dentro de la literatura fantástica. Novelas de vampiros, hombres lobo, mezcla de ambos y sus posibles combinaciones hubo a patadas desde esta primera novela. Por supuesto, como película, fue (y es) todo un fenómeno cinematográfico, haciendo que cada estreno se convierta en un auténtico acontecimiento mediático y, claro está, Stewart y Pattison se han convertido en estrellas de estrellas. También es cierto que novelas y películas despiertan tantas pasiones como iras e indiferencias. Muchos de los que las atacan argumentan que, ante todo, son algo ñoñas, mucho amor y mucho romanticismo. Bueno, razón no les falta pero, también, hay que tener en cuenta que las cuatro novelas narran eso, por encima de todo: una relación amorosa tan grande que no puede pararla nada (ni razones vampíricas ni lobunas)

A mí, las novelas, me gustaron bastante y me parecen muy conseguidas. ¿La película? Pues también. Se toma unas cuantas licencias (obvio) pero, en conjunto, me parece una buena adaptación y, sobre todo, una película que cumple con su cometido: entretenerme durante todo el metraje. ¿Qué más puedo pedir?
Os dejo un vídeo con el momento de la confesión:

 

Pues eso, vigilad el cielo.
 
 

sábado, 3 de noviembre de 2012

La galaxia del terror



La galaxia del terror (Galaxy of terror)
(1981)
Director: B. D. Clark
Guión   : Marc Siegler, B. D. Clark

Edward Albert
Erin Moran
Zalman King
Taaffe O’Connell
Bernard Behrens
Grace Zabriskie
Sid Haig
Robert Englund







En una misión de rescate, unos astronautas deberán enfrentarse a monstruos en un extraño y hostil planeta…
En este universo hay una máxima fuera de toda duda: si alguien hace algo con mucho éxito, le salen imitadores a patadas. Pensad cuántas veces hemos visto sucedáneos de las naves de La guerra de las galaxias, gremlins variados o extraterrestres haciendo de las suyas. Pues esta vez le toca el turno a un “afluente” de Alien, el octavo pasajero. ¿A qué os recuerda una expedición de astronautas que va en busca de otros desaparecidos a un planeta tenebroso y son atacados por entes extraterrestres? Pues eso…

Veamos. La película no es ninguna maravilla del séptimo arte y, según donde mires, la califican de cutre, mal hecha, pasable o mala con ganas. Bueno, lo único que puedo decir es lo que sigue:

Hay que admitir que la empieza bien: un tipo huye mientras es acosado por algo que, como es obvio, le atrapa. Muy bien. Luego pasamos a los que van a ser los protas y, de paso, asistimos al despliegue de ciencia ficción tan propio de la época: nombres raros, terminología extraña y naves espaciales. Por cierto, vale, estas son maquetas pero, lo poco que salen en vuelo, me parece bastante bien conseguido, las cosas claras. Lo mismo que el misterioso planeta Morgantus y que, sí, nada más ver su superficie, recuerda al de alien que tumba, sonido de viento de fondo incluido.

Pero no olvidemos que esta es una película de ciencia ficción con toques de terror de la época (1981, ahí es nada) Y eso quiere decir que aquí, por narices, debe de haber monstruos, sangre y casquería. Y de la que se ve, que esto es una cinta pre-CGI y eso debe notarse. Ved el ataque a Cos (que se pasa gritando casi todo lo poco que sale pero bueno, eso tampoco importa mucho),  el ataque del gusano gigante a Dameia (y que más tarde comentaré por otra razón) o la escena que más me ha gustado de toda la película: Quod con su brazo mutilado que, por cierto, está muy bien hecho.

La película, dentro de sus posibilidades (que me da que, con respecto al presupuesto no eran muchas) mantiene el misterio todo lo que puede ayudándose de algún que otro golpe de efecto y de una atmósfera bastante lúgubre que está muy bien conseguida, como, por ejemplo, las tomas exteriores de la pirámide misteriosa. No se sabe muy bien lo que es y los personajes lo único que pueden hacer es especular acerca de ella pero eso viene bien porque todo ello obliga al espectador a hacer los mismo. ¿Para qué dar más información de la necesaria si, de este modo, puede mantenerse el misterio?

 
Pero la fama que tiene esta cinta (léase como dije antes cutre, imitadora de otras…) no puede ser casual y, como todo en la vida, debe tener una explicación. Bueno, en este caso, varias. Todas ellas en forma de momentos raros que muchos (y no sin cierta razón) no dudan en calificar (de nuevo) de cutres, esas pequeñas cositas que hace años lo mismo pasaban desapercibidas pero que hoy día cantan como un CD chirriante. ¿Ejemplos? Ahí van unos pocos: música de sintetizador al parecer el título de la peli, acompañado por el sonidito láser de turno, el pelo gris de la capitana se nota que no corresponde con las facciones de la actriz o muchos colorines, botones y gráficos desfasados (que en la época quedarían chulísimos, esto hay que admitirlo) al comienzo. Pero, si nos metemos ya en la narración e historia propiamente dichas, podemos encontrarnos con algunas cosillas que puede que  no nos cuadren demasiado. Por ejemplo, ¿por qué Cos tiene tanto miedo y vomita cuando ve algo extraño? Resulta que los muchachos encuentran el primer cadáver y, sin pensárselo dos veces, lo queman porque sí (menos mal que luego, con otros, deciden analizarlos) Pero, una cosa muy curiosa acerca de la trama en sí, es que, si uno se para a pensarlo en frío, no sabemos muy bien qué buscan. Vale, iban por la tripulación desaparecida pero, una vez confirman que todos están muertos, ¿para qué se quedan ahí y siguen explorando, metiéndose en esa pirámide extraña y tenebrosa donde las cosas se complican mucho? Pero, si de ralladuras mentales  hablamos(al margen de la de la capitana, que juega a las maquinitas, o la de Baelon, que tiene instintos asesinos y le gusta disparar más que las vacaciones a un profe) tengo que hacer referencia a la escena más rara de toda la peli: me refiero a cuando el gusano gigante extraterrestre ataca a la rubia, guapa y maciza del grupo, Dameia, ejemplo de personaje arquetípico de la época y que, bajo distintos roles, siempre aparecía en producciones de este tipo. ¿Qué hace el bicho? La babea, vale, pero ¿por qué la despelota? Que la chica está de buen ver es obvio pero que usen al pobre monstruito como excusa para dejarla como Dios la trajo al mundo (nótese que ni se la come, ni la devora, ni nada de nada; sólo la babea, supongo que por aquello de que las ropas se deslicen mejor) está un poco traído por los pelos pero en fin… Vamos, que seas gusano espacial o no, una rubia potentorra, es una rubia potentorra. Os dejo el fragmento:

 

Con respecto a los actores, lo único que puedo decir es que están sin más ni más. Alguno, como Zalman King haciendo de Baelon, quizás, se pase poniendo caras de duro enloquecido. Grace Zabriskie da un poquito el cante cuando le afecta la locura. El resto, como digo, ahí queda. Ah, sí, habéis visto bien: uno de la tripulación, Ranger, es Robert Englund, nada menos que Freddy Krueger.

¿Y el final? ¿Puede una película así terminar bien? Pues no sabría explicarlo porque si digo que todo es, a fin de cuentas un juguete de niños (y si veis la peli lo entenderéis) y hay personajes que dan la sorpresa  (léase Kore o Cabren), dicho queda. Otra cosa es que todo tenga sentido que, lo admito, no me resulta fácil de comprender.

En fin, toda una película de serie B en todos y cada uno de sus aspectos que, como puede verse, nació y creció (¿y murió?) a la sombra de otra mucho más famosa, un producto típico de la época que en su momento, casi con toda seguridad, alquilamos, vimos y olvidamos. Por suerte o por desgracia, eso va en gustos, no lo olvidemos. Aquí la tenemos para, al menos, recordarla.

Vigilad el cielo…

Vigilando el cielo estrena nuevo diseño... y más.

 
 
Vigilando el cielo estrena nueva configuración. A partir de ahora, colgaré las reseñas como siempre pero, además se incluirán:
 
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¡Vigilidad el cielo!
 

jueves, 1 de noviembre de 2012

VIGILANDO EL CIELO EN FACEBOOK

¡¡Vigilando el cielo estrena página con el mismo nombre en Facebook!!

A partir de ahora, las reseñas podrán leerse también ahí.

Por supuesto, estáis invitados a uniros cuando queráis.

Un saludo y... ¡vigilad el cielo!